• No se han encontrado resultados

Enfoques didácticos para la enseñanza de la expresión escrita.

Registro 3. Encuesta realizada a docentes

2. Referentes Teóricos

2.3. Enfoques didácticos para la enseñanza de la expresión escrita.

A continuación, se presentan los distintos enfoques didácticos para la enseñanza de la expresión escrita, ya que, se pretende establecer las distintas formas que se concibe la enseñanza de la escritura, esto en virtud a la categoría que se encuentra en la pregunta de investigación la cual consiste en la enseñanza de la escritura, específicamente de la escritura argumentativa.

Enseñar la expresión escrita es una actividad realmente compleja ya que el escritor debe poseer ciertas microhabilidades para redactar un texto, de esta manera escribir conlleva procedimientos, conceptos y actitudes que se deben establecer para la redacción de un escrito. De acuerdo a tal fin la tarea de enseñar la expresión escrita comporta que exista particularidades propias de cada escritor para enfrentarse a la escritura y de igual forma se requieren didácticas particulares y especiales. Por lo anterior, responder la pregunta de ¿Cómo se debe enseñar la expresión escrita en la escuela? se convierte en algo no muy simple de resolver, sin embargo, Cassany (1990) diferencia cuatro enfoques básicos de la didáctica de la expresión escrita, teniendo en cuenta diversos aspectos como los objetivos de aprendizaje, diferentes tipos de ejercicios, programación, etc. Cada planteamiento hace hincapié en un aspecto determinado de la habilidad:

1. Enfoque gramatical. Se aprende a escribir con el conocimiento y el dominio de la gramática del sistema de la lengua.

2. Enfoque funcional. Se aprende a escribir a través de la comprensión y producción de los distintos tipos de textos escritos.

3. Enfoque procesual. Mediante este enfoque el aprendiz tiene que desarrollar procesos cognitivos de composición para poder escribir buenos textos.

4. Enfoque de contenido. Según este enfoque, al mismo tiempo que se desarrolla la expresión, la lengua escrita se enseña como instrumento que puede aprovecharse para aprender distintas materias. (Cassany, Luna & Sanz, 2014, p. 272).

El enfoque gramatical tradicionalmente se ha estado presente en la escuela haciendo énfasis en la gramática para desarrollar la expresión escrita, dicho enfoque insiste especialmente en la enseñanza de la ortografía, morfosintaxis y el léxico. Por

medio de este enfoque, predominan los dictados, las redacciones, transformación de frases, llenado de espacios en blanco, etc. Según Cassany, (1990) en la clase, el enfoque funciona de la siguiente forma:

1. Se explica un ítem lingüístico (el profesor lo explica, se lee en el libro de texto, etc.), de una forma teórica y luego se ponen ejemplos. Los alumnos comprenden la explicación.

2. Se hacen prácticas mecánicas. Los alumnos ejercitan el ítem nuevo en situaciones controladas y en pequeños contextos (palabras, frases...).

3. Se hacen prácticas abiertas. Los alumnos ejercitan el ítem en situaciones no controladas (redacciones) y contextos más globales.

4. El profesor corrige los ejercicios de los alumnos. (p. 65)

Por otro lado, el enfoque funcional hace énfasis en la comunicación y en el uso de la lengua, está orientado hacia el desarrollo de trabajos prácticos. El estudiante debe aprender a utilizar los textos como instrumentos comunicativos para conseguir objetivos diversos, de esta manera en el aula, se enseña la lengua desde este punto de vista:

El objetivo de una clase o lección es aprender a realizar una función determinada en la lengua que se aprende. La metodología es muy práctica en un doble sentido: por una parte, el contenido de la clase son los mismos usos de la lengua, tal como se producen en la calle (y no la gramática abstracta que les subyace); por otra, el alumno está constantemente activo en el aula: escucha, lee, habla con los compañeros, práctica, etc. Por ejemplo, los alumnos escuchan realizaciones de una función determinada, las comprenden, las repiten y empiezan a practicarlas, de manera que subconscientemente aprenden el léxico y la gramática que aparecen en ellas. (Cassany, 1990, p. 67)

Por lo anterior al contraponerse al enfoque gramatical en una clase se actúa de la siguiente forma:

1. Se presentan varios ejemplos reales o verosímiles de un determinado tipo de texto y se hace una lectura comprensiva de los mismos.

2. Se analizan los modelos, se comparan entre sí para extraer las características generales del tipo de texto: partes de la estructura, estilo y fraseología; tipo de información que incluye, etc.

3. Prácticas cerradas de producción escrita; los alumnos trabajan con textos preparados en tareas preparatorias y parciales: rellenar los vacíos de un texto, añadir información, escribir el final, cambiar la persona gramatical, etc.

4. Prácticas comunicativas: dado un contexto o una situación determinada, los alumnos escriben un texto completo.

Por su parte, el enfoque procesual hace énfasis en el proceso de la composición de manera opuesta a los anteriores, en donde se tenía en cuenta el producto acabado y listo. Por medio de este enfoque se enseñan los procesos cognitivos que le permiten al alumno generar ideas para emprender el arduo trabajo de la redacción, así como formular objetivos, organizar las ideas, escribir borradores y esquemas, revisar y evaluar. Afirma Cassany que “Lo importante no es enseñar sólo cómo debe ser la versión final de un escrito, sino mostrar y aprender todos los pasos intermedios y las estrategias que deben utilizarse durante el proceso de creación y redacción.” (1990, p 72)

Lo que se pretende a través de este enfoque es que el alumno no solo aprenda a hacer borradores y a conocer la estructura del párrafo, sino también que aprenda a distinguir los elementos esenciales del estilo para que los ponga en práctica en el proceso de la escritura, con el fin de que tome apuntes, escriba y rescriba sus propios textos hasta alcanzar el objetivo esperado. “Lo más importante que debe enseñarse es este conjunto de actitudes hacia el escrito y las habilidades correspondientes para saber trabajar con las ideas y las palabras.” (Cassany, 1990, p. 73)

En este sentido según Cassany (1990) dice que:

En el aula el énfasis debe ponerse en el escritor, en el alumno, y no en el texto escrito. En los cursos tradicionales se enseña cómo debe ser el producto escrito: cuáles son las reglas de gramática, qué estructura debe tener el texto, la ligazón de las frases, la selección del léxico, etc. En cambio, este enfoque pretende enseñar al alumno a pensar, a hacer esquemas, a ordenar las ideas, a pulir la estructura de la frase, a revisar el escrito, etc. Lo importante es que al final del curso el alumno sea capaz de hacer eso, y no tanto que los textos que escriba no contengan incorrecciones. Con una metáfora excesivamente fácil, podríamos decir que el enfoque pretende enseñar a esculpir y no enseñar esculturas. (p. 73)

Por último, el enfoque del contenido enfatiza en la función epistémica de la lengua escrita. Este enfoque se caracteriza porque hace énfasis en lo que dice el texto y no en como se dice, se centra más en el contenido que en la forma. De esta manera la expresión escrita está dada a la escritura de temas académicos: trabajos, exámenes, recensiones, comentarios, resúmenes, etc. Y no sobre experiencias personales, en

este sentido, las fuentes de las cuales se nutre el alumno para desarrollar un tema son básicamente bibliografías: libros, conferencias, artículos, apuntes, etc.

En razón de lo anterior, según Cassany (1990) una clase basada en el enfoque del contenido debe incluir los siguientes pasos:

1. Investigación profunda de un tema (o, como dice Shih, incubación): lectura de textos, análisis de las tesis y los argumentos, búsqueda de nueva información, selección, etc.

2. Procesamiento de la información: elaboración de esquemas, discusiones en grupo, contraste de opiniones, etc.

3. Producción de escritos: preparación y redacción de textos académicos. (p. 78).

Como podemos ver estos cuatro enfoques que se presentaron anteriormente muestran cómo y desde que perspectivas se puede enseñar la expresión escrita, sin duda alguna el enfoque que mayormente hemos heredado en la escuela, y por el cual muchos aprendimos a escribir, es sin duda alguna a través del enfoque gramatical, en el cual se identifica la expresión escrita con gramática y en donde se insiste especialmente en la ortografía y la sintaxis. Sin embargo, existen otras miradas con las cuales se puede apoyar el docente para desarrollar la expresión escrita.