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El Ku Kux Klan y los Agentes Inmobiliarios.

En este apartado encontraremos la razón por la que la deleznable organización racista Ku Kux Klan coincide con el gremio de vendedores de inmuebles. Para exponer la situación de la primera75, comenzaron señalando el diferencial de linchamientos a lo largo del tiempo (por ejemplo, para el decil 1889-1890 se registraron 1.111, pero en 1960-1969 habían bajado a 3. Por supuesto, esta cifra vale para los linchamientos reportados). No obstante, las cifras revelan tres situaciones: la primera, el evidente descenso en las ejecuciones violentas; el segundo, la ausencia de correlación entre los miembros del KKK con respecto a los linchamientos76; lo tercero, la disminución

75 La mayor parte de los datos que Leviyy y Dubner exponen, fueron obtenidos de las memorias pertenecen a Stetson Kennedy,

autor de The Klan Unmasked (Florida Atlantic University Press, Boca Ratón, 1990). Las estadísticas provienen del histórico

Instituto Tuskegee de Alabama (http://www.nps.gov/tuin)

76 Con respecto a estos datos, los autores no exponen con claridad y exactitud su número. Sólo mencionan –a modo de

comentario y sin referencia documental alguna- que, hacia 1920, el Klan tenía aproximadamente, ocho millones de miembros esparcidos por todo el país.

de la frecuencia de esos linchamientos, si se tiene en cuenta el tamaño de la población negra77. Ante esta situación ofrecen una explicación intuitiva: los primeros linchamientos fueron disuasivos. Es decir, el esquema de incentivos era fuerte, y cualquier violación del código de conducta, podía implicar -con alta probabilidad- un castigo que podía llegar hasta la muerte78. Volviendo al Klan, si bien la organización podía estar anquilosada en algunos sectores, era seguramente fuerte en otros. Por eso, el autor del libro en que basan su estudio, pensó en hacerle algo realmente dañoso: fue al medio más exitoso en la década de los ‘40s, la radio. Le entregó informes internos al periodista Drew Pearson –quien reconocía abiertamente su odio al KKK- y a los productores de Las Aventuras de Superman. Les brindó pasajes del libro sagrado de la organización –el Kloran-, explicó sus jerarquías locales y nacionales, y hata les contó de la clave Mr. Ayak y Mr. Akai79. Así, mientras que en la Segunda Guerra Mundial

Superman peleaba contra Hitler, Mussolini e Hiroito, a medida que avanzaba la época necesitó un nuevo enemigo, y el KKK fue perfecto. A todo esto debemos sumar la acción de Pearson, que al aire comentaba nombres en clave y las conexiones de la organización con la política y/o la policía local. Con esta situación, las solicitudes de admisión y la concurrencia a las reuniones del KKK comenzaron a descender. Si bien nunca se podrá mensurar el daño realizado a la institución, el impacto que creó en la opinión pública fue lo suficientemente dañino como para verse seriamente perjudicada. Lo destacable aquí es notar lo dañina que puede ser la información –al hacerse pública- en una institución que basa su poder en su ocultamiento80. En pocas palabras, cuando información clave cae en las manos equivocadas, lo que era una situación ventajosa, puede dejar de serlo.

Los autores quieren introducir, antes de pasar a los agentes de bienes raíces, el principal motivo de la ‘apelación a los expertos’ a la que nos vemos muchas veces condicionados como compradores: el miedo (miedo a que nuestros hijos nos encuentren infartados en el living si no nos realizamos una angioplastia, miedo a que los restos de la abuela corran un destino subterráneo inimaginable si compramos un ataúd económico, miedo a que un auto accesible se incinere en un accidente mientras otro más caro tenga un dispositivo de seguridad que proteja a

77 Tampoco en este caso aportan números concluyentes. Además, esta razón tendría una fuerza mucho menor si tenemos en

cuenta que a partir de 1920 el KKK extendió sus persecuciones, como los autores se encargan de aclarar al comienzo de su capítulo, a otros grupos sociales (católicos, comunistas, judíos, latinos, etcétera.)

78 No debemos olvidar que el material que utilizan en Freakonomics acerca del Klan analiza lo acontecido en un lapso en que la

organización si bien era grande, estaba rutinizada, y hasta incurría en actividades eventuales para sostenerse (como la venta de ‘servicios de seguridad’ a empresarios, rompehuelgas, matones para enfrentar a los sindicatos, destilerías ilegales y hasta una aseguradora para sus miembros).

79 El primero se utilizaba para encontrar hermanos desconocidos en otras ciudades o pueblos, ya que el aparente apellido era

en realidad una sigla: ‘Are You aKlansman’? [Eres hombre del Klan?], a la que el indicado respondería Yes, and I also know Mr. Akai [Si, y también conozco al señor Akia – sigla para AKlansman I Am].

80 Otro caso de esta lógica fue la caída del precio de los seguros de vida temporales en Estados Unidos a fines de los ‘90s

(mientras otros tipos de seguro no lo hacían). El detonante aquí fue el surgimiento de la Internet. Hacia fines de 1996, se podía comparar en www.quotesmith.com –sitio en el que ni siquiera vendían pólizas- los precios de decenas de compañías. Antes de la red de redes ese proceso llevaba mucho tiempo (la rapidez ya era una ventaja en sí misma, pero estuvo como consecuencia una baja general de precio por la presión de la demanda en las más baratas).

nuestra familia y sobrevivan, etc. – claro está, todo ello pensado desde profesionales de buen estándar económico norteamericanos, por estos lares, el miedo debemos enfrentarlo a nuestra billetera e improvisar con lo que resulte de esa pelea). Pues bien, en una transacción de la magnitud de la venta de una casa, nuestra incapacidad para establecer un precio que permita venderla sin regalarla, saber cómo van las tendencias del mercado para usarlas a su favor o saber si la que queremos vender puede ser interesante por alguna característica en la que nosotros no reparamos, obliga a contratar un agente inmobiliario. Pero él puede ‘hacer rendir’ más su tarea con alguien que no tiene modo de controlarlo. ¿deberíamos pensar, entonces, que cuanto agente inmobiliario existente es un timador? No es necesario ir tan lejos: en realidad, son los incentivos del negocio como tal, los que están establecidos para que algunos individuos se vean movidos a seguir estos comportamiento (por otro lado, no seamos hipócritas: no es necesario ser un ‘experto’ para aprovecharse de la asimetría de información –sea velando información o disfrazándola de algún otro modo-, desde que lo hacemos en el trabajo, o bien cuando queremos vender algo, o incluso, en una primera cita). No obstante, he ahí la posibilidad de la ‘ventaja’ de los especialistas.