1.1 Problema médico a resolver
1.1.2 Enfermedades neurológicas
1.1.2.1 Introducción
Las enfermedades neurológicas son aquellas que afectan al sistema nervioso central (médula espinal y cerebro) y sistema nervioso periférico (músculos y nervios) al que nos referiremos como SNC y SNP respectivamente. Su prevalencia es alta, se calcula que afecta entre el 13% y 16% de la población (Sociedad Española de Neurología, 2002) y aparece tanto en personas jóvenes como en la edad avanzada (en este caso con una incidencia y prevalencia mayor), estando presentes en todos los continentes, sexos, razas y edades.
Este tipo de patologías pueden llegar a condicionar de forma muy importante muchas de nuestras capacidades. Si algo no funciona bien en alguna parte del sistema nervioso, se pueden presentar dificultades para hablar, moverse, tragar, respirar o aprender. Se puede ver afectada también la memoria, el estado de ánimo o los sentidos. Por ello sus consecuencias llegan a impedir a muchos de los enfermos realizar incluso las actividades más básicas de la vida diaria, ocasionando una muy frecuente discapacidad y dependencia, provocando por ello un grave problema socio-sanitario. En España, más del 50% de los enfermos dependientes por trastornos crónicos lo son por enfermedades neurológicas (Sánchez Sánchez, 2006).
Existen más de 600 tipos de enfermedades neurológicas, incluyendo las causadas por genes defectuosos, por un mal desarrollo del sistema nervioso, degenerativas, trastornos convulsivos, infecciones, etc.
En este escenario realmente dramático, son importantes valores como la formación y apoyo tanto a los enfermos como a sus familiares o cuidadores,
concienciación social, prevención, investigación, asistencia e integración de este tipo de enfermos y sus familias con el fin último siguiente: mejorar el bienestar de los afectados por las enfermedades neurológicas, y por tanto el bienestar social. Las administraciones han entendido la situación y se han puesto en marcha en los últimos años importantes medidas para cubrir ciertas necesidades de estos enfermos y sus familias. Probablemente una de las más relevantes sea la “Ley de promoción de la autonomía personal y atención a las personas en situación de
dependencia”17, más conocida por “Ley de dependencia”. Esta medida fue acogida
con entusiasmo inicialmente pero su aplicación práctica se ha visto condicionada por muchos problemas, principalmente porque son las diferentes comunidades autónomas las responsables de su aplicación y ello ha producido diferentes efectos según la comunidad autónoma de la que hablemos (retrasos en las concesiones, tediosos e interminables trámites, etc.) por lo que en muchos casos la ayuda (si es que llega) se recibe después del fallecimiento del paciente.
Sin menospreciar a las ayudas, la investigación sobre la enfermedad representa la mayor esperanza para los pacientes y sus familias. La propia SEN18 en su
documento Plan estratégico nacional para el tratamiento integral de las
enfermedades neurológicas describía que “la investigación de las enfermedades
neurológicas es una parte integrante y fundamental de la asistencia al enfermo neurológico, que repercute directamente en el grado de excelencia de la misma”. Por ello es fundamental la realización de proyectos de innovación científico- tecnológicos como el que se presenta en esta Tesis, para aportar conocimiento nuevo con el fin último de desarrollar terapias complementarias para mejorar las condiciones de los pacientes en su enfermedad.
1.1.2.2 Prevalencia
En España, la población total en enero de 2005 era de 44.108.530 habitantes
según datos del padrón continuo del INE19, fecha del último informe disponible.
Aunque no existen estudios epidemiológicos específicos y completos, se calcula que entre 6 y 7,5 millones de ciudadanos sufrían algún tipo de enfermedad neurológica -entre un 13 y un 16% del total de la población-:
Alrededor de un millón y medio con una enfermedad neurológica grave (el
ictus con secuelas, las demencias, las enfermedades degenerativas, etc.)
Entre 5 y 6 millones otras enfermedades neurológicas que no ponen en
peligro su vida, pero con importantes repercusiones en la vida familiar, laboral o social -como la migraña o la epilepsia- (Sociedad Española de Neurología, 2002).
En los próximos años, estas enfermedades afectarán cada vez a un mayor número de personas, especialmente en países como España, debido al envejecimiento de la población y al aumento de la esperanza de vida por la disminución de la mortalidad de otras enfermedades. Por ello, esto afecta muy especialmente a las
17 Aprobada por el Congreso de los Diputados el 30 de Noviembre de 2006 18 Sociedad Española de Neurología
patologías como la demencia, el ictus y la enfermedad de Parkinson, mucho más frecuentes en los mayores de 65 años.
En enero de 2005, el total de habitantes mayores de 65 años era de 7.225.465 (el 16,38% de la población). Según las previsiones del INE, para el año 2030 el total será de 9.907.668 (el 19,47% para una población estimada de 50.878.142 habitantes) y en el 2050 de 16.387.874 (30% de una población estimada de
53.159.991 españoles), verIlustración 2. Teniendo en cuenta estos datos, para el
2050, casi uno de cada tres españoles tendrá más de 65 años. Organismos como la OMS ya han avisado de las posibles consecuencias de este hecho y piden a los gobiernos que tomen medidas para reducir el impacto socio-sanitario de esta situación.
Ilustración 2: Proyección según el INE de la población española hasta 2050 en millones de habitantes, con la población total y el número de mayores de 65 años.
Fuente: Instituto Nacional de Estadística (INE).
Las enfermedades neurológicas suponen un porcentaje muy importante de los ingresos en nuestros hospitales, la llamada morbilidad hospitalaria, que en los últimos años suponen alrededor del 4% de todas las altas.
La enfermedad de Parkinson, la epilepsia, las enfermedades neuromusculares, los traumatismos craneoencefálicos o la esclerosis múltiple, entre otras enfermedades neurológicas, afectaron durante 2005 al menos medio millón más de ciudadanos, pero se necesitan estudios más exhaustivos sobre el número total de pacientes afectados por estas y otras enfermedades neurológicas, porque posiblemente estas cifras están infraestimadas. Además, el 13% de las personas con discapacidad en España lo son a causa de las enfermedades neurológicas, que constituyen la primera causa de discapacidad a partir de los 65 años, alrededor del 50%.
1.1.2.3 Coste
Los trastornos neurológicos son uno de los grupos de enfermedades más costosos no sólo para el sistema sanitario, sino para toda la sociedad en general. A los gastos sanitarios hay que añadir otros no sanitarios (los sueldos de los cuidadores, los salarios perdidos, los días de baja laboral, etc.) que en los pacientes neurológicos se han calculado como 8 veces superiores a los sanitarios. Algunos estudios han estimado el coste de las enfermedades neurológicas en
44,1 50,8 53,1 7,2 9,9 16,3 0 10 20 30 40 50 60
Año 2005 Año 2030 Año 2050
n º d e h ab it an te s M illo n e s Población total Mayores de 65 años
España en más de 10.865 millones de euros al año, sin incluir los gastos no
sanitarios. (Andlin-Sobocki et al., 2005). Recordemos que el coste de una
determinada enfermedad se divide para su estudio en coste directo, indirecto e intangible.
Aun así, la gran parte de la patología neurológica se atiende en ambulatorios y en centros de especialidades. Según los cálculos de la Sociedad Española de Neurología, en media, un ciudadano de cada 20 requiere al menos una consulta con un neurólogo a lo largo del año. Por otro lado, muchos de los pacientes con enfermedades neurológicas graves son cuidados y atendidos por las propias familias, con los consiguientes trastornos sobre sus familiares-cuidadores.
Por otro lado, uno de los condicionantes más importantes del gasto sanitario en las enfermedades neurológicas es la discapacidad que producen. Las medidas terapéuticas que consigan reducir la discapacidad de los pacientes disminuirán a la vez el coste asociado a la enfermedad.
1.1.2.4 Mortalidad
La mortalidad debida a enfermedades neurológicas es bastante elevada, y en los últimos años hemos podido ver un incremento del número de personas fallecidas por enfermedades neurológicas.
La enfermedad cerebrovascular constituye la primera causa de mortalidad en la mujer por patologías específicas desde hace varios años, pero en su conjunto, la mortalidad por enfermedad cerebrovascular va reduciéndose, pese al aumento documentado de su incidencia, debido sobre todo a la mejora en los tratamientos. También se considera la segunda causa de muerte en el conjunto de la población. Ello implica irremediablemente un aumento en la prevalencia de la enfermedad, es decir, del número de pacientes que sobreviven con secuelas, con el consiguiente deterioro de la calidad de vida de los mismos y sus cuidadores y los costes sociales y sanitarios propios de la enfermedad y sus secuelas.
Tabla 5: Número de personas fallecidas en cada año a consecuencia de enfermedad cerebrovascular, enfermedad de Alzheimer y enfermedad de Parkinson. Fuente INE
Patología 1999 2004
Enfermedad cerebrovascular 38.776 34.302
Enfermedad de Alzheimer 5.086 8.013
Enfermedad de Parkinson 1.731 2.117
1.1.2.5 Tipos
Existen más de 600 enfermedades neurológicas. Los tipos más reconocidos incluyen:
Enfermedades causadas por genes defectuosos, tales como la enfermedad de Huntington y la distrofia muscular
Problemas con el desarrollo del sistema nervioso, tales como la espina bífida
Enfermedades degenerativas, en las cuales las células nerviosas están dañadas o mueren, tales como las enfermedades de Parkinson y Alzheimer Enfermedades de los vasos sanguíneos que abastecen el cerebro, tales
como los derrames cerebrales
Lesiones en la médula espinal y el cerebro Trastornos convulsivos, tales como la epilepsia Cáncer, tales como los tumores cerebrales Infecciones, tales como la meningitis
Es interesante destacar que algunas patologías se relacionan entre sí como es el caso del Parkinson y Alzheimer: el 25% de las personas con Parkinson sufren también una demencia tipo Alzheimer. Hasta ahora, no se sabía en qué consistía el solapamiento entre el Alzheimer y la enfermedad de Parkinson: la anormal fosforilación de la proteína Tau (Bailey et al., 2013).
1.1.2.6 Tratamiento
El tratamiento en patologías neurológicas no siempre es posible, aunque en los últimos años se hayan realizados grandes progresos, especialmente en el periodo 1991-2000 llamado la “década del cerebro”. Existen muchas patologías que no tienen ningún dispositivo médico que ayude a mejorar la calidad de muchos pacientes. Por esta razón, la posibilidad de que terapias complementarias puedan aportar mejoría es siempre positiva (Serruya y Kahana, 2008).
Los métodos utilizados para el tratamiento de las enfermedades neurológicas consisten en mejorar, o por lo menos mantener o prolongar las capacidades del enfermo durante el mayor tiempo posible, ya que tal y como dijimos en la introducción, enfermedades como el Parkinson o el Alzheimer son incurables llevando asociados un progreso de su deterioro imparable, aunque se consigue ralentizar (Sociedad Española de Neurología, 2010).
Actualmente, los tratamientos se puede clasificar en tres tipos, siendo posible la opción de combinar diferentes procedimientos:
Farmacológico
Quirúrgico
Rehabilitador / Educacional