El concepto de desarrollo humano es delibe- radamente flexible y lo suficientemente sólido y dinámico como para ofrecer un paradigma para el nuevo siglo. Como sugiere este análisis y demuestran los siguientes capítulos, el desarro- llo humano mantiene su pertinencia a través de los años, las ideologías, las culturas y las clases. No obstante, siempre necesita concretarse en un contexto, tal como sucede con los informes
locales, nacionales y regionales, y estar abierto al escrutinio y el debate público.
La descripción del desarrollo humano como la expansión de las opciones de la gente es fundamental, pero no suficiente. Los diver- sos principios como equidad, sostenibili- dad y respeto de los derechos humanos son clave, al igual que mantener resultados posi- tivos constantes y luchar contra procesos que
El desarrollo humano mantiene su pertinencia
a través de los años, las ideologías, las culturas y
empobrezcan a la gente o sustenten la opresión y la injusticia estructural. Debido a que las ganancias pueden ser frágiles y vulnerables a los reveces, deben realizarse esfuerzos especí- ficos para asegurar que el desarrollo humano sea perdurable para individuos, grupos y naciones.
Desde 1990, los Informes han destacado los diversos aspectos del desarrollo humano, a menudo vinculados con el tema central que se aborda en cada uno y aprovechando la fle- xibilidad del enfoque de las capacidades. Tal como se destacó previamente, uno de los prin- cipales aspectos de la tradición del desarrollo es que el enfoque sea dinámico y no se estanque. Gracias a las experiencias locales, nacionales y regionales, así como de los Informes mundiales, podemos observar que si bien lo que llamamos desarrollo humano ha mantenido una coheren- cia básica, ha experimentado cambios según la época y el lugar sin perder su coherencia. En este sentido, la mejora propuesta es consis- tente con la tradición del desarrollo humano, con la práctica del desarrollo en terreno y con la bibliografía académica sobre capacidades y desarrollo humano. Proponemos la siguiente declaración como una breve definición del desarrollo humano:
El desarrollo humano es la expansión de las libertades de las persona para llevar una vida prolongada, saludable y creativa; conseguir las metas que consi- deran valiosas y participar activamente en darle forma al desarrollo de manera equitativa y sostenible en un planeta compartido. Las personas son a la vez beneficiarias y agentes motivadores del desarrollo humano, como individuos y colectivamente.
Según este planteamiento, el desarrollo humano se compone de tres factores:
Bienestar:
• ampliar las libertades reales de la gente, para que puedan prosperar.
Empoderamiento y agencia:
• permitir la
acción de personas y grupos, para llegar a resultados valorables.
Justicia:
• ampliar la equidad, preservar los resultados en el tiempo y respetar los dere-
chos humanos y otros objetivos planteados por la sociedad.
Siempre hay alternativas en materia de polí- ticas, pero no se trata de opciones irrestrictas. Algunas son mejores para la erradicación de la pobreza, los derechos humanos y la sostenibili- dad, mientras que otras benefician a las élites, reducen la libertad de asociación y agotan los recursos naturales. Los principios de justicia deben ser explícitos para identificar los equi- librios entre ellos, como entre la equidad y la sostenibilidad, de manera que los debates públi- cos y las decisiones cuenten con la información requerida.
Cuando hay desarrollo humano, la gente tiene la posibilidad de ser creativa y disfrutar de actividades y acontecimientos significativos. El desarrollo humano tiene que ver no sólo con libertades estampadas en el papel. La capacidad de recibir atención médica requiere que existan clínicas, personal que acuda a su trabajo, sumi- nistros médicos y que al paciente no se le niegue el cuidado porque no puede pagar o debido a su género, raza o religión. Por tal motivo, las capa- cidades se denominan libertades “reales”. Los recursos, el ingreso y las instituciones son todos medios de vital importancia y objetivos de polí- ticas; sin embargo, el éxito se evalúa en última instancia según la vida que la gente puede llevar y disfrutar.
Las libertades de proceso tienen que ver con el empoderamiento y las prácticas democráticas en distintos niveles. Los individuos no son sólo beneficiaros del desarrollo. La visión, el ingenio y la fortaleza son vitales para promover su pro- pio bienestar y el de otros. Si una constitución garantiza el derecho a la libre opinión, pero en la práctica es violada, no existe. El desarrollo humano considera a los individuos como los arquitectos de su propio desarrollo, tanto en el seno de su familia y comunidad como en forma colectiva en los debates públicos, las acciones comunes y la práctica democrática.
La gente empoderada es capaz de generar cambios, ya sea en su vida familiar y laboral, en su comunidad o a mayor escala. La inquietud por la habilidad de las personas de forjar su pro- pio destino, lo que Sen denomina su “agencia”, yace en el centro del enfoque de las capacidades
Las personas son a la vez beneficiarias y agentes
motivadores del desarrollo humano,
como individuos y colectivamente
FIG
UR
A
1.3
el concepto de desarrollo humano en un planetacompartido
Marco conceptual del desarrollo humano
Planeta compartido
Libertades de oportunidades
Libertades de procesos Justicia
Fuente: HDRO en base a Alkire 2010.
Los límites de nuestro planeta darán forma al desarrollo humano de manera más definida en los próximos años que durante los primeros 20 años del Informe sobre Desarrollo Humano.
Como reflejan los siguientes capítulos, la reali- dad del cambio climático demanda una trans- formación fundamental en el comportamiento y las aspiraciones de muchas personas e insti- tuciones del mundo, un desafío que aún no se aborda.
La riqueza del concepto de desarrollo humano se ilustra en la figura 1.3, que muestra los tres componentes de las capacidades. Éstos se vinculan con las oportunidades, las liberta- des de proceso (que afectan la habilidad de la gente de forjar su vida) y los tres principios clave de justicia definidos anteriormente que dan forma a los resultados en la gente, en el tiempo y en el espacio. Ellos se engloban en una cinta verde para dar cuenta de que compartimos el mismo ambiente. Estas libertades están entre- lazadas y su expansión debe lograrse dentro de los límites que fijan los recursos de la Tierra que todos compartimos.
Diferentes países, comunidades e indivi- duos harán hincapié en diversas dimensiones y principios. El desarrollo humano sigue el ritmo y se vincula estrechamente con la libertad57. El
empoderamiento requiere tanto agencia, como estructuras institucionales de apoyo, ya que la gente puede ejercer poder en el hogar y el tra- bajo, en la política, en la comunidad y en la sociedad. El empoderamiento tiene que ver con las personas en su condición de individuos y de actores grupales, ya sean cooperativas locales, sindicatos o movimientos políticos nacionales que impulsan cambios.
Las libertades políticas, como la democracia y las libertades civiles, tienen un valor intrínseco y son importantes en por lo menos dos aspectos adicionales58. En primer lugar, como demues-
tra una revisión de pruebas encargada para este
Informe, los gobiernos democráticos están, por lo general, en mejores condiciones para impul- sar objetivos de desarrollo humano59, entre
ellos reducir la mortalidad infantil y mejorar los niveles de educación, en parte debido a que son más responsables y transparentes. La rendición de cuentas es necesaria para traducir la demo- cracia en desarrollo humano; las elecciones por sí solas no proporcionan la suficiente transpa- rencia para empoderar a los pobres. En segunda instancia, las libertades políticas permiten a la gente participar activamente en discusio- nes sobre metas y prioridades de políticas. Al mismo tiempo, tal como analizamos en el capí- tulo 4, aún cuando la responsabilidad demo- crática influye en el desarrollo humano, no lo garantiza, y es posible que la prosperidad mate- rial y los avances en salud y educación coexistan con prácticas antidemocráticas.
La preocupación por la equidad en el desa- rrollo humano se traduce directamente en que la atención se concentre explícitamente en la desigualdad. En ese Informe se analiza la des- igualdad en diversos aspectos del desarrollo humano. Dado que el ingreso es una medida inadecuada de toda la gama de prosperidad humana, se requieren mediciones más amplias de la distribución. El Informe se basa en avan- ces analíticos recientes y en mejores datos para analizar las desigualdades en materia de salud y educación, conjuntamente con el ingreso, y su evolución en el tiempo.
Casi 7.000 millones de personas habitan hoy la Tierra. Algunas viven en condiciones de pobreza extrema, otras en el máximo lujo.
de sus culturas, valores y prioridades actuales en una forma que refleja opciones democráti- cas inclusivas. Muchas personas —activistas, líderes, intelectuales y tantos otros— ayudan a articular el desarrollo humano en diversos con- textos, como sucede con los informeslocales y nacionales, para ofrecer a la gente más oportu- nidades a la vez que impulsan su capacidad para forjar su vida y promover la justicia en toda la sociedad, ahora y en el futuro.
* * *
Los siguientes capítulos demuestran el valor y la lucidez que pueden obtenerse a través de la pers- pectiva del desarrollo humano. Es mucho lo que los habitantes del mundo entero han logrado en las últimas dos décadas y hoy enfrentamos nue- vos y urgentes desafíos, producto de las trans- formaciones sociales, económicas y políticas que aceleraron su marcha hacia fines del siglo XX. Se trata de desafíos que tenemos que abor- dar. Si lo hacemos y cómo lo hacemos definirá el desarrollo humano en el siglo XXI.
CAPÍTULO