Unos 2000 años atrás ya lo venían aplicando como filosofía de vida los Huna, que son la tribu de los nativos hawaianos. Me encanta el hecho de que este método ya se aplicara hace miles de años y el significado de “huna”, generalmente se traduce por “secreto”, pero en este contexto, ¡su significado original es “aquello que es difícil de ver”!
Con aquello que es difícil de ver trabajamos con el Método de los dos puntos: se establece una conexión entre dos puntos y un sistema energético (como tu cuerpo) para poder realizar una transformación en este sistema. Ya hemos jugado con ello, vamos a entrar más en materia.
Para experimentar lo que pasa si trabajamos con aquello que no podemos ver es imprescindible cambiar el instrumento de percepción: Para profundizar tus conocimientos con el Método de dos puntos, por favor, roza tus manos, frótalas hasta que se calienten, puedes tocarlas, o golpear con tus dedos sobre las dos palmas. Pretende despertar cada sensor de los nervios de las palmas de tus manos, haz que las manos queden cosquilleando. Enfoca toda tu concentración en ellas y focaliza el 100% de tu percepción solo en lo que estás sintiendo en las palmas. Para empezar fíjate primero solo en una mano a la vez. Luego concéntrate en la sensación que percibes en ambas, paralelamente.
No sientas nada más del resto de tu cuerpo. Ahora acerca tus dos manos dejando más o menos uno o dos centímetros de espacio entre tus palmas. Siente lo que hay entre ellas, en este espacio dentro de las dos manos. Si tienes alguna sensación, bien. Si no lo consigues, acerca las dos manos aún más, hasta que casi se toquen, prueba de nuevo a sentir lo que hay entre ambas, hasta que tengas alguna percepción. Si lo logras, juega con
la energía que está dentro de las dos manos, agranda el espacio que hay entre ellas, imaginándote una bola de energía, una bola flexible que puedes tirar y ampliar, reducir y deformar. Si llegaras a perder la sensación de esa energía dentro de tus dos manos, acércalas de nuevo hasta que la percibas nuevamente y empieza otra vez a jugar.
Puede ser que tengas esta sensación al instante o que tarde un rato hasta que puedas sentirla. Muchas personas no están acostumbradas a percibir algo que la retina no capta; en este caso, no te preocupes, simplemente sigue probando cómo si fuese un juego. Si tienes esa sensación y la puedes dominar “encendiéndola” y “apagándola” cuando quieras, damos el siguiente paso trabajando con las manos.
Ojo, como ya lo he explicado antes, es importante y por ello lo repito muchas veces: siempre que trabajes con el energyfocussing es posible que notes reacciones corporales, así que por favor sitúate frente a un sofá, sillón o cama, por si acaso necesitas caer. Cuando reconozcas más adelante tus reacciones corporales, también podrás adaptarte y privarte de este medio de seguridad, pero para aprender y dar los primeros pasos es imprescindible.
Ahora en un “lugar seguro”, busca en tu cuerpo con una mano algún punto que la atraiga: tal vez sientas algún cosquilleo, un picor, una sensación de calor o cualquier otra que haga que tu mano se sienta atraída por ese punto. Para encontrar el punto puedes escanear tu cuerpo, rozándolo con tu mano, tocándote o escudriñando tu campo energético, pasando tu mano aproximadamente a 2–5 centímetros encima de tu piel, sin tocarte.
De nuevo es sumamente importante que sepas que es absolutamente innecesario intentar hacerlo de la forma “correcta”. No hay una forma
“equivocada”, no hay ninguna regla, no hay una mano que tengas que poner primero, no hay reglas sobre cómo tocarte o rozarte “bien”... tal vez la explicación más acertada sea que te imagines que estás abrazando a tu amor, metiendo tus brazos alrededor de ella o de él. A que no te preguntas qué mano pondrás primero y cuál después...
Así que abrázate, “escanéate” con tu palma, rózate encima de tu cuerpo o a unos centímetros de distancia. En algún momento vas a detener la atención en un punto y justamente allí pones tu mano, tocándote con contacto corporal y la mantienes puesta. Ahora lo repites con tu otra mano. Mientras tu primera mano se queda en el punto que encontraste antes, de nuevo puedes escanear tu cuerpo y observar las sensaciones o explorar tu campo energético hasta que encuentres un segundo punto que apoye la sensación del primero. Una vez lo tengas, te tocas con la segunda mano en tu segundo punto, dejando ambas manos allí con contacto corporal.
Si te resulta difícil encontrar los puntos toma rápidamente el primero que se te ocurra sin pensar con tu primera mano. ¡Rápido! Sí ¡Ya! Y lo mismo con el segundo, lo más rápido que puedas. Pon tu segunda mano y ya tienes dos puntos que tocas. No existen puntos equivocados o erróneos. Ahora has establecido una conexión entre tus dos manos y tu sistema energético, esta conexión es elemental para luego dejar suceder eso que en el energyfocussing denominamos la Ola.