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En las Provincias del Nororiente Convenio CEP-FES

In document EL SAT, VISIÓN INSTITUCIONAL (página 63-69)

UN P ROCESO A RROLLADOR

A. En las Provincias del Nororiente Convenio CEP-FES

En las provincias del nororiente, en su muy primera etapa en 1989, el programa llegó por iniciativa del Centro Experimental Piloto y la FES, sede de Bucaramanga, que se habían unido unos años antes para impulsar la Escuela Nueva en algunas de esas provincias. Y como era de esperarse, cuando dicho esfuerzo empezaba a dar los primeros frutos, surgía la necesidad imperativa de encontrar la manera de que los niños que iban a terminar la educación primaria, pudieran seguir avanzando en el estudio. No fue muy difícil para la FES de Bucaramanga encontrar la respuesta en el SAT por medio de la FES de Cali, institución ésta que ha seguido muy de cerca la experiencia educativa de FUNDAEC y la ha impulsado y apoyado muchas veces.

Así se inició entre estas dos instituciones de Santander y FUNDAEC, una relación de colaboración que se formalizó en un convenio para llevar a los niños y egresados de la Escuela Nueva a un nivel de básica secundaria en dos años. La transición no fue difícil ya que ambos sistemas ostentan principios pedagógicos y metodológicos muy parecidos.

Aprovechando la estructura de la Escuela Nueva, el programa, como es costumbre, despegó con la capacitación de los tutores. Estos fueron seleccionados entre los mejores profesores de la Escuela Nueva y fue así como después de los primeros tres seminarios, 30 tutores estaban listos para abrir sus grupos SAT y continuar con la propia capacitación, pero ya integrada a la práctica.

Este primer grupo se identificó como “Los Pioneros” o Grupo 90. Así sigue ostentando el nombre y dándose a conocer.

Pero no sólo al interior del SAT ha de reconocerse este progreso, ya que si bien el apoyo del CEP y de la FES fueron básicos para implantar la iniciativa, el respaldo de las administraciones municipales fue definitivo para la expansión del programa y para que los grupos iniciados tuvieran continuidad y pudieran pasar de un nivel a otro; todo, además, dentro de un proceso de madurez progresiva en el plano pedagógico y organizativo, que ha dado por resultado una autonomía regional cada vez mayor, en cada una de las instancias en que la descentralización del SAT, por así decirlo, ha sido posible.

El proceso desde luego no ha sido fácil ya que como cualquier innovación, sobre todo en el campo social, son muchas y variadas las dificultades con las que se ha tropezado, entre ellas, dificultades de financiación, de credibilidad, de resistencia a los cambios por parte de los sectores tradicionales y aun de orden público. Pero dejemos que sea una persona muy autorizada por haber vivido de cerca el proceso de despegue del SAT en Santander, quien nos hable un poco de la experiencia. Se trata del señor Julio Abel Díaz, Jefe del Núcleo Educativo de la Provincia de García-Rovira, quien habiendo entendido desde el primer momento la dimensión del programa, lo ha impulsado todo el tiempo y continúa apoyándolo con el anhelo manifiesto de ver un día el SAT operando en cada rincón de su provincia.

“Desde que conocí el SAT no he dudado en apoyarlo y sé que al final todo el mundo lo va a apoyar. Es la educación que de veras sirve porque prepara al campesino para vivir en el campo; ojalá en la ciudad tuviéramos un sistema igual de formación para la gente, para que aprendieran a vivir en comunidad allá también

...A los Alcaldes del departamento les ofrecieron la opción de tener el sistema SAT en sus municipios, en una época preelectoral y no se interesaron; afortunadamente aquí en García-Rovira la acogieron dos, el Alcalde de Guaca y el alcalde de Molagavita.

El primer grupo SAT aquí no entraba en forma y le propuse a doña Blanca de Correal, Coordinadora del SAT para esta zona, colocar una profesora que coordinara el programa. A falta de una se fueron dos profesoras a hacer el curso a San Gil. Hicieron el curso y aunque las expectativas que llevaban eran otras, vinieron animadas. Empezó entonces la coordinación aquí y a pelear los cupos para la formación de tutores.

Ubicamos los núcleos de población de García-Rovira y decidimos donde formar los grupos. Como no sabían de qué se trataba, la primera respuesta de los directores de núcleo fue: ¿ En qué nos van a poner a trabajar ahora? Se les dijo que se iba a promocionar la parte educativa y no creían.

..Los primeros grupos SAT que se formaron están en la parte alta, en una zona donde la cuestión de orden público era muy dura. Llegamos a una reunión con los alumnos SAT y nos llegó fue la insurgencia a plantearnos que no estaban de acuerdo. Después de un buen diálogo llegamos a un consenso que lo que interesaba al país era encontrar nuevas alternativas de desarrollo a través del propio esfuerzo de las comunidades. Ellos entendieron y nos dejaron actuar y así continuamos con un apoyo más bien pobre del sector oficial.

Después, pasado un tiempo, varios tutores de aquí de la zona le propusieron cosas al Gobernador actual. El se interesó por el programa SAT e interesó también a la Asamblea y a la clase política.

Inicialmente se plantearon 20 centros en García-Rovira y ya hay 28 centros o grupos. Sin embargo, todavía hay cierta resistencia del aparato educativo porque en los pueblos pequeños piensan que vamos a acabarles el colegio y lo que pasa es que el colegio ha sido incapaz de satisfacer las necesidades de formación en la parte secundaria. Aunque los alumnos SAT no son alumnos potenciales de los colegios, los profesores, muchos de ellos, tienen temor de que se les quite los alumnos. ‘Se nos va a acabar el colegio, dicen’. Yo pienso que eso no es así porque cuando salió el bachillerato radial dijeron lo mismo y los colegios se han multiplicado. No puede creerse en el viejo sofisma con el que acabaron las escuelas radiofónicas, pensar que era un sistema alterno al oficial para quitarle presencia. Esto corresponde más bien a una ayuda que le da la iniciativa privada a la parte oficial que por diversas razones no puede salir adelante, sobre todo en el campo.

La otra dificultad es que el Sistema no se conoce bien todavía y la gente no es capaz de confiar en un sistema nuevo. Cuando a la gente se le ha hecho muchas promesas que no resultan piensa que es una promesa más y entonces no cree. Yo le digo a la Coordinadora, que lo importante es mostrar el primer grupo, observarlos, analizarlos, ellos tienen estos elementos y en esto se diferencian de los demás campesinos. Allí es donde se puede medir la diferencia de los que tienen SAT y los que no han llegado al Sistema. Entonces podemos decir que tenemos un mecanismo que colabora con la satisfacción de las necesidades básicas de la gente.

Claro que suceden también cosas que lo alientan a uno. En la zona de García-Rovira la gente está orgullosa del SAT aún sin haber comenzado. En Málaga, por ejemplo, iniciamos el programa los primeros días del año sin todavía existir la organización. Los participantes ya estaban hablando, “nosotros somos el grupo campesino del SAT y aquí estamos”. Eso le da a uno ánimo porque resulta que exactamente ahí está la necesidad.

En este momento la cobertura todavía no se ha logrado en un 50%,faltan zonas de García-Rovira donde se pueden crear nuevos centros SAT pero no hemos encontrado los líderes para hacerlo. El tutor es un elemento fundamental, sin la presencia del tutor no se puede hacer nada porque él es el que tiene el contacto directo con la comunidad, ayuda a que el coordinador no desfallezca e influye mucho para que el sector de la educación crea de verdad en el SAT.

Yo tengo la seguridad de que dentro del espíritu de la nueva Constitución, será la propia comunidad la que cambie en muy poco tiempo la imagen del SAT ante los dirigentes del sistema educativo. Cuando haya resultados concretos se van a dar cuenta de que el Sistema es válido y seguramente van a responder mucho mejor. Porque en esta parte es triste decirlo, es donde más problemas hay”.

La apreciación que del SAT tiene el señor Díaz, la refuerzan bien los siguientes testimonios:

De un tutor:

“Yo llevo 22 años de trabajo en educación. Estaba trabajando con el programa Escuela Nueva cuando conocí el SAT y vi que su metodología me permitía servir en una forma más eficiente a la comunidad, sobre todo a aquellos jóvenes que salen de la escuela y quedan truncados en el campo y tienen que desplazarse a buscar trabajo en otras partes

Es una satisfacción que nunca había podido lograr el haber recibido a través de FUNDAEC, junto con otros compañeros de la provincia, una capacitación que ningún otro establecimiento nos había brindado; además, es lo mejor que me ha podido suceder en la vida porque es una metodología nueva y muy valedera. También esta metodología me ha servido para trabajar en la escuela primaria porque yo soy normalista; estudié Licenciatura en Supervisión Educativa pero nunca había llegado a unas bases fundamentales ni a una metodología tan fácil para hacerme entender de los alumnos.

La diferencia con el colegio también es muy grande porque allá el profesor dicta su clase y sale y en cambio acá el estudiante va a su ritmo, como en la Escuela Nueva. Claro que a los muchachos hay que mantenerlos animados. La motivación la hago mediante el constante análisis de las políticas y filosofía del programa, porque si los alumnos tienen claro esto, nunca se irán a desanimar; además, se mantienen por el anhelo de superación de cada uno de ellos ya que la metodología del programa les permite trabajar y destinar un día a la semana para capacitarse y eso no lo consiguen con ningún otro programa.

También se han producido mejoras en las fincas con la sola práctica de las unidades de Tecnología Agrícola y Pecuaria. Unos estudiantes han

construido galpones para la cría de pollos para que, entre otras cosas, no dejarlos dormir bajo la intemperie. Otros han destinado pequeños lotes en sus fincas para establecer subsistemas y analizar las ventajas de la producción en policultivo, y hasta prácticas con lombricompuesto han ensayado en estos subsistemas

Aquí en estas veredas todo el mundo quiere este programa, hay solicitudes de todas las veredas. El problema es que no hay suficientes tutores; es que todavía hace falta mucho apoyo para que este programa se pueda desarrollar y propagar, pero problemas de aceptación por parte de la comunidad ya no hay.

Una dificultad que sí no se ha podido superar es nuestro pago. ¡Aunque uno tiene mucho deseo de trabajar y de servir, también tiene que vivir! Se da el caso de tutores a los que las administraciones municipales no les han pagado en un año. Un ejemplo más dramático son los tutores de la vereda El Junco, y los de Encizo que no sólo no les pagan sino que han tenido ellos que asumir los costos de la capacitación y a veces hasta comprar algunos textos para que los muchachos no vayan a dejar de estudiar”.

Del párroco de Molagavita:

“El SAT es la única alternativa para estos pueblos donde las montañas son cadenas o las cadenas son montañas que detienen las aspiraciones de la gente”.

De un padre de familia:

“Yo me admiro al ver cómo estos muchachos que estudian en este programa han cambiado su forma de ser. Antes eran tímidos y les daba miedo hasta hablar, ahora participan mucho en las actividades de la comunidad. En la casa también es mucho lo que colaboran. Hacen ensayos con los cultivos, crían pollos por su cuenta, se interesan por las enfermedades de los niños y hasta han aprendido técnicas para producir abonos”.

De una estudiante:

“A nosotras antes no nos dejaban salir de la casa y desde que estamos estudiando nuestros papás nos han cogido más confianza. Ya se acostumbraron a que salgamos a las clases. Nos sentimos muy bien en el grupo, hablamos, discutimos y nos divertimos juntas. Ahora, hay otra cosa más importante, para uno de mujer campesina el futuro es el matrimonio, pero desde que estoy estudiando pienso en seguir capacitándome y llegar hasta la Universidad si es posible”.

De un estudiante:

“Antes de estar estudiando uno ni salía sino que era metido en la finca y ahora uno se reúne una vez por semana y eso es muy bueno. ¿Quién quiere faltar así a la clase y perder la oportunidad de aprender algo nuevo, de divertirse y tener algo más en qué pensar al volver a la finca? Esa semana entre clase y clase se nos hace larga...”

De un coordinador de campo:

“Yo podría hablar de muchos logros del SAT pero voy a mencionar uno que me parece de los más importantes y es la integración de los grupos SAT con las instituciones que trabajan en esta región. Por ejemplo, en el municipio de Encizo el grupo SAT de una de las veredas está trabajando con el Cabildo Verde en un programa de reforestación de las cuencas hidrográficas. En general, al trabajo de los grupos se han integrado las Unidades Municipales de Asistencia Técnica, UMATAS, para la realización de las prácticas agrícolas. También, es mucho lo que ayuda a la formación de los estudiantes la relación con instituciones como el SENA y el Servicio de Salud, entre otras. A la vez, estas instituciones se benefician al poder contar para realizar sus labores de promoción de las comunidades en varios campos, con unos grupos capacitados, organizados, y que tienen sobre todo, vocación de servicio a la comunidad.”.

B. En las Provincias del Sur

In document EL SAT, VISIÓN INSTITUCIONAL (página 63-69)