Cesarea Pbro. César Romero Galán
II. El sacerdocio de Basilio según Gregorio Nacianceno
En el tercer aniversario luctuoso de Basilio (1 de enero de 382), correspondió a Gregorio Nacianceno pronunciar el sermón fúnebre, que ha llegado a ser una de las obras más importantes del Nacianceno. En él el orador presenta una síntesis de la vida del amigo: su familia, su educación, su ministerio presbiteral, su episcopado, así como lo central de su enseñanza y sus escritos21. Dada la situación que se vivía y el mal recuerdo que aún había de parte de algunos obispos hacia Basilio, Gregorio decide hablar de la figura del buen obispo, encarnándola en el amigo y maestro fallecido.
Basilio estaba en su retiro en Anesi, recuerda Gregorio, y viene a Cesarea durante la elección del nuevo obispo, Eusebio, el cual lo ordena sacerdote a pesar de su oposición inicial (año 362 ó 364). Pero la relación con su obispo no va por buen camino, pues el
16Cfr. GREGORIO DE NISA, Elogio…, 36.
17Cfr. GREGORIO DE NISA, Elogio… 42. El texto a que hace referencia es 1Sam 7,7-12, donde se habla de la oración de Samuel contra los filisteos que habían atacado a Israel.
18Sobre la figura de Moisés: GREGORIO DE NISA, Elogio…, 43-55.
19GREGORIO DE NISA, Elogio…, 51.
20Cfr. GREGORIO DE NISA, Elogio…, 65.
presbítero eclipsa al obispo; por ello retorna a su retiro. Viendo las acciones de Valente, proarriano, regresa a Cesarea para colaborar con su obispo, haciendo que los arrianos se retiren de Cesarea22.
Pero ya antes de su ordenación presbiteral había sido constituido lector y después ordenado diácono. Gregorio habla muy escuetamente de ello:
Pero éste no es el caso del elevado y grande Basilio; como en todos los otros aspectos, él se presenta como modelo del orden que se debe respetar también es éste (ministerio). En efecto, este exegeta de los libros sagrados comenzó por ofrecer la lectura al pueblo, y no desdeñó figurar en la tribuna de ese rango; es en esas condiciones que él celebra al Señor, así como en la cátedra de los presbíteros y en la de los obispos, sin haber robado la autoridad, sin haberla tomado a la fuerza, sin haber perseguido los honores, sino dejándose perseguir por ellos, sin haber recibido algún favor humano, sino por la gracia venida de Dios y verdaderamente divina23.
Gregorio ve que el acercarse a los ministerios eclesiales en orden al sacerdocio, siempre debe ser sin intereses humanos, sin ambición de hacer carrera, sino aceptarlos por venir de Dios, como vocación y gracia. Punto de partida para la eficacia de todo ministerio.
Después de su retorno a Cesarea, siendo ya presbítero, lima asperezas con su obispo y juntos realizan una labor pastoral muy eficiente contra los arrianos, la cual trajo muchos beneficios para los fieles capadocios24. La comunión con el Obispo era un signo de la vivencia santa del sacerdocio. Esta comunión le llevó también a realizar muchas actividades en la Iglesia de Cesarea, donde desempeñó su servicio sacerdotal durante cinco años:
Por lo que respecta a solicitud y protección que nuestro hombre prestó a la Iglesia, muchas son
las cosas conocidas: independencia de cara a los magistrados y los más poderosos de la ciudad; las soluciones aportadas en las diferencias judiciales eran aceptadas sin reservas, adquiriendo rango de ley; patronazgo de los necesitados, muchos de carácter espiritual, pero también físico en no pocos casos; pues sirviendo esto para el alma consigue en multitud de ocasiones por la benevolencia comedores para los pobres, centros de acogida para extranjeros, cuidados prestados a las vírgenes, reglamentaciones dadas a los monjes por escrito y oralmente, organización de las oraciones, orden puesto en la tribuna. Todo lo que un hombre verdaderamente de Dios y que ha tomado el partido de Dios haría para servir al pueblo25.
Excelente texto donde el Nacianceno dibuja toda la actividad pastoral de Basilio presbítero, abarcando todas las dimensiones de la vida sacerdotal: la espiritual, la litúrgica, la evangelizadora y la social. De allí que superara en mucho a los demás pastores, los cuales habían llegado al ministerio por intereses personales. Y su presencia sacerdotal se vio aún más fuerte en una hambruna que vino sobre el pueblo (años
22Cfr. F. RIVAS REBAQUE, Defensor pauperum. Los pobres en Basilio de Cesarea: homilías VI, VII, VIII y XIVB, Madrid 2005, 60-62.
23GREGORIO DE NACIANZO, Discurso 43, 27. Texto tomado de GRÉGOIRE DE NAZIANZE, Discurs 42-43, Paris 1992. 24Cfr, GREGORIO NACIANCENO, Discurso 43, 33.
DIMENSIÓN INTELECTUAL
367-368), donde, a ejemplo de José, da de comer a su pueblo, aunque no sólo lo nutre corporalmente sino ante todo espiritualmente26.
A la muerte de Eusebio (año 370), Basilio es elegido Obispo de Cesarea; pero su elección no fue muy aceptada por todos. Los nicenos y la mayoría de los capadocios lo recibieron con alegría, pero la mayoría de los clérigos y obispos de la Capadocia no lo aceptaron27. Ante esta actitud, dice Gregorio, Basilio opone las armas más poderosas con que contaba28.
Durante su episcopado Basilio se tuvo que enfrentar, además de lo ya dicho, a grandes problemáticas, que lo harán poner en juego sus altas capacidades, tanto intelectuales como espirituales y pastorales. Cada una de ellas nos habla de cómo consideraba el Nacianceno a Basilio como un buen pastor, ejemplo de los demás pastores.
El primer caso fue el enfrentamiento con los arrianos, principalmente con el Emperador Valente, promotor de tal causa y que tenía como objetivo ganar a Basilio para la parte arriana. Lo invitó, pero él corrió literalmente a los emisarios; lo visitó en una celebración eucarística, y quedó admirado de su sencillez e inteligencia29; por último, optó por realizar acciones que lo debilitaran, a fin de que cediera poco a poco, lo cual terminó en vil fracaso. Un caso sobresaliente es la confrontación con Modesto, Prefecto de Oriente:
Mira, la confiscación nada puede contra quien nada tiene, a menos que tú utilices estas ropas usadas y algunos libros, que son todas mis riquezas. No conozco el destierro, porque no pertenezco a ningún sitio y esta tierra en la que habito no es mía y a cualquier país que me conduzcan me sentiré como en mi casa, pues sé que toda la tierra es de Dios y que en todas partes me considero como extranjero y peregrino. En cuanto a los tormentos, me importan poco porque mi cuerpo es tan frágil
que lo abatirá el primer golpe. La muerte será para mí un beneficio, pues me uniré más pronto a Dios, por quien vivo, a quien sirvo, por quien estoy casi muerto y hacia el cual ardo en ir30. Otro caso fue el cisma de Antioquía, aunque de él no habla mucho el Nacianceno. Y el tercer gran conflicto al que se enfrentó fue la lucha contra los llamados pneumatómacos, quienes negaban la divinidad del Espíritu Santo; confrontación que le llevó a separarse de su amigo, el Obispo Eustacio de Sebaste.
En su propia diócesis Basilio desarrolló también diferentes actividades que lo marcaron como un pastor eximio, abarcando muchos aspectos de la vida pastoral. En primer lugar, tuvo una gran aceptación entre sus fieles y clérigos por el ejemplo que daba; visitaba constantemente las diversas parroquias que integraban su diócesis; realizaba una amplia labor social, tanto promoviendo la asistencia como dando ejemplo con sus acciones personales; predicaba con el ejemplo y su organización; insignia de todo ello es la llamada Basiliada31.
Por último, Gregorio Nacianceno describe las virtudes más importantes de Basilio, las que lo hacían
26Cfr. GREGORIO NACIANCENO, Discurso 43, 36.
27Cfr. GREGORIO NACIANCENO, Discurso 43, 37.
28Cfr. GREGORIO NACIANCENO, Discurso 43, 40.
29C Cfr. GREGORIO NACIANCENO, Discurso 43, 51-52.
30GREGORIO NACIANCENO, Discurso 43, 47.
grande y lo distinguían entre todos los pastores. Virtudes que aconseja también a quienes admiran y celebran al maestro y amigo: En primer lugar, su desapego de las cosas materiales y superfluas32; después la abstención de alimentos era normal para él33; además, grandes virtudes le fueron la virginidad y el celibato34; combinaba extraordinariamente la vida eremita y el convivio con la gente35; también el amor a los hombres, el alimentar a los pobres y aportar ayuda a la debilidad humana, los manifestó en gran modo36; y, por último, sus enseñanzas y escritos colaboraron en la fortaleza de la fe de sus fieles y de toda la Iglesia37.
Después de manifestar todas estas virtudes pastorales de Basilio, tanto como presbítero como obispo, Gregorio hace, como su homónimo Niseno, una serie de comparaciones con personajes del Antiguo y Nuevo Testamento. Así, como Enós (Gn 4,26), invoca y proclama a Dios delante de los demás; como Enoc (Gn 5,21s), toda su vida fue una elevación superando toda prueba; como Noé (Gn 6,13ss), él ha escapado a un diluvio de impiedad y ha hecho de su ciudad un arca de salvación, que navega sobre los herejes; como Abraham (Gn 22,1ss), se ofreció personalmente a Dios y fue aceptado; como Isaac ((Gn 18,10ss), se unió a su Rebeca, la Iglesia, con prontitud y como un don dado por Dios; como Jacob (Gn 28,12ss), con su escalera ha subido gradualmente en la virtud, ha erigido un altar a Dios y ha estigmatizado a los impíos; ha luchado por Dios y ha vencido a los herejes, ha ganado en su labor pastoral más ovejas marcadas, ha sido muy fecundo en engendrar hijos para Dios, y ha dado a muchos la certeza de la bendición de Dios; como José (Gn 42,40ss), ha sido para todos los hombres quien ha enviado más bendiciones; como Job (Job 1,12ss), ha sido tentado, ha vencido y ha cerrado la boca de amigos ignorantes; como Moisés y Aaron, ha infligido golpes espirituales a los herejes, ha conducido a un pueblo elegido con sus buenas obras y su celo, escribió leyes espirituales,
entraba todos los días en el Santo de los santos, de donde nos dio el misterio de la Trinidad; como Samuel (1Sam 1,20ss), fue consagrado y consagró con el Espíritu; como David (2Sam 5,1ss), ahuyentaba al Maligno como si tocara una cítara; como Salomón (2Sam 4,29ss), brilló por su sabiduría; como Elías, tenía el don de hablar francamente y superó toda insidia y prueba38.
Del Nuevo Testamento lo compara con Juan el Bautista (Lc 3,4ss), pues habitó en el desierto, vestía pobre, comía poco, fue heraldo de Cristo; imitó a Pedro en su celo, a Pablo en la energía, de los hijos del Zebedeo su gran voz, de todos los discípulos la frugalidad y la simplicidad39.
Gregorio concluye su Discurso hablando de la muerte de Basilio, así como de la realización de sus funerales, en donde la gente manifestó su amor al pastor y amigo.
En otros escritos dejó también algunos testimonios de su sentir hacia Basilio, no sólo con un amigo íntimo, sino también como un pastor. Por ejemplo, en los Discursos 9,10 y 18.
32Cfr. GREGORIO NACIANCENO, Discurso 43, 61.
33Cfr. GREGORIO NACIANCENO, Discurso 43,61.
34GREGORIO NACIANCENO, Discurso 43, 63.
35Cfr. GREGORIO NACIANCENO, Discurso43, 62
36Cfr. GREGORIO NACIENCENO, Discurso 43, 63.
37Cfr. GREGORIO NACIANCENO, Discurso 43, 64.
38Cfr. GREGORIO NACIANCENO, Discurso 43, 70-74.
DIMENSIÓN INTELECTUAL
De esta manera presenta Gregorio Nacianceno a Basilio como el modelo de pastor, escogido por Dios y dotado por Él mismo con las virtudes necesarias para desempeñar las funciones sacerdotales; de igual forma, lo considera colaborador de la gracia divina, para que la misma pudiera surtir efecto en su persona. Es interesante también ver cómo todo lo que dice el Nacianceno no es adulación a su amigo, sino una verdadera admiración a alguien en quien se manifiesta admirablemente la gracia de Dios.
III. El Pastor en el pensamiento de Basilio