DÑA. EDURNE ZUBIRI AZQUETA MIYABI, Espacios Urbanos Bioclimáticos
2. Soluciones con aislamiento térmico en edificios existentes
2.1. Soluciones de aislamiento térmico en cubiertas
La cubierta del edificio es el elemento más sensible y expuesto a los agentes externos, tanto climatológicos como por el propio uso, por lo que la reparación de goteras, humedades y desperfectos suele ser una práctica habitual. Sin embargo, en estas intervenciones no es ha-bitual aplicar, además, criterios térmicos o de ahorro de energía cu-yos beneficios son notorios.
En este capítulo se recogen las soluciones técnicas más comunes para rehabilitación de cubierta. Ya que debe actuarse en la cubierta, pue-de aprovecharse la reforma para realizar también su rehabilitación térmica y del aislamiento a coste muy reducido.
Para ello se han clasificado en dos grandes apartados según la disposi-ción del aislamiento térmico en el momento de acometer la reforma. • Rehabilitación de cubiertas con el aislamiento térmico por el exterior. • Rehabilitación de cubiertas con el aislamiento térmico por el interior.
2.1.1. Rehabilitación de la cubierta con aislamiento por el exterior
En general, las actuaciones de rehabilitación deben ser consecuencia de un estudio previo detallado del estado de la cubierta en cuestión.
55 Las cubiertas en pendiente tienen de particular que cuando es nece-saria la rehabilitación suele ser por filtraciones o entradas de agua en el espacio subyacente; pero la cubierta puede estar deteriorada sin que se manifiesten tales entradas de agua, basta observar a simple vista el estado en que se encuentran determinados elementos de la misma, bien sea por la acción de la contaminación ambiental, bien sea por la acción prolongada de la radiación ultravioleta, o bien se trate sencillamente de su envejecimiento.
Incorporar aislamiento por encima de la cubierta presenta las siguien-tes particularidades:
• En todos los casos, la obra de rehabilitación se ejecuta con la míni-ma interferencia para los usuarios del edificio.
• No se reduce la altura libre de las estancias del último piso.
• Notemos que, al aislar por el exterior, el soporte estructural (forjado) que forma la azotea se encuentra relativamente caliente, pues está protegido por el aislamiento y, por tanto, cualquier área donde, por el motivo que fuera, se interrumpa el aislamiento térmico, no cambia la circunstancia de que el soporte seguirá básicamente caliente, sobre todo su superficie interior, que, por consiguiente, mostrará una tem-peratura superficial superior al punto de rocío del ambiente interior, en definitiva, suficiente para evitar fenómenos de condensación. • Se aprovecha toda la inercia térmica del soporte (capacidad
calo-rífica de los materiales de construcción). Tengamos en cuenta, por ejemplo, que un forjado pesa unos 300 kg/m2, lo que equivale a te-ner una bañera de unos 60 litros de agua por m2.
• Es especialmente conveniente aislar por el exterior cuando la vivien-da o edificio son de ocupación permanente. De este modo, se cuen-ta con la inercia térmica para escuen-tabilizar del modo más efectivo las temperaturas y conseguir una reducción adicional en el consumo de combustible para la climatización (calefacción + refrigeración) del edificio o vivienda.
• Normalmente, al ejecutarse la intervención por el exterior, afecta-rá a la totalidad del inmueble, no sólo a una vivienda o local en particular. Por consiguiente, se requerirá, previo a la intervención, el acuerdo expreso de la Comunidad de Vecinos.
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Figura 2. Esquema básico de una cubierta invertida y una cubierta inclinada.
La cubierta invertida tiene diferentes aplicaciones en función de su uso:
• Cubierta no transitable o con acceso limitado al mantenimien-to. En este caso el acabado de la cubierta suele ser de gra-va (5 cm) dejando unas zonas transitables a modo de pasillos para el mantenimiento.
• Cubierta transitable. En este caso el acabado suele ser con elementos pétreos colocados sobre elevadores, de modo que la cubierta permanece ventilada. También existen en el mer-cado compuestos integrados por productos aislantes y acaba-do pétreo a base de mortero. Se debe evaluar la resistencia a la carga de viento.
• Cubierta ajardinada. En este caso el acabado es el usual en una cubierta ecológica o ajardinada, complementada con un sistema de drenaje.
2.1.2. Rehabilitación de la cubierta con aislamiento por el interior
Intervenir por el interior del cerramiento soporte presenta las si-guientes particularidades:
• Al aplicarse por el interior, se evita el levantamiento de la cubri-ción exterior (tejas o pavimento), impermeabiliza Al aplicarse por el interior, se evita el levantamiento de la cubri-ción, etc.
57 • Posibilita la rehabilitación desde el punto de vista estético del
interior del edificio, conformando una superficie plana y lisa que permite un acabado de pintura (eliminando el riesgo de fisuras), la instalación de nuevos sistemas de iluminación y o climatización (en función de las disponibilidades de altura). • En el caso de utilizar placas de yeso laminado el montaje es
rápido y por vía seca, permitiendo la habitabilidad durante la ejecución de los trabajos.
• Especialmente adecuado cuando no es necesario efectuar trabajos de impermeabilización o modificación de la cubierta externa del edificio.
• Es especialmente conveniente aislar por el interior cuando la vivienda o edificio no son de ocupación permanente. Es el caso típico de una vivienda de fin de semana: al aislar por el interior se consigue calentar la vivienda con la mayor efecti-vidad y rapidez, ya que el sistema de climatización acondi-cionará sólo el volumen de aire de la casa, los muebles y los acabados interiores. En definitiva una masa y una capacidad caloríficas bajas, con lo que será fácil de calentar. Con el ais-lamiento por el exterior, sin embargo, la casa tardaría bastante más en alcanzar la temperatura deseada, ya que la calefac-ción debería calentar una masa mucho mayor. Por el contra-rio, una vez alcanzada la temperatura, la casa aislada por el exterior también tardará más en enfriarse, en invierno, o, en verano —punto muy importante de cara al acondicionamien-to estival—, calentarse.
• Al ejecutarse la intervención por el interior, puede limitarse a una parte del inmueble intervenido, por ejemplo a una sola vivienda o local en particular.
• En el caso de edificios con un grado de protección como parte del patrimonio histórico-artístico, intervenir por el interior será la única opción para ejecutar la obra de rehabilitación, ya que no se podrá hacer por el exterior, dada la alteración que su-pondría de las fachadas.
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