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ENRIQUE SERNA

In document el libro de los sarcasmos.pdf (página 80-82)

Los chavos onderos llegaron a la plana madurez, dueños de una cultura post-shock 68, se convirtieron en personajes de ES, predispuestos a exhibir su cinismo (citas: 522, 523, 524) o su disposición para humillar a otros (cita: 518) o para ser humillados (citas: 517, 526) o auto-humillados (citas: 523, 524). ES pasa de la sátira a la caricaturización (satírica), así sus personajes pueden alucinar erotizados (cita: 515) o sentirse remunerados con un poder —imposible— (cita: 516). La sátira social de ES utiliza los repertorios real-extremos: niños- mimados-que-matan-proletarios (cita: 513), prensa-vendida-mentirosa (cita:513), judiciales-que-imponen-a- golpes-su-versión-de-los-hechos (cita: 514), vejetes-de-penes-chicos-que-van-a-masturbarse-al-cine (cita: 520), agresiones-machistas (cita: 519), mordidas-mexicanas (citas: 521), concursos-donde-se-manipulan-las- emociones-humanas (cita: 525) y representaciones de servilismos-humillantes (cita: 526). ES uno de los más incisivos satíricos de la Generación de Fin de Siglo.

513. [El niño Marquitos se prepara para fastidiar, rifle en mano a un naco prieto nacional. Se pone de francotirador en-la azotea- y espera impaciente a la futura víctima, pero el ansiado nacayote no aparece. Comentario social: 'Pinches nacos, había millones y ninguno aparecía cuando más lo necesitaba'. Afortunadamente, pasa un lechero y el buen Marquitos y su amiguito lo cazan. Al día siguiente aparece en los diarios:] Narcotraficante asesinado en elegante zona residencial. ¡¡Repartía el polvo maldito en botellas de leche!! [La nota dice que el lechero fue 'acribillado' y que 'el grupo dirigido por el comandante Isaías Maytorena encontró junto a la bicicleta de Osuna pequeñas bolsas con 'nieve' que se desperdigaron al romperse las botellas luego de que la víctima recibió el impacto de una bala expansiva] [CLXI: 177].

514. —El niño ya confesó —Maytorena echó el humo por la nariz—. Nos dijo que mató al lechero porque lo había violado. [El papá del niño mata-nacos, leyó la absurda versión del agente] El relato estaba escrito en un estilo de nota roja mezclada con pornografía sadomasoquista. Todo era puesto en labios del declarante, incluso expresiones tan naturales como 'aviesas miradas'y 'concúbito anal' y 'miembro erecto'[...Marcos le señala a Maytorena una serie de errores obvios, y como respuesta, el agente] le conectó un puñetazo en el estómago que lo dejó sin aliento. [Marcos pensó] Aquí la verdad es lo que diga este animal [...] cuando inventa una historia la vuelve real a madrazos. En eso le gana a los escritores [CLXII: 13].

515. [El Tunas bien chemo, le propone matrimonio a las piernas de Isela Vega] las piernas titubean, no quieren tomar una decisión precipitada y prefieren pensarlo con calma, cruzando los dedos del pie derecho en actitud meditabunda, como si sopesaran los pros y los contras de su pretendiente; [luego, da el sí] Pero antes tienes que hablar con mis padres porque nunca hemos dado un paso sin su consentimiento. [El Tunas y las piernas se van por las calles del D. F.] Como las piernas de Isela parecen de maniquí, la gente que pasa junto a ellos no puede sospechar que son una pareja comprometida [CLXII: 22].

516. [El Tunas sigue bien chemo, se encuentra una 'charola de policía judicial', con ella hace milagros. En una colonia pobre donde no hay agua desde hace unos días, el Tunas llega:] y pone la credencial en la nariz del grifo, [ordenándole] Escupe, miserable [...y] una catarata inunda la vecindad. Los grifos de toda la colonia despiertan simultáneamente, arrojando borbotones de agua que anegan las calles. [El Tunas, entusiasmado, sigue sus milagros. Llega a resucitar a uno que están velando] el cadáver está morado, muertísimo, pero eso no impide que abra los ojos cuando el comandante Osuna [el Tunas] le muestra su credencial. [El resucitado se disculpa:] No me lleve a los separos por el amor de Dios. Le juro por ésta que no me vuelvo a morir sin papeles. [El Tunas le contesta:] Ya vas, desgraciado, muérete otra vez [...] y el difunto, que ya sentía los toques en los testículos y el tehuacán en la nariz, vuelve al otro mundo con una sonrisa de alivio [CLXII: 24-26]. 517. No fue nada, señor, ya ve cómo es Marquitos de travieso. Me puso la pistola en la sien y me dijo que me iba a disparar si no me dejaba yo amarrar. Estaba jugando, señor, pero me dio miedo que se le fuera un tiro [CLXII: 59].

518. —¿Qué va(s) a hacer con los nacos cuando sea grande? [...] / Loz voy a juntar a todoz en el Eztadio Azteca y luego pazo en avión y lez aviento una bomba atómica. (Ja ja ja de veinte megatones). [La madre del niño interviene] No le hagas decir esas cosas, Daniel, no me gusta que Marquitos discrimine a los nacos. Esa gente se vuelve más peligrosa cuando se da cuenta de que la desprecian, me consta, lo he visto en el súper [CLXII: 121-22].

519. —Apuesto que a Bambi Rivera le va a encantar [la historia de un cojito que sacó a rastras a su hermano mayor de un incendio] / —A Bambi le encanta la verga [CLXII: 130].

520. Damián sentía un ansia incendiaria de masturbarse. Su mayor dificultad no era bajarse la bragueta sin hacer ruido sino encontrarse, bajo la ingente panza, el pequeño pene seco y apelmazado, similar a un trozo de cuero húmedo, que desperezaba con sólo dos dedos, agitándolo como un diestro miniaturista, mientras su mano libre sostenía el improvisado biombo del periódico. [...Mientras] llevaba a buen término su puñetita, [Damián, se ponía a describir lo que veía en el cine]...y ahora el otro se agacha, míralo, quérico, se la está mamando. Ya ni la chingan estos putos, quétal si sube una familia y los ve.... ¿pero qué le pasa, carajo?, ¿por qué se detiene? Ah, está quitándose algo de la boca, debe ser un pelo que se le atoró en los dientes, sí, eso es, qué pendejo, yo

en su lugar me lo hubiera tragado; y ahora vuelve a su vicio el pinche cerdo, muy bien, acabate la mamila, criaturita, y a ver si revientas con toda esa leche que tragas [CLXII: 89].

521. Tres mil dólares infundieron valor a Talamantes. Lo pasó a Fragoso, su jefe. Siguieron varias entrevistas inútiles con funcionarios de distintas categorías que mostraban la misma reserva y el mismo amor a la clorofila. Con todos tuvo que emplear una cortesía cercana al servilismo, en todas las oficinas el retrato del señor Presidente supervisaba el cohecho con mirada cívica [CLXII: 209].

522. Usó la foto de Pedrito como abanico, divertido con la ironía de que un niño en llamas lo refrescara [CLXII: 130].

523. Escribía elogios radiofónicos de la iniciativa privada creadora de empleos, glosas de las mentiras oficiales. [...Y al hacerlo se sentía] traidor a sí mismo, marxista de closet, reptil, gusano, piojo; tocaba la sima del autorreproche y entonces, asfixiado de insultos, se oxigenaba el corazón con airosas bocanadas de amor propio que primero le desvanecían la culpa, yo me gano el pan, tengo hijas que mantener, después lo igualaban moralmente con sus antiguos camaradas, a quienes ya no veía, con qué cara. [...] [Seguía siendo marxista] había permanecido fiel al materialismo histórico en un cenagal de la ultraderecha, manchado por fuera pero con el alma limpia, como una hermana carmelita reclusa en un burdel que se acostara con los clientes y abriese las piernas y gimiese como yegua en el parto sin sentir placer, sin olvidar nunca los diez mandamientos. [...] Sentí deseos de tirar un gargajo al techo y atraparlo con la cara [CLXII: 133-35, 139].

524. Su sentido del humor era una forma de cansancio mental y su ingenio un parche prefabricado para tapar seriedades continuas. [Marcos se sostiene en la idea de] ¿Qué culpa tenía él de que la pereza, el ai se va, la apatía y el complejo de inferioridad viajaran comprimidos en un camión, respirando su propia pestilencia? [...] Convirtiendo a los hombres en abstracciones podía resistir a teporochos, Marías, tragafuegos y demás entelequias sin que se alterara su paz espiritual [CLXII: 55,58].

525. [Radio Familia organiza el premio Quo melius illac. Consta de un millón de pesos, una beca hasta obtener la Licenciatura y] un viaje a Roma donde el niño ganador recibirá la bendición de su Santidad Juan Pablo II [...Hay diversas respuestas] La señora Graciela Isúnza [...] pregunta si su hija puede ser considerada heroína por haberse fracturado el fémur durante una riña en que defendía al grupo Menudo contra simpatizantes de Timbiriche. [Responde uno de los organizadores que] el acto de la niña no es heroico, pero tiene matices positivos sin lugar a dudas, pues revela un espíritu combativo fuera de lo común [CLXII: 34, 36].

526. [Marcos odia el servilismo de Martínez. En una ocasión, Marcos] arrancó bruscamente, forzando [a Martínez] a quitar las manos de la ventanilla. 'Ojalá y se ofenda para que no esté de pegajoso'. Pero a Martínez la grosería le pareció una buena puntada, y en lugar de molestarse le dio banderazo de salida con los papeles que llevaba en la mano. ¡Arraaaancan! dijo, y su sonrisa de gratitud canina no desapareció hasta que Marcos dio vuelta en la calle Porfirio Díaz. Así era Martínez [CLXII: 55].

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