Fijémonos en esta primera fotografía [1] de Asplund trabajando en su estudio.
La imagen se publicó en el periódico Svenska Dagbladet el día 23 de diciembre de 1928, con motivo de un artículo que hacía mención a los primeros pasos del proyecto de la Exposición Universal
que tendría lugar en Estocolmo un año y medio después. El estudio se encontraba en el segundo piso del número 40 de la calle Regeringsgatan de Estocolmo, con cuatro ventanas sobre la calle. Había sido alquilado a los grandes almacenes NK, Nordiska Kompaniet, ocupando su parte trasera.1.
Asplund, aparece relajado, apartado del centro de la mesa lo suficiente para no tapar el fondo de la imagen, donde trabajan sus ayudantes. Observa con simulada atención una hoja en blanco. Parece estar posando para el fotógrafo del periódico. La mesa es ancha y profunda. Sobre ella todo parece estar ordenado. Enfrente de él, hay unos documentos colocados sobre una carpeta de piel oscura y algunos papeles que podrían ser dibujos. En la parte inferior de la imagen, se ordenan varios rollos de planos. Entre ellos, unas fotografías o dibujos a mano, así como algunos libros, acaban de rellenar toda la mesa. Asplund parece llevar en su mano el único lápiz o pluma que hay en todo su tablero. Como en prácticamente todas las imágenes que se conservan de él, está perfectamente trajeado, con corbata, camisa blanca, traje oscuro y repeinado2. En la repisa de la ventana se apoya un teléfono que
refleja, más que ningún otro objeto, la época de la que se trata, así como lo que parece ser el listín o agenda telefónica. Junto a la ventana, una estantería de color blanco recorre todo su lateral y contiene algunos libros ordenados que no agotan todo su espacio. En la balda más alta, en la zona más sombría de la habitación, se apoya un espejo. Está lo suficientemente alto como para no servir para su función habitual, aunque parece que ayuda a crear cierta claridad reflejada en la esquina más sombría de toda la sala. Aunque no aparecen del todo en la imagen, las habitaciones tienen los techos muy altos. La doble puerta que separa este despacho del resto del estudio, al igual que las jambas de las ventanas, están pintadas en blanco, destacando con el tono ligeramente más oscuro, gris claro, de las paredes y techos3.
En las dos habitaciones del fondo, se sientan los colaboradores. Cada uno utiliza su tablero de manera independiente, sobre los que se distribuyen gran número de planos enrollados. Todos parecen concentrados, separados unos de otros a una cómoda y ordenada distancia y, como Asplund, están con corbata. Las cuatro estancias del estudio que aparecen en la imagen están decoradas de distinta manera, definiendo cierta independencia aún cuando están todas ellas encadenadas por la misma línea de puertas alineadas. La habitación inmediata a la de Asplund está tapizada, aunque mantiene una análoga moldura e igual tono del techo que la primera. Sobre sus paredes empapeladas, únicamente cuelga un reloj y una moldura o pintura remarca las jambas de la puerta. El suelo de madera clara de esta segunda habitación, probablemente de pino, parece extenderse por todo el estudio. El siguiente cuarto está pintado en un color oscuro, podría ser incluso negro, y en ella solo resalta la puerta y su marco en blanco, que separa este ámbito de la estancia situada al fondo.
Todas las habitaciones se iluminan artificialmente mediante lámparas telescópicas de algún metal brillante, que cuelgan sobrevolando del techo sobre todas y cada una de las mesas del estudio. Los tableros se organizan ordenados en paralelo a las ventanas, lo que facilita la homogénea iluminación natural de los mismos sobre el plano de trabajo.
Fijémonos ahora en la siguiente fotografía [2]. Se trata de una imagen tomada desde el ángulo contrario del mismo cuarto. Es la habitación de trabajo de Asplund en su estudio de la calle Regeringsgatan, iluminada por la segunda de las ventanas que dispone la estancia4. Sobre el fondo
en penumbra de la habitación y en la esquina más próxima a la ventana, se apoya una maqueta. Gran parte de la pared, también en sombra, está ocupada por planos topográficos de gran formato de la planta y algunas secciones del cementerio de Kviberg en Gotemburgo5. La fotografía está tomada en
1 En este estudio de la calle Regeringsgatan, que Asplund ocupó hasta 1932, se desarrollaron varios proyectos en los que Lewerentz participó directa o indirectamente: La Exposición Universal de Estocolmo de 1930, donde Asplund se encargó de la organización general y el diseño de los pabellones principales y Lewerentz colaboró en el diseño del mástil central, uno de los prototipos de vivienda unifamiliar, la tipografía del evento y algún objeto de la exposición; las primeras versiones en colaboración entre los arquitectos Asplund y Lewerentz de la capilla, crematorio y acceso al Cementerio del Bosque de Estocolmo y el concurso del Museo de Malmo de 1932 en el que los arquitectos participaron por separado.
2 Salvo en las imágenes de Asplund en la revista Byggmastare, del año 1938 para acompañar el reportaje de su casa de verano, -Villa Stänas, en Sorunda, al sur del archipiélago de Estocolmo-, donde aparece relajado y vestido con una chaqueta de andar por casa, siempre se fotografía trajeado. Sorprende sobre todo alguna imagen de su viaje a Italia que realizó en parte junto a su amigo Bensow donde aparecen perfectamente acicalados a lo largo de todo el viaje. Durante ese mismo viaje, Asplund visitó Túnez. A juzgar por las fotos y las caras de sus gentes Asplund no pasó inadvertido.
3 Herbert Korn, colaborador del estudio de Asplund en el año 1930 comenta: “(…) la distribución de la habitación de Asplund
era muy inteligente, se podría decir que era como una capilla de meditación, acabada en color blanco y gris claro”. Engfors,
Christina: E.G. Asplund. Architect, friend and colleague, Estocolmo, Arkitektur Förlag, 1990, pág.22.
4 La imagen fue tomada en la primavera de 1932 por Herbert Korn, colaborador del estudio de Asplund desde otoño de 1930 hasta verano de 1932. Engfors, Christina: E.G. Asplund. Architect, friend and colleague, óp. cit., pág.22.
5 En primavera de 1932 Asplund participó en el concurso restringido de la capilla del cementerio de Kviberg. Ganó el primer premio. Anteriormente, en 1927, Asplund y Lewerentz se habían presentado por separado al concurso de la ordenación general del cementerio de Kviberg, (Gotemburgo). Asplund ganó el primer premio, Lewerentz el tercero. Este concurso se
primavera y por la tarde. La luz de oeste recorre buena parte de la esquina de esta habitación, de tal manera que los muebles y objetos parecen estar colocados esperando ese preciso momento del día para ser retratados.
El centro de la imagen está ocupado por la segunda de las mesas de trabajo de Asplund. Ésta se separa ligeramente de las paredes del cuarto para dejar un espacio cómodo a los objetos que gravitan alrededor y recoger la luz rasante de la tarde. Un árbol de pequeño tamaño, finas ramas y hoja caduca, plantado sobre un macetero blanco apoyado en el suelo, junto al borde de la mesa, se inclina ligeramente para buscar la luz de poniente desde la penumbra de la habitación. A ambos lados de la alargada mesa se colocan dos sillas y un taburete. Todos ellos desiguales. Junto a la pared del fondo, un sillón metálico pintado en color blanco; en primer término, una silla de madera oscura de estilo inglés y un taburete con una fina estructura de acero y asiento de cuero diseñado por el propio Asplund. Es fácil suponer que la silla inglesa, la más cómoda, estaba reservada probablemente al maestro6; la de acero podría estar destinada al colaborador aventajado y, finalmente, el pequeño
taburete al ayudante recién incorporado.
La mesa que domina casi toda la imagen, estaba diseñada también por el propio Asplund7. Cuatro
ligeras patas de acero en las esquinas reforzadas por cartabones y un apoyo en el centro del vano, soportan el tablero. Éste, aparentemente es alto, de esquinas redondeadas, agradable al sentido del tacto8, de madera oscura y superficie de linóleo gris. Sobre dicha mesa aparecen pocos papeles
y bien ordenados, dejando cierto protagonismo a la superficie del tablero libre de documentos. Su amplitud permite el despliegue de los planos y documentos que gravitan sobre ell a para trabajar cómodamente.
No es difícil imaginar la acción en torno a esta mesa, pudiéndose reconstruir sin necesidad de personajes. Los muebles aparentemente desordenados y las características de cada silla, narran con precisión el ajustado quehacer de lo cotidiano y la personalidad de su usuario. Esta acción, al igual que la fotografía anterior, iluminada cómo en el teatro bajo el foco de la luz de la ventana, nos expresa el
analizará en el capítulo dedicado a los mismos. 6 Asplund era diestro.
7 Herbert Korn. En Engfors, Christina: E. G. Asplund; Architect, friend and colleague, óp. cit., pág.22.
8 Gunnar Larsén, alumno de Asplund en la Real Escuela Técnica de Arquitectura de Estocolmo durante los últimos años de la década de 1930 comenta acerca del interés de Asplund por el mobiliario: “(…) (Asplund) me enseño una palabra que
no había oído nunca antes SENSACIÓN TÁCTIL. Este aspecto lo podías sentir en sus mesas, de alguna manera, en sus esquinas redondeadas”. Engfors, Christina: E. G. Asplund; Architect, friend and colleague, óp. cit., pág. 78.
carácter de Asplund9.
La atmósfera del estudio es amplia y ordenada. Hay un tablero de trabajo por cada ventana y los presentes se sientan cómodamente distanciados los unos de los otros, manteniéndose, así, una separación de respeto y un aura propia alrededor de cada uno de ellos. La perspectiva de la imagen es profunda, ampliada por los diferentes acabados de cada habitación, que caracterizan los sucesivos planos visuales. Los acabados, objetos y muebles no se repiten en las distintas estancias, donde los espacios se particularizan según su función. Las lámparas telescópicas, fijadas al techo, son ligeras y aéreas; parecen que flotan y sobrevuelan sobre las mesas de dibujo. La luz natural es rasante a los distintos paramentos matizando sus diferentes texturas. Las ventanas de la habitación de Asplund acogen entre los marcos de las carpinterías ligeras cortinas. Éstas son blancas, apenas destacan sobre el paño del ventanal y reparten la luz uniformemente por toda la habitación10. Parece que esto ocurre
en todos los vanos ya que todo el estudio mantiene la misma intensidad de luz. Incluso el espejo, situado en la parte alta de la estantería del cuarto de Asplund, parece querer borrar la oscuridad de esas pocas esquinas en penumbra. La luz flota por todos los rincones de la habitación; es homogénea y profunda extendiéndose a lo largo de todo el espacio.
El estudio de Asplund es, sobre todo, ordenado, abierto y profundo, además de luminoso, ligero y aéreo.
La tercera de las imágenes, [3], que se conserva del estudio de la calle Regeringsgatan, nos
descubre otra vista distinta del espacio de trabajo. En este caso, se trata de la fachada interior del despacho, es decir, el paño medianero con el patio del edificio.
La fotografía fue tomada en el mismo día que la anterior, a media tarde, cuando la luz entraba sensiblemente horizontal a través de los ventanales e iluminaba la fachada contraria del estudio. La ventana, a la derecha de la imagen, que abre sobre el patio está cerrada. Sobre el vidrio del mueble que ocupa el centro de la imagen se refleja una de las ventanas de la fachada contraria con uno de sus laterales iluminado.
9 Según Olle Zetterberg, colaborador en el estudio de Asplund desde 1928 hasta la primera parte de la década de 1930 acerca del estudio de Asplund en Regeringsgatan: “(…) era lo que se podía esperar de Asplund. Representaba de arriba abajo su
manera de ver las cosas”. Engfors, Christina: E. G. Asplund; Architect, friend and colleague, óp. cit., pág. 14.
10 Erik Stara, alumno de Asplund en la Escuela de Arquitectura de Estocolmo, KTH, comenta: “Algo que recuerdo que solía
contar,(Asplund), es que si dispones una fina cortina, (sobre el vídrio de la ventana), atenúas entonces la luz en los bordes de la habitación pero consigues que las cosas aparezcan más claras al fondo de la misma”. Engfors, Christina: E. G. Asplund; Architect, friend and colleague, óp. cit., pág. 77.
La imagen retrata una mesa de trabajo, ocupada por planos de gran tamaño, muchos de ellos sin desplegar. El tablero de la mesa se apoya en el borde exterior por medio de sencillos caballetes de madera. El extremo opuesto descansa sobre el canto de un armario con puertas de vidrio, diseñado por el propio arquitecto. Los estantes están repletos de muestras de material del proyecto de la Exposición de Estocolmo de 193011.
Sobre el alfeizar de la ventana cerrada, en el borde derecho de la fotografía, descansa una maqueta. Se trata de una de las primeras versiones que Asplund, junto con Lewerentz, proyectaron para el crematorio del Cementerio del Bosque, concretamente, de uno de los accesos a las capillas menores. Emergiendo de la base de la maqueta despuntan seis altos árboles, entre los que destaca un muro bajo interrumpido en su parte central para permitir el acceso a la capilla. A la izquierda de la imagen en un lugar relevante del estudio, cuelgan de la pared una acuarela de la Exposición de Estocolmo, así como una muestra entrecortada de las letras de acero diseñadas por Lewerentz y comercializadas por su fábrica IDESTA12, que fueron utilizadas por Asplund en la Exposición Universal.
En la misma pared, en la parte baja del paño por debajo de las letras, cuelga una bandera náutica de significado “uno”: quizás una premonición del distanciamiento que estaba por llegar, pocos años después, entre los dos arquitectos.
11 En palabras de Herbert Korn, colaborador del estudio de Asplund:”(…) En la parte de atrás del estudio existía una habitación
con un armario archivador. Asplund tenía sentido del orden y estaba interesado en archivar las muestras.” Engfors, Christina: E. G. Asplund; Architect, friend and colleague, óp. cit., pág. 22.