• No se han encontrado resultados

1982 El Sitio de Beirut, la salida de los palestinos.

Los primeros meses de 1982 no ofrecen grandes novedades respecto a los

acontecimientos. Enfrentamientos entre las milicias chiís de Amal y diferentes

organizaciones miembros del Movimiento Nacional; Israel sigue con sus incursiones

sobre el Sur, y en Jerusalen corren rumores sobre una próxima intervención: el Ministro

de Exteriores, Itzhak Samir, ha lanzado esta propuesta después de la incursión de un

comando palestino hasta el Valle del Jordán. Se suceden las intentos políticos y las

protestas ante el Consejo de Seguridad, que el 25 de febrero decide aumentar en mil

hombres los efectivos de la FINUL.

El asesinato de un diplomático israelí en París durante el mes de abril hace

pensar en una eventual intervención israelí en El Líbano contra la OLP. De hecho, el 21

de abril Israel bombardea zonas próximas a Beirut (Damur, Naamé), provocando unos

veinticinco muertos y numerosos heridos. El día siguiente, y a petición del Líbano, el

Consejo de Seguridad estudia la situación del país.

Entre el 7 y el 11 de mayo se reanudan en Trípoli los combates entre libaneses

pro-sirios y palestinos; el día 9 se ha producido un ataque israelí sobre el Chuf y, por

bombardea territorio israelí en respuesta a las incursiones. El 14 de mayo el Jefe del

Estado Mayor israelí, el general Eytan, confirma que un importante número de fuerzas

israelíes han sido desplegadas en la frontera y declara que “el único medio de acabar

con los palestinos es hacerles pagar un precio que no puedan soportar”. El 6 de junio

comienza la más severa de todas las intervenciones llevadas a cabo por el ejército

israelí, bautizada como “Paz para Galilea”. Se trata de una ofensiva por tierra y mar

lanzada sobre tres ejes principales y que obliga a retroceder a los cascos azules de la

ONU. Los americanos habían dado el visto bueno a esta operación comandada por el

general Sharon, con la idea de que Israel conseguiría debilitar a la Resistencia palestina

sin que esto afectara a las relaciones de Estados Unidos con el resto de los países

árabes; sin embargo, el interés de Israel no es sólo asegurar una franja de 40 kilómetros

que proteja la región de Galilea, sino también conseguir una retirada siria del Líbano y

destruir la infraestructura militar y política de la OLP; tras lo cual le será fácil

anexionarse los territorios ocupados de Gaza y Cisjordania, donde se ha establecido un

férreo control, sobre todo desde la llegada del general Ariel Sharon al Ministerio de

Defensa.

La operación “Paz para Galilea” comenzó en la mañana del 6 de junio, cuando

diez mil soldados de la Tsahal atacan las posiciones que la FINUL controlaba desde

1978; tras lo cual se enfrentan a quince mil combatientes libaneses y palestinos

atrincherados en el sur. Las tropas israelíes se desplazan siguiendo tres ejes: al oeste por

la ruta costera, por el centro hacia Jezin y el Chuf y al este hacia el Litani. En tres días

una cuarta parte del territorio libanés ha sido ocupada; durante los días siguientes, se

produce el enfrentamiento con blindados sirios y el combate aéreo. Israel declara haber

Ante la ofensiva, la FAD va perdiendo sus posiciones y los israelíes progresan

hacia Damur y hacia el castillo de Beaufort, posición estratégica palestina, que cae al

igual que las ciudades de Tiro y Nabatiyeh .

El 8 de junio, en el Consejo de Seguridad, los Estados Unidos vetan un proyecto

de resolución exigiendo la retirada de las fuerzas israelíes, que siguen avanzando hacia

Sidón, sobre la costa mediterránea. Los palestinos resisten en Ain el-Helué hasta el 15

de junio, el Chuf druso se rinde, algunas bolsas de resistencia se mantienen en el

sudeste, miles de fedayines son capturados. Los bombardeos en las afueras del sur de

Beirut, entre el 9 y el 10, van acompañados del lanzamiento de octavillas en las que los

israelíes anuncian su intención de entrar en la ciudad.

El sitio de Beirut.

El 11 de junio Damasco acepta un cese el fuego negociado por Philippe Habib.

El día antes el general Asad había exhortado a sus tropas al combate “hasta el último

hombre”. Pero Israel no interrumpe sus acciones en El Líbano e intensifica sus

bombardeos sobre el aeropuerto de Jaldé cerca de Beirut. El día 12 se inicia el sitio de la

capital. Los días siguientes se lleva a cabo una importante actividad diplomática, Itzhak

Samir visita París y es recibido por el Presidente Miterrand. El gobierno Begin

transmite al enviado americano, Philip Habib, las condiciones para su retirada del

Líbano; estas supeditan la firma de un tratado de paz entre Jerusalen y Beirut a la previa

retirada de la OLP y de los sirios del territorio libanés. Damasco rechaza, el 15 de junio,

el ultimatum israelí en relación a la retirada de sus tropas de la capital aún cercada; al

día siguiente Sharon anuncia que los israelíes no se moverán de sus posiciones mientras

no se alcance un acuerdo político. En este duelo Siria ha perdido su credibilidad ante