CONSTRUYENDO JUNTOS APROVECHAMIENTO DE LOS RECURSOS DISPONIBLES
EL DISEÑO Y EL PROCESO DE CONSTRUCCIONEL DISEÑO Y EL PROCESO DE CONSTRUCCION
EL DISEÑO Y EL PROCESO DE CONSTRUCCION EL DISEÑO Y EL PROCESO DE CONSTRUCCION EL DISEÑO Y EL PROCESO DE CONSTRUCCION EL DISEÑO Y EL PROCESO DE CONSTRUCCION El diseño participativo
El diseño participativo El diseño participativo El diseño participativo El diseño participativo
La preocupación por un diseño participativo adecuado tanto a las necesidades y expectativas como a los cánones de belleza de un producto arquitectónico terminado, es la base de la propuesta habitacional de Construyendo Juntos. La propuesta ideal sería una casa de un gran espacio que se va dividiendo según las necesidades, no tanto con muros, sino con muebles o separaciones especiales, que no dificultan las ampliaciones progresivas de más adelante. Pero en la práctica, esta propuesta no ha tenido aceptación.
Una mal llevada discusión de cómo debe ser la casa, puede traducirse en una relación tradicional cliente- arquitecto del estilo “esta es mi casa y la hago como quiero”. Cuando eso ocurre, la gente no respeta la propuesta inicial, y el diseño es adecuado a lo que los participantes consideran sus necesidades. La calidad habitacional final baja y los espacios se tugurizan. Por
ejemplo, hay casas con el espacio básico subdividido en función de una imagen convencional. Tienen hasta tres cuartos especializados: dormitorio, sala de estar, comedor. Este es un programa que no tiene cabida en 25 M2.
Si bien es cierto que las viviendas estructuralmente están bien construidas, es posible mejorar aspectos estéticos y de terminación, si se refuerza la capacitación técnica de los participantes. Las viviendas quedan al final del proyecto en una etapa constructiva de “obra gruesa habitable” con muros exteriores terminados, cubierta colocada, puertas y ventanas instaladas y piso de hormigón sin afinar. Durante los meses posteriores al proyecto, las casas son progresivamente terminadas con estucos, pinturas, divisiones interiores, vidrios y cielos.
Aceptación social Aceptación social Aceptación social Aceptación social Aceptación social
La importancia que la vivienda tiene en la vida cotidiana de las personas, se expresa en una serie de expectativas y prejuicios. En Chile, las concepciones de los sectores populares sobre la vivienda, su calidad constructiva y su imagen exterior, tienen mucho que ver con las pautas socialmente vigentes. Un recorrido por Santiago dejo en evidencia que comunas muy pobres tienden a imitar y reproducir los modelos propios de los barrios “altos”: las casitas de ladrillo con sus techos de tejas españolas o bien las casitas estilo inglés.
De todos los materiales de construcción, es el ladrillo que más partidarios tiene como un “material sólido”, aunque su costo es entre los más altos. la propaganda televisiva refuerzo expectativas y prejuicios con respecto a los acabados de la vivienda: determinados marcos de ventana, puertas, artefactos de baños, estucos, papel mural, etc.
En este contexto, es evidente que la propuesta de construir viviendas reciclando el material de mediaguas, rompe con el modelo que ha impuesto el sistema existente aun cuando este modelo no solucione el problema habitacional de sectores de extrema pobreza. A pobladores sin casa, se les ha creado la expectativa de otras opciones, con la oferta de materiales a los cuales ellos no tienen acceso económico. Lo comprueba el hecho de que sólo 6 de cada 17 familias que inician las obras en los grupos de Construyendo Juntos, eligen el sistema de reciciaje en barro. Pero también es un hecho que estas seis familias terminan sus viviendas. En cambio, las demás familias no tienen posibilidades de concluir las obras, por la incapacidad económica para acceder a sistemas constructivos caros. Su frustración es grande. En las otras familias sobreviene la sorpresa por los resultados que suelen ser mejores de lo que se esperaba.
Pero en general, la población rechaza las viviendas recicladas de barro, por razones como:
el símbolo de la construcción sólida es principalmente el ladrillo;
se considera que el barro expresa la miseria de los usuarios;
las casetas sanitarias construidas por el municipio son de ladrillo, y por lo tanto existe también la expectativa de la continuidad con materiales similares.
¿Cómo romper el rechazo? ¿Cómo romper el rechazo? ¿Cómo romper el rechazo? ¿Cómo romper el rechazo? ¿Cómo romper el rechazo?
El medio de convencimiento más eficaz es la demostración empírica que muestra resultados concretos, de acuerdo con un viejo proverbio chino: yo oigo y olvido, veo y recuerdo, hago y entiendo. La construcción de una vivienda piloto, reciclada en barro, es el factor principal de estímulo concreto y visible, para que algunas familias tomen la decisión de iniciar el proceso Construyendo Juntos. Otro argumento en favor
es la adecuación de la propuesta a las condiciones climáticas y laborales locales. La vivienda reciclada en tabiquería de barro es térmicamente confortable en la zona central, donde se registran temperaturas bajo cero en el invierno y mayores a 33 grados centígrados, en el verano. El trabajo que aporta la comunidad, ha podido ser remunerado parcialmente. La incorporación a los programas de empleo mínimo de los municipios, permitió el pago a 36 trabajadores, fundamentalmente a dueñas de casa que recibieron así un salario durante tres meses. El empleo mínimo merece una crítica global, como expresión del desastre de un modelo económico que ha producido un 33% de cesantía en el país. Pero no se puede negar que en el programa de Construyendo Juntos tiene su valor.
Se ha demostrado en la práctica que los vecinos organizados logran que los municipios respondan a sus demandas con fondos fiscales y programas sociales. El caso del comité de viviendas de Lo Hermida demuestra que es necesario que los pobladores conozcan estos programas y presionen al municipio para que se implementen en beneficio de los sectores que perciben menores ingresos y viven en peores condiciones.
Proceso de construcción
Se ejecutan los cimientos y el radier en el emplazamiento definitivo. Se adosan a la caseta sanitaria construida en
la parte delantera del sitio. Se desarma la mediagua que en general está al fondo del sitio y se clasifican los materiales que serán reutilizados. Este es un trabajo delicado. La madera reseca, por ejemplo, debe mojarse constantemente durante dos días antes de desclavarla. Realizado colectivamente, este trabajo demora entre uno y dos días.
La tabiquería de madera se ejecuta con las piezas de la estructura anterior, en general mejor conservadas que las tablas de recubrimiento. Sólo se desechan las piezas deterioradas por la humedad y se incorporan piezas nuevas de refuerzo. los trozos en buen estado de las piezas desechadas se usan en los elementos cortos de refuerzo de la estructura. Cuando la familia debe habitar inmediatamente la casa, el forro exterior de las mediaguas se coloca en el interior, apenas terminada la estructura reciclada. la familia habita la casa y los trabajos continúan por el exterior. Si no existe esa urgencia, las tablas mejor conservadas se utilizan para confeccionar las estructuras de la techumbre.
Como recubrimiento se aplica barro. Para contenerlo, se clava por el interior de la estructura, planchas metálicas perforadas, que son desechos industriales de la fabricación de tapas de botella. El barro -tierra, agua y paja de trigo- necesita de una preparación anterior. Conviene que la mezcla se realice al menos quince días antes de su uso para que ésta fermente. Se revuelve diariamente y se mantienen los niveles de agua.
Plancha de Cartón Tratado Relleno de Barro Manga Polietileno SISTEMA CONSTRUCTIVO listones Pino Bruto 3/4 X 3/4 A 45 Entablado Techumbre Estuco Barro-Paja Entablado Piso Pino 1 « x 4" Estuco a Plomo Pie Derechos Corrumel Estuco Barro-Paja
La mezcla se prepara en un pozo de baja profundidad en cada sitio antes de comenzar los trabajos de construcción. La paja debe ser larga y la tierra sin material vegetal. El equilibrio entre materias arcillosas y arenosas también es importante; la selección de estos materiales es una de las claves del resultado constructivo. El tipo requerido de tierra abunda en Santiago, aunque en ocasiones debe de mejorarse con tierra de adobes provenientes de demoliciones de casas antiguas.
Al igual que el clavado del comunal, la aplicación de¡ barro es semilla y se presta para la participación de numerosos colaboradores. El único cuidado que requiere es el evitar cortaduras que pueden causar las planchas de metal. Conviene usar guantes. El barro se aplica en dos capas para completar el espesor del muro. La primera capa debe quedar irregulary algo endurecida, para que adhiera la segunda capa.
Sobre el barro de relleno se coloca otra plancha de metal, para recibir el revoque de barro y el estuco de recubrimientos. Este último es otra de las faenas claves para el resultado final, no sólo en su aspecto exterior, sino en la protección contra la intemperie. En busca de una fórmula adecuada y de bajo costo, se ha terminado por utilizar con buen resultado una mezcla que contiene: 1 parte de cal más 1 parte de cemento más 7 partes de arena de estuco.
Un procedimiento similar al del relleno de los muros se utiliza para la ejecución de un cielo raso, que ha demostrado excelentes cualidades de aspecto y aislación térmica. Así, se han construido unidades de 25 m2, que forman un espacio interior único, adosado a la caseta sanitaria. Este espacio es subdividido posteriormente por algunas familias, según sus necesidades. las familias que han conservado una parte de la casa antigua, la usan para dormitorios y emplean el nuevo espacio para el conjunto de las actividades diurnas: comida, descanso, esparcimiento, estudio, trabajo. COSTOS COSTOS COSTOS COSTOS COSTOS
Dado el empleo intensivo de trabajo aportado por las familias y de materiales disponibles o de bajo costo, los
recursos monetarios que requiere la construcción son mínimos. Una evaluación de la primera experiencia -30 unidades en lo Hermida arrojó los siguientes resultados. Las familias gastaron en la vivienda un total de 300 dólares. De este monto, 100 dólares corresponden a créditos del banco de materiales que compra más barato al por mayor y recibe algunas donaciones de empresas del ramo. Otros 100 dólares corresponden a materiales aportados directamente por las familias, adquiridos fuera del banco. Si se estima un valor a los elementos reciclados de la antigua vivienda, se obtiene que del total de materiales utilizados, un 47.9% corresponde a materiales reciclados, un 27.8% son adquiridos en el banco de materiales, un 14.8% son aportados directamente por las familias y un 9.5% corresponde a un aporte de la municipalidad.
Por último, si se asigna un valor monetario a todos los elementos que intervienen en el programa -trabajo, materiales, asistencia técnica, infraestructura y servicios- el costo total por vivienda alcanza a 12 dólares por m2, mientras el costo por M2 de costrucción convencional asciende a 100 dólares. Por otra parte, el aporte monetario de las familias resulta adecuado a sus escasos ingresos y muy inferior al ahorro previo que requieren los programas de financiamiento habitacional del gobierno, que están fuera de su alcance.
CONCLUSIONES
Once premisas críticas
IIIII Origen del programa de Construyendo Juntos.Construyendo Juntos.Construyendo Juntos.Construyendo Juntos.Construyendo Juntos. La experiencia del programa es bastante menos la culminación de un proceso largo generado desde la base y bastante más un proceso que inicia un grupo de pobladores en una acción colectiva de base.
I I I I I I I I
I I Roles de gestión y de ejecución. la experiencia