20. Noto que los demás me presionan para que coma.
7.5 Eating Disorder Inventory (EDI)
El desarrollo y validación del Inventario de Trastornos de la Ingesta se realizó originalmente en una muestra canadiense empleando un gran grupo de pacientes con trastornos alimentarios con criterios clínicos 222, 238.
Generalidades. Su versión en español fue validada con unos valores de fiabilidad de consistencia interna similares a las presentadas por los autores en su versión original y una aceptable fiabilidad test-retest para la mayoría de sus escalas, así como una validez empírica, convergente y discriminante adecuada. Presenta todas las cualidades psicométricas que permiten utilizarla en este tipo de estudios 223, 238.
Es un instrumento de autoinforme multifacético y complejo, diseñado para evaluar las características psicológicas relevantes, así como las distintas áreas cognitivas y conductuales características de los pacientes con TCA430. Es un
cuestionario autoaplicado que proporciona una valoración comprehensiva de la conducta y dimensiones psicológicas características de los trastornos de la alimentación 431.
El EDI puede ser un instrumento psicométrico adecuado no sólo para evaluar las características psicológicas relevantes en la anorexia sino que puede ser de utilidad como instrumento de criba para la identificación de individuos con alto riesgo de trastornos de la ingesta o como instrumento de búsqueda que identifique a aquellos individuos demasiado preocupados por su peso en poblaciones asintomáticas 223, 394. Tiene un gran potencial como instrumento de
“screening” para detectar población juvenil con riesgo de desarrollar trastornos alimentarios en etapas tempranas e importante validez transcultural puesta de manifiesta en distintos estudios 394, 432.
Al utilizarlo debe tenerse en cuenta que es vulnerable a la distorsión por el sesgo que se introduce al ser autoadministrado, ya que su estructura defensiva puede distorsionar e invalidar los datos 394. Aspecto a tener en cuenta en todos los
cuestionarios autoaplicados.
Subescalas. Está formado por 8 subescalas con un total de 64 ítems con formato de respuesta Likert (se explican las que pueden resultar más difícil de comprender):
Impulso hacia la delgadez (IA). Ítems: 1, 7, 11, 16, 25, 32, 49. Bulimia (B). Ítems: 4, 5, 28, 38, 46, 53, 61.
Insatisfacción Corporal (IC). Ítems: 2, 9, 12, 19, 31, 45, 55, 59, 62.
Ineficacia (I). Ítems: 10, 18, 20, 24 , 27, 37, 41, 42, 50, 56. Evalúa inseguridad, inutilidad, autodesprecio, desamparo, sensación de falta de control sobre la propia vida. Está relacionado con baja autoestima o bajo autoconcepto pero incluye sentimientos de vacío o abandono.
Perfeccionismo (P). Ítems: 13, 29, 36, 43, 52, 63.
Desconfianza interpersonal (DI). Ítems: 15, 17, 23, 30, 34, 54, 57.
Conciencia Interoceptiva (CI). Ítems: 8, 21, 26, 33, 40, 44, 47, 51, 60, 64. Refleja la incapacidad para reconocer e identificar adecuadamente las emociones y las sensaciones viscerales de hambre o saciedad.
Miedo a la madurez (MM). Ítems 3, 6, 14, 22, 35, 39, 48, 58.
En el cuadernillo que se entregaba a los alumnos figuraban los ítems de la escala Impulso hacia la delgadez (IA) y de la escala Insatisfacción corporal (IC). Ver tablas 24 y 25.
TABLA 24 24. Impulso hacia la delgadez (IA) EDI
1 (1). Como dulces e hidratos de carbono (pan, patatas, etc.) sin ponerme nerviosa/o*. 3 (7). Pienso en hacer régimen para adelgazar.
5 (11). Me siento muy culpable después de comer en exceso. 7 (16). Me aterroriza aumentar de peso.
9 (25). Exagero la importancia del peso.
11 (32). Me preocupa el deseo de estar más delgada/o.
13 (49). Si gano algo de peso, me preocupa que pueda seguir aumentando. Entre paréntesis el número de ítem en el EDI original. (*) Puntúa al revés
TABLA 25 25. Insatisfacción corporal (IC) EDI
2 (2). Pienso que mi estómago es demasiado grande. 4 (9). Pienso que mis muslos son demasiado achos.
6 (12). Pienso que mi estómago tiene el tamaño adecuado*. 8 (19). Me siento satisfecha/o con la forma de mi cuerpo*. 10 (31). Me gusta la forma de mis nalgas (mi trasero)*. 12 (45). Pienso que mis caderas son demasiado anchas. 14 (55). Pienso que mis muslos tiene el tamaño adecuado*. 15 (59). Creo que mis nalgas (mi trasero) son demasiado grandes. 16 (62). Pienso que mis caderas tienen el tamaño adecuado*.
Estas subescalas evalúan las actitudes hacia la comida y el cuerpo, están referidas a conductas alimentarias y son las que más altamente están correlacionadas con otras medidas de síntomas de trastornos alimentarios 433. Aunque los trastornos
en estas áreas son centrales en la anorexia nerviosa, pueden también encontrarse en otros grupos de personas muy pendientes de su dieta.
En el caso de la escala de insatisfacción corporal, al estar destinado a valorar TCA, las partes del cuerpo en las que incide son las que más preocupan, como nalgas, caderas, muslos y estómago. La consistencia interna de esta escala, correlacionando cada ítem con el total, osciló de 0,5 a 0,86. El alfa de Cronbach fue de 0,9-0,91 que es muy elevado 58.
Puntuación. Se trata de un cuestionario con respuestas tipo Likert que puntúan de forma similar al EAT, debido a que nuevamente los valores pequeños pueden interferir en la puntuación total. La puntuación total considerando todas las escalas es de 192. En este estudio, la puntuación máxima fue de 48, puesto que sólo consideramos dos subescalas.
Comparación EAT y EDI. El EDI y el EAT pueden ser empleados como medidas de cribado para valorar la presencia de trastornos alimentarios 431. Son las
pruebas más utilizadas en los estudios para la evaluación de los hábitos alimentarios y la psicopatología coadyuvante; son las dos medidas estandarizadas más usadas para evaluar las actitudes y conductas características de los trastornos alimentarios 394.
Aunque han sido desarrollados originalmente en muestras de mujeres adultas son empleados por clínicos e investigadores para valorar adolescentes con una validez y fiabilidad demostrada 394.
Como todos los cuestionarios de tipo autoinforme el EAT y el EDI son vulnerables a la distorsión por informaciones inexactas de los sujetos y al ser desarrollados en sus versiones originales con población de estudiantes superiores pueden ser necesarias pequeñas modificaciones en la redacción de los ítems para una mejor comprensión al administrarlos en adolescentes 394.
El EAT y el EDI aunque están validados en muestras clínicas, no son “per se” un instrumento para el diagnóstico de la anorexia nerviosa, sino que indican la probabilidad de que un individuo con altas puntuaciones en estos cuestionarios pueda tener o llegar a tener un trastorno de la alimentación. Es necesario, como se ha comentado, acompañar estos autoinformes de una entrevista clínica que permita realizar el diagnóstico definitivo 434.