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EL EFECTO ESTÍMULO RESPUESTA

In document El fenómeno sonoro en el cine (página 88-92)

CAPÍTULO TERCERO

FÍSICA DEL SONIDO CONCLUSIONES

8. EL EFECTO ESTÍMULO RESPUESTA

En un primer término, se tiene como punto de partida el modelo de Harold D. Laswell para describir el proceso audiovisual y la intervención de la banda sonora.

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Laswell se basa en una pregunta compuesta por cinco elementos ¿Quién - dice qué - por cuál canal – a quién – con qué efecto?

Quién (el realizador) dice qué (el producto audiovisual) por cuál canal (el dispositivo de reproducción: la televisión, un proyector de cine, etc.) a quién (a los espectadores) con qué efecto (cuál es la intención que tiene al mostrar el producto audiovisual). Este modelo es totalmente lineal, más conocido como un modelo del tipo “estímulo – respuesta” o modelo hipodérmico. El detalle que se quiere tocar del modelo es el efecto del estímulo: un producto audiovisual se puede describir como un mensaje elaborado por una fuente bajo una serie de códigos organizados para que sean recibidos por el receptor de la misma forma como la fuente lo quiere. En otras palabras, el emisor expone los elementos para que el receptor los entienda tal como se tiene pensado que lo haga. En primera instancia, ese es el objetivo de un producto audiovisual. El producto audiovisual es un mensaje compuesto por dos elementos: la imagen y el audio, denominando a éste último “banda sonora” por ser un término que 








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GALEANO, Ernesto César. Modelos de Comunicación.

http://docencia.udea.edu.co/edufisica/motricidadycontextos/modelos.pdf (Consultado el 9 de julio de 2009). Fig. 1. Modelo E-R

se ha manejado con anterioridad. A pesar de la aclaración anterior, Laswell habla del mensaje como un estímulo único y no compuesto. En otras palabras, un espectador que va al cine o ve una película en la televisión, esta contemplando ese mensaje como una unidad. Esa percepción de unidad viene dada por un detalle importante que se mencionó en el capítulo anterior, en el apartado de la música: la diégesis.

Una película viene dada por unas reglas que ella misma construye y respeta. Reglas que se aplican a los elementos de la imagen y el sonido. Cuando un espectador logra identificar las reglas de una historia, las entiende y espera que todos los elementos sean acordes a las reglas. En un primer término, dichas reglas coinciden con las normas de su propio contexto. En términos básicos, hablamos de aspectos como que “los seres humanos hablan”, “existe el día y la noche” o “los seres humanos no pueden volar”.

La música incidental, que hace parte de la extra-diégesis de la historia, también consigue llevarse muy bien con la imagen, más que todo porque la mayoría de las veces suele ser empática con las acciones. El uso de la música empática es evidente en el cine de Hollywood. Según una encuesta realizada por internet durante el mes de Junio y Julio con un total de 178 encuestados. Se pudo concluir que el 55% de los entrevistados prefiere las películas de cine Hollywood (VER ANEXO DE GRÁFICAS).

Con base en la encuesta anterior se puede afirmar que la mayoría de los espectadores esperan ver un producto audiovisual cuyas partes son totalmente compatibles y consecuentes la una con la otra. Bajo el modelo estimulo-respuesta de Laswell, si se llegara a modificar la banda sonora de un producto audiovisual dejando la imagen intacta, el espectador asociará la banda sonora a la imagen y le encontrará una relación aunque no la tenga, porque espera que tanto la imagen como el audio sean empáticos.

La afirmación anterior se soporta gracias a un ejercicio realizado con un grupo. Para este ejercicio se dividió el grupo en grupo A y B. Al grupo A se le mostró una escena con una música de suspenso y al grupo B se le mostró la misma escena, pero con una música más tranquila. Se le pidió a cada grupo que contextualizara la escena que vio,

es decir, que redactara toda la historia detrás de la escena como si hubieran visto la película completa.

El clip del EJERCICIO 2 (VER ANEXO AUDIOVISUAL) consistía en un plano largo de seguimiento en el que una cámara seguía a una señora y a un niño que iban cogidos de la mano. El grupo A, que vio la escena con una música de suspenso, concluyó que en la escena habían dos personajes (la señora y el niño) pero que alguien los seguía (un tercer personaje) que podría ser la cámara subjetiva. Luego de la prueba escrita también se dialogó con el grupo complementado sus conclusiones. Los integrantes manifestaron que independientemente que alguien siguiera o no a los personajes, algo malo les iba a suceder.

La respuesta del grupo B, sin embargo, no mostró en ningún momento sospechas de un tercer personaje, sino que la música tranquila hacía desaparecer cualquier signo de aspecto negativo. En cambio, el grupo B pensó en que la señora era la mamá o la abuela del niño y los imaginó en un cuadro familiar muy tranquilo y humilde.

Lo anterior evidenció claramente como el sonido transformó el papel de la cámara, ya que con una determinada melodía, la cámara se volvió diegética y fue vista como otro personaje. Las melodías de suspenso hacen que el espectador esté más alerta a los detalles de la imagen porque quiere estar preparado para la llegada de algo inesperado, el desarrollo de un punto de giro o para deducir un indicio que después se revelará. Con base en lo anterior, el espectador concluye que la cámara debe ser un antagonista ya que sigue a los personajes desde atrás. Lo anterior quiere decir que el espectador es un receptor activo que intenta involucrase en la escena. En cambio, con una música más tranquila, el espectador interviene mucho menos en la crítica y detalle de la escena. Se entrega más como un receptor totalmente pasivo que admira la escena desde una distancia e ignora detalles que no son percibidos a por la vista y oído. Las melodías suaves y lentas tienden a resaltar una importancia en las emociones trasmitidas por los personajes, mientras que las melodías más fuertes y de suspenso, tienden a resaltar los detalles de la acción, del contexto y de los movimientos de cámara.

Dado que cada grupo tuvo la oportunidad de crear una historia basada en la escena que vio y ambas historias resultaron totalmente diferentes por lo antes mencionado,

cabe concluir que espectador de una película se entrega a sí mismo a una proyección fílmica sin discutir su mensaje, sino que lo interpreta y lo adapta de acuerdo a las emociones que le evoca . Es decir, si cambiásemos la música o los efectos de sonido a la escena 10 veces, obtendremos 10 historias completamente distintas alrededor de la misma escena ya que el espectador asume que la banda sonora que acompaña a la escena es la que pertenece a ella. El espectador es “conducido” a entender el mensaje de una manera específica.

El hecho que el espectador sea conducido a interpretar el mensaje de una determinada manera, no significa que siempre funcione y se vaya a llegar a la conclusión que no se necesita ciertos parámetros y características en la imagen. Si la imagen se esfuerza por dar un significado y la música no va de acuerdo, lo que sucede es que el espectador entiende la escena por la imagen e interpreta la música como “anempática”. Esto pudo evidenciarse en el EJERCICIO 2 (VER ANEXO AUDIOVISUAL) que consistía en una corta escena con los siguientes planos:

1. Primer Plano de un perro 2. Primer Plano de un Hombre

3. Plano general del perro que se levanta y corre hacia el hombre, que está en contraplano.

La escena se mostró primero con una melodía muy emotiva al grupo A, posteriormente se mostró la escena con una melodía de suspenso al grupo B. El grupo A concluyó que la escena se trataba de un reencuentro entre el amo y su perro. Dicha conclusión se reforzaba por la melodía sentimental que era totalmente “empática” con la imagen.

El grupo B percibió también que el hombre y el perro eran compañeros y que el perro corría a saludar a su amo. Pero concluyeron eso gracias a la imagen solamente porque el perro corría hacia el amo con las orejas agachadas y con la cabeza inclinada. La atención al detalle que el grupo B evidenció fue dada por la música de suspenso que se agregó. Como dijimos antes, las tonadas con progresiones melódicas de ese tipo, tienden a que el espectador observe detalles menos evidentes. El grupo B, mientras veía la escena, estaba alerta a la expresión y cualidades físicas del perro para saber si en verdad este quería atacar al hombre, pero dado que sus cualidades indicaban lo

contrario, concluyeron que ambos eran amigos pero que la música no iba de acuerdo o estaba equivocada.

En conclusión, la música es generalmente interpretada como empática por los espectadores, debido a que este tipo de relación audio-imagen es el que más se utiliza. Pero nunca debemos olvidar que el audio es el complemento de la imagen en una película y que no debemos forzar la diégesis de la historia con incompatibilidades entre ambos elementos (a menos que esa sea la intención).

Si vemos el mensaje audiovisual como signo, según Saussure, existen dos significantes (la imagen y el sonido) y un significado.

Si un realizador audiovisual intentan opacar la imagen con una música que quiere abarcar todo el significante, obtendrán como resultado todo lo contrario: que la música será apartada por el espectador por ser “anempática” y dicha persona concentrará su atención en la imagen solamente, en vez de abrumarse por la música. En otras palabras, el significante musical perderá su significado y el significante visual abarcará todo el significado.

In document El fenómeno sonoro en el cine (página 88-92)