Cristiana de Dirigentes de Empresa (1999-2003)
5. Reflexiones finales en torno a las sociabilidades empresarias católicas y a las
temporalidades divergentes: el tiempo secular frente a las estrategias vaticanas.
Resulta necesario, partiendo del condensado teórico de “red social” en términos de sus alcances sociológicos y de los usos que de él se hace en trabajos que abordan problemas semejantes a los aquí analizados, mencionar algunas especificidades del campo empírico. Asociar en un mismo marco las palabras episcopales con las empresariales entraña ciertos riesgos si no se asumen y explicitan a priori las diferentes motivaciones y fines de los actores involucrados y de las instituciones colectivas, tanto en términos espaciales como longitudinales-históricos. El hecho fundamental que debemos notar es que las temporalidades en que se inscriben tanto la jerarquía episcopal como los empresarios católicos de la ACDE no necesariamente coinciden. Es decir, los caracteres, motivaciones y fines de sus acciones obedecen a plazos que responden a
lógicas divergentes.25 De allí que el estudio de los ámbitos y redes de sociabilidad constituya sólo una dimensión de la triangulación múltiple que proponemos.
Al hablar de lógicas temporales divergentes no nos referimos a una descontextualización absoluta de sus discursos, cosa que es imposible, sino comprender que sólo en determinadas ocasiones pueden coincidir ambos campos con ciertas discursividades políticas y conformar así una comunidad de valores. Ocurrió con la última dictadura cívico-militar, donde la recurrente crisis moral del ser argentino
23 Utilizando la metáfora edilicia, los títulos de los paneles fueron: “Reconstrucción de las instituciones”, “La reconstrucción de los fundamentos económicos y sociales”, “La reconstrucción del sentido de la responsabilidad individual”.
24 Ellas son: Telefónica, Coca-Cola/FEMSA Argentina, Mapfre, diPaola/WPP, Santander Río, Arcor, Minera Alumbrera, AGD, Edesur, Konrad Adenauer Stiftung, Loma Negra, Edenor, Galicia, Grupo Clarín, Cablevisión, La Nación, Bagó, TZ Terminales Portuarias, Urbano, Bulló-Tassi-Estebenet-Lipera- Torassa (estudio jurídico), Organización Techint, FIAT, Ernst&Young, Banco Ciudad, QuickFood, Grupo ASSA, Syngenta, American Express y Deloitte.
25 Recordemos que desde el siglo XIX la Iglesia Vaticana viene enfrentando con vehemencia la secularización institucional de la vida moderna, particularmente desde el papado de León XIII con su encíclica Libertas Praestantissimum, de 1888.
13 amedrentaban a la comunidad de intereses de los grupos económicos locales concentrados, firmas multinacionales y sector financiero, en su búsqueda de una lógica alternativa de acumulación que reemplazara a la sustitución de importaciones y colocara su centro en la renta financiera, aprovechando el exceso de liquidez en el mundo y la avidez de los organismos multilaterales de crédito.26 Cabe destacar, al respecto, que la connivencia, mediante la invisibilidad consciente u otra solícita intervención, por parte de algunos sectores del clero secular con la última dictadura, por un lado, y la detención-desaparición de sacerdotes del mismo clero, por el otro, dan cuenta de la heterogeneidad descripta (Motta, G., 2012: 194-5).
Precisamente, la pregunta que motiva nuestra investigación atraviesa dichas lógicas. Tanto la jerarquía episcopal como los empresarios católicos comparten muchos y diversos ámbitos de sociabilidad, tanto en el entramado institucional de la Iglesia Católica como en las actividades organizadas o auspiciadas por la ACDE. En estos ámbitos se producen y circulan diferentes ideas respecto de cuestiones concretas del campo económico y empresario en general, se debate y pone en consideración del conjunto posiciones definidas sobre los grandes lineamientos de la política económica. En épocas de fuertes tensiones y definiciones importantes para la economía doméstica, el tejido de dichas redes –en las que se incluyen actores nacionales e internacionales de las esferas política y económicas- rehíla, y esa tensión se propala muchas veces en la arena pública, con explícitas alusiones.
En realidad, la relevancia para la mitrada sociológica transcurre en esa tensión, en esa tirantez que tiene lugar, precisamente, en esa zona de frontera entre el subuniverso económico empresarial y el universo que lo contiene y provee de los marcos estéticos, principios morales y disposiciones éticas cristalizadas en reglas conductuales en el mundo de la vida cotidiana. Para los empresarios católicos, en ese marco de referencia la palabra episcopal y el posicionamiento político-religioso de la jerarquía respecto de la vida social adquiere una connotación ética distinta a la que podría irradiar hacia otros colectivos. De allí que otra dimensión de nuestra investigación sea la de captar e interpretar, en definitiva, cómo se desarrollan estos
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Cfr. Obregón, Martín (2005) y los paralelos que en el capítulo IV trazaremos mediante el análisis de los posicionamientos políticos colectivos de la jerarquía episcopal en nuestro recorte.
14 criterios de membresía y el papel de las redes preestablecidas –familiares, de estudio, etc.- para su adscripción; qué grados de libertad manejan los agentes económicos en virtud de los límites impuestos por la Doctrina Social de la Iglesia y a partir de qué criterio éstos se redefinen; cuál es el nivel de homogeneidad hacia el interior del episcopado y cómo se resuelve políticamente la imagen de cuerpo; cuál es la relación de los empresarios y obispos con otros actores del campo económico y político. En definitiva, cómo opera morfológica y procesualmente la permeabilidad de esa difusa frontera a la que hicimos referencia.