conservación de la diversidad biológica
3.4 El agua: termómetro del desarrollo sostenible
3.4 El agua: termómetro del
desarrollo sostenible
3.4.1 Introducción
El agua, como uno de los elementos que cons- tituyen el subsistema natural, determina direc- tamente el desarrollo, al menos, a través de los siguientes aspectos relacionados: el estado de los cuerpos de agua, el acceso y la disponibi- lidad de agua apta para todos los usos social- mente deseables, la existencia de infraestruc- tura de saneamiento, la existencia de un régi- men regulatorio eficiente en relación al uso del agua y la prioridad que el Estado le brinde a las políticas públicas relacionadas con los bienes hídricos.
De acuerdo con el marco de análisis que su- giere el sistema socioecológico, la situación de los bienes hídricos se puede evaluar en función de la forma en que éstos interactúan dentro del subsistema natural y con los subsistemas social, económico e institucional. En condicio- nes de desarrollo sostenible, la relación entre el agua y cada uno de los elementos del sis- tema socioecológico adquiere las siguientes características:
• Natural: a lo largo de las diferentes fases del ciclo hidrológico, el agua actúa como catalizador de diferentes procesos físicos y biológicos necesarios para el funciona- miento adecuado de los ecosistemas.
• Social: el agua tiene la calidad adecuada y es accesible para todos los grupos sociales sin menoscabo de su condición económi- ca, étnica o de otro tipo, de tal manera que favorece la situación nutricional, de higiene y bienestar de la población.
• Económico: el agua es un insumo dis- ponible para completar los procesos de producción industrial, agropecuaria y de generación eléctrica; sin alterar la calidad del recurso ni arriesgar su disponibilidad futura.
• Institucional: en virtud de la importancia del agua en el desarrollo sostenible, los temas relacionados con los bienes hídricos del país deben estar presentes en el andamiaje legal e institucional nacional y figurar den- tro de las prioridades en materia de política pública.
Una mala gestión de los aspectos y relaciones antes mencionados implica, por un lado, defi- ciencias y limitaciones que menoscaban el de- sarrollo sostenible y el bienestar del país; por el otro, puede ser un indicio de que la sociedad dirige sus esfuerzos de desarrollo por la ruta incorrecta. Por la magnitud de la brecha de in- cumplimiento se deduce, además, la dimensión del esfuerzo que la sociedad debe hacer para alcanzar un esquema más coherente y equili- brado de interacción con el sistema hídrico. En la Figura 39 se identifican los indicadores-señal utilizados para abordar el análisis de los bienes hídricos nacionales.
3.4.2 Señales clave relacionadas
con la gestión del agua
3.4.2.1 La cobertura vegetal de las áreas estratégicas relacionadas con el recurso hídrico se pierde y el sobreuso de la tierra afecta el ciclo hidrológico
A lo largo de la superficie territorial de Guate- mala concurren características naturales y cli- máticas particulares, cuya combinación afecta las diversas condiciones hídricas del país (URL, IARNA e IIA, 2004). Las particularidades hídri- cas del país hacen que éste pueda considerar- se abundante en agua. La oferta hídrica anual excede los 90,000 millones de m3 (URL, IARNA e IIA, 2006; SEGEPLAN y BID, 2006). Las de- mandas consuntivas y no consuntivas del re- curso suman alrededor de los 7,650 millones de m3 de acuerdo al Perfil Ambiental 2006 (URL, IARNA e IIA, 2006) y de los 9,596 millones de
m3 de acuerdo a la Estrategia para la gestión in- tegrada de los recursos hídricos de Guatemala (SEGEPLAN y BID, 2006). Estas estimaciones consideran básicamente el riego, el uso indus- trial, el uso doméstico y el uso de agua para la generación de electricidad.
La contabilidad ambiental y económica inte- grada amplía esta información considerando el agua de lluvia utilizada por los cultivos agrí- colas (temporales y permanentes), y desagre- gando la economía en 127 actividades, lo que permite estimar el uso industrial con mayor precisión. En este sentido, la Cuenta Integra- da de Recursos Hídricos (BANGUAT y URL, IARNA, 2009) reporta la utilización de 11,901 millones de m3 de lluvia por las actividades agropecuarias en el año 2003, y estima el uso industrial en 8,740 millones de m3 para el mis- mo año. Se estima que la utilización total de agua en el año 2003 fue de 29,490 millones de m3, lo que equivale a un uso per cápita de 2,439 m3 por habitante. Al considerar el agua
Fuente: Elaboración propia con base en Proyecto Evaluación a la Sostenibilidad del Desarrollo en América Latina y el Caribe, s.f. y Gallopín, 2003.
Figura 39 Los indicadores-señal de los bienes hídricos de Guatemala
Natural • Agua y cobertura vegetal • Calidad de lagos y ríos Económico • Agua y PIB Social • Cobertura de servicio de agua potable y saneamiento • Calidad del agua potable
• Agua y uso de la tierra Institucional
• Avances y deficiencias de la institucionalidad del agua
3.4 El agua: termómetro del desarrollo sostenible
de lluvia se hacen evidentes los beneficios que el ciclo hidrológico brinda de forma di- recta a la economía guatemalteca.
Una de las relaciones más importantes dentro del subsistema natural es la existente entre algunas características de la tierra (cobertu- ra vegetal, profundidad de suelos, pendiente, entre otras) y aspectos relacionados con el agua, ya que las primeras pueden tener efec- tos directos en la cantidad y la calidad de los
bienes hídricos (FAO, 2002). El Instituto Na- cional de Bosques (INAB) (2003), por ejemplo, describe los beneficios que el bosque propor- ciona a los sistemas hídricos, garantizando la calidad del agua (regulando sedimentos, tur- bidez, temperatura y oxígeno disuelto) y es- tabilizando el flujo subsuperficial. Algunas de las relaciones importantes que existen entre la cobertura y el uso de la tierra con los recur- sos hídricos se presentan brevemente en el