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I. Introducción: Los hallazgos como base para las elecciones teóricas 1 El abordaje de los datos desde un punto de vista lingüístico y cognitivo

1. Los pronombres de la serie átona: los clíticos en la lengua española Los pronombres átonos, también llamados pronombres clíticos porque se apoyan

1.1. El pronombre como elemento de un sintagma verbal

Según Alarcos (1980: 149), dada la dependencia de los clíticos respecto de un verbo, es importante entender que “la presencia o ausencia de términos adyacentes” está restringida por el valor semántico del verbo, o sea, el léxico es el que impone ciertas necesidades. Así es que un verbo puede tener mayor o menor extensión semántica. Entonces, los verbos, en su gran mayoría, poseen la flexibilidad de funcionar como

30 En nuestro estudio, no vamos a tratar de la posición que ocupan los clíticos en la producción de los HNN,

pero si, como interpretan algunos aborgajes más recientes, verbo y clítico forman una unidad, nos interesa ver si los HNN los ven de esa manera para alcanzar su objetivo de comunicación.

36 transitivos o como intransitivos, o sea, la posibilidad de incorporar términos adyacentes “no es gramatical, sino léxica” (Alarcos,1980: 153).

Los términos adyacentes, según Alarcos (1980), son:

- implemento (función implementación): equivalente al complemento directo. Como por ejemplo:

1. El policía persigue al ladrón.

- complemento (función complementación): equivalente al complemento indirecto, en oposición a los dativos, de acuerdo con Gutiérrez Ordóñez (1999), como en:

2. Dieron a los pobres todo lo que pudieron.

- aditamento: es un término marginal al predicado, o sea, no modifica la estructura del predicado y tiene un lugar no argumental.

3. Me ha escrito hace un mes.

- suplemento: no es compatible con los implementos, o sea, con verbos reflexivos solo hay suplemento, ya que el pronombre forma una unidad con el sintagma verbal; por otro lado, cuando un verbo que lleva implemento (ocupar algo) se torna reflexivo, el suplemento, con su marca preposicional, reemplaza el implemento (ocuparse de algo):

4. ¿Crees en eso?

- atributo de implemento: cuando una oración predicativa y atributiva se unen, un término será implemento y el otro su atributo. Así lo considera también en las estructuras de infinitivo, en que el verbo que no está flexionado será el atributo de implemento (oigo cantar a mi amigo). Otro ejemplo:

5. Hicieron añicos la puesta31.

Otro teórico que habla de complementos es Porto Dapena; lo hace, sin embargo, con un significado más amplio. En su libro, trata los complementos verbales haciendo una división jerárquica que va, tal como ya había dicho antes, desde los nucleares y los

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37 marginales, pasando por los argumentales o regidos y los no argumentales, hasta llegar a los integrables y los no integrables, que se pueden ver en el siguiente esquema (1994: 16):

nuclear argumental integrable directo o implemento indirecto o complemento no integrable suplemento

complemento agente

no argumental integrable dativo ético, simpatético, etc. no integrable predicativo

aditamento

marginal circunstancial

De los implementos que en el cuadro de Porto Dapena aparecen, para esta investigación nos interesan los integrables, ya que pueden asumir la forma de un clítico. A su vez, estos se subdividen en argumentales y no argumentales, es decir, los primeros son complementos que necesariamente están determinados por las características léxicas del verbo (6.), mientras que los segundos no dependen de esas características (7.).

6. Lo vio partiendo. 7. Siempre me huye32.

Para Gutiérrez Ordóñez (1999), un complemento argumental también puede ser denominado actancial o valencial, porque está previsto en la valencia sintagmática del verbo, o sea, el verbo, como unidad léxica, conlleva una valencia que determina sus posibilidades combinatorias y, para que el complemento sea argumental, debe ser imprescindible su presencia, implícita o explícitamente (8.).

8. Juan les sacó la posibilidad de progresar. 9. Les avisé que no iba a ir.

10.No le compete tomar decisiones.

Estos serían los “verdaderos complementos indirectos” (Gutiérrez Ordóñez, 1999), o sea, los que provienen de esquemas triactanciales propios (9.) y los que derivan de los verbos intransitivos (10.). Los primeros respetan el esquema: sujeto, complemento directo y complemento indirecto. En cambio, en los casos en que el verbo intransitivo es

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38 biactancial, el esquema se compone de sujeto y complemento indirecto, o sea, “supone la existencia de un ‘complemento indirecto’ que afecta al verbo directamente, es decir, sin la interposición del denominado ‘complemento directo’” (Gutiérrez Ordóñez, 1999: 1877), por lo tanto, si el complemento indirecto forma parte de la valencia del verbo, es un complemento argumental.

En contraposición, existirían los complementos añadidos o indirectos² - CInd², esta última denominación dada por Strozer (1978) y Demonte (1999b: 71) (citados en Gutiérrez Ordóñez, 1999: 1883). Los que en el esquema supra de Porto Dapena (1994) serían los llamados: dativos éticos, simpatético, etc.

11.Nos falta comida desde ayer.

12.Se nos casa Juana la semana que viene33.

Porto Dapena (1994: 32) muestra cómo construcciones paralelas pueden requerir complementos indirectos argumentales y no argumentales, como por ejemplo:

13.Les construyó una mansión. 14.Les explicó la lección.

en las que LES se lee como beneficiarios; sin embargo, en (13.) LES no forma parte de la valencia del verbo, mientras que en (14.)34 sí. Entonces, sería difícil hacer un corte entre las funciones complemento indirecto y dativo, pues semánticamente habría una identificación entre ellas, además de que ambos permiten la sustitución por un pronombre átono.

La exigencia, entonces, de la presencia del pronombre es ejercida por el régimen del verbo como en:

15.No me gusta eso.

En cuanto a los verbos ser/estar, es el adjetivo que los acompaña el que determina la posibilidad de incorporar un complemento o no. Cuando ese adjetivo se verbaliza, o sea, se incorpora al verbo, la presencia del átono pronominal en coaparición con el sintagma que sea encabezado con el índice funcional a es obligatoria (Gutiérrez Ordóñez, 1999:

33 Ejemplo de Porto Dapena (1994: 31).

34 Otros autores le dan el papel temático meta al complemento indirecto de (14.), diferenciándolo, así, de los

39 1894-1895), indicando que el pronombre no es un argumento del verbo, es decir, un complemento indirecto, sino un dativo. Es el caso de:

16.Me sos útil (a mí).

en que el adjetivo “útil” hace que se cree “una función sintáctica no prevista inicialmente en la valencia del lexema del verbo” (Gutiérrez Ordóñez, 1999: 1890).

Porto Dapena (1994) sostiene que es el grupo verbal [ser/estar + adjetivo] el que obliga a que se muestre el beneficiario en cuestión, pues el adjetivo se verbalizaría.

Siguiendo ese razonamiento, Porto Dapena (1994) afirma que, en la identificación de los huecos dejados por un verbo, se debe analizar si el verbo forma parte de un grupo verbal en el cual un beneficiario o destinatario no puede dejar de existir. Queda claro en los ejemplos de Porto Dapena (1994) que un mismo verbo puede necesitar un complemento indirecto, como en (17.) o un dativo, como en (18.):

17.Le hice una pregunta. 18.Le hice la cama.

Sin embargo,según Gutiérrez Ordóñez (1999), las pruebas de nominalización y de participio para encontrar la argumentalidad del complemento son las que muestran claramente si el complemento es indirecto o un dativo. O sea, si transformamos los ejemplos ut supra, tenemos:

17 (a). Hecha la pregunta a él. (CI – papel meta)

18 (b). Hecha la cama para él. (Dativo – papel beneficiario)

Las discusiones que hay en torno del tema nos permiten entender que no todo está tan claro y que debemos tener cuidado al abordarlo, sin entrar en la polémica discusión de las teorías gramaticales. A pesar de todas las controversias, vamos a observar la aparición y/u omisión ME/NOS en las varias funciones que esos pronombres asumen. Cabe reiterar que lograr comprender las funciones que pueden asumir ME/NOS interesa, aquí, nada más que para obtener información de cómo podemos organizar los datos que hemos recolectado. Nuestro objetivo es seleccionar una clasificación de los pronombres ME/NOS a partir de esas discusiones, siempre considerando una de nuestras variables independientes, que es la nacionalidad de nuestros informantes, la brasileña, y, consecuentemente, su L1, el portugués brasileño, con todas sus características particulares

40 ya bastante apuntadas por los estudios descriptivos de que disponemos y en los que nos vamos a apoyar. Es importante dejarlo claro desde el principio, porque uno de nuestros objetivos es extraer conclusiones sobre la supuesta influencia de la L1 y los efectos que esta produce sobre la producción no nativa. Dicha clasificación será presentada más adelante.