4. Marco Metodológico
4.3. El reportaje como andamio de una reconstrucción
Reunir una cantidad considerable de información
,
pero sobre todo transmitirla correctamente,
es quizá el más importante de los retos a los que se enfrenta el periodismo.
Si bien existen varios géneros en los que se puede organizar dicha información,
la elección del más adecuado supone una profunda reflexión.
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En este caso
,
la búsqueda empezó cuando se eligieron los métodos de investigación.
¿Qué estructura narrativa sería la más adecuada para reunir información de contexto,
elementos documentales y testimonios sobre la Revista Kinetoscopio y la crítica cinematográfica en Colombia?La elección del reportaje estuvo mediada directamente por su definición y por la posibilidad narrativa que tiene sin perder de vista el contenido documental
.
Gonzalo Martin Vivaldi define el reportaje como un relato periodístico esencialmente informativo,
libre en cuanto al tema,
objetivo en cuanto al modo y redactado preferentemente en estilo directo,
en el que se da cuenta de un hecho o suceso de interés actual o humano Martin Vivaldi,
1973,
p.
65).
Con este género periodístico es posible darle el protagonismo a los hechos
,
a la información recolectada en la investigación y a los personajes a quienes se entrevistó,
pues el escritor desaparece,
no se le ve.
Se ve solo lo que se cuenta,
narra,
muestra o describe Martin Vivaldi,
1973,
p.
73).
Por esto mismo,
la importancia de la investigación previa es fundamental,
pues es el sustento del que se nutre el relato.
Es a partir de la información documental y de contexto que es posible poner en perspectiva los testimonios y darles un significado.
Este método le da la posibilidad al lector de emitir un juicio sobre aquello de lo que está leyendo
.
Antes de ser el escritor,
o en este caso el periodista,
quien califica los hechos,
las causas o las consecuencias,
éste se limita a organizar la información de forma tal que se tenga un panorama amplio y claro.
Pensar en el reportaje como un género propicio para el tema tiene que ver también con lo que explica Daniel Samper Pizano en el prólogo a la Antología de grandes reportajes colombianos
,
el reportaje moderno no se habría desarrollado si no hubiera sido por la influencia catalizadora –
directa e indirecta– del cine
.
El cine no sólo se levantó durante el siglo XX como un arte distinto y original,
sino que ha permeado con sus técnicas a la literatura,
al teatro y al periodismo.
El montaje cinematográfico significó una ruptura total con las secuencias cronológicas lógicas,
si se permite la expresión,
agilizó las escenas,
dinamizó la manera de contar las historias.
Samper,
2001,
p.
19)Este estilo narrativo permite hacer saltos en el tiempo
,
reconstruir escenas y sucesos sin la necesidad de que éstos vayan ligados temporalmente,
y sobre todo hacer ameno el recuento de las situaciones que dan origen al reportaje.
El uso de datos,
cifras,
e información que podríaconsiderarse como fría
,
junto con testimonios y experiencias personales amplían la forma de entender el suceso como tal.
Esto da la posibilidad de entender los hechos en su dimensión humana,
como situaciones que tienen efecto en las personas.
Más allá de quedarse solo en un suceso o un acto noticioso,
el reportaje es como una noticia vista con lupa Wagner,
2000,
p.
99).
Esto le permite al periodista analizar a profundidad las implicaciones de lo sucedido en diversos campos,
tanto personales de los personajes que intervienen,
como en el ámbito social,
pues no es posible abstraerse de un contexto social y cultural.
Pero como todo producto periodístico
,
el reportaje debe partir de un hecho coyuntural o llevar a una reflexión sobre algún hecho o tema del contexto actual.
Para efectos de esta investigación,
se tomó como punto de partida,
o hecho noticioso,
la publicación del número 100 de la Revista Kinetoscopio.
La revista salió al público el 8 de diciembre de 2012,
y el hecho fue cubierto por algunos medios locales y por las oficinas de prensa de las entidades estatales relacionadas con el cine.
Sin embargo,
la inmediatez propia de esta información simplemente esbozó la situación en la que este hecho ha sido posible.
Publicar cien números de una revista en la era de internet y de la multiplicidad de canales y plataformas informativas puede considerarse como toda una proeza
,
más aún cuando la publicación es de carácter cultural.
Este hecho,
además de ser un motivo de celebración,
es una oportunidad para reflexionar acerca del quehacer crítico dentro y fuera de la revista; del panorama actual en el que está inmersa Kinetoscopio ; y cómo su contenido ha sido cronista de la época más reciente del cine nacional alrededor de la cual se han construido altas expectativas.
En sus páginas se ha reunido parte de la historia de la producción cinematográfica colombiana
,
con sus retos,
dificultades y también sus avances.
La revista,
debido a su permanencia en el tiempo,
ha sido un espacio de debate,
y los críticos que publican en ella se han dedicado a la difusión y análisis de quienes se dedican a sacar adelante la enorme empresa que supone hacer cine.
Por sus páginas han pasado grandes producciones
,
importantes directores y realizadores,
ejercicios que van a contracorriente,
éxitos en festivales de talla mundial,
y sobre todo la pasión por el cine.
Los testimonios de aquellos que han participado en este ejercicio de más de veinte años,
y han nutrido las páginas de apreciaciones,
estudios,
reflexiones y entrevistas,
son material también valioso para reconstruir el ejercicio de la crítica a través de esta revista.
Ellos han sido los78
encargados de mantener vivo y vigente el proyecto que nació hace veintitrés años
,
un sueño que,
como el cine,
ha sufrido por cuenta de las dificultades de la financiación y las políticas empresariales.
Sin embargo