El 15 de agosto de 1967 Obispos del Tercer Mundo se reúnen, dado el contexto del Concilio Vaticano II (1962-1965) y la encíclica Populorum Progressio (1967) y redactan un documento
denominado Mensaje de los 18 Obispos20.
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El mismo fue liderado por el obispo de Brasil de Recife, Helder Cámara, con él también participaron seis obispos más de ese mismo país: el Arzobispo Jean-Baptiste Da Mota e Alburquerque, Obispo Luis Gonzaga Fernandes, el Obispo Manuel Pereyra de costa, Francisco Austregesilo de Mesquita, el Obispo Severino Mariano de Aguilar, el Obispo Antonio Batista Fragoso y el Obispo David Picao. A quienes se sumaron el Vicario
47 Algunos puntos importantes que se plantearon en dicho documento fueron:
Todos los poderes ya establecidos han nacido en una época más o menos lejana de una revolución, es decir, de una ruptura con un sistema que ya no aseguraba el bien común, y de la instauración de un nuevo orden más apto para procurarlo (…) la historia muestra que ciertas revoluciones eran necesarias. (Mensaje de los 18 Obispos, 1967)
Además se aclaró que la iglesia católica no se casa con ningún sistema. Este documento es sumamente valioso y junto al Concilio Vaticano II generan un repensar de ideas que si bien algunas ya estaban debatiéndose, tenía otra dimensión el hecho de que fuese el sumo pontífice Juan XXIII, la mayor jerarquía de la Iglesia Católica, el encargado de plasmarlas.
Los sacerdotes de las distintas provincias del país deciden difundir el Mensaje de los 18
obispos. También deciden recoger firmas de adhesión al mismo. ―Este hecho les permite nuclearse y, al poco tiempo, más de 320 sacerdotes se identificaron con el Mensaje. La prensa le dedica atención a este fenómeno, pues las críticas de muchos sacerdotes se van hilvanando y dejan de ser meras actitudes personales aisladas. Comienzan a referirse a ellos como los Sacerdotes del Tercer Mundo.‖ (Brieger, 1991:19) Los sacerdotes buscaban estar en contacto, discutir e impulsar una organización que les dé la posibilidad de intercambio de vivencias y ahondar más sobre el estudio de las encíclicas ligando esto a la realidad argentina. Al poco tiempo se realiza el primer encuentro nacional en Córdoba (1 y 2 de mayo de 1968), donde participan 21 sacerdotes. El objetivo fue estructurar el movimiento, darse a conocer y afirmar el compromiso junto con los oprimidos. Basándose en la necesidad de querer erradicar la pobreza que crecía día a día.
Como bien plantea Dri ―no se partía de principios generales establecidos por la teología, sino del análisis de la realidad, y no se pretendía (cristianizar) esas realidades sino fermentarlas, no
el establecimiento de una Nueva Cristiandad, sino la Liberación.‖ (1987:86)
Para la presente tesis se realizó la entrevista al Padre Domingo Bresci, sacerdote católico, un referente destacado entre los miembros del MSTM. Él nos comentó:
Apostólico de Egipto ArmandHubert, el Obispo de Oceania Michel Darmancier, el Vicario Apostólico de Colombia AngelCunirti, el Obispo de Argelia Georges Mercier, el Obispo de Yugoeslavia Frank Franic, el Obispo de Líbano GregoireHaddad, el Obispo de Singapur Charles Van Melckebeke, el Obispo de Laos EtienneLoosdregt y el Obispo de Indonesia Jacques Grent. Es un mensaje destinado tanto para otros obispos, sacerdotes, fieles.
48 Yo me ordeno en el año ‘62, los años previos en el seminario se introducen todas las problemáticas de la renovación de la Iglesia y de Juan XXIII en muchos lugares del mundo, especialmente en Europa. Entonces, muchos sacerdotes que estudiaron en Europa vienen al seminario y nos trasmiten ese espíritu. En muchos ambientes se empieza a debatir todos los aspectos; primero una mirada hacia adentro de la Iglesia pero, poquito a poquito, se empieza hacer una mirada hacia afuera con otras experiencias. Ahí es donde empieza aparecer los curas obreros. (Bresci, 2016)
No es un dato menor, ya que le atribuye importancia a la formación recibida, cómo sus docentes ya venían con otra impronta y éstos se la transmitían al estudiantado.
Lo anterior puede considerarse como antecedente del MSPTM. A su vez mencionó otros acontecimientos que se daban en aquel momento previo a la conformación del Movimiento: ―Hay cosas como campañas por la vivienda social. Se hace una gran colecta nacional de la
Iglesia para hacer barrios populares suponte, o Monseñor de Andrea21 que organiza el tema de
las empleadas que todavía hoy funciona, una atención a las empleadas que venían del interior. En el centro hay una casa que se podían alojar y donde podían ir a almorzar todos los días.‖ Es decir, la Iglesia tomaba un protagonismo no haciéndose ajeno a las problemáticas sociales. El propio Carlos Mugica en su libro plantea que:
Los cambio que experimenta la Iglesia en América Latina, y en la Argentina en particular, comienza con la presencia carismática en el mundo entero de un hombre que se llama el abate Pierre (…) Cuando nos decía: ―antes que hablarle de Dios al hombre sin techo hay que darle primero un techo, y en darle un techo ya es hablarle de Dios‖. (Mugica, 1973:84)
Y esto también es retomado por el Padre Bresci:
Surge en los años 55 una iniciativa que se llama Emaús que viene de Francia a través de un sacerdote; era el Abbé Pierre que trabaja en la calle con lo que hoy serian digamos los cartoneros y bueno el anda por la calle y entonces trata de sistematizar la ayuda a esa gente (…) eso se traslada a la Argentina a los padres jesuitas. El primer responsable era el padre Barista y crea una organización que se llamaba Emaús que hoy existe todavía que era recibir muebles, cocinas ropa que la gente quería donar y re-distribuirlas a las personas y los barrios. Y participe de una experiencia como esto siempre se vio útil pero insuficiente. (Bresci, 2016)
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Monseñor de Andrea (1877-1960) sus discursos entre los años 1932 y 1946 apuntaron a combatir el comunismo y cuidar los valores republicanos. Siguió con la obra que fundó el padre Federico Grote que había fundado los Círculos de Obreros.
49 Hacia finales de 1968, en Argentina se realiza un acto de protesta por el modo de la erradicación de las villas de emergencia y también un ayuno de protesta próximo a Navidad, logrando una visibilidad de que había un sector de curas que estaba en contra del gobierno. El MSTM sigue con su compromiso y logra insertarse en la vida del pueblo oprimido a partir del pobre. El Episcopado Argentino elaboró en 1969 uno de los documentos más significativos en la historia del catolicismo de Argentina: El Documento de San Miguel. Mallimaci (1989) elaboró una serie de críticas al documento, que son publicadas en la revista Nueva Tierra:
Si bien el documento llama a rastrear históricamente las causas de las injusticias y de la opresión social y cultural, la autocrítica es muy débil y casi inexistente (…) No hay un análisis de las causas históricas de la colusión y alianza entre la Iglesia argentina y los diversos sectores dominantes como tampoco de las legitimidades creadas, por ejemplo, junto a los gobiernos militares (Mallimaci, 1989:21)
Un punto a destacar es que al buscarse las causas de las dificultades entre los obispos y los sacerdotes se apuntó más a ver problemas personales, crisis de fe o en relación al celibato, que en cambio ver al tipo de estructuración que ha facilitado la reproducción de un modelo piramidal y burocrático, no sólo entre obispos y sacerdotes sino también entre éstos y el resto del pueblo de Dios, que deja poco o prácticamente cero lugar a la crítica, al diálogo, a la participación o a la horizontalidad en las decisiones. (Mallimaci, 1989) Esta fue otra de las temáticas abordadas en la entrevista al Padre Domingo Bresci, quien comentó su participación en el MSTM.
Lo del celibato, lo de la reforma litúrgica eso ya lo veníamos arrastrado desde siempre pero al contrario dijimos no nos preocupemos con las cuestiones internas de la iglesia, eso lo haces aparte si querés pero en el movimiento no. Y tampoco reivindicaciones clericales, no somos un gremio que va hacer reivindicaciones (…) la jerarquía y varios obispos en particular como en Rosario, Mendoza, Córdoba hubo enfrentamientos entre los curas y los obispos entonces a veces se iban los curas y otros los echaban (…) donde teníamos más consenso era afuera de grupos no católicos más sindicalistas, universitarios. Nos entendíamos mucho mejor.
Retomando el documento de San Miguel, Mallimaci (1989) dijo que era de extrañar que en ningún momento se mencione que se estaba bajo una dictadura militar. Esto da muestra de que había una cierta complicidad con la dictadura, lamentablemente como solía suceder la Iglesia católica o más bien algunos obispos solían tener buenas relaciones con los sectores ―poderosos‖, ―adinerados‖ y en este caso con los miembros de la Dictadura Militar.
50 Lo expresado hasta aquí, muestra que si bien el documento de San Miguel fue importante dado que es un documento elaborado por la jerarquía de la Iglesia Católica, el mismo no logró plantear la realidad histórica-social. Los desafíos que en esa época más fielmente se vivían generando un documento como la jerarquía de la Iglesia solía elaborar no entrando en detalles y no siendo crítico, tomando partido (para no ser maliciosos en esto, por suerte no todos, hay excepciones) por los sectores conservadores y algunos por la cúpula militar. Pero sí es de destacar la labor de ciertos obispos argentinos de renovación: el obispo de La Rioja Angelelli (no formo parte del MSTM pero si fue un referente para dicho movimiento) que denuncia la injusticia, las torturas y por su acción pastoral en línea a la Iglesia popular22 se realizaron
contra él injurias hasta llevarlo a su muerte (sus allegados sostienen que fue un asesinato23); el
obispo Brasca24 y el monseñor Zaspe, de Santa Fe mostrándose solidario a los hechos en que
el pueblo manifestó su protesta; el obispo Ferro de Tucumán junto a 35 sacerdotes repudiaron los hechos de violencia del régimen y dio apoyo a los obreros que cuidaban sus fuentes laborales; el Monseñor Devoto, Obispo de Goya, quien va asumiendo actitudes acordes con el espíritu del Concilio y Medellín.
En el mes de marzo de 1970 culmina el proceso de huelga que estaban realizando los obreros de la Central Hidroeléctrica del Chocón desde diciembre de 1969 (Neuquén), debido a las deficientes condiciones en el trabajo. Las autoridades militares, la patronal y el sindicato oficial a cuyo frente estaba Coria, tristemente célebre por sus traiciones a la clase obrera, responden con la represión y las cesantías. El MSTM del lugar y el obispo Jaime de Nevares colaboran activamente con los obreros en su lucha. Pascual Rodríguez, miembro del Movimiento, siendo él un obrero que trabajaba en las obras de la Central Hidroeléctrica, participa activamente, celebra misa en el lugar y es llevado preso con los tres principales dirigentes. De esta manera la represión oficial contra el Movimiento comienza a manifestarse en formas tangibles que se irán agudizando a medida que el proceso se profundiza. (Dri, 1987)
22Entendiendo Iglesia Popular en términos de Dri: ―responde a la práctica de liberación de los sectores
dominados; rompe con el modelo de la cristiandad, pasándose al de Iglesia fermento o profética; es revolucionaria, pues tiende a una nueva sociedad sin dominadores ni dominados, que sólo pueden realizarse en una sociedad sin clases.‖ (1987: 33)
23 El ex general Luciano Menéndez y el ex militar Estrella fueron condenados en julio de 2014 a prisión perpetua
por el crimen de monseñor Angelleli. Se trata de la primera condena por el crimen de un sacerdote de alta jerarquía en Argentina durante el régimen militar (1976-1983). El Papa Francisco aportó dos cartas con denuncias a la dictadura que el padre Angelleli escribió al Vaticano.
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51 Todo esto, que puede entenderse como una crisis dentro de la Iglesia, es necesario ya que permite un avance. ―Hay una inserción en la historia de nuevas fuerzas, de fuerzas jóvenes que chocan y se enfrentan con las viejas estructuras. La crisis dentro de la Iglesia no está provocada por los sacerdotes que optan por el casamiento o por otra serie de situaciones sino por una nueva fuerza del Evangelio que los hombres quieren llevar a la realidad para encarnar
el mensaje de Liberación.‖ (Rafael Yaccuzzi25
en C y R 14, 1969: 4)
Los días 1 y 2 de mayo de 1970 se realizó en Santa Fe, el Tercer Encuentro Nacional del MSPTM, entre los obispos que participaron los más comprometidos fueron Mons. Brasca, obispo de Rafaela (Santa Fe), y Mons. Devoto, obispo de Goya (Corrientes). El encuentro centró la reflexión y discusión sobre la realidad de la política argentina.
El padre Troncoso (2016) haciendo referencia a su diócesis y al monseñor Brasca decía: ―Nosotros en la nuestra nos permitía porque era un tipo que conocía pero en otras diócesis no, entonces los curas de otras diócesis venían a la nuestra (…) estando en Rafaela, yo me vinculaba mucho con la gente de Buenos Aires y la verdad con la gente que más trabaje es con la gente de Rosario.‖ Participó de diversos encuentros del MSPTM entre ellos, están las reuniones en Rosario, Reconquista y Córdoba.
En la entrevista con el Padre Troncoso, estuvo presente el Lic. Lucas Bilbao26, ambos habían
viajado juntos a La Rioja y haciendo alusión a su viaje él decía: ―nos explicaban que para La Rioja una provincia pobre, con realidades de pueblitos muy dispersos ahí hay todo un trabajo desde esta Teología más por la cabeza de Angelelli (…) quien acompañó y fue a un par de encuentros pero nunca adhirió, nunca hizo adherir a los curas.‖ (Bilbao, 2016) El padre Troncoso refiriéndose aquellas épocas comentaba la dura división que había en la diócesis de La Rioja, incluso mencionó que él había estado y no había podido lograr cambios. Las posiciones eran definidas y estabas de un lado o del otro.
Lucas Bilbao fue claro cuando en el marco de la entrevista dice:
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El Padre Rafael Yacuzzi de Villa Ana, Santa Fe, quien encabezó las marchas de sus pueblos y que estuvo al frente de los humildes en el momento en que la represión brutal del ―Cristianísimo‖ Onganía se desató contra ellos.
26Se recibió en el 2009 de profesor en historia, luego hizo su licenciatura y en estos momentos realiza el
52 Tenes que pensar la realidad de los curas del Tercer Mundo muy focalizada. Si bien algo general, porque apareció la experiencia en otras provincias, no hubo en el NOA, o muy poco, pero en cambio en la parte metropolitana Córdoba, Buenos Aires, Santa Fe son provincias donde fue mucho más fuerte. (Bilbao, 2016)
Haciendo referencia a la procedencia de los miembros del MSTM y de cómo se debía entender
dicho proceso, me parece importante hacer mención al cura Mugica27. El compromiso con los
pobres comenzó a acentuarse y comenzó a integrar grupos misioneros en diferentes puntos del interior del país. Acompañó a monseñor Iriarte (su antiguo párroco y ahora obispo de Reconquista) al Chaco, descubriendo el subdesarrollo y la pobreza. Entre 1960 y 1963 trabajó al servicio del cardenal Antonio Caggiano, quien lo destinó como vicario cooperador a la parroquia Nuestra Señora del Socorro (Barrio Norte) y como asesor de la Juventud de Acción Católica, en su ex colegio "Nacional", donde participó de las jornadas de "Diálogo entre católicos y marxistas" (18 de octubre de 1965) en la Facultad de Filosofía y letras. Esto provocó reacciones por parte del sector más conservador de la Iglesia. (Eduardo de La Serna s.f.:4)
Mugica fue profesor de teología en la universidad de El Salvador, en las facultades de Psicopedagogía y de Derecho. Por este entonces, asimismo, se le solicitó la predicación de una homilía semanal en Radio Municipal. (Eduardo de La Serna (s.f):4) Fue excelente orador y por tal razón vocero del Movimiento de Sacerdotes del Tercer Mundo (MSTM), participó del programa ―El pueblo quiere saber‖ en el año 1973 dando su opinión. Entre lo más destacado que podemos mencionar de dicho encuentro es lo que él dijo:
Los únicos que han cambiado el mundo son los idealistas, el más grande de todos los idealistas ha sido Jesucristo (…) en una reunión con los sacerdotes, no son sacerdotes del Tercer Mundo sino del anti Tercer Mundo, una reunión de distintos sectores de sacerdotes se habló de la situación porque estamos realmente preocupados por la situación política de nuestra patria y la conclusión fue unánime si acá no hay elecciones libes, nosotros no vamos a poder impedir que miles y miles de jóvenes ingresen a los grupos guerrilleros. Porque acá la alternativa es límite, Pablo VI condena la revolución violenta en la Populorum Progressio a no ser, dice, en el caso de tiranía evidente y prolongada, que ponga en peligro los bienes de las personas
27Hijo de una familia de clase alta. ―Se ordenó como sacerdote en 1959, pocos años después de haber participado
–según sus propias palabras- "del júbilo orgiástico de la oligarquía por la caída de Perón". Pero Mugica también sabía reconocer sus contradicciones. Relataba que en una ocasión, caminando por un pasillo oscuro de un conventillo, vio una leyenda escrita en la pared que lo conmovió profundamente: ―Sin Perón no hay Patria ni Dios. Abajo los cuervos". Los cuervos eran los curas. Quizás en ese momento supo que si permanecía en el lugar de siempre, seguiría estando en la vereda de enfrente de "la gente humilde".‖ (Ríos H., s.f.)
53 y la comunidad. Si aquí no hay elecciones libres y hay proscripciones se configura evidentemente la condición de tiranía innegable y prolongada. (Mugica, 1973)
Realmente son palabras contundentes. Y vale aclarar que él nunca participó en la lucha armada. Como bien retomó Mario Firmenich ex jefe Montonero (en el documental Padre Mugica) la posición de Mugica la sintetizo en una frase: ―yo estoy dispuesto a morir, pero no a matar‖, y así fue como ocurrió.
También en el programa ―El pueblo quiere saber‖ dijo:
El sistema capitalista, el ser patrón o empresario, necesariamente supone la condición de opresor, porque la estructura de la empresa en el sistema capitalista se basa en la explotación del hombre por el hombre, de modo que así ese patrón se llame peronista o se llama cristiano lo que fuere en la manera en que me oprime yo tengo el deber de luchar no contra él sino por mi liberación. (Mugica, 1973)
Esa era la visión de este sacerdote villero, que llega a ocupar un cargo en el Ministerio de Bienestar Social ad honorem pensando que era lo mejor para su pueblo villero, incluso pidió su opinión antes de tomar la decisión de participar, o no, a sus compañeros villeros y sacerdotes. Al tiempo renuncia dado que no era lo que él pensaba, detrás de todo estaba López Rega28.
Él va a decir en un discurso frente a muchos compañeros villeros y algunos medios de comunicación:
Discrepando fundamentalmente con la política del ministerio de Bienestar Social con relación a las villas ya que se les niega a los compañeros villeros toda participación creadora en la solución de sus problemas y a pedido de los compañeros villeros renuncio a las funciones de asesor de este ministerio y reafirmo mi adhesión al proceso de reconstrucción nacional impulsado por el general Perón trabajando como sacerdote desde el pueblo y junto al pueblo como lo señalan nuestros obispos. (Mugica, 1973)
Esto para muchos significó su sentencia de muerte, el 11 de mayo de 1974 matan al cura Mugica convirtiéndolo en un mártir de la Iglesia Católica.
28 Quien fue un político, secretario personal de Perón conocido por su influencia que ejercía en Juan Domingo