4. ANÁLISIS DEL USO DE LAS TIC EN EL AULA DE E INFANTIL
4.3. Situaciones a analizar:
4.3.4. Enseñanza-aprendizaje de las ciencias experimentales
Las ciencias experimentales, al igual que las sociales anteriormente explicadas, abordan multitud de campos de conocimiento. Temas relacionados con la física, la química, la biología o la astronomía son comúnmente tratados en Infantil atendiendo a las necesidades educativas de los niños.
El currículo contempla en sus áreas, estos aprendizajes. Aunque los conocimientos de estas ciencias están implícitos en las tres áreas, las áreas 1 (conocimiento de sí mismo y autonomía
personas) y 2 (conocimiento del entorno), tienen una especial relación con el desarrollo de las
competencias propias de estos contenidos científicos, (ORDEN/ECI/3960, 2008).
El Área 1: “Conocimiento de sí mismo y autonomía personal”, recoge objetivos y contenidos tales como conocer y representar el cuerpo, las emociones, las partes, etcétera (objetivo 3) (ORDEN/ECI/3960, 2008).
El Área 2: “conocimiento del entorno”, contempla en sus objetivos, afirmaciones relacionadas con la observación del medio que nos rodea, tanto físico como social (objetivo 1), conocimiento de los elementos que componen el medio físico, accediendo a ellos mediante su manipulación (objetivo 4) y desarrollar el interés por la naturaleza en todas sus formas y situaciones (objetivos 6 y 7). Líneas posteriores, en los contenidos se manifiesta la necesidad de crear en los niños una relación con el medio que les rodea, conociendo sus características propiedades y atributos (bloque 1), un acercamiento al medio físico y a la naturaleza observando y experimentando sus diferentes componentes y situaciones; al igual que la observación y discriminación de elementos naturales como los animales, los fenómenos meteorológicos y demás elementos comunes que rodean al niño (bloque 2) (ORDEN/ECI/3960, 2008).
La misma idea anteriormente planteada de experimentación de carácter vivencial es aplicable también al campo de las ciencias experimentales y/o naturales. El primer paso para que los niños sean conscientes de su entorno y despertar su curiosidad por aquello que les rodea, es la observación. La observación es el elemento fundamental de aprendizaje en los niños, pues el asombro por las cosas es lo que les permite aprender de lo que se observa (L´Ecuyer, 2012). Es muy común trabajar en Infantil, nociones como el universo (con todas sus vertientes), las plantas (en huerto ecológico) o los seres vivos, pues estos componen un conjunto de conocimientos que serán básicos para el entendimiento de elementos más complejos en años posteriores.
Algunos autores critican la falta de ciencia que existe en la Educación Infantil, ya que se observa que el mayor tiempo se dedica a las enseñanzas de lengua y matemáticas. Diferentes autores resaltan algunas razones por las que la enseñanza de las ciencias es importante:
a) A los niños les divierte observar y pensar sobre la naturaleza.
b) Desarrollan actitudes positivas hacia la ciencia
c) La exposición temprana a hechos científicos hace que se entiendan mucho mejor los conceptos que estudiarán posteriormente
d) Un uso adecuado de un lenguaje científico con estos niños influencia el desarrollo posterior de conceptos científicos.
e) Los niños son capaces de entender y razonar conceptos científicos.
f) La ciencia es una eficiente manera de desarrollar el pensamiento científico.
(Gómez-Motilla & Ruiz-Gallardo, 2016, p. 644) Lo que puede pasar desapercibido es, una vez más, la interdisciplinariedad de estas materias. Trabajar las ciencias experimentales o naturales en el aula permite trabajar la lengua con un lenguaje científico propio, las matemáticas con conceptos físicos básicos como los volúmenes o los pesos, la historia con la biología de los animales extinguidos o los fósiles, o las artes plásticas con la física de los colores.
Pese a que se suele abogar por un aprendizaje con un grado de experimentalidad y vivencial alto, en muchos de los temas a tratar resulta imposible llevar esto a buen término. Un ejemplo claro es el universo como proyecto de curso, común en muchos colegios. En este caso, las TIC pueden resultar muy útiles, pues, como hemos explicado antes, la falta de abstracción de los niños y su poca experiencia puede conllevar a la incapacidad de imaginar a través de meras descripciones o dibujos un planeta. En este momento es donde se introducen las nuevas tecnologías para mostrar a los niños la realidad con un nivel de precisión imposible de alcanzar sobre papel.
Para ejemplificar esto, analizaremos las diferentes situaciones educativas con TIC que se dan dentro de un aula de Infantil mientras se trabaja en el proyecto del universo. El trabajo por proyectos o aprendizaje basado en proyectos (ABP) es un método pedagógico basado en el aprendizaje multidisciplinar de diferentes conceptos en torno a una temática común, en este caso el universo. Este método busca el aprendizaje cooperativo entre los integrantes de un grupo a partir de las dudas y problemas que se les puede plantear según vayan adentrándose en el tema que se está tratando y su posterior resolución tras un trabajo progresivo de investigación (Vergara-Ramírez, 2015).
Con la temática del universo se pueden abordar infinitud de temáticas: la tierra, sus componentes, los seres vivos, las estaciones, las horas, la gravedad, el espacio, los otros planetas, la formación de los planetas, los días de la semana, etcétera, es decir, un solo proyecto puede abordar muchos de los aspectos que el currículo contempla.
Es muy común que, a la hora de preparar un proyecto, las editoriales ofrezcan materiales, tanto digitales como físicos. Los materiales físicos suelen constar de cuentos, dibujos y un
libro por alumno con actividades. El material digital suele traer, en el caso del proyecto del universo, material para la pantalla digital, videos con explicaciones sobre estrellas, juegos para descubrir los diferentes planetas o dibujos animados.
Sí es cierto que se usan las tecnologías, y puede ser de gran ayuda, para entender con modelos 3D (ilustración 15) por qué los días de la semana sucedes así, cómo es un planeta o un satélite por dentro, viajar a países viendo imágenes y mostrar realidades inalcanzables con tanta precisión desde el aula. Los niños pueden conocer mucho más de lo que está lejos gracias a una pantalla.
Retomamos la idea de los apartados anteriores, sopesar si es mejor la pantalla o actividades más recurrentes y no tan perjudiciales. No es lo mismo proyectar un documental sobre Júpiter a niños a que el maestro les explique, con una imagen, con bolas de plastilina manipulables o con una maqueta de Júpiter de fondo lo qué es. La relación personal de los niños con el maestro debe de ser bidireccional, donde el maestro responda ante las actitudes y preguntas de
los niños. Usar la tecnología y sus muchas aportaciones en pos de la explicación de un maestro puede ser muy positivo para la educación, siempre y cuando esta no sustituya a la figura docente. No debemos olvidar, que ahorrar esfuerzo a los niños mostrándoles una imagen de la luna, en vez de invitarles a que realicen una maqueta sobre ella, supone dejar de trabajar con esa maqueta otras áreas como la plástica, el desarrollo psicomotor, los colores o incluso la lengua si luego lo exponen a la clase. Educar a los niños en ciencias es muy útil, siempre que el aprendizaje se haga de una manera correcta. Buscar alternativas para sustituir las pantallas por realidad palpable es una apuesta por la prevalencia de la salud cognitiva de los niños (L´Ecuyer, 2015), pero tampoco podemos negar que las pantallas pueden ser de gran ayuda para mostrarles realidades no cercanas a los alumnos.
Ilustración 15: Uso de aplicación de realidad 3D para trabajar el universo.