Tabla 01
Muestra la distribución de 24 pacientes en su fase pre-operatorio del servicio de cirugía del Hospital Víctor Lazarte Echegaray referente al tipo de ruido y nivel encontrando que el tipo de ruido físico el 76 por ciento presentaron un nivel regular, el 20.8 por ciento nivel alto y solo el 4.2 por ciento bajo ruido. En el ruido fisiológico el 50 por ciento de los pacientes presentaron ruido medio, el 29.2 por ciento ruidos altos y el 20.8 por ciento bajo. En el ruido psicológico el 62.5 por ciento presentaron ruido medio, el 25 por ciento ruido alto y solo el 12.5 por ciento bajo. En el ruido semántico el 75 por ciento de los pacientes presentaron ruido medio, el 16.7 por ciento ruido bajo y solo el 8.3 por ciento alto.
Resultados que coinciden con los reportados por Bosch, et al. (2017). Referente a Factores ambientales de luz y ruido en las unidades de cuidados intensivos Pediátricos del Hospital Sant Joan de Déu, Barcelona, España concluyeron que, para mejorar los factores ambientales de la unidad, hay que seguir potenciando el uso de luz natural o, en su defecto una luz cálida, durante el día, dado que fueron las que menos luces obtuvieron y más se adecuaron a los estándares.
García, Abelló y Cerdán (2014). En su investigación sobre la importancia de la Escucha Activa en la intervención Enfermera en Murcia España reportan que más de un 66% (n=30) de los usuarios encuestados declararon en cada una de las cuestiones planteadas sobre la escucha activa que se cumplieron las condiciones físicas adecuadas, de actitud y aptitud por parte del personal sanitario para que esta tenga el efecto deseado sobre el paciente, resultados que coinciden con los de la presente investigación
Ushiñahua y Rimarachin, (2017). En su investigación sobre la Comunicación Enfermero-Paciente postquirúrgico. servicio de cirugía, Hospital II-2 –Tarapoto, referente a las características de la comunicación en la dimensión verbal según calificación de los pacientes, fueron de carácter positivo, siendo el más relevante la escucha activa (75%), mientras que las características de comunicación no verbal fueron positivas, siendo el predominante la Postura de “acercamiento” y “respeto” que muestran (98,3%), concluyeron que, existía una tendencia positiva de las características de comunicación del enfermero, siendo la postura de “acercamiento” y “respeto”, la mirada “de afecto” y el ser atentos con los pacientes los de mayor desviación positiva.
Achury, Saldaña y Ruiz, (2014). En la investigación sobre el Ruido y las Actividades de Enfermería: Factores Perturbadores del Sueño Salas de Cirugía, Fundación Cardio- Infantil, Bogotá, reportaron que las unidades de
cuidado intensivo ningún profesional pudo desconocer el medio agresivo a que se expone el paciente crítico y las necesidades insatisfechas, como el sueño; por tal motivo, el profesional de enfermería reconoció el sueño como una necesidad prioritaria en el cuidado del paciente crítico que debió ser satisfecha. Fue fundamental que en la práctica diaria incorporara la valoración integral del patrón del sueño y la identificación de los factores ambientales más frecuentes como el ruido y las actividades de enfermería, de manera que pudieran minimizarse por medio de intervenciones dirigidas a proporcionar un cuidado integral que permitiera promover el sueño en el paciente crítico como un componente necesario en la recuperación física y emocional.
Tabla 02
Muestra la distribución de 24 pacientes pre operatorios del servicio de cirugía del Hospital Víctor Lazarte Echegaray según nivel de cuidados de enfermería reportando que el 70.8 por ciento refieren un buen nivel de cuidados de enfermería, el 29.2 nivel de cuidados regular, ningún paciente refirió recibir déficit en cuidados.
Resultados que coinciden por los repostados por Aragón, et al. (2011). en su investigación sobre la Influencia de los Factores Ambientales en las Alteraciones del Sueño de los pacientes de una Unidad Coronaria Área del Hospital Clínico Universitario de Valladolid reportaron que los pacientes ingresaban a la Unidades de Cuidados Críticos se veían afectado en el patrón sueño/descanso debido, entre otras causas, a las especiales características de
estas unidades, los factores que pudieran influir significativamente en la calidad del sueño de los pacientes coronarios y las posibles futuras intervenciones sobre estos factores en el ámbito de la enfermería de nuestra unidad, valoraron la percepción subjetiva de cada individuo ingresando en la unidad sobre su propio descanso. El factor ambiental percibido como más influyente fue la movilidad limitada, seguido del ruido y la luz, no percibiendo las actuaciones de enfermería como molestas o influyentes. El personal de enfermería en unidades de cuidados críticos coronarios debería considerar actuaciones dirigidas a minimizar el impacto de estos factores sobre el sueño de nuestros pacientes.
Condori y Escobar, (2014). En su investigación sobre Efecto de la comunicación terapéutica de enfermería en el nivel de ansiedad de pacientes preoperatorios del servicio de cirugía del Hospital Departamental de Huancavelica, llegaron a los siguientes resultados indicaron que el 75% de pacientes preoperatorios antes de la comunicación terapéutica presentaron ansiedad severa. Por otro lado, el 70% de pacientes preoperatorios después de la comunicación terapéutica presentaron ansiedad leve. En las dimensiones los hallazgos indican que el 85% de pacientes antes de la comunicación terapéutica presentaron ansiedad no clínica de estado severa y después el 70% de pacientes tuvieron ansiedad no clínica de estado leve. Asimismo, el 60% de pacientes antes de la comunicación terapéutica presentaron ansiedad no clínica de rasgo moderada y después el 75% de pacientes precisan ansiedad no clínica de rasgo leve, concluyeron que el efecto de la
comunicación terapéutica de Enfermería fue positivo por haber disminuido el nivel de ansiedad.
Tabla 03
Muestra la relación entre el tipo/nivel de ruidos que afectan al paciente preoperatorio y el nivel de cuidado de enfermería en el servicio de cirugía del Hospital Víctor Lazarte Echegaray encontrando que en el tipo de ruido físico de los pacientes que refieren buen nivel de cuidados de enfermería presentan un ruido físico medio, el 25 por ciento de los pacientes que refieren un nivel de cuidados regular presentan regular nivel de ruidos. El tipo de ruidos fisiológicos el 29.2 por ciento de los pacientes preoperatorios que refieren un regular nivel de cuidados de enfermería presentan medio nivel de ruido, el 29.2 por ciento de los pacientes que refieren buen nivel de cuidados de enfermería presentan alto ruidos. En el ruido psicológico el 41.7 por ciento de los pacientes que refieren recibir un nivel de cuidados medio, presentan medio nivel de ruidos, el 50 por ciento de los pacientes que refieren recibir un nivel de cuidados de enfermería presentan un regular nivel de cuidados, el 25 por ciento de los pacientes que refieren recibir regular nivel de cuidados de enfermería presentan un nivel de ruidos medio.
Aplicando la prueba estadística de independencia de criterios solo se encontró que hay relación altamente significativa entre el nivel de cuidado de enfermería y el tipo de ruidos fisiológicos, no siendo significativo en los otros tipos de ruidos.
El cuidado de enfermería se fundamenta en las interacciones que establecen el paciente y el equipo de enfermería en diferentes escenarios (Fontão y Rossi, 2003). El concepto de cuidado denota fenómenos complejos y multidimensionales que incluye elementos científico-técnicos orientados a la dimensión biológica de enfermar y otros relativos a la esfera psicosocial y espirituales de la enfermedad. El grupo de Cuidado de Colombia, 2006) definió el acto de cuidado de enfermería como: "el ser y esencia del ejercicio de la profesión.
El ruido se genera por diferentes causas en los servicios de hospitalización como las conversaciones del personal de salud (enfermería), la apertura de la puerta, las visitas de los familiares y el sonido generado por el teléfono, la radio, el televisor y los equipos de monitoreo utilizados (Honkus, 2003; Johansson et al. 2012).
Para Interiano, (2001). Los ruidos de la comunicación son todas las barreras o interferencias que impiden un libre flujo de mensajes entre un comunicador y un perceptor. En cualquiera de los elementos que interfieren en la comunicación pueden originarse los ruidos o barreras y se pueden ser ruidos físicos por las deficiencias en la fuente o canal para la transmisión del mensaje. “Las fallas o deficiencias en la fuente o canal para la transmisión del mensaje.
La exposición a ambientes ruidosos puede provocar cambios fisiológicos, como la disminución de la saturación de oxígeno (O2), la frecuencia cardíaca y la presión intracraneal y los cambios en los patrones de sueño, que puede llevar en casos extremos, incluso una pérdida auditiva (Aurélio, 2009). El ruido en el entorno cerrado como es el servicio de cirugía, contribuye a un mayor estrés de los profesionales de dicho servicio y de la salud que trabajan en esta unidad, en especial a la enfermera, que trabaja en período más largo de esta unidad que puede conducir a la irritabilidad y trastornos del sueño, la alteración de sus signos vitales.
El exceso de ruido en las Unidades de hospitalización y en especial en el servicio de cirugía, tales como la circulación de personas dentro de la unidad y el equipo de soporte de vida. Las condiciones ambientales afectan lo fisiológico y neurológico del paciente en fase preoperatoria, por lo que el entorno físico no se puede menospreciar, ya que ha demostrado ser una potente fuente de stress (Scochi, et al. 2001).