procesos de construcción de carisma y autoridad religiosa en el catolicismo actual.
3. El campo religioso: catolicismos diversos y mixturas
La imagen de un campo religioso plural conformado por sujetos que activamente construyen síntesis personales a partir de la circulación entre distintas experiencias y tradiciones religiosas, se ha convertido en la caracterización compartida por investigaciones realizadas en Latinoamérica. Esta pluralidad resulta de la persistencia en la demanda de sentido y de espiritualidad por parte de los sujetos. Sin embargo, son procesos de recomposición y transformación en el modo en que esas demandas
1 En particular, junto a la empresa “Viajes al Padre Ignacio”, que inicia su recorrido en el Conurbano Sur de la Ciudad de Buenos Aires y se especializa en destinos religiosos: además de la parroquia rosarina, visitan la Virgen de los 3 Cerros (Salta) y el Santuario de San Nicolás.
2 El universo de informantes está nutrido de personas que asisten a la iglesia y quienes participan del circuito ritual. Asimismo, incorporo la voz de las personas que sirven en la parroquia y de aquellas insertas en el entramado económico generado en torno a este movimiento religioso: empresas de turismo, vendedores ambulantes y vecinos del barrio.
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encuentran respuestas, lo que no significa necesariamente que estemos ante un número mayor o menor de religiones o de aumento de la fe como algunas encuestas y medios quisieran mostrar tras la designación del nuevo Sumo Pontífice de la Iglesia Católica.
En este campo plural, el catolicismo se presenta como hegemónico pero no como un todo cerrado en sus dogmas y estructuras jerárquicas. Los datos de campo evidencian diálogos y negociaciones con otros lenguajes religiosos y no religiosos (Nueva Era, pentecostalismo, etc.) que parecen penetrarlo capilarmente, tal como se constata en la construcción del carisma del padre Ignacio. Esta caracterización es similar a la que arroja la Primera encuesta sobre creencias y actitudes religiosas en Argentina efectuada en el año 2008: el 76,5 % de los habitantes de Argentina, distribuidos en todas las franjas de edad, en todos los estratos socio-educativos, y en todas las regiones del país se autodefine como católico. Las y los católicos manifiestan los porcentajes de creencia más altos en diversas figuras divinas: el 91.2% de los católicos cree mucho y algo en el Espíritu Santo, mientras que el 84.8% de la población lo hace; en la Virgen María cree el 94.3% contra el 80.1% de la población general. El 90% de quienes se reconocen en la fe católica creen en los santos, y el 85.3% creen en los ángeles, mientras que entre la población general lo hace el 76.2% y el 78.2%, respectivamente. En comparación con la población general, los católicos creen en un porcentaje levemente superior en la Difunta Correa (39.7% de los católicos, 32.8% de la población general), y el Gauchito Gil (35.7% de los católicos, 30% de la población general) 3.
Lejos de ser un campo homogéneo, la denominación religiosa “católica/o” engloba gran variedad de prácticas y experiencias, corrientes y movimientos internos entre los cuales los actores transitan. Con miras a aprehender esta heterogeneidad seguiremos la tipología elaborada por Mallimaci, quien considerando los entornos social, económico, cultural y político disntingue: el catolicismo de las certezas, formado por católicos integrales y representado por la Iglesia católica; el catolicismo de la
pluralidad, integrado por quienes están sensibilizados por los marginados y excluidos;
y por último, el catolicismo emocional, protagonizado por el movimiento de la Renovación Carismática Católica (en adelante RCC) y centrado en las vivencias emocionales de la fe (Forni, Mallimaci y Cárdenas 2003) y en las experiencias de sanación. Dadas las características de nuestro caso de estudio, lo ubicamos dentro de este último tipo.
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Si bien una de las características aglutinantes del movimiento carismático católico4 es el protagonismo de la sanación y la emoción, su interior presenta heterogeneidades. Con fines expositivos podemos señalar tres corrientes5. Un núcleo central reconocido e institucionalizado6 por el Episcopado y con representación en las arquidiócesis del país, conocido como Renovación Carismática Católica en Argentina. La parroquia “Sagrado Corazón de Jesús” (San Justo, Provincia de Buenos Aires) conocida como “La Redonda”, en la cual tiene origen el movimiento de los curas sanadores, integraría este primer núcleo. Su llegada a los fieles es a través de grupos de oración y formación, retiros para fieles y para sacerdotes, encuentros espirituales, comunidades de convivencia.7
Un segundo núcleo formado por las comunidades de alianza, que si bien se incluyen dentro de la RCC, pero son independientes de losequipos de coordinación diocesanos teniendo la posibilidad de generar formas propias de organización. La
Comunidad de Convivencias8, dirigida por el Padre Ibáñez Padilla ejemplifica este segundo espacio. Autodenominada “Escuela de espiritualidad” está dirigida a la formación de los católicos (en especial de los carismáticos) y tiene como misión “presentar el mensaje no como silogismo sino como experiencia religiosa que consiste en ‘Dios te ama’. (…) ese es el punto de inicio de un proceso de transformación de tu cosmovisión”9. La Comunidad, extendida por toda Latinoamérica, organiza retiros espirituales de distinta duración (entre tres y seis días), centrados en diferentes figuras significativas del catolicismo10 para alcanzar el punto culmine del camino de conocimiento espiritual: Dios-Amor.
El padre Ignacio Peries, párroco de la Natividad del Señor (Rosario, Provincia de Santa Fe) se presenta como un tercer espacio, con visibilidad y presencia al interior del catolicismo local y nacional11. Su identificación con el movimiento de la RCC responde más a la convergencia en cuanto a las temáticas y formato que adopta el culto
4 En Olmos Álvarez (2012) hemos abordado la expansión de la RCC en Argentina.
5 La presente caracterización de la heterogeneidad al interior del movimiento carismático está inspirada en la que presentara Steil (2004)
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Soneira (1999,2001) analizó en detalle el proceso de institucionalización de la RCC.
7 Asimismo, poseen emisora de radio y televisión, una página web en la cual se presenta como el “Sitio oficial de la Renovación carismática Católica de Argentina” y sus publicaciones se distribuyen en toda Latinoamérica a través de la Editorial Kyrios
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http://www.convivenciascondios.org/
9 Entrevista realizada al Padre Alberto Ibáñez Padilla , Buenos Aires, 29/02/2012
10 Convivencias con Cristo, con Pablo, con Pedro, con María, con el Espíritu y con la Trinidad.
11 El Vía Crucis del pasado Viernes Santo (abril 2013) encabezado por el Padre Ignacio reunió cerca de 300.000 fieles que peregrinaron por el Barrio Rucci durante cinco horas.
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que a una relación orgánica con el movimiento y sus fundamentos doctrinarios.12. En este sentido, serán la modalidad del ritual13, la imposición de manos, el contacto físico y la efervescencia emocional los elementos que sitúen al observador en un ambiente carismático.
Nacido en Sri Lanka el 11 de octubre de 1950, el Padre Ignacio Peries está a cargo de la parroquia rosarina desde el año 198214, tres años después de que se ordenara sacerdote en Gran Bretaña por la orden religiosa Cruzada del Espíritu Santo, de la que actualmente es titular en el mundo. La Cruzada es una asociación católica fundada por el reverendo irlandés Padre Thomas Walsh, en Salamanca (España), bajo la inspiración del Concilio Ecuménico Vaticano II15, el 12 de septiembre de 1966. Haciéndose eco de la necesidad de sacerdotes para ayudar a los pobres y los abandonados, tal como esgrimía el Concilio, América Latina se transformó en la meta del trabajo misionero de la asociación. De acuerdo a las cuentas del Rdo. Walsh “treinta y tres por ciento de los católicos del mundo, con sólo nueve por ciento de los sacerdotes del mundo” (Catholic Herald 17/10/1969).
Como señalábamos previamente, las prácticas religiosas carismáticas se centran en las vivencias inmediatas y emocionales de la presencia de Dios. Enfatizan también el contacto directo con la divinidad y los carismas bíblicos, la oración en voz alta y la activa participación de los creyentes en su grupo confesional. Diversos autores proponen como característica distintiva de las prácticas carismáticas la relación personal del sujeto con la divinidad, dispuesta a intervenir en la vida cotidiana a través de los contactos personalizados (Roldán 1999; Giménez Béliveau 1999, en prensa). ¿Qué resonancias conlleva la personalización del culto y de la relación con la divinidad? Más
12 Una diferencia destacable es el tratamiento de los dones del Espíritu Santo en la Cruzada y en la Renovación: para esta última cualquier fiel puede ser el medio del Espíritu Santo, mientras que para la primera solamente los sacerdotes poseen concretamente los dones. Esta divergencia posee tres implicancias que serían aprobadas por la jerarquía eclesiástica: limita la actividad de la sanación a personas reconocidas por la institución; sitúa la convocatoria para dichas actividades en el espacio del templo consagrado y por último, oficia de reaseguro ante las escisiones en torno a una figura líder, comunes en el Pentecostalismo. Estos elementos han sido también señalados por Salinas (2007)
13 Los rituales de sanación realizados por el Padre Ignacio fueron analizados por Renold (2008) integrando las perspectivas estructuralista y de ritos de pasaje. Por su parte, Scheffer (2008) efectúa una descripción pormenorizada de los rituales de bendición y sanación.
14 Originariamente el Padre Ignacio fue designado a Tancacha (provincia de Córdoba). Sin embargo, un problema de salud del Padre Bernardo Kelli, cura irlandés que iniciara los trabajos de la Cruzada en Rosario, y posteriormente, la guerra anglo-argentina por las Islas Malvinas, colaboraron para que el Padre Ignacio se estableciera definitivamente en Rosario.
15 El Concilio Vaticano II se celebró entre los años 1962-1965 persiguiendo varios objetivos, entre ellos “promover el desarrollo de la fe católica, lograr una renovación moral de la vida cristiana de los fieles, adaptar la disciplina eclesiástica a las necesidades y métodos de nuestro tiempo y lograr la mejor interrelación con las demás religiones, principalmente las orientales”.
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aún, en el caso analizado debemos preguntarnos por las implicancias que tiene la mediación de una persona viva y mágica como es el Padre Ignacio. Para dar respuesta a estos interrogantes, procederemos a la descripción y análisis del carisma en tanto práctica y discurso multifacético.