1. Capítulo I: La enseñanza asistida por computadora y la enseñanza de los
1.4 Los mapas conceptuales y la enseñanza a distancia 19
1.4.1 La enseñanza a distancia 21
Los profesores universitarios están obligados a despojarse de los conceptos tradicionales y asumir todo lo nuevo desde una posición abierta al cambio con iniciativa y creatividad. Solo de ese modo las transformaciones que se proponen podrán materializarse en la actividad práctica. Si no ocurre así, comienzan las incomprensiones y las tendencias a mantener los mismos métodos y formas organizativas anteriores, lo cual frena y limita el proceso de cambio. Incuestionablemente, en el nuevo escenario de la universalización de la educación superior toca a los docentes impulsar estas transformaciones. (de la Cruz López, 2008)
La educación superior cubana atesora significativos logros, pero es indispensable continuar avanzando en aras del mejoramiento para solucionar los problemas actuales y proyectarse hacia el desarrollo futuro. Por lo que es una necesidad asumir el proceso de formación mediante una docencia cada vez menos presencial, modalidad nueva casi universal en la que se aplican las primeras experiencias, pero que auguran resultados positivos. (de la Cruz López, 2008)
Los modelos de educación a distancia, desde su surgimiento en la década de los años setenta, han utilizado los medios tecnológicos disponibles para propiciar una comunicación educativa bajo presupuestos de separación espacio-temporal de profesores y estudiantes. La aparición de universidades que trabajan exclusivamente la enseñanza a distancia introdujo un primer paso hacia la diferenciación en las formas de dispensar la educación superior. (Noa Silverio, 2005)
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Es por ello que la educación a distancia ha tenido un impulso vertiginoso en los últimos años, debido al gran desarrollo de la informática y las telecomunicaciones (Telemática), lo que ha permitido perfeccionar las tecnologías educacionales y resolver problemas de masividad, espacio, tiempo y llevar el conocimiento más actualizado a quienes lo necesiten sin tener que ausentarse de su puesto de trabajo o de su familia. (Hernández, 1996)
La enseñanza a distancia, como se expresa anteriormente, es un sistema de comunicación masiva y bidireccional que sustituye la interacción personal en el aula del profesor y el alumno, como medio preferente de enseñanza por la acción sistemática y conjunta de diversos recursos didácticos y el apoyo de una organización tutorial que propicia el aprendizaje autónomo de los estudiantes. (Martínez, 1988)
Actualmente la educación a distancia es muy usada dentro del proceso educativo, a pesar de ser un desafío en la enseñanza y aprendizaje, debido a que posee peculiaridades específicas que la distinguen de la educación desarrollada en el aula tradicional. (Pérez, 1995)
Estas distinciones son:
• La separación del profesor y el educando durante la mayor parte del proceso de instrucción.
• El uso de nuevas tecnologías computacionales para la digitalización del contenido del curso.
• La existencia de comunicación bidireccional entre el profesor, el tutor o la institución educativa y el estudiante.
No obstante, Altbach (Altbach, 1990) señala que las universidades convencionales y a distancia tienen muchos rasgos comunes. La fundación de las primeras universidades se remonta al siglo XIII y desde entonces ha primado un modelo académico a lo largo de todo el mundo. Este modelo académico se estableció en la Francia medieval y, tras modificaciones que se han realizado a
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través de los siglos, se puede considerar que aún permanece como patrón universal, patrón que se repite en las universidades a distancia. Es por ello que este autor señala que la esencia de las universidades presenciales se mantiene en las que son a distancia.
Para muchos estudiosos la historia de la educación a distancia se inicia en la década del setenta del siglo pasado, pero para otros comenzó a finales del siglo XIX, con los estudios por correspondencia, por lo que contaría ya con más de 150 años de existencia. Hoy en día se acepta que la educación a distancia ha transcurrido ya por cinco generaciones, las cuales según Noa (Noa Silverio, 2005) son:
1. Estudios por correspondencia. 2. Modelo multimedia.
3. Modelo de teleaprendizaje: videoconferencia y audioconferencia. 4. Modelo flexible: internet.
5. Modelo de aprendizaje flexible e inteligente (agentes).
Un ejemplo de la primera generación con referencias del siglo XIX en nuestro país, fue la óptica martiana acerca de los problemas educativos. José Martí en su afán de coadyuvar a la formación de la niñez latinoamericana, diseñó un proyecto a distancia como una nueva alternativa pedagógica. La vía que utilizó fue la publicación de la revista La Edad de Oro. (Chávez Rodríguez, 1990)
La quinta generación es la nueva visión que surge y se considera producto del desarrollo en los primeros años del siglo XXI. Se basa en agentes autónomos e inteligentes, bases de datos que asisten el aprendizaje, consideradas como la Web semántica educativa (Noa Silverio, 2005). La aplicación APA-Prolog del Centro Universitario de Sancti Spirítus en cooperación con el grupo de Informática Educativa del CEI, usa agentes inteligentes y mapas conceptuales para enseñar Programación Lógica.
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Las posibilidades que brinda la educación a distancia como: facilitar estrategias de educación permanentes, motivar al alumno en el aprendizaje, o dar acceso a la educación a aquellos sectores de la población que por razones de distancia u horario no puedan atender la educación tradicional, son motivos que han incrementado el uso de esta vía de educación, de tal modo que las instituciones que tradicionalmente se han dedicado a una educación "presencial", han empezado a transformar sus cursos presenciales en cursos "a distancia".
Por otra parte, la aplicación de nuevas tecnologías de la información y las comunicaciones en la enseñanza a distancia, facilita la actualización de los contenidos científicos presentados y estimula la atención y participación del alumnado, brindándole a estos una atracción visual que los motiva a interactuar con el medio, de modo que si a estas cualidades se suman funciones para favorecer el desarrollo del pensamiento y las estrategias cognitivas superiores, se asiste a un tipo de recurso ideal para la práctica educativa.(Molina, 2004) Sin embargo, la simple incorporación de estas tecnologías innovadoras no garantiza la efectividad de los resultados, ya que no supone el cambio de materiales, sino una oportunidad para el cambio en la filosofía educativa. Formar estudiantes para que sean capaces de desenvolverse en un contexto de colaboración y de permanente interacción social donde el conocimiento necesario para resolver situaciones cambia constantemente, supone un desafío para la educación superior actual. (Álvares et al., 2005)