MECANISMOS DE LA POLÍTICA PÚBLICA
5. LAS PERSPECTIVAS DE REPARACION INTEGRAL PARA LAS VÍCTIMAS
5.3 LOS EFECTOS DE LA MEMORIA HISTORICA EN LA REPARACIÓN INTEGRAL
La memoria histórica redunda sobre la verdad, la verdad judicial pero también sobre la verdad de las víctimas; es posible advertir como los familiares de los desaparecidos corren con numerosas dificultades para conocer esta verdad, amenazas, estigmatización, falta de recursos, mecanismos inefectivos, funcionarios que desconocen sus derechos, falta de voluntad política, entre otros; en tal sentido, los familiares corren con una carga difícil de llevar y casi es posible decir que hoy en día son ellos quienes tienen a su cargo esclarecer los hechos; si
bien se encuentran abiertas las investigaciones penales, es claro que falta mucho camino para conocer los hechos en profundidad. Este desconocimiento de la verdad y de los hechos genera en los familiares de los desaparecidos sentimientos de soledad, incomprensión y falta de solidaridad de la sociedad civil y el Estado. Recordar lo ocurrido y honrar la memoria de los que han desaparecido es una forma de lograr la redignificación de los familiares que han sufrido durante años la evasiva de las instituciones. Recordar se torna así en un fuerte elemento que permite rehabilitar no solo a los familiares sino al resto de la sociedad.
Teniendo en cuenta que al desaparecer una persona no desaparece un ser humano solamente sino una historia de influencia social y política, la memoria debe estar dirigida no solo a saber quien fue el desaparecido, sino también que papel desempeñaba en su comunidad y que importantes efectos tuvo su ausencia sobre las luchas colectivas pero también sobre los proyectos familiares.
Si bien la verdad judicial se hace difícil por los innumerables obstáculos en el desarrollo de las diferentes etapas procesales, la reconstrucción de la verdad histórica y garantizar su recordación, resulta aún más importante en aras de generar sobre los afectados ciertas medidas de satisfacción como puede ocurrir al conmemorar cada año el holocausto del Palacio de Justicia.
En la medida en que “la práctica de la desaparición forzada es una práctica de impunidad… un operativo que borra huellas….”157, la memoria histórica puede resultar el contrapeso necesario para ayudara resignificar a una sociedad afectada, pero a pesar de la importancia que representa hoy en día recuperar la verdad y hacer memoria, en Colombia parece que la lucha por recordar solo pertenece a los familiares de las víctimas y no a la sociedad en general. Es clara la falta de atención sobre el tema de las desapariciones forzadas en el país, entendiendo al violencia sociopolítica como actos de desplazamiento masacres y homicidios selectivos, dejando de lado la comisión del crimen de la desaparición que ha afectado a un número de la población significativo, en algunos casos mayor que en otros países de la región.
Hasta ahora la sociedad colombiana empieza a abrir su campo visual sobre los hechos de desaparición, concibiéndolos como debe ser una realidad Colombiana, palpable, que no es exclusiva de países como Argentina, Chile o Perú; pero también entendida como consecuencia de las acciones de los grupos armados organizados al margen de la ley y de agentes del Estado que con o sin su ayuda o independiente de los primeros ha afectado un número alarmante de familias en todos los departamentos del país. No obstante la memoria aun está en construcción y los familiares aún sienten el olvido o desconocimiento de la sociedad sobre su dolor.
Hollman Morris, periodista que trabaja sobre los temas relacionados con las violaciones a los derechos humanos en nuestro país afirma al respecto que:
“La desaparición forzada no está integrada al disco duro de la memoria histórica de este país y … no hablo de los historiadores, ni de los sociólogos, ni de los analistas hablo de la memoria histórica de la sociedad colombiana”158.
La rehabilitación entonces está dada de manera importante por la generación de conciencia y la construcción de la memoria; lo que no es responsabilidad de los afectados sino de la sociedad y sus instituciones. Oscar Gómez, psicólogo de la corporación AVRE al respecto afirmaría: “Uno no puede pretender hacer un trabajo de rehabilitación psicosocial sobre la base de un hecho político y jurídico que sigue existiendo, que es el desconocimiento de los desaparecidos”159.
La expresión de la memoria histórica es visible no solo en aspectos políticos de una sociedad, el dolor colectivo y el impacto de un hecho en la sociedad se mide en las expresiones que ésta demuestre en distinto ámbitos: político, institucional, académico, estético, cultural, etc. Es así como otros problemas de la sociedad colombiana han sido visibilizados de diversas formas, entre ellas las artes; el cine colombiano por ejemplo ha desarrollado problemáticas sociales que han resultado significativamente lesivas como el narcotráfico o el desplazamiento forzado; no obstante, la desaparición forzada aún es un tema oculto que pareciera no merecer la atención de la sociedad ni su expresión en aras de garantizar su no repetición. La memoria entendida entonces como un elemento clave en la rehabilitación psicosocial de las víctimas cobra una especial importancia pues:
“los daños a la salud mental no vienen generados por el individuo, vienen generados por su medio, por las condiciones sociales, económicas, familiares, históricas; en el trabajo de rehabilitación en salud mental, en una practica normal, también hay que trabajar en esos contextos sociales y económicos para que se logren las condiciones optimas de una persona, a parte de un tratamiento terapéutico…” 160.
Así, el trabajo sobre la memoria histórica resulta fundamental en al recuperación de la dignidad de las víctimas y su reparación integral, tratándose de un delito que ha intentado que se olvide, la memoria debe ser entendida como el aspecto
158 Morris H. (2008, 5 de Diciembre), entrevistado por Paris, l. f., Bogotá. 159 Gómez. O. (2008, 2 de Diciembre), entrevistado por Paris, l. f., Bogotá. 160 Ídem.
fundamental en el que la sociedad civil y las instituciones peden aportar en la reparación de las víctimas, asunto que debe competer a todos sin excepción. Teniendo en cuenta todos estos aspectos y sobre la conciencia de que uno u otro componente de la reparación integral no se da al margen de los demás, como tampoco se debe dar al finalizar el proceso judicial; la reparación integral debe darse de tal forma que los afectados sientan que el Estado les protege para garantizar su participación en los distintos momentos de los procesos que procuran la búsqueda de su familiar; pero también que les facilita los recursos cualquiera que estos sean para participar; así la reparación integral debe partir del ajuste de los mecanismos y planes que hoy en día comprometen la política pública en torno a la desaparición forzada de personas; y su revisión y optimización deben ser una prioridad del momento actual. En tal sentido el siguiente aparte hace referencia a los aspectos que pueden ser considerados aciertos o desaciertos en el diseño e implementación de la política que este estudio tiene por objeto.
6. LA EFECTIVIDAD EN LA IMPLEMENTACION DE LA POLÍTICA PÚBLICA