Demanda de oposición: artículo 20, letras f) y h), inciso 1°, Ley N° 19.039.
Marca solicitada Marca fundante de la demanda de oposición
Solicitud N° 1.028.427
Marca mixta: DTD DEPRISAEXPRESS Clase 39
Registro N° 874.387
Marca denominativa: PRISA Clase 39
Diferentes. TDPI confirma. CS rechaza casación.
La sentencia de primera instancia rechazó la demanda de oposición, fundada en las causales de irregistrabilidad contenidas en las letras f) y h) inciso 1° del artículo 20 de la Ley de Propiedad Industrial, por dar origen las marcas en litigio a signos independientes, poseedores de concepto propio que, por tanto, podían coexistir pacíficamente en el mercado, de modo que, tampoco, advirtió cómo el signo pedido podía ser inductivo en error o confusión en relación con la cualidad, el género o el origen de la cobertura a distinguir.
Revisada en alzada, el TDPI confirmó lo resuelto por el INAPI, compartiendo la totalidad de sus fundamentos.
ICBC
Demanda de oposición: artículo 20, letras f) y h) inciso 2°, Ley N° 19.039
Marca solicitada Marca fundante de la demanda de oposición
Solicitud N° 939.714 Marca mixta: ICBC Clase 36
Marca: ICB
Servicios financieros y cambiarios.
Diferentes. TDPI confirma.
La sentencia de primera instancia rechazó la demanda de oposición, fundada en las causales de irregistrabilidad contenidas en las letras f) y h) inciso 2° del artículo 20 de la Ley de Propiedad Industrial, ya que si bien el oponente acreditó ser el creador de la marca “ICB” y su uso real y efectivo en territorio nacional, los signos presentaban diferencias gráficas y fonéticas que permitían su coexistencia pacífica en el mercado, sin advertirse cómo el signo pedido podía ser inductivo en error o confusión respecto de la cualidad o procedencia de los servicios a distinguir.
Revisada en alzada, el TDPI confirmó lo resuelto, al apreciar los sentenciadores diferencias gráficas y fonéticas entre los signos, ya que en materia de siglas debe estarse al conjunto de los elementos que la integran, por lo que apreciándose la marca solicitada “ICBC”, ésta incorporaba una letra “C” final que le otorgaba distintividad y diferenciación, unido a elementos de diseño y figurativos que acrecentaban dichas particularidades. Además, de la prueba acompañada, se apreciaba que el uso de la marca “ICB” iba adosada al concepto “INTER”, lo que fortalecía la distintividad de los signos, posibilitando su concurrencia mercantil, sin inducir en confusión, error o engaño entre el público consumidor respecto de los servicios solicitados.
G
Demanda de oposición: artículo 20, letras f) y h), Ley N° 19.039.
Marca solicitada Marca fundante de la demanda de oposición
Solicitud N° 936.901 Marca mixta: G Clase 32 Registro N° 889.311 Marca mixta: G Clase 32
Diferentes; letras son registrables con etiqueta. TDPI confirma. CS rechaza casación.
La sentencia de primera instancia rechazó la demanda de oposición, fundada en las causales de irregistrabilidad contenidas en las letras f) y h) del artículo 20 de la Ley de Propiedad Industrial, por cuanto se trataba de signos independientes, poseedores de concepto propio, sumado a que si bien el signo registrado posee la figura de una letra G, este hecho no otorga al titular de la marca inscrita protección sobre todas las formas posibles de representar esta letra. Así, tampoco se advirtió que el signo pudiera ser inductivo a error o confusión en relación con la cualidad, género u origen de la cobertura a distinguir.
Revisada en alzada, el TDPI confirmó lo resuelto por el INAPI, ya que las letras son posibles de registrar únicamente como signos mixtos, por lo que en el caso sub lite únicamente cabe considerar la comparación de los elementos figurativos de los mismos, respecto de los cuales estos sentenciadores no observan semejanzas en diseño, color y trazos que justifiquen dar cabida a los argumentos de la apelante.
Interpuesto recurso de casación, la Excelentísima Corte Suprema lo rechazó, atendido que la sana crítica, establecida en el artículo 16 de la Ley del ramo, impone a los jueces observar los parámetros de la lógica, las máximas de experiencia y el conocimiento científico. Señaló que: “Las reglas de la lógica están compuestas, en síntesis, por la regla de la identidad, mediante la cual se asegura que una cosa sólo puede ser lo que es y no otra; la regla de la (no) contradicción, por la que se entiende que una cosa no puede entenderse en dos dimensiones, como ser falsa o verdadera, al mismo tiempo; la regla del tercero excluido, la cual establece que entre dos proposiciones en la cual una afirma y otra niego, una de ellas debe ser verdadera; y, la regla de la razón suficiente, por la cual cualquier afirmación o proposición que acredite la existencia o no de un hecho debe estar fundamentada en una razón que la acredite suficientemente”. Agrega que la norma legal que previene el sistema probatorio es de carácter sustantivo y a ella debe adecuarse la labor de ponderación, siendo, por lo tanto, posible examinar por vía de casación su aplicación, y que en la especie controlar la valoración de la prueba implica comprobar si el razonamiento jurídico del juez se ha adecuado a las reglas que impone el sistema de sana crítica. En el recurso de casación, la recurrente ha confundido el concepto de “razón suficiente” con el de “motivación”, siendo el primero “lo que es capaz de abonar lo enunciado en sí mismo”, y lo segundo “la causa de proceder”. De modo que el recurrente yerra en su argumentación,
En cuanto a las infracciones a las letras f) y h) del artículo 20 de la misma ley, la Corte confirmó lo señalado por los sentenciadores de segunda instancia, ya que dichas infracciones operan sobre los supuestos de existir similitudes determinantes, tanto gráficas como fonéticas, entre las marcas, y en ausencia del presupuesto material en que el arbitrio basa sus disquisiciones no cabe sino desestimarlas.
ROL TDPI N° 376-2014
D
Demanda de oposición: artículo 20, letras f), g) inciso 1° y h), inciso 1°, Ley N° 19.039.
Marca solicitada Marca fundante de la demanda de oposición
Solicitud N° 973.681 Marca mixta: D Clase 25 Registro N° 825.086 Marca mixta: D Clase 25
Semejantes. TDPI revoca parcialmente.
La sentencia de primera instancia rechazó la demanda de oposición, fundada en las causales de irregistrabilidad contenidas en las letras f), g) inciso 1° y h) inciso 1° del artículo 20 de la Ley de Propiedad Industrial. Primero, respecto de la causal contenida en el literal g) del citado artículo, el oponente no acompañó pruebas tendientes a acreditar que su marca se encontraba registrada en el extranjero para distinguir productos de clase 25, ni su fama y notoriedad. Segundo, respecto de la letra h) de la norma ya mencionada, el sentenciador advirtió diferencias gráficas entre los signos en conflicto, señalando que la forma de representar la letra “D” en ambas era completamente distinta. Finalmente, respecto de la causal contenida en la letra f) del mismo artículo, no advirtió cómo el signo pedido podía ser inductivo en error o confusión en relación a la cualidad, género u origen de la cobertura a distinguir.
Revisada en alzada, el TDPI revocó parcialmente lo resuelto por el INAPI. En efecto, confirmó lo resuelto respecto de la causal de la letra g) del artículo 20 de la Ley del ramo, desestimándola por no encontrarse acreditada en autos. En lo que respecta a las demás causales invocadas por el oponente, los sentenciadores del Tribunal ad quem apreciaron semejanzas determinantes entre los diseños mixtos de la letra “D” del signo pedido y de la marca oponente, ya que, según se estableció en el fallo: “la especial configuración con que se representa esta letra, así como las líneas en sus extremos superiores e inferiores, en la forma en que están distribuidos sus contornos, producen una similitud e impacto visual en los consumidores, lo que sumado a la colisión de sus coberturas en la misma clase 25, producirá toda clase de confusión, error o engaño respecto de la procedencia empresarial de los productos a distinguir”.
ROL TDPI N° 42-2015