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El acompañamiento psicoespiritual en clave interdisciplinaria

las dimensiones psicoterapéutica y espiritual están estrechamente vinculadas, pues todo se puede ver como uno u otra a la vez. Ambas son terapéuticas y trascendentales, acuden al hondón de la persona para buscar ese yo profundo y auténtico que lucha por emerger a la superficie; ese ser que desde dentro va cobrando vida y hace fluir la energía vital de manera novedosa.

no podemos hablar pues de un proceso psicoespiritual a partir de un solo enfoque disciplinario, cuando todo alude a la persona en su dimensión ontológica, es decir, en toda la profundidad de su ser. y sea creyente de cualquier religión o no, la dimensión espiritual recorre el camino psicoterapéutico forzosamente si lo que se busca es el bienestar emocional de la persona.

la dimensión interdisciplinaria del acompañamiento psicoespiritual hunde sus raíces en el diálogo, tanto entre los distintos enfoques psico- terapéuticos como son el humanista, sistémico y cognitivo, como con los modos de entender la espiritualidad como disciplina teológica. este tipo de acompañamiento psicoespiritual argumenta en sí la pertinen- cia por la mirada integradora de la realidad personal a la que se dirige, porque toma en cuenta la compleja realidad de la persona frente a sí misma, a los demás, al entorno y frente a dios, sin permitir huecos ni

parcialidades de la realidad histórica que vive la persona. pone en mar- cha, además, toda una serie de reflexiones que despiertan la creatividad y apertura al diálogo con los distintos descubrimientos que la persona hace al momento de repensar su realidad de un modo más ontológico.

el acompañamiento, desde este enfoque interdisciplinario, es un en- cuentro que toca lo profundo del corazón, donde, como dice la filosofía teresiana, se abren posibilidades de liberación consciente y generan procesos que hacen fluir la vida de tal modo que es posible recrear el sí mismo en la reconfiguración de su identidad.

el acompañamiento psicoespiritual objeta también que la persona se construye en el encuentro, no solo con el sí mismo ni con el otro que le refleja ese yo en relación sino en el encuentro con dios, que le habita en su intimidad más honda y le recuerda su origen, misterio, dignidad y hermosura; pues solo en la medida que se vayan abriendo posibilidades de estos encuentros, es donde la persona se puede ir encontrando no solo con ese tú sino con esa verdad profunda que le revela quién es y saca lo mejor que hay en ella.

para las identidades en transición, el acompañamiento psicoespiritual significa tener adultos de referencia también. Hoy que la familia ha per- dido tanto valor, que la violencia invade los espacios públicos y privados, cuando las heridas van fragmentando las relaciones y las identidades personales, buscar la identidad en la etapa de la juventud se vuelve difícil y problemático. los jóvenes se hacen preguntas trascendentales, buscan algo que refuerce su identidad dentro de la inestabilidad y vulnerabilidad que experimentan dentro de esta sociedad de consumo que les ofrece ofertas pasajeras y sin raigambre; necesitan alguien que pueda orien- tarlos, ayude a recuperar la mirada perdida y fragmentada por todo lo que ven y escuchan. Más que nunca, los jóvenes necesitan adultos de referencia, quienes acompañen sus procesos, caminen con ellos, crean en ellos, quien les diga que vale la pena vivir, que se puede ser autén- ticos y verdaderos buscando construir lo que cada uno puede aportar a este mundo y que se necesita recuperar la esperanza, reconstruir las relaciones y soñar mirando con esperanza el futuro.

el acompañamiento psicoespiritual es un espacio donde el joven, al verse reflejado en la mirada de quien le acompaña, puede ampliar la propia y resignificar la vida desde lo que realmente quiere. defini- tivamente, la vida y el camino se hace menos pesado cuando la carga se comparte, cuando aparte de que no hay una identificación de la que agarrarse, el no saberse solo puede hacer que no se pare, que se siga andando en la reconstrucción de ese espejo roto... ¿puede ser un cachi- to de fragmento que reconociéndose e identificándose pueda generar motivación para la reconfiguración? probablemente sí, y que en los es- pacios de aparecer y desaparecer como acompañante, da la certeza de la compañía y a la vez la independencia para el camino y crecimiento en la alteridad y la libertad.

eso es lo que se experimenta al crecer, y de fondo es el sentido espi- ritual que permea la vida, que brota desde dentro y desde el fondo de la mirada, de la entraña, del pensamiento, de la propia humanidad, y acompaña la vida en toda su dimensión y existencia; por eso se entre- teje con lo psicoterapéutico, que va siendo y haciendo el espacio para la expresión y la búsqueda.

el acompañamiento psicoespiritual, como se mencionó, se va ha- ciendo de dos procesos que se entretejen: el psicoterapéutico y el espi- ritual. Abordar la dimensión de la relación con dios no es sencillo si an- tes no se ha limpiado la mirada con respecto al dios de Jesús, porque es acompañar el conflicto con la imagen de ese dios deformado que está le- jos de ser el dios de la vida y del amor misericordioso. por eso, en este pro- ceso, qué importante es tocar todos los temas, desde la sanación de la imagen de dios, el discernimiento, la percepción de sí y todo cuanto vaya saliendo a colación con respecto a la espiritualidad vivida en la cotidianidad juvenil.

la propuesta de un acompañamiento psicoespiritual desde la pers- pectiva teresiana es una mirada al acompañamiento que saca lo mejor del otro, que hace capacidad porque se ensancha, que reconoce la pro- pia dignidad y hermosura en la autenticidad del yo y, además, ensancha porque se sabe habitado por dentro. percibe la presencia del dios que

habita a la persona, e invita a ser acompañantes que atreviéndose a tocar el sufrimiento del otro, posibilite el diálogo para un compromiso por el cuidado de la vida, la propia y la de quien acude a este espacio de acompañamiento.

queda la certeza de que el acompañamiento psicoespiritual es la relación de ayuda que en el diálogo interdisciplinario de lo psicote- rapéutico y lo espiritual va generando procesos de liberación para la construcción de un sí mismo más real y auténtico, recreándolo con nuevos elementos que la persona va descubriendo por ella misma y a la luz de la relación con dios.

Trabajo interdisciplinario para la atención