Capítulo II Marco teórico
Dimensión 2: Enseñanza para el aprendizaje
De acuerdo al enfoque del Ministerio de Educación (2014), se considera que es la actividad de ejecución de los procesos curriculares en la cual se gesta el aprendizaje, siendo la interacción entre el docente y los estudiantes el medio esencial, respecto al tratamiento del campo temático, para ello, es necesario el uso de las instrumentos de gestión, las herramientas físicas y virtuales, así como la disposición del ambiente idóneo
del aprendizaje en el fomento de las buenas relaciones y el trato sensible para la
comprensión teórica vinculada con la práctica y la reformulación de los conceptos según sea la característica social y temporal de los diversos hechos que se traducen en materias de aprendizaje concordante para el nivel educativo.
En ese respecto, el Ministerio de Educación (2014, p. 47) fundamenta la importancia de los 6 componentes denominados procesos pedagógicos.
Problematización. Este componente es el inicio de las situaciones del aprendizaje, en la misma direcciona el propósito del desarrollo de la competencia, por ello se inicia
formulando la acción retadora, la misma que despierta el interés del estudiante por el conocimiento del campo temático. Por ello es necesario enfrentarlos a desafíos o dificultades a resolver provocando conflictos cognitivos, ya que esto pone a prueba sus capacidades. Es por ello que el maestro debe conocer las características de los estudiantes para plantear una adecuada propuesta.
Propósito y organización. Es la condición de generación del aprendizaje, partiendo desde la concreción en los instrumentos de gestión así como de las actividades propias que se desprenden de los instrumentos de planificación curricular, incidiendo en el conocimiento del tema a ser desarrollado en la sesión, proyecto, unidad de aprendizaje y actividades que debe realizar, con el fin de organizar los equipos de trabajo.
Motivación. Se comprende que es un proceso permanente que va desde el inicio hasta el fin de la sesión, es por ello que en la planificación de las sesiones de aprendizaje se debe tener en cuenta el grado de dificultad, no debe ser muy alto porque causa ansiedad, ni tampoco un grado de dificultad muy bajo porque ocasiona aburrimiento. El reto que se plantea al límite de las posibilidades genera en los estudiantes e interés y concentración. Saberes previos. En este proceso se comprende que todo estudiante sin distinción, tiene vivencias, conocimientos, habilidades, etcétera que han ido adquiriendo a lo largo de su
vida. Recoger los saberes previos es importante porque es el punto de partida, ya que esta información es útil para el maestro para tomar decisiones sobre la planificación.
Gestión y acompañamiento del desarrollo de las competencias. Se comprende que este proceso es fundamental para lograr aprendizaje significativo, donde el maestro observa y acompaña a los estudiantes durante el desarrollo de la sesión, generando espacios de diálogo y discusión. Donde el desarrollo de las competencias debe ser monitoreado permanentemente, para luego hacer una adecuada retroalimentación. Del mismo modo en esta etapa, la mediación del docente resulta importante ya que de ello se asimila los conocimientos así como la concreción de los procesos de reformulación de la experiencia individual y grupal concordante con los procesos de análisis, transformación y
organización de la información.
Evaluación. Se comprende entonces que la evaluación es proceso integral, y permanente que se da desde el inicio hasta el cierre la sesión de aprendizaje, el cual permite valorar los resultados y verificar las competencias que se lograron. Para ello, la observación
sistemática y guiada se traduce en los instrumentos de gestión adecuada a los propósitos de logro de objetivos que deben estar acorde a los desempeños que lleve hacia los estándares de aprendizaje. Del mismo modo, se considera que la evaluación determina los aspectos cognitivos, procedimentales y afectivos de los estudiantes quienes se encuentran dentro de los procesos de cambios generados por la acción guiada y por el descubrimiento de los nuevos procedimientos experimentados en el aula.
Desde otro enfoque Pimienta (2008, p. 4) concibe la evaluación educativa como un proceso sistemático de recopilación de información cualitativa y cuantitativa para enjuiciar el valor o mérito en algún ámbito de la educación (aprendizajes, docencia, programas, instituciones, sistemas nacionales de educación), previa comparación con unas normas y
criterios determinadas con anterioridad y que respondan a instancias de referencias específicas.
De la cita anterior, se comprende entonces que la evaluación de los aprendizajes es un proceso permanente, donde se observa, se recoge y se analiza la información obtenida, con respecto a los procesos de aprendizaje que lograron los estudiantes, con el objetivo de reflexionar, emitir juicios de valor, tomar decisiones pertinentes y oportunas y hacer una retroalimentación.
Asimismo, el Ministerio de educación (2014), plantea que los aprendizajes que reciben los estudiantes deben estar atravesados por la evaluación, desde el inicio de la sesión hasta el cierre, ya que es esencial y permanente. Por lo tanto es necesario distinguir dos tipos, la evaluación formativa y la sumativa o certificadora. Con respecto a la
formativa, es una evaluación que permite comprobar los aprendizajes que se da durante todo el proceso, con el fin de reflexionar de lo que se está aprendiendo y emplear
estrategias que ayuden a mejorar y lograr los aprendizajes esperados. Por ello es necesario generar espacios donde el estudiante se autoevalúe. La evaluación sumativa o certificadora permite dar fe del aprendizaje logrado y verificar y valorar el nivel de desempeño
alcanzado. Para ello es necesario diseñar situaciones de evaluación que exijan la
utilización de capacidades y competencias para resolver retos en contextos de la vida real. La evaluación en el marco de la educación basada en competencias. Según Pimienta (2008, p. 76) plantea que si el nuevo currículo está planteado en base a competencias, la evaluación debe responder hacia el enfoque por competencias. Donde los maestros deben reflexionar sobre su práctica pedagógica, con el objetivo de realizar una retroalimentación y cambios pertinentes a través de estrategias que ayuden a mejorar los aprendizajes de los estudiantes. Sin embargo no se debe de dejar de lado los valores que ayudan a crecer al ser humano, para cumplir la razón de ser llamada escuela integral. De esta manera podemos
contribuir con los estudiantes para que estén preparados y puedan enfrentarse al mundo utilizando las competencias para la vida.
Dimensión 3: Participación en la gestión de la escuela articulada a la comunidad