5. Descripción del Proceso de Creación del Personaje
5.3 El Nacimiento de Aníbal: Entrenamiento como Ritual
Uno de los procesos más bonitos que el autor vivió en la construcción de su papel fue bautizado como “El Nacimiento de Aníbal”, dirigido por Andrey Rojas, compañero de SOMOS Colectivo Artístico. Elegimos este día como ejemplo porque de algún modo se relaciona con las realidades que observamos en el Barrio Santa fe y también con la perspectiva de la cual venimos hablando sobre teatro, ritual y dominación masculina. El registro que tenemos de este día se describe en la bitácora11 colectiva de la agrupación, expresado mediante imágenes y pocas palabras, sugiere el potencial sensible que se alcanzó en este día. El universo de la vida del personaje es creado espontáneamente desde el imaginario colectivo.
11 Ver “anexo 1”
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Para los entrenamientos del grupo, consideramos necesario entender el espacio de ensayo como un lugar sagrado. Nos vestimos para entrar con ropa de trabajo, preferiblemente negra; entramos descalzos al espacio iluminado por velas. La música es un estímulo importante ya que para el grupo potencializa el estado de concentración que se genera. Allí empezamos con el Saludo al Sol, una secuencia de Yoga, que utilizamos frecuentemente para trabajar diferentes puntos energéticos del cuerpo, y activamos nuestra respiración consciente.
En general nuestras actividades iniciales se direccionan a la activación de nuestro material de trabajo, es decir nuestra unidad psicofísica. Una vez calentado el cuerpo, empezamos a explorar el movimiento por el espacio, bajo el comando de Andrey. Instrucciones claras para cambios de velocidad, densidad y flujo del desplazamiento van originando un estado de alerta y escucha grupal. Una música empieza a llenar el espacio, se proponen otras instrucciones de interacción; los cuerpos improvisan contacto y se exploran diferentes maneras de empujar y deslizar la acción. Cuando se anuncia “STOP”, todos paran y el guía nos pide que hagamos conciencia de la tensión corporal que se establece en diferentes partes del cuerpo. Así se da el trabajo de activación de la memoria corporal. Todos están muy conectados y los movimientos buscan armonía de juego y develar intensiones de la acción. Hasta que se va convirtiendo todo en un baile agitado, fuera de lo común, estamos todos muy conectados desde los movimientos, los cuerpos sudan y emanamos calor, somos como estrellas navegando en el espacio.
En este momento las premisas de trabajo son la sinceridad, la escucha y la libertad. Lo que sucede no es lógico o predeterminado, lo que importa es el sentir que se pone en juego en este estado de trance que se inicia. Luego, los cuerpos de los actores empezaron a concentrarse en un mismo lugar, de modo muy orgánico la orientación nos lleva a conformar una única masa de calor. Como ese día queríamos darle vida al personaje,
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desde este estado de sinceridad no lógica, Andrey acompañó lo que sucedía con la imagen de una placenta universal desde la cual la energía de un nuevo personaje empezaba a surgir. Esta indicación partió de lo que los actores estaban haciendo desde la propuesta física de sus cuerpos, todos muy pegados. En medio del grupo y del movimiento de los cuerpos se ubicó el actor que representa a Aníbal. Allí la placenta “cósmica” empezó a convertirse en una familia pulsante. Una madre en el centro en plena tarea de parto. Unas niñas alrededor. Una vecina que ayudaba en las labores de parto. Se sentía la ausencia del padre: no estaba este día.
Nos instalamos en una improvisación de una familia del campo con cuatro niñas. Cuando el padre se enteró de que era su primer hijo hombre se llenó de satisfacción; empezó a elogiarlo, a educarlo para el trabajo y las labores de hombre. Luego de su nacimiento la madre de Aníbal comentaba con lo demás sobre los cambios que el niño traería a su vida, tal vez más amor de su marido… pero no fue así. Empezamos a improvisar en otros momentos de la vida de este personaje, fragmentos que revelaban la fisicalidad de un cuerpo que busca forma en la acción viva entre los actores. En la niñez Aníbal percibía que entre otras cosas su papá tenía una mala conducta con su mamá, que también se trataba de un hombre extremamente agresivo. El señor trabajaba en el campo y en ese trabajo se desarrolla el niño, presenciando escenas de agresividad de su padre con otros hombres, era siempre muy agresivo, incluso alcanzó a matar un compañero de trabajo. En la Adolescencia Aníbal inició su vida sexual, conoció muchas niñas, de
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hecho, era algo conquistador, pero había una, especial, que provocaba algo diferente del magnetismo sexual; allí había un cariño en juego. Justo después conoció a Alay, su futura esposa y luego madre de Samuel. Alay tenía otras pasiones, poetas devotos - pero todo esto nunca lo supo Aníbal. Su vida laboral suele ser un fracaso, muchas peleas - sigue la línea agresiva del padre, aunque él se perciba de manera distinta. Le gusta el bar, trago con los amigos, que es la manera que encuentra de purificar el desafecto que se generó entre la pareja. Aníbal suele ir al burdel, las relaciones sexuales son meramente físicas y financieras.
De hecho, de vez en cuando él, casi, encuentra en los ojos de las prostitutas la mirada de su amor de niño. Pero en general, ellas suelen ser seductoras con él, apenas antes de acostarse. Una vez terminado el servicio la chica coge su plata y se va, de manera tan fría que le alcanza a erizar la piel de Aníbal. Aníbal tiene miedo de quedarse solo.
Durante las
improvisaciones se mantenía la conexión viva, los impulsos naturales del cuerpo. Siempre sin pautar o pactar, si no ya en escena, tomando las propuestas del compañero y desde ahí construyendo. El actor pudo acercarse a la configuración ritual de la cotidianidad de la vida de Aníbal. Este ejercicio pudo funcionar para interiorizar desde
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personaje, ritos como nacimiento, virginidad, hijos, mitos como el amor y la muerte. Son momentos en que el frescor del juego de improvisación permite en el actor construir su propia consciencia de sensación física que expresa el cuerpo; comprender ahí los lenguajes no dichos que comunican y donde se instalan; y, descubrir las posibles reacciones en el cuerpo del actor
En nuestro grupo nos aventuramos a trazar diferentes caminos para que los ensayos nos permitieran alcanzar un nivel de entrenamiento que desbordara el cuerpo en diferentes exploraciones de la acción, a partir de estímulos diversos; el punto de concentración debe ser la manifestación del cuerpo en el espacio, cambiando determinados factores como el peso, la velocidad y bailando con diferentes diseños trazados en el espacio, variando niveles de distanciamiento de la cabeza al piso.
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6. Conclusiones