Como perro de familia, es decir, en su rol de "Mejor amigo del hombre", nuestros dogos poco se diferencian de cualquier otro perro de los de razas de compañía o de trabajo. Si alguna característica podría diferenciarlo de ellos, es su extraordinaria paciencia y mansedumbre con los niños, a quienes, como hemos visto en el capítulo anterior, tolera las mayores crueldades sin reaccionar.
Responde con creces a la forma en que es tratado y tiene para con su amo la docilidad, abnegación, fidelidad y verdadera devoción del más cariñoso Spaniel. También vimos que no es un "one man dog", como llaman los ingleses tan acertadamente a esos perros que se encariñan con una persona y muerden a todos los demás, sino que es un perro de familia, es decir, que no es celoso en su afecto y es igualmente fiel a su amo, como a su esposa, hijos, servidumbre o amigos de la casa.
No tiene la nerviosidad de esos "perros de jaula" que ladran por todo y muerden a cualquiera y, como todo ser conciente de su fortaleza y poderío, no es pendenciero ni provocador con sus congéneres. Claro que una vez que lo provocan y lo muerden o lo atacan, su reacción es terrible. Es allí y entonces donde se hace ver su fortaleza y coraje, exteriorizando sus condiciones de luchador. Amonestado por su amo, o castigado, se echará humilde a sus pies y jamás reaccionará al castigo, por duro que éste sea.
Le podríamos aplicar con toda justicia un viejo refrán irlandés referente a los gigantescos Irish Wolf Hounds: "Gentle when stroked, fierce when provoked", es decir, amigable cuando se lo acaricia, feroz cuando se lo provoca.
Su color blanco lo hace agradable a la vista y obliga a tenerlo limpio. Su pelo corto le evita todo olor desagradable, pudiendo ser bañado en cualquier tiempo, secándose de inmediato. Le gusta nadar y se mete en lagos y ríos con verdadero placer, aun en las frías aguas de nuestros ríos del sur, a los que cruza nadando en las correntadas fuertes. Su salud es a toda prueba.
Una lechigada de Dogos juegan sobre una piel de puma
No sé de ningún Dogo Argentino muerto de distemper o de moquillo canino y su robustez lo pone a cubierto de esas enfermedades de los cachorros que suelen causar tantas bajas. Es el perro menos delicado para la comida; come de todo y vive con poco. Es la única raza de
perros que hemos visto comer carne cruda de jabalí, puma o zorro, con verdadero placer. Es una de las características que llama la atención de los cazadores, cuando nos juntamos en el campo llevando distintas razas de perros, lo que también han constatado con sorpresa estancieros que tienen dogos.
Su característica de no ser un perro ladrador, lo hace poder ubicarse en la vecindad de otras familias, y aun en departamentos, sin que molesten. Sin duda que su `habitat" ideal es el campo o una casa con amplio jardín, pues es perro que por sus energías, necesita hacer diariamente mucho ejercicio, pero no obstante ello, se adapta a vivir en poco espacio, sin mayores problemas.
Es un guardián innato y ha heredado del Boxer y del Mastin de los Pirineos, su instinto de guardián de todo lo que considera de pertenencia de su amo: casa, automóvil, caballo, montura, etc. Prácticamente no necesita enseñanza como guardián, lo que llegado a cierta edad lo hace por sí solo, tanto el macho como la hembra. Como perro guardián de una propiedad podríamos decir que es el anverso de la generalidad de ejemplares de otras razas. Si, como bien se ha dicho, "perro que ladra no muerde", volviendo la oración por la pasiva, podríamos decir que el dogo es al revés: cuando debe hacerlo, muerde sin ladrar, o al menos sin mucho ruido.
La diferencia entre tener de guardián un Dogo Argentino o tener un perro de otra raza es la siguiente: Si entra de noche un ladrón ala casa y usted tiene un perro cualquiera, sabe que hay un ladrón porque grita el perro; si tiene un dogo, sabe que hay un intruso porque grita el ladrón. El resultado es el mismo, pero el delincuente se lleva su merecido.
Tienen un gran sentido de lo que deben atacar o no. Siempre ha provocado admiración verlos jugar con pumas, gatos, gatos del monte, zorros o jabalíes que fueron criados mansos o "guachos" en las estancias o quintas, siendo enemigo a muerte de esos animales en el campo, o cuando están en estado salvaje.
Los vemos a diario salir a pelear en luchas de entrenamiento con pumas bravos, enjaulados, y al concluir la lucha, acostarse a descansar al lado de un puma manso, quien le lame las heridas y duermen juntos, como excelentes amigos. Las fotos que publicamos ahorran palabras al respecto.
No conocemos ningún caso de un dogo que haya muerto a un perro pequeño, por mucho que lo provoque, pues tiene la suficiencia e hidalguía de quién se sabe fuerte. En cuanto lo ve en inferioridad de condiciones, no lo continuará mordiendo.
En cambio, con un perro de su tamaño, lo peleará hasta terminar con él si el amo no interviene. Es fuerte con los fuertes, pero blando con los débiles.
Ya hemos dicho, al hablar de sus condiciones temperamentales, de su extraordinaria paciencia para con los niños.
El Dogo con un mínimo de educación puede convivir con los animales domésticos
Dogos en E.E.U.U. Kokel del Chubut y una hija, ambas propiedad del Sr. Rodolfo Martínez, Secretario de Educación de la O.E.A.
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