Herrero Santos, E.1, Herrero González, C.1 y Vilas Minondo, L.2
1 Museo Municipal, Plaza de la Constitución 3, 30520 Jumilla (Murcia); [email protected];
2 Universidad Complutense de Madrid, Facultad de Ciencias Geológicas, Departamento de Estratigrafía,
28040 Madrid; [email protected]
La Hoya de la Sima se trata de un yacimiento de pisadas fósiles localizadas sobre una antigua cantera de extracción de losas de yesos para usarlas como suelo para porches de casas, bodegas y almazaras de la localidad de Jumilla. Esta cantera estuvo en explotación desde finales del siglo XIX hasta aproximadamente 1959. Ya los canteros comentaban que había algunas capas que presentaban unos “defectos” en forma de pequeñas depresiones en su cara superior, lo que obligaba a colocarlas boca abajo. Algunos de estos huecos tenían un gran parecido con las huellas que deja el ganado sobre el barro. Ya el primer director del museo municipal, Jerónimo Molina, intentó localizarlas sin éxito, pero fue en agosto de 1997 cuando Cayetano Herrero junto con Emilio Herrero y Mariano Ruiz, (Herrero, 1997) localizaron in situ unas cuantas pisadas de uno de los numerosos rastros de vertebrados que hoy día se tienen en el yacimiento.
El hallazgo del yacimiento fue comunicado a la Consejería de Cultura de la Región de Murcia y esto dio lugar a una primera investigación geológica de la cantera y su entorno por parte de un equipo formado por miembros de la Universidad de la Rioja y de la Universidad de Murcia, que se plasmó en una publicación (Pérez Lorente et al., 1999), siguiéndose en la actualidad analizando los rastros existentes y la información paleoecológica que proporcionan.
Posteriormente, los responsables del yacimiento se pusieron en contacto con los miembros del equipo de investigación de análisis de cuencas sedimentarias que llevaban trabajando en la región desde 1980 sobre la reconstrucción de la cuenca prebética durante los tiempos cretácicos, pertenecientes al Instituto de Geología Económica (IGE), centro mixto de la Universidad Complutense de Madrid (UCM) y el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC).
Fruto de estos contactos fue el desarrollo de una estrecha colaboración en el estudio y conservación del yacimiento, entre los investigadores del Museo Municipal de Jumilla y de la Asociación Naturalista “Juncellus”, con su Secretario General D. Roque Martínez Abellán, y con los del equipo del CSIC y UCM.
El yacimiento se encuentra en el Prebético externo, en el límite con el interno dentro del denominado Prebético de Jumilla-Yecla (Vilas et al., 2006).
La zona donde se ubica está cruzada por una importante falla de desgarre (SW-NE), que separa un complejo diapírico, al norte, de una zona con tectónica vertical, al sur, en la que se incluye el yacimiento. Éste, se encuentra en un pequeño “graben” (SE-NW), que lo ha defendido de la erosión pliocena, apoyado sobre las margas del Tortoniense y que tienen un espesor de 60 m. Bajo ellas están las biocalcarenitas del Mioceno medio. Todo ello queda cubierto hacia el norte por materiales terrígenos del Plioceno y éstos, a su vez, por arcillas y abundantes niveles de calcretas del Cuaternario.
Los yesos, bien estratificados, presentan dominantemente dos facies: seleníticos (principalmente en la parte inferior) y yesoarenitas (dominando la parte superior), con estructuras tractivas, formando sucesivas secuencias; en algunas se pueden encontrar niveles estromatolíticos hacia techo. Los yesos presentan una silicificación posterior importante, que rellena las diaclasas verticales y se introduce en las capas más porosas
Fig.1. Icnitas Paracamelus
dando apariencia de intercalaciones sinsedimentarias (Bustillo et al., 2000). En el techo de la cantera hay un nivel más compacto y algo carbonatado en el que resaltan numerosas bioturbaciones verticales cuyo relleno está totalmente silicificado, dando resaltes muy llamativos.
En los estratos que forman la base de la cantera (aproximadamente en la parte media del total de la unidad de los yesos), y con numerosas estructuras de corriente, se han reconocido abundantes rastros de pisadas de vertebrados, descritas por Pérez Lorente et al. (1999), y que, interpretadas por Antón (2001), pertenecen a Hipparion, las más abundantes, Tragoportax (Bóvido) y Paracamelus (Camello) (Fig. 1). Todas las huellas parecen indicar que seguían su paso normal y en línea recta. Además de estas pisadas, en las lajas obtenidas de la renovación de bodegas y sótanos de las casas, han aparecido huellas de Agriotherium (Oso) y Machairodus (Tigre), todas ellas conservadas en el Museo Municipal de Jumilla o en el propio yacimiento.
Como medidas de protección se han llevado a cabo diversas actuaciones que pasaremos a enumerar (Herrero, & Martínez, 2002).
Primero se produjo la compra del terreno por parte del ayuntamiento, el vallado de la zona y la construcción de la nave para protegerlas de las agresiones externas, así como, tras los estudios petrológicos realizados por Mingarro y López para el Ayuntamiento de Jumilla (inédito), se pasó a dar la primera imprimación de “Plurifach”.
Segundo, en esta fase se ha repasado el vallado para arreglar partes deterioradas del mismo y se ha cerrado con acristalamiento aislante toda la zona de la nave, dejando una parte para evitar la condensación. De esta forma se evita que en
los días de lluvia y viento las huellas se mojen o se ensucien con el polvo, lo que provocaría abombamiento de la capa y por consiguiente su destrucción. Actualmente se está volviendo a dar otra nueva capa de imprimación y se ha fijado la capa de arriba a la de abajo para evitar el deslizamiento de la capa superior.
Por último se ha realizado el desescombro de la zona interior, retirando la acumulación de estériles generados por la explotación. Para retirarlos se han utilizado máquinas de gran porte, transportándolos en camiones a una zona más próxima a la carretera para tapar multitud de pequeñas calicatas, sin ningún valor geológico o paleontológico, quedando preparado para la instalación de paneles informativos y didácticos.
Referencias
Antón, M., 2001. Paleofauna Yacimiento paleontológico. Pisadas fósiles. Hoya de la Sima. Desplegable. Ayuntamiento de Jumilla.
Bustillo, M.A., Arias, C.; Vilas, L. 2000. Silicificación y paleokarstificación en depósitos evaporíticos continentales (Hoya de la Sima, Jumilla). Geotemas, 1, 209-212.
Herrero, C. 1997. Las huellas fósiles de la Hoya de la Sima. El Picacho, 93, 21-22.
Herrero, C. & Martínez, R. 2002. Yacimiento paleontológico Hoya de la Sima (Jumilla, Murcia). Memoria de actuaciones de estudio y conservación. Juncellus, 14, 17-28.
Pérez-Lorente, F., Serrano, F., Rodríguez, T., Mancheño, M.A. & Romero, M. 1999. Pisadas fósiles de mamíferos en el Mioceno superior de la Hoya de la Sima (Jumilla, Murcia. España).
Revista Española de Paleontología, 14, 257-267.
Vilas, L., Arias, C., Rozycki, A., Herrero, C. & Martínez-Abellán, R. 2006. El yacimiento de icnitas de vertebrados de La Hoya de la Sima (Mioceno terminal). Jumilla, Murcia. España. De