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5.1 Autoestima del adulto mayor en el entorno familiar y social

5.1.3 Efecto de la autoestima en el adulto mayor

De acuerdo con el criterio de Nuria Rodríguez (2006), la autoestima se relaciona también con la autonomía, que en los adultos mayores “puede disminuir enormemente en la medida en que avanza la edad y/o la fragilidad. Sin embargo, toda persona adulta tiene derecho a la toma de decisiones sin conexión o control externo y este derecho no tiene fecha de vencimiento.” (pág. 113). La interdependencia de las personas mayores y sus familias aumentan con la edad, pero en general las personas adultas mayores prefieren mantener su independencia o autonomía, controlando su vida hasta el final de sus días, a menos que una grave enfermedad o discapacidad le impida hacerlo. Las redes de apoyo familiar y social están dando buenos resultados en otros lugares (Chile, Colombia, México, España), basados en la estructura de la familia y las funciones que ésta asume con las pautas culturales predominantes en la sociedad, son aspectos relevantes en la relación afectiva y protección que ellos encuentran (Aranibar, 2001).

Las relaciones entre amigos, compañeros, vecinos, asociados incrementan esos lazos de solidaridad y fortalecen su autoestima. Cuando este rol es cumplido a cabalidad y se cumplen los derechos sociales y culturales, el adulto mayor mejora la organización social de su entorno y su autonomía. Fortalecidos en su autonomía, organización y capacidad, las personas mayores podrían intervenir de manera activa en la defensa de sus intereses (Villareal, 2006), de esta manera se podría cumplir con desarrollar una sociedad justa e igualitaria para todas las edades. La autoestima y autonomía en las personas adultas mayores, se ven disminuidas cuando existen tratos diferenciales en el núcleo familiar y en la sociedad. Un gran porcentaje de adultos mayores de la parroquia Píntag, manifiestan que no se sienten relegados en las demostraciones de cariño por parte de sus familiares y sienten que son aceptados por la sociedad en la que viven. En la sociedad actual, estos sentimientos se vuelven negativos cuando la vida de los adultos mayores se ve afectada por falta de afecto y comunicación; también cuando ven truncada su vida por la privación de las funciones tradicionales, la desvinculación total del trabajo, de actividades remuneradas, de oportunidades de capacitación y entrenamiento

(Domínguez, 1982). Tal es el caso que en Píntag, sólo 9 adultos mayores dicen que sienten diferencias en las demostraciones de cariño entre ellos y los demás miembros de la familia y 11 de ellos optaron por no responder; es posible que con su silencio quieran decir que no sienten la seguridad de ser personas queridas por sus familiares, el resto de los 65 encuestados son positivos cuando tratan el tema (Figura 8).

Trato diferencial en demostraciones de cariño

Figura 8: Trato diferencial demostraciones de cariño. Fuente: Encuestas María Moreira, 2014

Elaborado por: María Moreira Pino, 2015

Los resultados son elocuentes cuando se trata de demostrar que la familia es una célula de la sociedad con lazos fraternales muy fuertes, lo que se trata de demostrar es que ésta no sólo debe estar bien constituida, sino que debe ser manejada con mucho amor, comprensión y respeto.

La comunicación en este sentido, es un factor importante para conocer más y mejor las necesidades e intereses de las personas adultas mayores, que se diferencian de los demás en que son producto de diferentes historias de vida. Esta comunicación permite generar iniciativas de envejecimiento activo y saludable, aplicando técnicas de mercadeo social, donde la idea principal es compartir momentos y experiencias, vivencias y emociones, y, donde interactúan familiares, amigos, allegados, conocidos. La autonomía entonces “refuerza su adaptación al entorno, especialmente a las limitaciones que éste le impone.” (Aimar, A.; De Dominici, M.; Stessens, C.; Torre, M.; Videla, M., 2009, pág. 68).

Cuando se les preguntó sobre la comunicación o confianza para contar sus problemas, ellos respondieron en su mayoría que les cuentan a sus familiares, sin embargo uno de los encuestados que dice no sentir el apoyo de sus familiares ni de las personas que le rodean,

13,85% 69,23% 16,92% Si No No responde 61

opina que prefiere contarle a Dios; y, 12 prefirieron no dar respuesta. En este sentido, y en base a las respuestas dadas, se nota que a pesar de que, les comunican sus inseguridades, problemas y preocupaciones a sus familiares allegados y en un porcentaje menor (15 encuestados que representa el 25%) dicen que los vecinos los entienden mejor que sus familiares.

Tabla 5: Trato diferencial de comunicación

Familiares Otros No responde

48 73,85% 5 7,69% 12 18,46%

Fuente: Encuestas María Moreira, 2014 Elaborado por: María Moreira Pino

Las personas encuestadas manifiestan que las relaciones y el trato con sus familiares los califican como muy buenos y el resultado de las encuestas dicen que realmente las relaciones y el trato son muy buenos, existe un alto nivel de confianza (73,85%), aunque en el grupo también hay personas que no se sienten bien en unión de sus familiares (18,46%), no tienen mucha comunicación y prefieren no dar respuesta a esta pregunta.

Trato diferencial en comunicación

Figura 9: Trato diferencial en comunicación entre familiares y otras personas. Fuente: Encuestas María Moreira, 2014

Elaborado por: María Moreira Pino, 2015

Como podemos ver en la Tabla N° 5 y la Figura 9, los adultos mayores encuestados en la parroquia Pintag, consideran que las relaciones familiares son muy fuertes, especialmente cuando se habla de comunicación con sus parejas e hijos. Esta variable pretende establecer manifestaciones particulares de los niveles de confianza y de comunicación que los adultos mayores tienen con las personas que les rodean, muchas veces el llegar a esta edad trae consigo interrogantes y dudas que provocan desfase en las actitudes de estas personas que conllevan al aislamiento y la soledad. Cosa que en este sector todavía no está muy marcado.

[VALOR]% [VALOR]% [VALOR]% familiares otros No responde 62

En este caso, los vecinos no intervienen en las necesidades de confianza de los adultos mayores, en las encuestas sólo 15 personas (23,10%) dijeron que tienen más confianza con los vecinos que con sus familiares para contarle sus inquietudes, ansiedades, necesidades, entre otros aspectos. Además se demuestra a más de la familia, los amigos y vecinos también son personas importantes en el apoyo y cuidado de los adultos mayores, lo que hace posible que se mantengan las relaciones sociales y de apoyo con el medio que les rodea, esto hasta cierto puno desvirtúa la idea de que el adulto mayor es abandonado por su familia.

Con los datos obtenidos, es posible afirmar que la familia sigue siendo la fuente habitual de ayuda y apoyo, sobre todo porque aporta elementos relevantes en tres aspectos importantes:

1) Son fuente de ayuda emotiva y financiera en situaciones de urgencia o de manera continua.

2) Proporciona cuidados en casos de enfermedad de manera temporal o permanente. 3) Mejora la estima, afecto y gratificación del adulto mayor en todo momento.

Cuando se habla de adultos mayores, constantemente se dice que la calidad de vida depende de la salud mental vinculada con la satisfacción productiva, la calidad de las relaciones con quienes la rodean, su posibilidad para tomar decisiones y resolver problemas de vida, el uso del tiempo libre, el compromiso con la sociedad, capacidad de ser creativo, su disposición para aprender y aceptar cambios. Si se tienen personas adultas felices y aceptadas, se tienen personas autorealizadas, con claridad para manejar cada aspecto de su vida, toman decisiones adecuadas y acertadas, con valores y actitudes positivas, es decir con un estado de bienestar. Tomar decisiones les ayuda a “sentirse capaces de inspirar respeto y de buscar compromisos serios con sus semejantes, o bien, trabajar en pro de otras generaciones. El logro de lo anterior, permitirá a la persona adulta mayor tener más autoestima y autonomía, las cuales le permiten ser independiente, pero consciente de cuándo necesita ayuda, cómo solicitarla y qué tipo de ayuda necesita.” (Jiménez, 2008, pág. 40).

No vamos a realizar un análisis sobre la crisis de la familia, puesto que son muchas las variables que intervienen en su estructura y en su dinámica compleja, pero hacemos énfasis en la familia de la parroquia Píntag, es una familia rural y de clase media, en este punto vamos a describir algunas situaciones relevantes que tienen relación con este tiempo de crisis familiar. La conformación de estas familias deja ver que el tiempo es un factor limitante para el cuidado y apoyo de los adultos mayores, sin embargo, cuando se habla de tiempo de calidad se hace referencia a la capacidad que tienen las familias de integrarse e interrelacionarse para conocer sobre sus necesidad y aprender de las experiencias adquiridas.

La participación e integración en actividades de uso satisfactorio del tiempo libre, es un factor relevante para que los adultos mayores refuercen y aprendan formas de actuar para favorecer la salud, el desarrollo personal, la participación comunitaria y prevenir la dependencia.

La pregunta relacionada con los deseos de las personas adultas mayores sobre la atención que demandan de su entorno en general, permitió escoger entre cuatro alternativas:

• Que las personas sean cariñosas • Que les dediquen tiempo

• Que los escuchen • Todas las anteriores

Según el grupo de edad de las personas encuestadas en la parroquia Píntag, la Tabla N° 6 expresa el tipo de atención que necesitan, las respuestas obtenidas determinan que la demanda es en el tiempo que les dedican (40,00%), ellos dicen que a pesar del esfuerzo por sus múltiples actividades las personas que están a su lado no están con ellos todo el tiempo requerido; otro 24, 62% dice que le gustaría que las personas fueran más cariñosas, que les dediquen tiempo y que les escuchen; otro 15,38% demandan cariño; mientras que el 9,23% no dieron respuesta a esta pregunta. Son los adultos mayores entre 75 y 80 años quienes más necesidades de atención demandan tanto de sus familiares como de la sociedad.

Tabla Nº 6: Necesidades de atención en el entorno según grupos de edad Necesidades de

atención 60-64 años 65-69 años 70-74 años 75-80 años

Cariñosos 4,62% 3,08% 4,62% 3,08%

Dediquen tiempo 13,85% 6,15% 4,62% 15,4%

Escuchen 3,08% 1,54% 0,00% 6,15%

Todas las anteriores 6,15% 3,08% 4,62% 10,8%

No responden 6,15% 0,00% 3,08% 0,00%

Fuente: Encuestas María Moreira, 2014 Elaborado por: María Moreira Pino

La reflexión sobre algunas manifestaciones de dependencia o de falta de confianza que crea una barrera al momento de establecer la comunicación, es lo que hace que las personas en ocasiones no establezcan relaciones de confianza con algunos familiares y con personas ajenas al círculo familiar. Cuando se trabaja con estas manifestaciones, es importante que se tenga en cuenta las habilidades de escuchar y las vías de comunicación en la práctica que permita demostrar ese sentimiento en todo su esplendor. Las demostraciones de afecto en los adultos mayores de la parroquia Píntag tienen un alto nivel, no obstante, si es importante

prestar atención a las necesidades de demostraciones de más cariño, dedicación de tiempo y ser escuchados. Los porcentajes se inclinan a pedir que les dediquen más tiempo, esto posiblemente se debe a que en los actuales tiempos,

La Figura 10 refleja las necesidades de afecto que demandan los adultos mayores de sus redes sociales y familiares. En esta etapa de la vida el anciano debe recibir y recibe más apoyo del que puede dar, esto provoca que se ejerzan o desarrollen mitos sobre esta edad. Por ejemplo, se habla de que “En ciertas instituciones de ancianos ejecutan actividades recreativas como si

fueran dirigidas para niños o tratan al viejo como si fuera un niño; creando estereotipos nocivos

y erróneos para la vejez” (Murillo, 2003, pág. 16), esta manera errónea de tratar a las personas adultas mayores, tiende a crear falsos criterios sobre la situación de este grupo etario, quienes al sentirse mal emocionalmente, buscan la confianza en personas ajenas al círculo familiar para no crear conflictos entre la familia. Los adultos mayores encuestados demandan un poco más de tiempo de calidad posiblemente porque a esa edad tienden a sentirse solos, relegados y hasta excluidos del núcleo familiar, por ese sentimiento que desarrollan de que ya no son personas útiles para ayudar, aportar activamente y colaborar con la familia.

Necesidades de afecto

Figura 10: Necesidades de afecto familiares y otras personas. Fuente: Encuestas María Moreira, 2014

Elaborado por: María Moreira Pino, 2015

La edad adulta mayor no es sinónimo de vejez ni de dependencia, sino por el contrario, se piensa en desarrollar y generar estrategias y habilidades para seguir aprendiendo en contextos sociales y culturales conjuntamente con las generaciones jóvenes, proceso que pretende mantener la independencia y rediseñar espacio de participación activa. Por otra parte, se cuenta

0 2 4 6 8 10 sean cariñosos le dediquen tiempo lo escuchen todas las anteriores No responden Necesidades de afecto Grupos de edad 60-64 años 65-69 años 70-74 años 75-80 años 65

con redes familiares y sociales que deben ser ejercidas de manera incluyente, a fin de que las generaciones jóvenes y venideras crezcan y participen con los adultos mayores en programas intergeneracionales, logrando oportunidades de relación dentro de un espacio común, donde cada individuo desempeñe un papel activo para favorecer el desarrollo comunitario y personal. Esta independencia y autonomía, acompañada de una buena autoestima es lo que resalta las respuestas de la encuesta aplicada a las 65 personas adultas mayores de la parroquia Píntag. Son personas que no demuestran falta de afecto, cariño, comprensión; algunos están solos porque quienes viven con ellos trabajan y/o estudian pero no se sienten abandonados, otros viven en pareja porque para ellos los hijos deben hacer su vida y tener su hogar, estas personas siempre estuvieron dispuestas a compartir sus experiencias, criterios y conocimientos, mostrándose como personas que se quieren a sí mismos y que son queridos por quienes están a su alrededor. Otra característica es que, a pesar de su estatus económico y el poco nivel de educación escolar que tienen (sólo 5 tienen nivel medio de educación), son personas sociables, poco vulnerables, con empoderamiento de su espacio en la familia y la sociedad.

Las personas adultas mayores de Píntag con la finalidad de atender sus necesidades y que puedan interactuar sin perder su autoestima, su autonomía y para que alcancen una mejora en su calidad de vida, requieren realizar actividades de tipo recreativo ligadas al interés y motivaciones que cada uno tenga.