1.2 Raigambres neotestamentarias y evolución histórica de los conceptos «ministerio» y «carisma»
1.2.2 Raigambres neotestamentarias y evolución histórica del término «carisma»
1.2.2.1 El término «carisma» en el Nuevo Testamento
«Charisma» es un término específicamente cristiano, que surge en la literatura profana de después del cristianismo con el significado de don concedido por benevolencia.77 El término es utilizado una
sola vez en 1 Ped y luego exclusivamente en el corpus paulino, especialmente en Romanos, 1 y 2 Corintios, y las cartas pastorales, siempre en un contexto soteriológico.78
El término neotestamentario «charisma» es un sustantivo verbal de «charizomai» (dar gratuitamente, regalar), raro y tardío, que denota el resultado de la «charis» (gracia), como una acción y puede significar: prueba del favor, beneficio o don.79
En el griego secular «charis» es lo que deleita, como estado que causa la «chará» (alegría) o que la acompaña; ya sea para indicar la fuente de deleite o de lo hermoso, ya sea para señalar lo que hay de apreciable en el favor mostrado por la fortuna. Indica la simpatía con aquello que es fuente del placer y en Platón tiene los significados de «benevolencia», «buena voluntad», «favor», «placer», «lo que agrada» y «gracias».80
El verbo «charizomai» significa dispensar a alguien algo agradable; ser bueno, amable, benevolente; dar gusto a alguien; con sujeto divino y tardíamente designa regalar por gracia. En el discurso ético-jurídico se usa con el sentido de donar como absolver, condonar, perdonar. En las cartas paulinas significa principalmente, lo mismo que el sustantivo, el decisivo don gratuito de Dios y secundariamente perdonar.81
Los términos de la raíz griega «char» indican lo que produce agrado, la «chará» (alegría) es consecuencia de ese encontrarse bien y de allí se derivan los distintos significados de «charis»:
merced, favor, inclinación, benevolencia, agrado, muestra de afecto, caridad, beneficio; en plural quiere decir favor mutuo, reconocimiento, recompensa, agradecimiento.82
77 Cf. H.-HESSER, "Gracia", en:DTNTII 237.
78 Cf. H. CONZELMANN;W.ZIMMERLI," / ", en:TWNT IX 403. 79 Cf. Ibid., 402.
80 Cf. H. CONZELMANN;W.ZIMMERLI," / ", en:TWNT IX 373. 81 Cf. H.-HESSER, "Gracia", en:DTNTII 237, 242.
En el AT la acepción más utilizada indica favor, benevolencia y raramente gracia, belleza, atractivo.83 En el NT el concepto «charis» es utilizado ampliamente en las cartas paulinas. En Lucas, el concepto puesto en boca de Jesús, significa recompensa escatológica, mérito por algo que se cae por su peso (Cf. Lc 6, 32-34). En otras ocasiones utiliza la acepción veterotestamentaria para expresar el favor, el ser grato de María o del niño Jesús ante Dios (1,30; 2,40) y de los hombres (2,52). El saludo angélico a María indica un favor especial de Dios, único en la historia de la salvación, que en ella se realiza. En Hechos, gracia es la fuerza que proviene de Dios y de Cristo Resucitado que acompaña la actividad de los apóstoles y el éxito de la misión evangelizadora.84
En las cartas paulinas «charis» es la gracia de Cristo que contiene en sí la acción salvadora de Dios en Jesucristo y se presenta antitéticamente a la justificación por las obras. 85 La concepción paulina
del acontecimiento de la salvación se vertebra en torno al concepto de «charis», ya que la salvación se da gratuitamente por la gracia sola, es otorgada a los pecadores (Rm 2,23-24) y es la totalidad de la salvación (Rm 4,16). Para Pablo la gracia es, en cierto sentido, un estado (5,2), aunque uno siempre es llamado a ella (Gal 1,6), y es siempre un don sobre el cual uno no tiene derecho a reclamo.86
En el NT la palabra «charisma» es utilizada en 17 oportunidades, y en sólo una fuera del corpus paulino (1 P 4,10); se trata entonces de una expresión propia del vocabulario paulino pero de relativa poca frecuencia.87
Esser señala que en Pablo el término carisma es utilizado en dos acepciones: a) con el sentido de gracia; en Rm 5, 15 al decir «no hay proporción entre el delito y el charisma que se otorga», se utiliza la expresión carisma para indicar el don de la vida que como fuerza arrolladora de la gracia ha venido como regalo de Dios en Jesucristo;88 b) con el sentido de capacidad gratuita personal, que actúa de forma variada en cada cristiano por el único espíritu. Este segundo empleo se diferencia de
83 Se utiliza la expresión para indicar la superación de la distancia existente entre poderosos y débiles, distancia esencial
en el caso de relación con lo divino y condicionada a la situación en los demás casos, donde la decisión libre en la iniciativa parte del fuerte pero motivada por un pedido del más débil. Raramente designa la actuación de Dios, pero casi siempre en el sentido de elegir a alguien sin que él lo merezca. También se utiliza para señalar que el retraso histórico del castigo es una acción graciosa de Dios. Cf. Ibid., 237.
84 Cf. Ibid., 238-239.
85 En Cristo se ha dado la gracia de Dios en abundancia, independientemente de él no puede hallarse gracia y por eso no
puede disponerse de ella a voluntad. Por la acción definitiva de Jesucristo, que salva de la condenación al hombre, Pablo va a señalar que el movimiento total de la vida cristiana es todo gracia y que la debilidad humana es su campo de acción. El hombre nunca podrá independizarse de la gracia y por eso el hombre nuevo debe permanecer vinculado a ella. Cf. Ibid., 240-241.
86 Cf. H. CONZELMANN;W.ZIMMERLI," / ", en:TWNT II 394-396. 87 Cf. IC 35.
la primera acepción, sinonímica de gracia, para indicar específicamente la capacitación para el servicio hacia dentro y hacia fuera de la comunidad cristiana presentado tanto en Rm 12 como en 1 Co 12.89
Por otra parte, Conzelmann indica que «charisma» se relaciona con «charis» por un lado y con
«pneuma» por otro en la medida en que las manifestaciones espirituales son denominadas carismas. Para este autor es necesario resaltar el sentido general con que se usa el término en Romanos y 1 y 2 Corintios.90 Así la totalidad del don conferido para la salvación es «charisma» en 2 Co 1,11 y en Rm 5,15; es el resultado de acción de la supremacía de la gracia en el ser humano y todos sus efectos.91
Vanhoye, quién realiza también un recorrido de los 17 momentos del NT en que se utiliza el término carisma como paso inicial y parcial de su trabajo, señala que se puede observar en esta primera mirada que ―carisma no es un término técnico, sino que simplemente expresa el sentido general que corresponde a su etimología, es decir «don generoso», «efecto de un acto de benevolencia»: como en Rm 5,15.16; 6,23; 11,29; 2 Co 1,11‖.92 Dada su utilización en este sentido
amplio es que puede ser aplicada a gran diversidad de situaciones (como la liberación de un peligro en 2 Co 1, 11; el don de la vida eterna a todos los creyentes en Rm 6,23 o para referirse al don de Dios en forma genérica como en Rm 11, 29). Pero sí puede señalarse que el término ha sufrido una transformación, ya que ha dejado de utilizarse para referirse al don de un hombre a otro para referirse siempre a una acción divina, tanto de Dios, como de Cristo y finalmente del Espíritu Santo.