Se llevó a cabo una encuesta a 18 plantas procesadoras de jaiba para obtener información socioeconómica, siete de ellas se ubican en cuatro localidades de Sonora y 11 en ocho localidades de Sinaloa. Las características de las plantas en ambos estados se encuentran en el Cuadro 13. El promedio de años en operación en Sonora es de 8.8, mientras que en Sinaloa es de 5.18 años, y casi el 60% de éstas son de reciente creación (11 plantas), ya que no tienen más de
cinco años trabajando. La mayor parte de las plantas procesadoras encuestadas son del sector privado, seis en Sonora y cinco en Sinaloa, por su parte seis se manifestaron formadas con capital social (una en Sonora y cinco en Sinaloa) y una en Sinaloa no manifestó el origen de su capital.
Las procesadoras de jaiba encuestadas emplean a un promedio total de 2,574 pescadores en ambos estados, de ellos 373 empleos son fijos (62 en Sonora y 311 en Sinaloa) y 2,201 empleos son temporales (816 en Sonora y 1385 en Sinaloa).
Cuadro 13.
Características de las plantas procesadoras de jaiba encuestadas por Estado
Sonora
Mín - Máx Media Desviación
estándar Número
Años en operación 1 - 30 8.85 10.38 7
Costo de inversión (millones) 1.5 - 12 5.58 3.6 6
Costos fijos (miles) 3 - 110 53 49.52 5
Costos de operación (miles) 32.4 -
1,500 313.2 530.8 7
Capacidad instalada (ton/dia) 2.5 - 200 36.21 72.61 7
Capacidad de operación actual (ton/dia) 0.05 - 40 9.08 15.26 6
Número de empleos fijos 2 - 27 8.83 9.2 6
Número de empleos temporales 3 – 562 116.71 205.75 7
Sinaloa
Mín - Máx Media Desviación
estándar Núm.
Años en operación 1 - 16 5.18 4.53 11
Costo de inversión (millones) 0.02 – 6.2 2.21 2.29 6
Costos fijos (miles) 75 - 500 259 154.61 5
Costos de operación (miles) 0.5 - 700 224.5 327.16 4
Capacidad instalada (ton/día) 0.55 – 100 20.48 39.54 6
Capacidad de operación actual (ton/día) 0.05 - 10 4.48 4.51 7
Número de empleos fijos 6 - 58 28.27 19.05 11
Con el cálculo de la rentabilidad de la inversión o retorno del activo operativo, es posible determinar el grado de recuperación del capital invertido y la ganancia de esta inversión, para esto se requiere conocer a partir del ingreso neto obtenido y el total del capital de la inversión inicial (González, 1986). Sin embargo, la información requerida para esta estimación no fue conocida o no se proporcionó por los encuestados.
El nivel de inversión reportado por las plantas en Sonora va desde 1.5 hasta 12 millones de pesos, mientras que en Sinaloa va desde 20,000 pesos hasta 6.2 millones de pesos. El costo promedio de inversión por planta es poco más del doble en Sonora (5.58 millones) que en Sinaloa (2.21 millones). Esto es un reflejo de una mayor capacidad instalada promedio por planta en Sonora (36.21 ±72.61 toneladas/día) que en Sinaloa (20.48 ±39.54 toneladas/día). Los costos fijos promedio mensuales reportados para Sonora son de $53,000 mientras que en Sinaloa alcanzan $259,000. Nótese que las plantas de Sonora reportan una mayor capacidad instalada y un costo promedio por planta mayor que las de Sinaloa, sin embargo los costos fijos de Sonora son mucho menores que en Sinaloa, así como una menor cantidad de empleos fijos promedio por planta en Sonora (8.83 ±9.2) que en Sinaloa (28.27 ±19.05). Esta información debe considerarse ponderando que las plantas también procesan otras especies, notablemente camarón, y que los gerentes entrevistados indicaron que es difícil separar los costos asociados exclusivamente al proceso de la jaiba. También es necesario considerar que durante el trabajo de campo la mayoría se encontraron fuera de operación en Sonora y los costos reportados reflejan aquellos asociados a mantenimiento.
Del total de las plantas encuestadas, 44% procesan jaiba exclusivamente y el 66% restante procesan además otras especies en cantidades que alcanzan hasta 140 toneladas por día, comparado con 4.8 toneladas de jaiba. Las que procesan otras especies indicaron que procesan escama (siete plantas), camarón (seis plantas) y tiburón y moluscos (cuatro plantas).
Las presentaciones que las plantas procesadoras ofrecen son la fresca entera (55.8%), enlatada (33%), y cocida entera (11.2%); solamente una planta oferta dos presentaciones (enlatado y fresca entera), y el resto solo una presentación. La presentación que predomina es la fresca entera y es la preferida en el mercado nacional y en menor medida enlatada. Si el producto es para exportación entonces la presentación usual es enlatada. De las presentaciones que se ofertan, la enlatada y la cocida despulpada en bolsa son las que se venden mejor, $80 el kilo de pulpa en bolsa. Es de hacerse notar que la presentación
fresca entera que se destina al mercado exterior alcanza el doble de precio ($35) que su símil de mercado nacional ($15). El precio al que se vende una lata de jaiba es de 74 pesos.
El 80% de las plantas procesadoras cuentan además con permisos de extracción de jaiba, tres no tienen (dos de Sonora y una de Sinaloa), una opera en ambos estados, 10 únicamente en Sinaloa y cuatro en Sonora. Sin embargo, el total de plantas encuestadas en Sonora tiene 46 permisos (una planta tiene 25) y en Sinaloa es de nueve (un permiso por procesadora). Ninguno indicó cuántas embarcaciones amparan esos permisos.
Finalmente, durante nuestro recorrido por los estados de Sonora y Sinaloa observamos que muchas de las plantas industriales de gran capacidad de procesado tienen problemas financieros derivados directamente de la competencia en el mercado estadounidense que enfrentan los industriales mexicanos, mientras que las plantas pequeñas son nuevas, se mantienen funcionando, han diversificando sus líneas de producción, y están creciendo en infraestructura. Por ello especulamos que se está dando un fenómeno de reconversión de plantas grandes que sólo procesan jaiba hacia plantas pequeñas capaces de procesar jaiba, camarón y escama. Si esta reconversión ocurre, se perderá en el corto plazo la capacidad mexicana para competir con marcas propias en los mercados internacionales.
Este fenómeno de reconversión de plantas tendrá repercusiones directas para los pescadores pues varios de ellos indicaron que las plantas grandes les ofrecían compra segura de su producto a buenos precios y préstamos de muy corto plazo para avituallamiento y/o reparaciones de emergencia. Pocas plantas pequeñas de capital privado pueden ofrecer estos servicios, y sólo aquéllas de capital social pertenecientes a cooperativas ofrecen servicios similares a sus socios.
PROBLEMÁTICA DE LA PESQUERÍA DE JAIBA DESDE