DÑA. EDURNE ZUBIRI AZQUETA MIYABI, Espacios Urbanos Bioclimáticos
3.7. Elementos de protección contra la radiación solar en verano
La radiación solar hace que se incremente la demanda de refrigera-ción durante el verano sobre todo en las zonas climáticas más cálidas y especialmente en los edificios destinados a oficinas donde la refri-geración tiene un gran peso en la demanda energética del edificio. Algunos parámetros ya tratados en este documento como el aisla-miento, la ventilación o los espacios tapón ayudan a disminuir eficaz-mente la demanda de refrigeración. Otras técnicas como los sistemas de captación solar pasiva disminuyen la demanda de calefacción pero disparan la de refrigeración, por lo tanto es necesario tomar me-didas para limitar la radiación solar durante el periodo de verano. Durante el verano el sol va más alto, es decir, va perpendicular a las fachadas y ventanas con orientación sur, por lo que la utiliza-ción de aleros sobre las cristaleras logra que se limite la radiautiliza-ción directa que entra sin afectar a la de invierno, ya que el sol va más bajo. A pesar de esto, aunque se evite la radiación directa, la ra-diación difusa y reflejada no se puede evitar con estos métodos y tampoco ayuda que durante el verano hay más horas de radia-ción solar.
También son útiles otros dispositivos como los toldos o persianas exte-riores cuya principal cualidad es que se pueden ajustar en función de las condiciones en cada momento. Es recomendable que las persia-nas cuenten con aislamiento térmico ya que de esta forma además de limitar la radiación solar también se limita la conducción de calor. Las contraventanas también son muy últiles.
La utilización de aleros con vegetación de hoja caduca y un enreja-do que deje pasar la luz, permite que durante el verano se limite la cantidad de radiación que penetra, ya que la vegetación lo hace prácticamente opaco y durante el invierno se caen las hojas y dejan pasar la luz y la radiación solar.
Estas técnicas se pueden aplicar para limitar la radiación solar que llega a las ventanas pero también a los muros. Para proteger los muros son válidas técnicas como disponer de plantas trepadoras o utilizar colores poco absorbentes en las fachadas que durante el invierno no tienen una gran ganancia solar y que sí lo tienen en verano, como
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por ejemplo, las orientaciones este y oeste. En estas zonas también se debe limitar el porcentaje de huecos.
Figura 4. Recreación de la fachada del Ayuntamiento de Noáin (Navarra).
3.8. Ventilación
La ventilación tiene una gran importancia en cualquier edificio, espe-cialmente en los de este tipo ya que son más compactos y están mejor aislados, lo que los hace más estancos e impermeables al aire exterior. Los objetivos de la ventilación son:
• Renovar el aire interior para mantener las condiciones higiénicas. Siempre se deben cumplir los mínimos establecidos en el CTE. • Mejorar las condiciones de confort térmico y mantener el nivel de
humedad.
• Contribuir a la climatización. Por ejemplo en verano es muy impor-tante que durante la noche el aire del exterior absorba por con-vección todo el calor almacenado en la vivienda.
Uno de los principales problemas en los edificios son las infiltraciones, es decir, la ventilación no deseada que entra y que supone unas
im-43 portantes pérdidas energéticas, especialmente en invierno. Por esto se debe tener mucho cuidado especialmente con las puertas y ven-tanas para que garanticen la estanqueidad.
Actualmente y según el CTE, se exige ventilación híbrida o ventilación mecánica. La ventilación híbrida combina la ventilación natural y la mecánica.
A continuación se van a explicar algunos de estos conceptos:
• Ventilación natural: Es la que tiene lugar de forma espontánea cuando el viento crea corrientes de aire en la casa. Para que la ventilación sea lo más eficaz posible, las aperturas de huecos de-berían localizarse en fachadas transversales y opuestas a la direc-ción del viento dominante. En edificios, especialmente en el caso de las viviendas, es importante la ventilación cruzada, ya que gra-cias a la diferencia de temperatura y presión entre dos estangra-cias con orientaciones opuestas se genera una corriente de aire que facilita dicha ventilación. También se produce ventilación natural por el efecto chimenera, cuando existe una diferencia de tempe-raturas entre el interior y el exterior.
• Ventilación convectiva o forzada: Se basa en la diferencia de tem-peratura entre las masas de aire. Tiene lugar cuando el aire calien-te asciende y es reemplazado por aire más frío. En las viviendas se pueden crear corrientes de aire mediante aperturas en los espa-cios superiores e inferiores.
En los edificios de oficinas la ventilación mecánica se realiza impul-sando aire del exterior a través de los difusores. Este aire previamente ha sido tratado en la UTA (Unidad de Tratamiento de Aire) y sale al exterior a través de las rejillas de extracción. Es muy importante el uso de recuperadores de calor y otros sistemas de alta eficiencia energé-tica para garantizar que las pérdidas que se producen por ventilación sean mínimas. Por ejemplo, los recuperadores de calor consiguen que el aire de expulsión del interior transfiera su calor al aire de impulsión en invierno y al contrario en verano, favoreciendo la disminución de la demanda tanto en el periodo de calefacción como de refrigeración. Es muy importante que el recuperador de calor esté bien dimensio-nado para evitar las pérdidas de carga y el incremento del consumo del ventilador que penalizarán los ahorros energéticos derivados de su utilización.
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Figura 5. Recuperador de calor.