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El déficit público y los efectos negativos del “crowding-out”

1.4 La “cultura de la estabilidad”

2.1.3 El déficit público y los efectos negativos del “crowding-out”

Cuando se habla de efecto “crowding-out” se está haciendo referencia, en general, al efecto desplazamiento o expulsión de la actividad privada como consecuencia de la actividad que realiza el sector público y de los déficit que con ello se pueden generar. Este hecho de desplazar o sustituir la actividad privada por la que pueda realizar el sector público, por ejemplo, mediante la política fiscal expansiva, es considerado negativo pues supone que la posible eficacia positiva de este tipo de política fiscal sobre la economía se ve contrarrestada, al menos en una cierta cuantía, como consecuencia del comportamiento que se provoca en el sector privado.

Los precedentes teóricos del estudio de este efecto los podemos encontrar tanto en los planteamientos de la economía clásica, como en los de la teoría keynesiana (Calvo Bernardino & Galindo Martín, 1990, pág. 103). Dentro de los argumentos de los economistas clásicos, encontramos la presentación del efecto “crowding-out” cuando argumentan que, dado que

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la economía emplea plenamente los recursos, una política fiscal expansiva sólo va a conseguir provocar una reasignación de los recursos entre el sector público y el privado, mediante una “expulsión” de la actividad privada y su sustitución por la actividad pública (Smith, 1776, págs. 805- 843).

En el ámbito de la teoría keynesiana también se admitía, en sus planteamientos originales, la existencia de este efecto desplazamiento, al menos en parte, del sector privado. En este caso el razonamiento es distinto. Keynes consideraba que la expulsión de la inversión privada que un déficit público podría provocar se debía a los efectos monetarios que se derivan de la financiación de dicho déficit (Keynes, 1936, págs. 135-136).

Hoy en día la explicación, a nivel teórico, de cómo y por qué se produce este fenómeno se ha hecho mucho más completa a la vez que compleja. En Calvo Bernardino y Galindo Martín (1990, págs. 103-119) encontramos una amplia clasificación de los distintos tipos de efectos “crowding-out” en función de diversos criterios. Dentro de esas posibles clasificaciones, quizá la que más interés despierta en el mundo académico, es la que establece una diferenciación en función de la naturaleza de dichos efectos27. De acuerdo con este criterio, podemos distinguir entre los siguientes conceptos:

27 Otras clasificaciones indicadas por Calvo Bernardino y Galindo Martín son: en

función de la magnitud del efecto (total, parcial o “perverso”), en función del supuesto sobre el nivel de precios (nominal o real), en función de la dimensión temporal considerada (corto o largo plazo), en función del modelo macroeconómico en el que se base su explicación (clásico, neoclásico, keynesiano, monetarista o neokeynesiano) y por último, en función del grado de racionalidad que se le atribuya al sector privado (indirecto o directo/ultrarracional).

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a) Crowding-out directo o de naturaleza real. Un crowding-out directo se produciría si, como explica Friedman (1978, pág. 596) siendo la oferta de bienes y servicios fija y habiendo pleno empleo de los recursos, el gobierno quiere aumentar su participación en el PIB de la economía. Esto sólo podrá ocurrir si se desplaza o disminuye la actividad del sector privado. Este efecto será independiente del modo en que el gobierno financie la mayor actividad pública.

Sin embargo, si la situación de partida no es de plena utilización de los recursos, un incremento de la actividad por parte del sector público podría incrementar la producción total pues se estarían empleando los recursos que antes estaban ociosos. En este caso se habla de efecto “crowding-in” (Friedman, 1978, pág. 596).

b) Crowding-out indirecto o financiero. Este otro posible efecto ligado al incremento del déficit público, se produce como consecuencia de la financiación de dicho déficit, no con emisiones de dinero, sino con deuda pública. La razón de por qué el gasto privado se puede ver desplazado por el mayor gasto público en este caso es que los nuevos títulos de deuda pública emitidos para financiarlo reducen la cantidad de recursos que quedan libres en el mercado para el sector privado y se eleva el tipo de interés.

Existen, a su vez, tres posibles canales a través de los cuales transcurre este efecto:

Crowding-out a través de la demanda de dinero por el motivo transacción. Cuando aumenta el gasto público y con él, el déficit, se produce un aumento de la renta nominal que hace que crezca la

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demanda de dinero por motivo transacciones; ésta a su vez provoca un aumento en los tipos de interés y por ello cae la inversión privada e incluso aquella parte del consumo privado que también dependa del tipo de interés. Es por esto por lo que ese aumento del gasto público, a través de sus efectos en la demanda de dinero, puede ver reducido su efecto expansivo inicial de la renta.

Crowding-out a través del incremento de la deuda pública. Las emisiones de deuda pública para financiar el déficit, pasan a competir en los mercados con el resto de títulos privados por los recursos financieros, provocando una subida de los tipos de interés, que de nuevo, lleva a una disminución de la inversión, y con ello, de la renta.

Crowding-out a través del efecto riqueza. Este tercer mecanismo de expulsión de la actividad privada provocada por un déficit público creciente es mucho más complejo y menos conocido que los anteriores (Calvo Bernardino & Galindo Martín, 1990, pág. 116). La complejidad radica en que la financiación del déficit público mediante emisiones de deuda pública puede provocar efectos riqueza contrapuestos con lo que, “la financiación del déficit público con

deuda puede aumentar o disminuir el gasto privado en inversión”

(Friedman, 1978, pág. 608). Estos efectos riqueza mencionados son los siguientes: a) por un lado, si el mayor volumen de deuda pública en manos de los individuos es considerado como mayor riqueza28, aumentará la demanda de consumo (aquella parte del gasto privado que dependa de la riqueza) y se sumaría al incremento de gasto

28 La consideración de la deuda pública como una forma de riqueza es, también, un

tema muy controvertido que depende, fundamentalmente, de la aceptación o no de la Teoría de la equivalencia ricardiana.

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público inicial que se está analizando; b) por otro lado, el propio aumento del tipo de interés que genera el mayor volumen de deuda pública en el mercado, tiene a su vez el efecto de hacer disminuir el valor de mercado de esa deuda, lo cual hace descender la riqueza neta del sector privado, y por lo tanto, el gasto privado que dependa de ello.

Como explica Friedman (1978, pág. 597), cada una de estas tres posibles vías en las que se puede manifestar el “crowding-out” financiero es complementaria de las demás y a la vez independientes del “crowding-out” real o directo, es decir, que se pueden presentar incluso aunque la economía no esté utilizando plenamente sus recursos.

Con relación a la evidencia empírica sobre los fenómenos de expulsión que puede provocar la actividad pública a través de sus déficit, la Comisión Europea (2004, págs. 150-155) realizó una amplia recopilación de la multitud de trabajos que se han realizado desde los años ochenta, en los que se intenta explicar cómo se relacionan empíricamente los déficit presupuestarios y los tipos de interés. Lo primero que se puede apreciar en dicha recopilación es una gran diversidad de metodologías aplicadas en los estudios. Por esta razón, clasifica los trabajos en función de la variable explicativa que es empleada en las estimaciones. De forma que encontramos investigaciones en las que la variable empleada es el nivel de déficit público actual, otras en los que la variable explicativa son las expectativas de déficit y por último, aquellas en las que se emplea como variable explicativa el volumen de deuda pública. La mayor parte de los estudios contemplados dedican su análisis a la economía Estadounidense,

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pero también encontramos alguno dedicado al ámbito de la OCDE y de la Unión Europea.

Entre los trabajos que emplean como variable explicativa del comportamiento de los tipos de interés, el saldo presupuestario actual, podemos distinguir a su vez, dos grupos. Los que utilizan datos que abarcan hasta principios de los años ochenta (que además, se refieren en su mayoría a Estados Unidos) y los que llegan hasta los noventa o más. La división entre estos dos grupos se debe a que el resultado general de los primeros, es que no encuentran una relación estadísticamente significativa entre el crecimiento de los déficit presupuestarios y los tipos de interés. Mientras que entre los segundos, la mayoría de ellos, concluyen que sí existe una relación causal entre los saldos presupuestarios del gobierno y los tipos de interés.

Mayor contundencia en la relación entre déficit y tipos de interés, encontramos en los trabajos que emplean como variable explicativa las previsiones de déficit presupuestario en vez de los saldos corrientes. Como señala la Comisión Europea (2004, pág. 150), la magnitud del impacto estimado, por la mayor parte de estos análisis, indica que un punto porcentual adicional de déficit público en relación al PIB incrementa los tipos de interés nominal a largo plazo de la deuda pública entre 20 y 100 puntos básicos y los tipos de interés real a largo plazo entre 15 y 80 puntos básicos.

Por último, los trabajos que hacen depender el comportamiento de los tipos de interés del volumen de deuda pública, también concluyen que existe una

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relación significativa entre el incremento de la deuda y el de los tipos de interés, si bien, ésta no es tan intensa como la de los análisis anteriores.