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Las emisiones de gases de efecto invernadero en España

1. EL CAMBIO CLIMATICO COMO CONTEXTO DE LA HUELLA DE CARBONO

1.6. España ante Cambio Climático

1.6.1. Las emisiones de gases de efecto invernadero en España

La política energética y medioambiental de nuestro país pretende abordar simultáneamente los siguientes objetivos:

• Respetar el compromiso internacional asumido por España con la ratificación del Protocolo de Kioto;

• Preservar y mejorar la competitividad de la economía española y el empleo; • Compatibilizar la estabilidad económica y presupuestaria.

• Garantizar la seguridad del abastecimiento energético.

Una herramienta importante de la acción del Gobierno ha sido la instauración del comercio de derechos de emisión y la elaboración de los Planes Nacionales de Asignación, con los que se ha ido marcando la senda hacia el cumplimiento de España con el Protocolo de Kioto en los sectores industriales. Esta senda de cumplimiento se ha ido revisando desde el primer PNA, y dada la disminución de las emisiones en los últimos años, el Gobierno tendrá que revisar nuevamente la estrategia para ir adaptando las estrategias correspondientes a los niveles de emisiones que se van registrando.

Las emisiones de España en el año base, referencia para el cómputo del compromiso del Protocolo de Kioto, fueron 289,77 millones de toneladas. Como el compromiso es limitar el crecimiento de las emisiones a un +15% de esa cantidad para el periodo 2008-2012, la cantidad asignada a España es 1666,19 millones de toneladas, lo que equivale a unos 333 millones de toneladas anuales repartido en los cinco años.

Según el informe de evolución de emisiones período 1990-2011 (MAGRAMA avance de emisiones GEI 2011 de 2012).

Las emisiones de gases de efecto invernadero, medidas en términos de CO2e-quivalente, han experimentado, según este avance realizado con datos cerrados a 3 de mayo de 2012, un incremento del 0,1% respecto al año anterior, situándose, en valores absolutos, en el año 2011 en 356,1 millones de toneladas frente a los 355,9 millones inventariados del año 2010. Así, el índice de referencia para el Protocolo de Kioto (PK) se sitúa en el 122,9% tomando como referencia 100% los 289,8 millones de toneladas del año base PK, lo que, con relación al objetivo del 115% de Kioto, supone un progreso importante sobre la media de los tres años anteriores, que también computan para el Protocolo de Kioto.

Fuente: MAGRAMA avance de la estimación de emisiones GEI, mayo 2012 Figura 1-8. Evolución del índice de emisiones de GEI sobre el año base PK.

Si se analiza las emisiones de GEI por sectores de actividad (ver Figura 1-9) se puede distinguir: • Un primer bloque, el de la generación eléctrica, con una contribución neta al alza de

las emisiones, donde se conjugan, por un lado, el fuerte incremento de las emisiones de las centrales térmicas convencionales de carbón, y por otro, el descenso de las restantes fuentes de generación eléctrica (fósiles y renovables), resultado de los cambios operados en el mix de generación eléctrica.

• Un segundo bloque en el que se encuentran los sectores industriales, doméstico- servicios, transporte y agricultura, en todos los cuales se aprecian descensos significativos de las emisiones.

Fuente MAGRAMA mayo 2012

En cuanto a la evolución de la actividad socioeconómica en 2011 se ha manifestado un ligero incremento del PIB con relación al año anterior (0,7%). Por componentes de la oferta, se observan incrementos en la industria (1,9%), en los servicios (1,1%) y en la agricultura, ganadería y pesca (0,6%), incrementos que se ven contrarrestados por el descenso que se produce en la construcción (-3,8%). Por componentes de la demanda, destaca la caída producida en la formación bruta de capital fijo (-5,1%) que, junto con descenso moderado de evolución del consumo final (-0,7%) y la práctica estabilidad de la variación de existencias, lleva a un descenso de la demanda nacional (- 1,8%), sobre la que se superpone el efecto expansivo del sector exterior, con un crecimiento de las exportaciones (9,0%) y una práctica estabilidad de las importaciones (-0,1%)(2). Más allá de la valoración en términos de actividad económica, son relevantes las evoluciones de los requerimientos de energía primaria con respecto al PIB, y de la intensidad de carbono por unidad de energía primaria, aspectos ambos que se comentan a continuación.

En cuanto a la energía primaria, el descenso que se produce (-0,6%, 129.234 ktep en 2011 frente a 130.032 ktep en 2010) combinado con el incremento del PIB (0,7%) resulta en un descenso respecto al año anterior (-1,3%) del índice de intensidad energética primaria (IEP), que mantiene la senda de descenso del IEP iniciada en 2005.

En cuanto a la variación del índice de intensidad de CO2 de la energía primaria (ICE), se registra un incremento del 1,6% en 2011 con respecto a 2010, que es consecuencia del aumento de las emisiones de CO2 energético (1,0%) en contraposición al descenso de la energía primaria (-0,6%). Entre los factores que contribuyen a esta variación del ICE cabe mencionar los siguientes: cambio en el mix de fuentes energéticas, con descensos de las energías renovables (-1,3%) y de la energía nuclear (-7,0%), y una práctica estabilidad de las fuentes fósiles (excluida la energía nuclear), que sin embargo presenta diferencias marcadas según tipo de combustible:

• Carbón, el combustible con mayor ratio de emisión de CO2 por unidad de energía, con un incremento del 74,1%;

• Petróleo, con un ratio intermedio de emisión de CO2 por unidad de energía, con una caída del 4,4%;

• y Gas natural, combustible con menor ratio de emisión de CO2 por unidad de energía, con un descenso del 7,2%.

Combinando la variación interanual del IEP (-1,3%) con la del ICE (1,6%) resulta un ligero aumento (0,2%) del índice de intensidad de emisiones de CO2 por unidad de PIB (ICP) en el año2011 con respecto a 2010.

Aunque es el balance de energía primaria (cuantía y estructura) el que esencialmente determina, en los aspectos energéticos, las emisiones GEI, es también importante señalar el cambio experimentado en el sistema de generación de electricidad, y su incidencia en el paso del balance de energía primaria a energía final. En la comparación de 2011 con respecto al año anterior, la producción eléctrica bruta ha registrado un descenso del 3,6% (292.051 GWh en 2011 frente a 303.092 GWh en 2010) mientras que la producción eléctrica neta presenta un descenso del 3,9%

(280.772 GWh en 2011 frente a 292.086 GWh en 20102. El efecto de este descenso en la producción se ha visto más que contrarrestado por el cambio, 2011/2010, en la ponderación de las fuentes energéticas, con un aumento del carbón del 6,7% y un descenso de las demás fuentes energéticas (2,9% en el gas natural, 0,3% en los productos petrolíferos, 0,7% en energía nuclear, 2,5% en energías renovables y 0,3% en generación procedente de bombeos).