4. DISCUSIÓN
4.3. ESTADO DE SALUD DE LAS FORMACIONES ACROPORA PALMATA (AP) Y A.
4.3.5. Enfermedades
El mayor precursor de mortalidad en A. palmata y A. cervicornis, responsable de la virtual eliminación de estos corales en el Caribe en el transcurso de las últimas dos décadas, ha sido la enfermedad de la banda blanca (Gladfelter, 1991). En contraste con lo que se pensaba inicialmente, no existe asociación con la proximidad a influencia humana; formaciones coralinas cercanas y lejanas de los centros de población han sido afectadas (Aronson y Precht, 2001). Aunque Conell (1997) argumenta que el Caribe es tan pequeño, que la región entera se encuentra expuesta a estrés antropogénico.
Arrecifes de algunas localidades del Caribe presentaron mortalidades hasta del 95%, a causa de la banda blanca (Gladfelter, 1991) y en la actualidad esta enfermedad continua afectando las poblaciones de acropóridos (Bythell y Sheppard, 1993; Williams et al., 1999). Sin embargo, la incidencia de la enfermedad ha decrecido notablemente. Durante el presente estudio, la frecuencia promedio en las formaciones AP se encontró por debajo del 6%. Igualmente Miller (2002), en un estudio realizado en Key Largo, afirmó que la incidencia de BB en A. palmata se mantuvo con
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Estado actual y crecimiento de Acropora palmata y A. cervicornis, PNNT
valores por debajo del 6%, e incluso no se registró la condición en varios sitios de monitoreo, siendo afectadas en promedio el 2% de las colonias durante el año 2001. A principios de los años ochenta, en Puerto Rico, más del 30% de las colonias se encontraban afectadas por BB (Davis et al., 1986); siete años después, las colonias afectadas eran sólo el 8,5% (Williams et al., 1999). Barrios (2000) reportó frecuencias muy superiores (20,83%) para esta especie en el Caribe colombiano.
Las formaciones AC resultaron mucho mas afectadas que las AP con frecuencias de BB iguales a 20%. De manera similar, Jordan-Dahlgren (2002), para México, y Aronson y Precht (2001), para la Florida, Bahamas y Belice, hallaron que A. cervicornis fue más severamente afectado por la banda blanca que A. palmata, sugiriendo que una diferencia ínter-específica en susceptibilidad puede explicar la persistencia de A. palmata en algunos arrecifes donde A cervicornis fue eliminado.
Estas frecuencias de BB en las formaciones AC del PNNT son mucho más altas que las registradas por Barrios (2000) para el Caribe colombiano y por Weil et al. (2002) para Puerto Rico, donde las poblaciones de A. cervicornis están siendo continuamente impactadas. Según Bruckner y Bruckner (1997) y Bruckner (datos no publicados), en 1996 la BB afectó entre 0,5-10% de las colonias en cuatro lugares de la Parguera (Puerto Rico), presentándose una variación temporal en la incidencia, con un pico de infección en agosto y septiembre. Los últimos registros de incidencia en esta zona fueron hechos en 1999, con un valor de 1,15%, un aparente declive con respecto a años anteriores (Weil, 2002).
A partir de los anteriores resultados, podría suponerse que los acropóridos han generado cierto grado de resistencia o inmunidad a la enfermedad. Sin embargo la preocupación de una nueva mortandad masiva vuelve, debido a una repentina propagación de banda blanca en Agosto del 2001 en la Reserva de Pesquería Canal Marino Luis Peña (Puerto Rico), causando mortalidad parcial o total al 51% de las colonias monitoreadas. Si añadimos que la banda blanca puede avanzar mas de 5 mm/día, excediendo el crecimiento de la regeneración de ramificaciones de aproximadamente 0.3 mm/día (Davis et al., 1986), la situación genera incertidumbre. Más grave
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aun, es el desconocimiento de la etiología de banda blanca y las causas de su ataque. Además, trabajos recientes sugieren que son diferentes variedades de enfermedades (Peters, 1997; Santavy y Peters, 1997; Richardson, 1998), por lo cual las decisiones que se deben tomar sobre estrategias de manejo podrían ser poco fructíferas hasta que no se tenga conocimiento del punto anterior. Finalmente, cabe anotar que los registros de BB en las formaciones AC incluían un buen número de registros que se asemejaban más a la descripción de la banda blanca tipo II (Ritchie y Smith, 1998), observándose como una banda ancha blanca. A diferencia de la BB tipo I, el margen blanqueado avanza a una velocidad mayor que el margen necrótico. En algunos casos podría confundirse con blanqueamiento.
La prueba de K-S estableció diferencias en las frecuencias de ocurrencia de la categoría, entre la bahía de Gayraca con respecto a Cinto y Nenguange. Las diferencias con Gayraca fueron determinadas principalmente por la ausencia de registros de la condición plaga blanca (PB) y las menores frecuencias de “white pox” WP y banda blanca (BB) en esta bahía. La baja presencia de enfermedades en esta bahía pudo estar dada por la época de muestreo, presentándose los picos de incidencia más bajos.
La enfermedad “white pox” es una de las enfermedades que han emergido recientemente en el Caribe (Williams, 1996), y hasta hace muy poco se supo que el agente causal de la enfermedad es la enteró-bacteria Serratia marcescens. Esta se encuentra en el intestino de los animales, incluyendo el estomago humano (Porter, com. pers.). La enfermedad sólo ha sido registrada en Acropora palmata.
En los Cayos de la Florida y ha generado altas mortalidades, alcanzando perdidas promedio de tejido cercano al 85% (Porter, com. pers.). En algunos arrecifes cerca a Key West, la enfermedad ha matado mas del 98% de las colonias de Acropora palmata. Las frecuencias de WP en un nuestro estudio (17,87%) son insignificantes en comparación a estos registros, sin embargo la creciente descarga de aguas residuales sin tratamiento previo, indudablemente magnificarán el problema en cierto tiempo.
Moreno-Bonilla; Valderrama, 2002
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La prueba de K-S estableció diferencias en las frecuencias de ocurrencia para WP, entre la bahía de Gayraca con respecto a Cinto y Nenguange. En este caso, la época del año no explica el comportamiento de los registros de incidencia, ya que frecuencias altas fueron registradas en Chengue, que fue la primera bahía evaluada, y Nenguange y Cinto, que fueron las ultimas. Se sugiere que un efecto combinado entre la descarga de aguas residuales de origen regional -pluma río Magdalena- y local, puede ser la razón de las diferencias en la incidencia de la enfermedad. Gayraca que presenta los valores más bajos no posee descargas de aguas continentales al interior de la bahía, a diferencia de las otras dos. Además, se debe tener en cuenta el proceso de colonización y afluencia de turismo, especialmente en Nenguange donde las frecuencias son las más altas.
Por otra parte, la condición PB solo fue observada en Nenguange y Cinto, coincidiendo con los meses de muestreo finales (septiembre-noviembre), por lo cual se cree que los registros obedecieron a la época del año y no a la ubicación de las bahías. Además, durante reconocimientos visuales -ajenos al muestreo- hechos en la misma época, se observó la presencia de esta condición en algunas colonias de A. palmata de las formaciones 1P y 2P en la bahía de Chengue, donde en las evaluaciones previas no se registro la condición.
Por ultimo, se hallaron diferencias para las formaciones AP en la incidencia de BB entre los costados, siendo mas frecuente en el costado protegido. Según Garzón-Ferreira et al. (en preparación), la mortalidad aumenta en los ambientes menos expuestos, lo cual, esta probablemente relacionado con la incidencia de agresiones por organismos móviles (PC y CA especialmente), y con la baja circulación de agua que puede favorecer el impacto de enfermedades o el blanqueamiento de colonias.
Adicionalmente, fueron observadas por fuera de los transectos otras enfermedades con bajas incidencias. Entre ellas, una denominada “patchy necrosis” que en los arrecifes del suroeste de Puerto Rico, produjo mortalidad parcial de tejido en niveles moderados en una alta proporción de
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colonias y en un relativamente corto periodo de tiempo (noviembre 13-18, 2001). También fueron observados neoplasmas en la Bahía de Gayraca (12P) y Nenguange (19P y 20P).