3.5 Desarrollo de la Propuesta
3.5.4 Diseño de procedimientos
La infección del tracto urinario (ITU) es frecuente en pediatría y es considerada un marcador biológico de enfermedad anatómica o funcional del aparato urinario en niños.
Su correcto manejo implica la toma de decisiones a veces difíciles en varios aspectos. Por un lado, problemas relacionados con el diagnóstico etiológico y el mejor tratamiento, por otro, la elección de la más racional y útil estrategia de evaluación imagenológica.
72 Para la identificación se tomaron inicialmente en cuenta niños menores de cinco años con sospecha clínica de ITU. Se consideró sospecha clínica de ITU a niños con fiebre sin foco clínico evidente, dolor lumbar, incontinencia urinaria, enuresis secundaria, diarrea persistente, curva ponderal estacionaria. En estos se realizó en el período agudo de la enfermedad: urocultivo, obtenido en estrictas condiciones de asepsia por técnica de la mitad de la micción con dos operadores, cateterismo vesical o punción vesical, en niños sin control de esfínteres. En el resto de los niños se realizó por técnica de mitad de la micción.
Se consideró diagnóstico de ITU y criterio definitivo de inclusión a los niños con presunción clínica confirmada por bacteriuria cuantitativa de un único germen uropatógeno de acuerdo al método de recolección antes indicada.
Al confirmar el diagnóstico de ITU se realizó estudio ecográfico renal y de vías urinarias a casi todos los pacientes.
Para la difusión de la propuesta se tienen: Causas
Las infecciones urinarias pueden ocurrir cuando las bacterias encuentran el camino hacia la vejiga o los riñones. Estas bacterias normalmente se encuentran en la piel alrededor del ano o algunas veces alrededor de la vagina.
Normalmente, no hay ninguna bacteria en las vías urinarias en sí. Sin embargo, ciertas cosas pueden facilitar la entrada o permanencia de bacterias en dichas vías urinarias. Éstas abarcan:
Un problema en las vías urinarias, llamado reflujo vesicoureteral, que normalmente está presente al nacer. Esta afección permite que la orina fluya de nuevo hacia los uréteres y los riñones.
Enfermedades del sistema nervioso o del cerebro (como el mielomeningocele, lesión de la médula espinal, hidrocefalia) que dificultan vaciar la vejiga.
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Baños de burbuja o prendas de vestir demasiado estrechas (niñas).
Cambios o anomalías congénitas en la estructura de las vías urinarias.
No orinar con la suficiente frecuencia durante el día.
Limpiarse de atrás (cerca del ano) hacia adelante después de ir al baño. En las niñas, esto puede llevar bacterias hasta la abertura por donde sale la orina.
Las infecciones urinarias son más comunes en las niñas, especialmente alrededor de los tres años apenas empiezan con la educación de los esfínteres. En los niños incircuncisos, el riesgo de una infección urinaria es ligeramente más alto antes de cumplir el primer año de vida.
Los niños pequeños con infecciones urinarias pueden sólo tener fiebre, inapetencia, vómitos o no tener síntomas en absoluto.
La mayoría de las infecciones urinarias en los niños sólo comprometen la vejiga. Si la infección se disemina a los riñones, se denomina pielonefritis y puede ser más seria.
Los síntomas de una infección vesical en niños abarcan:
Sangre en la orina
Orina turbia
Olor de la orina fuerte o maloliente
Necesidad urgente o frecuente de orinar
Indisposición general (malestar)
Dolor o ardor al orinar
Presión o dolor en la parte inferior de la pelvis o en la región lumbar
Problemas de incontinencia después de que el niño ha sido educado en el control de esfínteres.
Los síntomas de que la infección puede haberse diseminado a los riñones abarcan:
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Escalofrío con tembladera
Fiebre
Piel caliente o enrojecida
Náuseas
Dolor de costado o de espalda
Dolor intenso en el área abdominal
Vómitos
Tratamiento
En los niños, las infecciones urinarias deben tratarse rápidamente con antibióticos para proteger los riñones. Cualquier niño de menos de 6 meses o que tenga otras complicaciones debe ser visto por una especialista inmediatamente.
Los bebés más pequeños normalmente permanecerán hospitalizados y se les administrarán antibióticos a través de una vena. Los bebés mayores y los niños se tratan con antibióticos por vía oral. Si esto no es posible, son ingresados al hospital, donde les administran antibióticos por vía intravenosa.
Es importante que su hijo tome mucho líquido durante el tiempo en que tenga una infección urinaria.
Algunos niños se pueden tratar con antibióticos por períodos largos de tiempo (hasta 6 meses a 2 años). Este tratamiento es más probable cuando el niño ha tenido infecciones repetitivas o una afección llamada reflujo vesicoureteral, la cual provoca que la orina se devuelva hacia los uréteres y los riñones.
El médico también puede recomendar antibióticos en dosis bajas después de que los primeros síntomas hayan desaparecido. Este tipo de tratamiento es menos común ahora de lo que alguna vez fue.
75 Los antibióticos frecuentemente empleados en los niños abarcan:
Amoxicilina o amoxicilina and ácido clavulánico (Augmentin)
Cefalosporinas
Doxiciclina (no debe usarse en niños menores 8 años)
Nitrofurantoína
Trimetoprim con sulfametoxazol
Se pueden necesitar urocultivos de control para constatar que las bacterias ya no estén más en la vejiga.
Pronóstico
La mayoría de los niños se cura con el tratamiento apropiado, el cual puede continuar durante un período de tiempo prolongado.
Los problemas a largo plazo de las infecciones urinarias repetitivas en los niños pueden ser graves. Sin embargo, estas infecciones generalmente se pueden prevenir.
Prevención
Aseo frecuente de las partes genitales de los niños
Uso de pañales de tela aseados, desinfectados
Manipulación de útiles de aseo con manos limpias
Manipulación de ropa interior de los niños con cuidado de no contaminarlos
Control permanente de las partes a fin de observar señales de infección
En caso de observar alteraciones a lo normal, acudir al centro de salud o médico más cercano