2.2 Fundamentación Teórica
2.2.2 Educar en el siglo XI
2.2.2.1 Educación parvularia
El artículo 26 de la Declaración de los Derechos Humanos señala que “Toda persona tiene derecho a la educación. La educación debe ser gratuita, al menos en lo concerniente a educación elemental y fundamental. La instrucción elemental será obligatoria. La instrucción técnica profesional habrá de ser generalizada. El acceso a los estudios superiores será igual para todos, en función de los méritos respectivos”.
La educación en nuestro país ha tenido varias etapas de evolución desde la Colonia, a pesar de que ha habido discriminación educativa de los sectores sociales menos favorecidos en la década de los años 60, cuando el estado ecuatoriano impulso el mejoramiento de los servicios educativos con el fin de satisfacer las necesidades de mano de obra y de profesionales técnicos que requería el país para hacer frente al acelerado proceso de modernización, así vemos que los diferentes gobiernos fueron preocupándose cada vez más por la cantidad y calidad de la educación.
A pesar de esto la cobertura educativa sigue siendo insuficiente, pues aún no llega a toda la población. La baja calidad de nuestra educación y la falta de compromiso y el no querer cambiar la mentalidad de quienes están directamente al frente de los alumnos, afecta a todos los niveles educativos, desde el pre-escolar hasta el universitario.
Que la educación este mal no es una cuestión sin importancia, la educación es un elemento que gobernantes, la Iglesia, las instituciones educativas, los
maestros, alumnos, padres de familia, niños jóvenes y adultos en general tenemos un grado de responsabilidad en la problemática educativa y por tanto en la posibilidad de superarla. La educación es clave de la cultura, del desarrollo y avance de los pueblos.
La realidad vivida hasta el presente con relación a la educación en las aulas parvularias enseña a cumplir órdenes y a ser pasivos, el alumno está sometido a las decisiones del maestro e incluso a su arbitrariedad y el maestro está atado a imposiciones y normas que impiden su desarrollo y creatividad.
“La Educación Parvularia como primer nivel del sistema educativo busca como fin favorecer una educación de calidad, oportuna y pertinente, que propicie aprendizajes relevantes y significativos en función del bienestar, el desarrollo pleno y la trascendencia de la niña y del niño como personas. Ello, en estrecha relación y complementación con la labor educativa de la familia, propiciando a la vez su continuidad en el sistema educativo y su contribución a la sociedad, en un marco de valores nacionalmente compartidos y considerando los Derechos del Niño”.10
Las ministras y los ministros de educación de los países iberoamericanos convocados por el Ministerio de Educación de Panamá y la Organización de Estados Iberoamericanos para la Educación, la Ciencia y la Cultura, OEI, reunidos en la ciudad de Panamá el 3 y 4 de julio de 2000 para la celebración de la X Conferencia Iberoamericana de Educación, con el propósito de analizar y debatir los problemas propios de la Educación Inicial en el Siglo XXI. Los resultados de las deliberaciones se expresan en la Declaración de Panamá, reconociendo que:
“…para lograr una educación de calidad para todos se requiere impulsar la educación de la primera infancia.” …”Que la educación es un proceso social ininterrumpido que comienza desde el momento de la concepción y se
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extiende a lo largo de toda la vida y, dentro de ella, la educación inicial (desde el nacimiento y hasta la educación primaria o básica, según las distintas acepciones en los países) es una etapa en sí misma, en la cual se sientan las bases para la formación de la personalidad, el aprendizaje, el desarrollo afectivo, la capacidad de diálogo y tolerancia en las relaciones interpersonales, así como el entendimiento entre pueblos y culturas.”
…”Que la educación inicial es uno de los factores estratégicos para garantizar la equidad, disminuir los efectos de la pobreza y promover la justicia en pos de la consolidación de la democracia, la convivencia social, así como en el apoyo al desarrollo económico y a la competitividad de nuestros países.”
…”Que una educación inicial de calidad contribuye a disminuir los índices de repetición, deserción y sobre-edad en los siguientes niveles, constituyendo así una inversión de alta rentabilidad social que impacta en la eficacia y eficiencia interna de los sistemas educativos.”11
Para favorecer este propósito mayor del primer nivel de la educación se plantean los fines de la Educación Inicial como son el de contribuir al aprendizaje y al desarrollo integral de niños y niñas, desde su gestación hasta los 5 años o su ingreso a la Educación Básica, como sujetos de derechos y garantías, en función de sus intereses, sus potencialidades y el contexto social y cultural en el cual se desenvuelven.
Además, formar niños y niñas, sanos(as), participativos(as), creativos(as), espontáneos(as), capaces de pensar por si mismos(as), de tomar decisiones, de resolver problemas y de desenvolverse armoniosamente en cualquier lugar
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REICE - Revista Electrónica Iberoamericana sobre calidad, eficacia y cambio en educación
donde estén. Con valores de identidad personal, cultural, local y nacional, de respeto y cuidado del entorno, de amor por el trabajo, de libertad, de justicia, de honestidad, de comprensión, de tolerancia y convivencia, es necesario que tengamos muy en cuenta los objetivos de la Educación Inicial lo cual nos permitirá brindar a los niños y niñas calidad en esta etapa de sus vidas.
Debemos propiciar experiencias de aprendizaje que permitan a los niños y niñas, fortalecer sus potencialidades para un desarrollo pleno y armónico para que sean autónomos(as), creativos(as), dignos(as), capaces construir conocimientos, de comunicarse, participar en su entorno libre y creativamente, cooperar y convivir con tolerancia y respeto por los demás.
Para promover el bienestar integral del niño y la niña deberá crearse o modificar las áreas haciendo de estos ambientes saludables, protegidos, acogedores y ricos en términos de aprendizaje, donde ellos vivan y aprecien el cuidado, la seguridad, la confortabilidad y potencien su confianza, curiosidad e interés por las personas y el mundo que los rodea.
Es necesario, favorecer el desarrollo de la identidad de niñas y niños en respeto a su dignidad y sus diferencias individuales, sociales, económicas, culturales, lingüísticas y religiosas.
• La atención deberá ser integral para una mayor cantidad de niños y niñas, contribuyendo al mejoramiento de la calidad de vida de éstos y sus familias.
• Para los niños y niñas en situación de riesgo y con necesidades especiales, se deberá propiciar oportunidades y condiciones para la integración a la Educación Inicial.
• Promover la creación, ampliación y consolidación de redes de atención integral infantil entre los distintos servicios y organizaciones de las comunidades.
• Para que puedan encarar con éxito la escolarización de la Educación Básica se promoverá el desarrollo pleno de las potencialidades de la niña y el niño,
En el libro de Bases curriculares del Ministerio de educación de Venezuela se hace referencia a este campo, el mismo que se comparte dentro de nuestro país por ser propuestas que favorecen la educación en este nivel:
• Fortalecer a las familias, los adultos significativos y a las comunidades en su formación para mediar en el desarrollo infantil, así como en su participación en la acción educativa dentro de un proceso de corresponsabilidad entre la familia, la sociedad y el Estado
• Promover en la niña y el niño la identificación y valoración progresiva de sus propias características personales, necesidades, preferencias y fortalezas, para favorecer una imagen positiva de sí mismos y el desarrollo de su identidad y autonomía, como así mismo, la consideración y respeto de la singularidad en los demás.
• Favorecer aprendizajes oportunos, pertinentes y con sentido para los niños, que fortalezcan su disposición por aprender en forma activa, creativa y permanente; logrando así un mejor avance en los ámbitos de la formación personal y social, la comunicación y la relación con el medio natural y cultural.
• Propiciar aprendizajes de calidad en las niñas y niños que sean pertinentes y consideren las diversidades étnicas, lingüísticas y de género, y las necesidades educativas especiales, junto a otros aspectos culturales significativos de ellos, sus familias y comunidades.
• Potenciar la participación permanente de la familia en función de la realización de una labor educativa conjunta, complementaria y congruente, que optimice el crecimiento, desarrollo y aprendizaje de las niñas y los niños.
• Propiciar un trabajo conjunto con la comunidad con respecto a las características y necesidades educativas de la niña y del niño, para generar condiciones más pertinentes a su atención y formación integral.
• Facilitar la transición de la niña y del niño a la Educación General Básica, desarrollando las habilidades y actitudes necesarias e implementando los procesos de enseñanza y aprendizaje que se requieran para facilitar la articulación entre ambos niveles.
• Generar experiencias de aprendizajes que junto con la familia inicien a las niñas y niños en la formación en valores tales como la verdad, la justicia, el respeto a los demás, la solidaridad, la libertad, la belleza, y el sentido de nacionalidad, considerando los derechos que se señalan en la Convención sobre los Derechos del Niño, todo ello en función de la búsqueda de la trascendencia y el bien común”. 12
Según el Referente Curricular ecuatoriano, se concibe la educación como un proceso diseñado y ejecutado conscientemente desde y para espacios y tiempos culturalmente definidos, por medio del cual el sujeto aprende y las personas que facilitan su aprendizaje buscan perfeccionamiento continuo del educando en todas sus dimensiones y el desarrollo humano del grupo al cual pertenecen, en el marco de las culturas especificas a las que la educación responde.
El Referente Curricular al hablarnos de los agentes de los procesos educativos nos pone a la familia como el primer medio social que debe favorecer las condiciones necesarias para que el niño y la niña se quieran, construyan su autoimagen y su autoestima, se desarrollen como personas libres, aprendan los valores individuales y sociales de sus entornos culturales, hagan suyos y asimilen los roles culturales y los vínculos sociales primarios que les permitirán comprender, luego, el mundo extra-familiar e insertarse en él. El niño y la niña
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adquirirán armónica y poderosamente todo esto si la familia les facilita la acogida y el afecto contenidos en la raíz de la palabra “hogar”.
Es por esto que vemos la realidad en la que se desenvuelven los párvulos, la misma que en general no es la más adecuada, tenemos hogares uni- parentales, hogares conflictivos, hogares en los que están encargados los hijos ya sea a los padres o abuelos, tíos o vecinos, todo ello por la migración, el divorcio, separación, o simplemente provienen de hogares de madres solteras, y no siempre se cumple con este ideal que es tener “hogares”
“La educación inicial intencional debe hacer posible que los niños y niñas se construyan como conciencias libres con vínculos afectivos muy potentes; aprendan el ejercicio de la donación de si en la solidaridad gracias a la cual se recuperen como dueños de si mismos y se encaminen hacia la proyección de si mismos en la trascendencia”. 13
Por lo tanto para lograr todo esto, es necesario que las personas encargadas de los niños y niñas en los Centros de desarrollo infantil tengan vocación por la educación, junto con su afinidad por los niños y niñas, interacción que les hará sentirse cómodos y valorados por el aporte que hacen a través de su labor. Este conocimiento de lo que es la educación inicial sus fines y objetivos nos permitirán tener un horizonte claro en cual debemos trabajar para lograr hacer de nuestros niños y niñas seres cultos y educados, seres felices que favorezcan el fortalecimiento de una sociedad positiva y soñadora, creativa y realizada.
"El hombre sólo puede llegar a ser hombre a través de la educación y el hombre sólo es -afirma Kant- lo que la educación hace de él." Y es la disciplina lo que primeramente transforma la animalidad en humanidad.
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Entonces podemos decir que el fin último de la educación del siglo XXI debe ser la formación integral del ser humano, entendido como un ser de necesidades, habilidades y potencialidades
Una educación capaz de intervenir en las 3 dimensiones, del conocimiento (cognitiva), de los valores (axiológica) y de habilidades y destrezas (motora). “Más que formar a un ser intelectual se debe formar a un ser completo, holístico. La educación debe significar un cambio transformador”.14