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El ascenso de las estructuras culturales burguesas

In document Historia del Mundo Contemporáneo (página 92-94)

El ascenso de las estructuras sociales y culturales burguesas

2. El ascenso de las estructuras culturales burguesas

2.1 asa

2.1.1 asa

Hay un proceso por el que cada vez es más importante tener presente la opinión del público. En el siglo XIX se produce una ampliación del público que accede a los productos culturales. Hay una paulatina ampliación de la educación y una progresiva difusión del hábito de la lectura y del disfrute de las artes. Simultáneamente, la

ampliación del público consumidor de cultura se lleva a cabo a través de dos grandes canales: estatales y privados.

1. Estatales: el objetivo del estado a la hora de comunicar la cultura, y dentro del siglo XIX —especialmente dentro de las décadas de los 30, 40 y 50— se centra en la dificultad que tiene el estado liberal para arraigarse en la sociedad. Aunque la tendencia más inmediata es la de ver la historia como un proceso lineal, realmente es distinto. La cultura, su difusión y el control de la opinión tiene que ver con la aceptación de los estados-nación, que es el caballo de batalla a la hora de

convencer a la gente de que formaba parte de un estado del que debía estar orgullo de ser parte. Esa es la utilidad de la propaganda del estado.

23/05/2012

2. Privados: se divide en dos instrumentos. En primero lugar, hablamos de las agrupaciones político-culturales, circunscritas a los café, como embriones de sociabilidad y de los partidos políticos. Estamos a finales del XVIII y principios del XIX, gestándose pugnas entre partidarios de la revolución y de los liberales. El debate público en espacios públicos de sociabilidad constituía un aspecto fundamental en la comunicación de ideas y en la organización social. El café se configura como uno de los baluartes de la agrupación política en un lugar donde cristalizan las agrupaciones modernas, fundadas no en el rango social o los lazos familiares, sino en opiniones libres y compartidas de individuos. Los cafés fueron los primeros centros de organización política, así como de opinión, en una sociedad con déficit democrático. Los cafés son centros de debate y discusión de una élite letrada, en primer lugar. Hablamos de una élite con derecho a voto. En el XIX los cafés amplían su público a colectivos obreros y artistas y literatos. El discurso burgués identifica los cafés y las tabernas como centros de depravación moral en donde se gestan bajo los vapores del alcohol las huelgas y las movilizaciones colectivas. Los casinos, por contra, serán los centros de sociabilidad de los colectivos liberales conservadores. Por otro lado, las organizaciones científicas serán otros canales privados de cultura, que serán puntos de presión a las organizaciones estatales con vistas a que se extienda la educación a las capas populares de la sociedad. Los crausistas son ejemplo de ello desde finales del XIX. La evolución de la prensa

La prensa, desde finales del XVIII empieza a ser considerada como el cuarto poder, palabras atribuidas a Burke. La prensa era inicialmente una pequeña industria artesanal en el XVII, con un interés puramente crematístico, sin interés por el

enriquecimiento o lucro. En esos inicios, estaba ligada a la publicación de de noticias de carácter económico que interesaban a los comerciantes de ultramar.

Se producen dos grandes mutaciones:

1. Siglo XVIII: paso de una prensa de noticias económicas a una prensa de opinión. Se pone en duda una serie de supuestos absolutos que habían dominado la sociedad del AR. Ligado a este paso de una prensa de noticias a una de opinión se advierte una evolución en los tiempos, buscando dar publicidad a las reflexiones. La prensa era uno de los soportes fundamentales para que los intelectuales expresaran sus pensamientos, más allá de los debates de tipo oral. Todavía, la mayor parte de los negocios dedicados a este sector eran ruinosos. Este cambio hacia la prensa como vehículo de transmisión de reflexiones tiene su momento álgido en el contexto de la RF, que promueve la libertad de pensamiento. Entre 1789 y 1800, en Francia nos encontramos con la aparición de 1.500 títulos. En París del 1789 se contabilizaron hasta 450 clubs políticos y 200 periódicos. En este contexto, la prensa surgía del raciocinio de una élite intelectual, proponiendo una prolongación de la discusión política de este grupo. Así, la prensa deja de ser un canalizador de información, aunque sin ser un instrumento de consumo de cultura. A principios del XIX, la mera observación de la multiplicación de títulos periódicos, aunque sólo fuera con una vida efímera, pone en alerta a las autoridades políticas de la importancia del control de ese medio de transmisión de ideas. De ahí que se pongan en marcha desde principios del XIX algunos instrumentos destinados al control, como por ejemplo la exigencia de una autorización previa de publicación por parte de las autoridades. Napoleón hizo uso de la censura de prensa en múltiples ocasiones. Otro mecanismo fue la concesión de subvenciones directas a algunos periódicos, afines a los distintos regímenes, en detrimento de otros. La mutación del XVIII llega hasta 1830, momento en que tiene lugar la segunda mutación.

2. Siglo XIX: en ahora cuando se empieza a consolidar tanto el liberalismo económico como el político en varios estados europeos. En este contexto de desarrollo de la industria aumenta el capital que se invierte en la prensa, y se perfecciona el aparato técnico y organizativo de la prensa. Así, la prensa de opinión empieza a convertirse en una empresa comercial con expectativas de negocio. En este sentido, comienzan las primeras injerencias ideológicas y culturales de la prensa. A partir de 1833 hay un salto tecnológico respecto a la técnica de Gutenberg. Se empiezan a imprimir los folletines y se insertan anuncios. Esta evolución comienza en 1830 y llega a

configurarse hasta que alcance sus perfiles más definidos en el último tercio del XIX cuando llega la prensa popular sensacionalista. La prensa extiende su radio de acción a otras capas sociales como consecuencia a la ampliación del sufragio censitario al universal masculino.

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