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CIENTÍFICA

DE LOS DERECHOS Y OBLIGACIONES

1.2. Origen y evolución del objeto de investigación

1.2.12. Dotación de personal para centros de diálisis ambulatoria

Las siguientes recomendaciones se dirigen a centros extrahospitalarios de diálisis ambulatoria, dado que la diálisis hospitalaria suele ir ligada a la actividad de otros ámbitos asistenciales. 32

RESPONSABLE ASISTENCIAL

Cada unidad de hemodiálisis debe contar con un responsable asistencial, que será obligatoriamente médico especialista en nefrología. El nefrólogo es el responsable del tratamiento de diálisis que se proporciona en el centro. El responsable asistencial puede no tener de forma obligatoria dedicación a tiempo completo, pero sí la suficiente para llevar a cabo las responsabilidades de planificar, organizar y dirigir los servicios asistenciales del centro de diálisis. El responsable asistencial puede ejercer también como Gerente del Centro.

Las responsabilidades del puesto incluyen:

31IMPORTANCIA DEL ENTRENAMIENTO.

Disponible en: http://gtalentohumanoyoli.blogspot.com/2012/09/

32 NEFROLOGÍA. (2006). Volumen 26. Suplemento 8 Disponible en:

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 Participar en la selección de la modalidad de terapia renal sustitutiva más adecuada para cada paciente.

 Asegurar la formación del personal que trabaja en el centro.

 Mantener la necesaria coordinación con el Servicio de Nefrología de referencia.

 Asegurar la adecuada monitorización del paciente y del proceso de diálisis.  Asegurar el desarrollo e implantación de sistemas de calidad, así como de

un manual de procedimientos de diálisis. En este manual deben constar los diferentes tipos de diálisis que suministra el centro, los procedimientos para realizar la diálisis, normas para la prevención de infecciones, normas para el manejo de pacientes infectados y un plan de seguridad para la prevención de catástrofes.

FACULTATIVOS ESPECIALISTAS

El médico responsable de la prescripción y supervisión del tratamiento de diálisis debe ser obligatoriamente un facultativo especialista en nefrología. De forma orientativa, cada centro de diálisis debería contar con al menos un nefrólogo por cada 40-50 pacientes en tratamiento en el centro o fracción. Durante el tratamiento de los pacientes, el centro deberá contar con la presencia de un nefrólogo. Se deberá asegurar el mantenimiento de la competencia profesional de los nefrólogos estableciendo un plan personalizado anual de formación continuada.

Se recomienda que los facultativos del centro de hemodiálisis establezcan líneas de conexión estables con el Servicio de Nefrología de referencia tanto asistenciales como de formación e investigación.

PERSONAL DE ENFERMERÍA

Un elemento fundamental en la calidad de los cuidados que reciben los pacientes de diálisis es la dotación de personal de enfermería que los atiende a lo largo de la sesión. La dotación de personal de enfermería está ligada principalmente a las

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necesidades de atención que tienen los pacientes. Existen múltiples factores que modifican las cargas de trabajo, siendo los más importantes:

 Grado de dependencia y comorbilidad de los pacientes.

 Configuración arquitectónica del espacio en cuanto a número de puestos por sala y sesión.

 Necesidades especiales de aislamiento (Guías sobre enfermedades víricas en hemodiálisis de la SEN).

 Características de la propia técnica y el tipo de acceso vascular.

Actualmente no existe en nuestro país ninguna normativa que marque un número mínimo de personal de enfermería por puesto y turno, a diferencia de lo que ocurre en otros países de la Unión Europea.

Los mínimos que exigen los diferentes conciertos en vigor son:  1 DUE por cada 4-5 puestos en funcionamiento o fracción.

 1 Auxiliar de enfermería con titulación oficialmente reconocida por cada 8- 10 puestos en funcionamiento y ocupados o fracción.

 Sin embargo, las necesidades de personal son dinámicas y se modifican con el tiempo según la complejidad de los pacientes. Por este motivo, es necesario el empleo de escalas de valoración de cargas de trabajo en diálisis.

 Se recomienda que cada centro de diálisis cuente con un responsable de enfermería que junto con el responsable asistencial será el encargado de diseñar los protocolos asistenciales y definir la formación continuada del personal de enfermería del centro. Debe contar con experiencia acreditada en diálisis. El personal de enfermería que atienda directamente a los pacientes en diálisis deberá tener una experiencia mínima reconocida de al menos 3 meses en hemodiálisis.

 Se recomienda que en el conjunto del equipo de enfermería que atienda el centro, exista una proporción de personal con amplia experiencia en diálisis (no inferior a dos años), de modo que pueda garantizarse en cada turno la

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presencia de una enfermera capaz de resolver problemas técnicos y de cuidados de enfermería de especial complejidad.

 Se deberá definir un programa de formación continuada para asegurar el mantenimiento de las competencias del personal de enfermería.

 Cuando el centro realice tratamientos de diálisis ambulatorios, deberá contar además con una enfermera responsable del adiestramiento y la educación sanitaria de los pacientes. Esta enfermera deberá demostrar una experiencia de al menos 12 meses en técnicas de diálisis y cuidado del paciente nefrológico y 3 meses de experiencia en adiestramiento y educación para el autocuidado.

PERSONAL NO SANITARIO

Se debe garantizar con personal propio o subcontratado los servicios de:  Limpieza.

 Mantenimiento preventivo y correctivo de los equipos e instalaciones (monitores y planta de tratamiento de aguas) de que conste el centro. Si en el centro se atendieran a más de 60 pacientes, los trámites administrativos necesarios aconsejan contar con una persona que desarrolle labores de Administración/secretaría de forma estable.

PERSONAL DE APOYO

Sería conveniente contar con la atención complementaria de un dietista o nutricionista para prestar asesoramiento personalizado en cuanto a las dietas necesarias en pacientes de diálisis. Del mismo modo, los problemas socio sanitarios y psicológicos que conllevan este tipo de pacientes hace aconsejable contar con el apoyo de un trabajador social y de un psicólogo clínico. Este personal de apoyo puede ser propio, del Hospital de referencia o de las asociaciones de enfermos renales.

37 1.3. Conclusiones parciales del capítulo

La inducción es un componente de socialización del nuevo empleado con la empresa, es el proceso por el que un empleado empieza a comprender y a aceptar las actitudes prevalentes, lo valores, las normas, los criterios y patrones de comportamiento que se postulan en la organización y sus departamentos desde este enfoque la autora concluye:

 La reestructuración del programa de inducción para las enfermeras de la Clínica Contigo debe realizarse bajo el enfoque formal y de interés específico dirigido en especial a los trabajadores de determinados puestos o departamentos.

 Durante la inducción debe participar un supervisor de área y un representante del departamento de Talento Humano.

 Analizar el desempeño de los futuros supervisores asignados para la orientación teórica y práctica del nuevo empleado.

 Revisar las debilidades del actual programa de inducción con la finalidad de determinar si existen ciertas dificultades como: El nuevo empleado esta agobiado con excesiva información recibida, durante la inducción se inicio con la parte desagradable de su labor, se le solicito que realice labores para las cuales no está preparado y en las que existen posibilidades de fracasar.

 La inducción debe realizarse de menos a más es decir iniciando con la parte corporativa, teórica específica del puesto, práctica específica del puesto.

 Al sentirse mejor ubicado, el empleado requerirá menos atención por parte del Supervisor. Así mismo, es menos probable una renuncia temprana.

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II. CAPITULO. MARCO METODOLOGICO Y PLANTEAMIENTO DE

LA PROPUESTA.