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Por los lados de Guayabal-Armero

In document EL SAT, VISIÓN INSTITUCIONAL (página 92-94)

E L C ASO DEL T OLIMA

DECRETO NUMERO 669 DE 1994 21 JUN

B. Por los lados de Guayabal-Armero

La tragedia ocurrida en la zona de Guayabal-Armero en 1987 a causa de la erupción del volcán Arenas en el Nevado del Ruiz suscitó gran solidaridad nacional e internacional, y fueron muchas las iniciativas de todo orden que surgieron para atender la emergencia y las consecuencias de la catástrofe. Una iniciativa muy importante fue la creación del Fondo FES-RESURGIR cuya misión sería la de acopiar, organizar y maximizar los recursos para emprender un plan de desarrollo integral que realmente diera lugar a un resurgimiento de la población afectada, de los escombros físicos y sicológicos en que la calamidad la dejó sumida.

La formación de los recursos humanos para emprender un desafío de esta naturaleza sería un paso primordial de darse, de ahí que entre las primeras acciones del Fondo estuviera la concertación con una institución educativa de la región, CORUNIVERSITARIA, para encargarse del componente de la educación en general. A su vez, CORUNIVERSITARIA vio la conveniencia de realizar contactos con FUNDAEC para la parte rural, por iniciativa de la FES y porque ya empezaban a ser conocidos los efectos del programa de PROHACIENDO en la zona cafetera del departamento. Sin embargo, la estrategia que en este lado del departamento se adoptó no fue la de entrar en un programa estructurado de cobertura amplia que implicaría la formación de los tutores en un plazo rápido. Aquí más bien se decidió empezar con unos pocos grupos y paralelamente ir formando tutores profesionales que pudieran responder en el momento oportuno a las necesidades educativas de la zona en los distintos niveles, y a la demanda de expansión a muchas veredas. Fue así como CORUNIVERSITARIA decidió patrocinar el estudio en el Centro Universitario de Bienestar Rural de FUNDAEC en el Cauca a 10 jóvenes bachilleres de su zona de influencia, con la idea de que más tarde fueran ellos directamente los dinamizadores del proceso y los capacitadores. Por cerca de cuatro años estos jóvenes han participado en dicho programa de educación superior, mostrando muchos de ellos condiciones académicas y humanas para orientar un proceso de mejoramiento integral de la zona. Son ellos un equipo y así han decidido realizar sus prácticas educativas en distintos campos. Unos escogieron el SAT y han venido trabajando con pequeños grupos del nivel de impulsor en forma exitosa. Seguramente, al graduarse a mediados de 1995, ya habrán hollado el camino para afianzar sus logros y apropiar los recursos para el establecimiento del SAT de manera permanente en sus veredas. Otros estudiantes, dentro de los programas de CORUNIVERSITARIA misma, están orientando sus prácticas a la conservación de los recursos naturales, y otros, a la promoción de microempresas rurales, todo acompañado, desde luego, de un componente fuerte de educación comunitaria.

Esta versatilidad es posible por la formación holística que ofrece el Centro y por la visión global sobre el desarrollo rural que tiene CORUNIVERSITARIA, la cual, con el auspicio del Fondo FES-RESURGIR, apoya y orienta el trabajo de los jóvenes en las comunidades.

El programa SAT que apoya CORUNIVERSITARIA en este momento se realiza en 4 municipios, 21 veredas, con un total de 73 estudiantes de los niveles impulsor y práctico, distribuidos en 7 grupos con la orientación de 7 tutores.

Introducción

Han pasado tan sólo seis años desde que ocho campesinos del municipio de Apía, acompañados por el Alcalde, se aproximaron a las oficinas de FUNDAEC de Cali dispuestos a ser escuchados y a conseguir que la Fundación aceptara ayudarles a establecer el SAT en cada vereda por ellos representada. Era obvio su deseo de que las comunidades campesinas de Apía tuvieran la oportunidad de educar a sus jóvenes más allá de la primaria, sin tener que entrar a competir por los cupos en los pueblos grandes y sin exponerse a sufrir el desarraigo del medio que implicaba la alternativa urbana. Además, querían contar en la vereda con personas capaces y comprometidas para trabajar por el progreso de su pueblo.

Estos campesinos sabían de la filosofía y metodología del SAT por referencias de un hijo ilustre de Apía, Francisco Javier Alzate, quien en los círculos académicos en que se movía entonces, había tenido la oportunidad de analizar el SAT en el contexto de las innovaciones educativas importantes del país. Fue él también quien, identificado con el sentir y aspiraciones de sus coterráneos, los animó a aproximarse a FUNDAEC a conocer mejor el programa y a comprometerla en el proyecto de expandirlo a esa porción de Risaralda.

Para FUNDAEC era la primera vez que una solicitud de expansión del programa le llegaba desde las bases mismas de una comunidad, y la respuesta obviamente fue inmediata y positiva. Se suscribió entonces el primer convenio de cooperación con la Alcaldía de Apía y las Juntas de Acción Comunal y acto seguido se inició la primera actividad, la capacitación de los tutores. Eran estos candidatos 30 bachilleres, hombres y mujeres muy especiales, que se encontraban vacantes en las veredas. La idea era seleccionar al final del curso los 15 más sobresalientes, ya que el municipio no contaba con presupuesto para contratarlos a todos como tutores. Solo disponía de dinero para darle a cada uno una bonificación mensual de $30 000. A los capacitadores de FUNDAEC les tocaba hacer la selección, tarea por cierto muy difícil ya que todos los muchachos eran excelentes y se mostraban muy interesados. Pero para sorpresa y tranquilidad de todos, cuando el ciclo de seminarios estaba por terminar, los jóvenes se presentaron con una solución más

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EL SAT EN RISARALDA:

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