Peía terminar, haremos una breve incursión por los te rrenos del gran ilusionismo, describiendo algunos números de la más alta espectacularidad escénica, que todos los artis tas famosos incluyen en su repertorio, complementándolos y perfeccionándolos con detalles personales. Casi todos esos actos requieren abundancia de material y de ayudantes, pe ro al artista principiante no le será difícil encontrar alguna variante sencilla, como un primer paso hacia su propia su peración .
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192.—EL ARCA CHINA
Consiste en una caja de madera oblonga, como una es pecie de ataúd, en cuyo interior pueda acostarse una per sona. Las dimensiones inferiores, sobre todo el alto, son tan reducidas, que es prácticamente imposible que la persona acostada pueda hacer ningún movimiento, pues la tapa toca el cuerpo de la persona. Algunos espectadores pueden su bir al escenario para convencerse.
Sin embargo, el artista cierra la caja, la abre de nuevo al cabo de unos segundos, y la persona —generalmente una muchacha— se halla acostada ahora en sentido inverso: tie ne los pies donde antes tenía la cabeza, y viceversa. Es incuestionable que la caja no ha sido volteada.
193.—LA TRANSFORMACION DE UNA PERSONA EN OTRA
Es muy sensacional el acto que consiste en dejarse ama rrar e introducir en un arca, para luego aparecer con las manos libres en otra arca. Un famoso ilusionista retirado ha explicado el número como sigue:
Aparezco en escena, junto a un arca abierta. Un ayu dante .A me esposa en presencia del público¿ y tira la llave. A continuación, situándose entre yo y el público, el mismo ayu dante despliega ante mí un amplio paño negro, con el cual me envuelve. Me ata sólidamente, con la colaboración del ayudante B, que acaba de aparecer en la escena, y entre los dos me colocan dentro del arca. Cierra ésta, út atan y la exhiben por sus cuatro lados al público.
Desaparece del escenario el ayudante A, y queda su compañero B, sólo con el arca dentro de la cual estoy en cerrado. Inmediamente dos mozos presentan en escena otra arca idéntica a la primera. El ayudante B abre la nueva arca y la muestra al público. No contiene nada. En segui da la cierra y la ata sólidamente.
Regresan los dos mozos auxiliares y le ayudan a abrir la primera arca, o sea aquélla en que yo fui encerrado. Sacan el bulto formado por mi cuerpo, lo descubren, )y apa rece el ayudante A, el mismo que me esposó y cubrió con el paño! Abren la otra arca, que momentos antes estaba vacía, encuentran un envoltorio, lo sacan, lo cubren, iy apa rezco yo!
El procedimiento es que una vez atado, cuando el ayu dante A despliega ante mí el paño negro, desaparezco «
195— LA MUJER PARTIDA EN DOS
Se trata del conocido acto de aserrar en dos una caja conteniendo una mujer acostada, con la cabeza saliendo por un extremo y los pies por el otro. La caja puede hacerse re visar previamente, pues la trampa es invisible.
Esa trampa consiste en un tramo de superficie oscilante en el centro de la caja, más o menos en el punto donde la mujer apoyará las caderas. Mientras un resorte interior, ac cionado por la propia mujer, o exterior, movido por el ar tista, aquel tramo de la tabla se hunde, con lo que el cuer po de la colaboradora, una vez cerrada la caja, adopta una línea ondulante, con el abdomen más abajo que el nivel infe
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opuesto de la pared. Si el teatro tiene localidades altas, se rá necesario que los biombos queden también tapados por arriba.
Unos segundos más tarde, el artista ha atravesado el mu ro, pues aparece dentro del segundo biombo, en tanto que el primero está vacío.
El muro está situado sobre una alfombra que tiene un corte longitudinal en el centro, precisamente debajo del mu ro y siguiendo la línea de éste. Las tablas del escenario han sido previamente quitadas en aquel punto, lo que permite al operador pasar al otro lado por debajo de la pared. Tan pronto como ha pasado, un ayudante subterráneo empareja el corte de la alfombra y repone las tablas quitadas. Así, aunque algún espectador solicite un examen posterior, no descubrirá nada.
Es conveniente realizar el experimento con música de fondo, no demasiado queda, para ahogar los inevitables rui dos de la maniobra. Esta advertencia es válida para muchos otros actos de ilusionismo.
197j—CRECIMIENTO DE ARBOLES
Antes hablamos de ramos de flores y pequeños arbus tos que crecían en macetas. Veamos si ahora podemos im provisar árboles de gran tamaño, como los de los bosques, haciendo que crezcan ante la mirada atónita del público, has ta que desaparezcan en los espacios altos del escenario.
Presentemos una gran maceta, de un metro o más de diámetro, montada sobre cuatro patas que se apoyen sobre el suelo, de modo que quede un espacio libre y bien visible entro el piso y la base de la maceta, descartando así la su posición de que el árbol es empujado desde abajo por un ayudante subterráneo.
Echemos las semillas en la maceta, hagámoslas germi nar con una regadera y las consiguientes palabras o manio bras mágicas, y a continuación empezará a salir el árbol que se irá remontando hacia lo alto. De preferencia, elegi
COMO HACERSE PRESTIDIGITADOR 165
remos que el árbol tenga íorm a de abeto, pues los de copa
ancha y frondosa presentan serias dificultades.
La explicación es ésta: el árbol está hecho de hule, si mulando los nudos y rugosidades propias de un tronco. Las ramas y hojas, de la forma que sean, también serán de hu le. Al principio todo va apretujado dentro de la maceta, sin inflar. Por las patas de la maceta van unos tubos por los que circula el aire, el cual es enviado por alguna bomba neu mática situada entre bastidores. Conforme el árbol va cre ciendo, es aumentada la presión del aire. Estando los orifi cios de salida del aire cerca del borde superior de la ma ceta, sólo se irá inflando la parte dol hule que se vaya ele vando. Es, por encima de todo, un problema de coordina ción y ritmo, si se quiere producir una ilusión perfecta.
De la calidad del hule y de la pericia con que el falso árbol haya sido construido, dependerá que éste se sostenga vertical por sí sólo o que sea preciso sujetarlo desde arriba mediante hilos invisibles. En este último caso, trabájese con una conveniente disposición de luces y de sombras en el escenario.
Para que el árbol empiece a subir, podrán utilizarse I03
mismos hilos que acabamos de indicar, o valerse de un re sorte oculto en la maceta que vaya empujando hacia arriba las diversas capas de hule sin inflar.
198.—LA FIESTA DE LAS BANDERAS
El artista sale al escenario; con el pretexto de que hace calor saca de su bolsillo de pecho un pañuelo para secarse la frente, y al querer guardar de nuevo el pañuelo, ya no cabe en el bolsillo. Algo estorba. ¿Qué será? Mete los de dos y empieza a sacar telas de colores. Son banderas. "¿Y esto, qué hace aquí?”, exclama. Va sacando banderas, y no precisamente pequeñas, sino de gran tamaño como de a metro cada una, una vez desplegadas.
Ya ha sacado una docena de banderas y todavía aso man más. Pero ¿en dónde puede caber tanta bandera? El
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artista levanta su saco y pasa la mano por entre él y el cha leco; el público ve que allí no hay nada, ningún depósito secreto. Sin embargo, él sigue sacando banderas por su pequeño bolsillo a la altura del corazón. Ya ha sacado más de veinte y sobre el piso del escenario se está formando un enorme montón de telas de color.
Al fin logra cubrir todo el escenario con banderas. Allí están presentados todos los países. Es la Fiesta de las Banderas, un acto de solidaridad internacional. ¿Emotivo, no? El público estalla .en un aplauso. Pero ¿de dónde han salido tantas banderas, cuya superficie total equivale a la de veinte sábanas desplegadas, y cuyo volumen no podría ser abarcado por los brazos de cuatro o cinco hombres? Cuando el artista salió a escena no era más gordo de como se le ve ahora. Además, ¿por qué las banderas han salido unidas por sus puntas, formando un conjunto que oculta por completo todo el fondo del escenario, por grande que éste sea?
Bueno, las banderas son de seda, y el lector ya conoce el poder de comprensión q u e tiene ese material. Antes de su número el artista o sus ayudantes se pasaron no menos de una hora enrollando cuidadosamente las banderas y cu briéndolas con unos tubos de cartón o lámina muy delgada que él ha ocultado en la pierna del pantalón. Las banderas van unidas entre sí con hilos delgados y resistentes, de mo do que al tirar de una se arrastrará la siguiente, así hasta acabar. La punta de la última bandera encerrada en un tubo, enlaza con la punta de la primera bandera encerrada en el tubo que le sigue. Todo es una cadena.
Cuando el artista ha formado un montón de tela en eí suelo, lo empuja hacia uno de los lados del escenario, don de un ayudante invisible tomará el hilo que asoma por la primera bandera. Al sacar la última bandera lo hará en el lado opuesto del escenario, para que un segundo ayudante pueda tomar el otro extremo del hilo. Encaramados los dos ayudantes, subirán los hilos, y la hermosa colección de ban deras desplegadas ondearán en el escenario.
Sujétense los tubos a la pierna, para que no resbalen y
COMO HACERSE PRESTIDIGITADOR 167
asomen por el extremo inferior del pantalón. Cuando el ar tista abre su saco para mostrarlo al público por su cara inte rior, lo hace en el instante en que habiendo vaciado un tubo y preparándose para vaciar el siguiente, no hay ninguna bandera en camino. El gran Kelvin solía iniciar su actuación con este número, con el cual predisponía al público en su fa vor por todo el resto del programa.
199.—ANIMALES ARTIFICIALES
Es muy común en los actos de ilusionismo y de suges tión utilizar animales aparentemente legítimos, pero que en realidad no son sino objetos artificiales, tan trucados como muchos de los útiles que el artista utiliza para sus experi mentos. La fabricación de falsos animales ha llegado a cons tituir una técnica maravillosa, y son tan excelentes las imi taciones, que en la inmensa mayoría de casos el público no sospecha nada, sobre todo si a la perfección técnica del ar tificio se une la habilidad de maniobra por parte del operador. Los movimientos son conferidos a los animales artificia les mediante botones y resortes que el artista acciona con las manos. Oprímase un botón y moverá una pata, o torce rá el cuello, o abrirá los ojos. Son verdaderos títeres en ma nos del artista. Algunos hasta emiten los sonidos propios de su especie. Los hipnotizadores que no poseen una confianza absoluta en sus dotes de sugestión, emplean falsos animales para sus experimentos. También son empleados en actos de ilusionismo que exijan su escamoteo o sacrificio; para esto último contendrán en su interior un líquido parecido a la san gre, y para lo primero hay animales desarmables.
200.—LA MUJER QUE FLOTA EN EL AIRE
Una mujer dormida y acostada sobre una tabla es le vantada poco a poco, hasta permanecer horizontalmente sus pendida en el aire. El artista pasa un aro a lo largo de su
Claro está que hay un cable. Es de acero templado, in visible a causa de las condiciones escénicas en que el ar tista trabaja. El cable rígido, adopta la forma de la figura 83. En A el cable se divide en dos formando un soporte pa ra el.cuerpo de la mujer. Dos tirantes metálicos unen el extremo del soporte con el punto B. El cable C desaparece en lo alto del escenario, donde uno o dos ayudantes, valién dose de las manos o de una polea, suben y bajan el conjunto. Es evidente que el artista podrá introducir el aro en torno a la cabeza de la mujer y llegar a los pies sin que tropiece con nada. Hay que advertir que la mujer no está realmente dormida.
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retira las espadas, abre la caja, y su bella colaboradora sa le de su encierro sin el menor rasguño.
El experimento es delicado y requiere una perfecta co laboración entre artista y su "víctima". Lo principal es re cordar el orden en que las espadas serán clavadas y los lu gares precisos en que irán rasgando las paredes de la caja.
Se usan dos clases de espadas. Unas, las que empuña el artista, son largas; otras, las que la mujer oculta entre sus ropas al meterse en la caja, son cortas, como pequeños pu ñales (íigura 84). La mujer, además, va provista de una lá mina de acero, con la cual desvía las espadas que el opera dor va introduciendo, aplicando la lámina sucesivamente en los lugares debidos. Las espadas del operador, aparte de no ser tan filosas como parece, son extremadamente flexi bles, doblándose en dirección a lo largo de la caja tan pron to como han perforado la pared, gracias a la placa metá lica que la muchacha interpone. La espada curvada queda por dentro pegada a la pared de la caja, sujeta por el propio cuerpo y ropas de la muchacha. Esta, una vez encerrada, se ha protegido las manos con unos gruesos guantes, a fin de peder manejar las espadas sin lastimarse.
Por cada espada que el artista mete por un lado, la mu jer hace salir uno de sus puñales por el otro, por los puntos previamente estudiados, con lo que el público tendrá la cla ra impresión de que la espada del artista ha entrado por una cara de la caja y salido por la opuesta.
Luego, cuando el operador retira una espada, la mujer retira el correspondiente puñal del otro lado, y así hasta acabar. Los puñales y los guantes son guardados en una trampa secreta en el interior de la caja. Las espadas del operador recobran su derechura al ser extraídas de la caja, y una vez abierta ésta, la supuesta víctima saltará sonrien te e ilesa. En la misma figura 84 se ve la mujer acostada en la caja, una espada doblada por un lado y el puñal sa liendo por el punto de prolongación de aquélla.
Hay que estudiar y recordar bien los puntos por donde el operador irá clavando sucesivamente sus espadas, opera ción que efectuará con cierta lentitud (como si le costara
GOMO HACERSE PRESTIDIGITADOR 171 algún trabajo perforar la madera) a fin de que su colabora dora pueda desviar a tiempo la hoja y clavar el puñal por el otro lado. Pudiendo ella arquear las piernas y encoger el cuerpo, el artista podrá ir clavando espadas prácticamen te en todos los puntos de la caja.
1. —Adivinar un núm ero... 11
2. —Otro método para adivinar un núm ero... 12
3 . —Los dedos de la mano ._. . . ... 13
4 —La suma f a t a l... 13
5 . —Adivinar una r e s t a ... 13
6. —Para confundir a un m atem ático... 14
7 . —El sastre cortador... ... 15
8. —Un problema de gramática ... 15
9 . —Transmisión del pensamiento ... 15
10. —Claves sin p a la b ra s... 17
11. —Transmisión mecánica del pensam iento... 17
12. —Adivinar una carta ... ... 18
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?ág .
16. —Las tijeras lib e r a d a s ... 22
17. —La moneda p e rfo ra d a ... ... 23
18. —La copa a é r e a ... 23
1 9 . —La tarjeta de v i s it a ...• ... 24
20. —El líquido viajero ... 24
21. —El tapón que no m o le s ta ... 25
22. —El vaso v o lte a d o ... 25
23. —La moneda que camina . . . . ... ... 25
24. —La copa que se Hena s o l a ... 26
25. —El tapón a n d a r ín ... 27
26. —Un equilibrio increíble ... 27
27. — El huevo e q u ilib rista ... 20
28. —Sostener un lápiz verticalm ente... , ... 29
29. —Una maniobra d e lic a d a ... 29
30. —El papel re siste n te ... 30
31. —La flauta m á g ic a ... 30
32. —El huevo y la b o t e l l a ... 31
33— Los palillos e q u ilib rista s... 31
34. —La paja p o d ero sa... 31
35. —La copa sobre el fila de un n a ip e ... 32
36. —Cartas a la o r d e n ... 33
37. —La bola, el tapón y la b o t e l l a ... 34
38. —Las copas s ia m e s a s ... 34
3 9 . —Los líquidos que no se m e z c la n ... 35
40. —Vino que hace huir al a g u a ... . 35
41. —Objetos que b a i l a n ... 36
42. —El aro a b s u rd o ... 37
TERCERA PARTE EJERCICIOS DE PRESTIDIGITACION PURA 43. —Escamotear una m o n e d a ... 39
44. —La moneda que c a m b ia ... 40
45. —La botella que d esa p a re c e ... 40
46. —Tres bolitas desaparecidas ... 41
COMO H ACERSE PRESTIDIGITADOR 175 Pág. 47. —Seis bolitas e sc a m o te a d a s... 41
48. —La moneda que a p a r e c e ... 42
49 —El anillo que h u y e ... 42
5 0. —Otras formas de escamotear m o n e d a s ... 43
51. —Él escamoteo de naipes .. ... 43
52. —Naipe que desaparece por d e t r á s ... 44
53. —Naipe que desaparece por d e la n te ... 44
5 4 . —La tira c o r ta d a ... 45
55. —La cinta m á g ic a ... 45
56. —Adivinar una c a r t a ... 46
57. —El salto de la b a r a j a ... •< 47 5 0 —Adivinar una carta in term ed ia ... ... 48
59. —La moneda f u g it iv a ... 48
60. —El naipe que se e s fu m a ... 49
61. —La moneda m iste rio sa ... 49
CUARTA PARTE EXPERIMENTOS FISICO-QUIMICOS 62. —La pajita g ira to ria ... ^
63. —La mano que no se q u e m a ... 52
64. —Otro caso de insensibilidad c a lo r ífic a ... 52
65. —El alfiler que f lo t a ... 53
6 6. —Agua en vez de t i n t a ... ... 53
67.,—Transmutación de m e ta le s ... 54
6 8.—El huevo que c r e c e ... 54
6 8.— La vela m e c e d o ra ... *... 55
70. —Panorama desvanecido... 56
71. —El vidriero virtuoso... 56
72. —El corcho p a r a d o ... 56
73. —La estrella de p a lillo s... 57
74. —La llama re b e ld e ... 57
75. —Incendios a voluntad... 58
76. —Una bromiía p e s a d a ... 58
176 PROF. ADAMS LUTTER
Pág.
78. —Un paladar refin ad o ... 59
79. —Las dos bolitas de co rch o ... 60
80. —La botella m á g ic a ... 60
81. —Colores revu eltos..., ... 61
QUINTA PARTE LA PRESTIDIGITACION APLICADA 82. —La botella desobediente... 63
83. —El collar in d io ... 64
84. —La varita m á g ic a ... 65
85. —La varita y el p añ u elo ... 66
86. —El pañuelo que a p a r e c e ... 66
87 —La moneda cam bian te... 67
88. —La moneda dentro del b o lillo ... 67
89. —Pañuelo que aparece en la m a n o ... 68
90. —Variante del anterior... 68
91. —La canica que a p a r e c e ... 69
92. —La carta que ya no e s t á ... 69
93. —La elección forzada... 70
94. —Una variante del m ism o... 70
95. —La carta a través de un som brero... 71
96. —La carta que se transforma en la m a n o ... 72
97. —El abanico de n a ip e s ... 72
98. —El acordeón de n a ip e s ... 73
99. —Adivinación espectacular de una c a r t a ... 73
100. —El billete de banco quem ado... 74
101..—El pañuelo y la caja de c e rillo s ... 75
102. —La botella de los mil lic o re s ... 75
103. —El vaso que se llena s o lo ... 77
104 —Las mesas del ilu sio n ista... 79
105. —La baraja ca m b ia d a ...
106. —La botella invencible... 81
107. —El huevo transformado en g a llin a ...
108. —Trampas de diversos e s tilo s ... ... *3
COMO HACERSE PRESTIDIGITADOR 177 Pág. 109. —La elección forzada de n a ip e s ... 84
110. —Una aplicación de la baraja an terio r... 85
111. —La aparición m á g ic a ... 85
112. —Otra aparición m isteriosa... 87
113. —La elección forzada de otros o b je to s ... 87
114. —La elección sico ló g ica... 88
114a.—Ayudante en la s a l a ... 89
114b.—La elección por escam o teo ... 90
SEXTA PARTE EXPERIMENTOS DIVERSOS 115. —tLa copa y la m o n e d a ... gi 116. —Calor que h i e l a ... 9)
117. —El pañuelo c o rta d o ... 93
118. —El plátano re b a n a d o ... 93
119. —Misteriosa desaparición de una m o n ed a... 94
120. —Las agujas en h e b rad as... 95
1 2 1. —Lluvia de p a ñ u e lo s... 96
122. —Variante del a n te rio r... .. 96
123. —El pañuelo a través de un v a s o ... 97
124. —La bola que cambia de c o lo r ... 98
125. —Otro ejercicio con hilos in v isib les... 99
126. —El mismo ejercicio, pero más d ifíc il... 99
127. —La caja m á g ic a ... 100
128. —La tinta como refresco ... ]02
129 —La tinta que no en n eg rece... 103
130. —El au tóm ata... }03
131. —La botella de las m arav illas... 104
132. —Duplicación de un c a p ita l... ]05
133. —Una barrica im provisada... 106
134. —Aguq que se convierte en c in ta s ... 106
135. —El pañuelo y los plum eros... 107
136. —Pañuelos que cambian de dom icilio... 108
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138.—La caja que se llena s o l a ... 109