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El entendimiento con Ibañez

3.) Peron y la relación con Chile

A.) El entendimiento con Ibañez

El proyecto peronista de reeditar el acuerdo ABC (Argentina, Brasil y Chile) buscó alcanzar la unión, en principio económica, de los tres países, integración primaria a la que

se esperaba fuera adhiriendo el resto de los países latinoamericanos. Esta política integracionista emprendida por el gobierno argentino estuvo destinada a tratar de superar las dificultades económico-financieras de nuestro país, creando mercados alternativos y estables para sus producciones, concepto extensible a todo el ambito regional.

Las conversaciones para la puesta en marcha del ABC en este país tuvieron dos etapas bien marcadas de acuerdo al gobierno de turno: uno, entre 1946 y 1952, con el presidente Gabriel Gonzalez Videla; y otro, con su sucesor, el general Carlos Ibañez.

Si bien durante la presidencia del primero se firmó el Convenio sobre Unión Aduanera y Cooperación Económica y Financiera mediante el cual se comprometieron a estructurar vínculos y crear un régimen de unión aduanera, dicho convenio no se pudo llevar a la práctica debido a la oposición política y de la opinión pública, que vieron en dicho convenio el riesgo de ser absorbidos por el “imperialismo” argentino. A ello, hay que sumarle las declaraciones de González Videla que ante un intento de golpe de estado cívico militar acusó a la Argentina de desestabilizar y amenazar la paz de América. En tanto que ,con el general lbáñez si hubo una gran aproximación en materia de política de integracion regional.

Pero dicha política propuesta y puesta en marcha en 1953 - con el Acta de Santiago y el posterior Tratado de Unión Económica Argentino-Chilena rubricados con el Presidente Carlos Ibáñez del Campo- fracasó en cuanto a sus objetivos más altos por la negativa del Brasil a sumarse a tal emprendimiento. Este país ocupaba un papel fundamental dentro de la estrategia argentina del ABC puesto que, la unión de ambos países actuaría como contrapeso de la fuerte alianza que existía entre Río de Janeiro y Washington.

Durante la visita del Presidente lbáñez a Buenos Aires, con motivo de la firma del Tratado entre Chile y Argentina, el mandatario chileno aprovechó una entrevista del corresponsal de "O Mundo", Geraldo Rocha, para invitar a Vargas a participar del acuerdo que acababa de concretar. Su invitación fue refrendada poco más tarde por el presidente argentino: " Hubiera deseado -declaró Perón ante el mismo medio- y esto lo conoce el presidente Vargas, que este pacto se hubiera realizado ya hace tiempo con Brasil y estamos pronto a realizarlo en cualquier momento sobre las mismas bases justas y convenientes. Creo que la creación brasileña del ABC podría tener hoy mas actualidad que nunca y en el futuro será quizás impuesta por las circunstancias. El año 2000 nos encontrará unidos o, si no, tal vez dominados. Nuestra responsabilidad es tremenda. Si no estamos a la altura de nuestra misión histórica seremos severamente juzgados por la generación de ese año"69.

Sin embargo, el acuerdo argentino-chileno fue interpretado tanto en Brasil como en otros países de la región como una muestra palmaria de los deseos expansionistas del peronismo, despertando enormes críticas y oposición.

En cuanto a Chile, el general lbáñez fue un convencido de la necesidad de la integración económica y espiritual. Ibáñez tuvo que luchar duramente para embarcar a Chile en el Acta de Santiago: la oposición no le dio tregua, y lo derrotó en las elecciones de mayo de 1953, inmediatamente posteriores a la firma del Acta. Para uno de sus mayores críticos, Alejandro Magnet, “fue un grave error del presidente presentar los acuerdos como una iniciativa personal, pues por entonces existía en Chile una voluntad nacional favorable a la integración con la Argentina”70

.

Pero algunas declaraciones de funcionarios peronistas y de incluso del mismo Perón causaron algunos problemas al gobierno chileno. Un ejemplo de ello, son las manifestaciones del mismo Perón que dijo: “regalaremos a Chile la carne y el trigo que su

69 Ver, Saavedra Marisol: "Peronismo y Antiperonismo en Chile y Brasil". Todo es Historia. N° 369. Pag. 10 70 , Magnet Alejandro: "Nuestros Vecinos Justicialistas". Del Pacifico. 1954. Pag. 190

pueblo necesita” y agregó: “si quieren anexarse no hay problemas”71. Estos dichos no fueron bien recibidos en Chile.

Otro de los problemas que debió enfrentar Ibáñez fue la propia característica de su movimiento, “una fuerza inorgánica, casi sentimental” tal como él mismo lo definiera en carta a Perón del 25 de marzo de 1953. Ibáñez no era un líder carismático, sino un ya "viejo" caudillo militar que había perdido relación con las nuevas promociones de oficiales jefes. Lo sostenía su nacionalismo.

En lo que respecta a las fuerzas políticas, tanto los radicales, conservadores, socialistas y comunistas se opusieron a cualquier entente con el peronismo. Ese factor interno, dadas las malas relaciones de Vargas, Perón a Ibánñz con sus respectivas oposiciones, se encontraba irremediablemente lejano.

A pesar de todo, el peronismo que fue muy popular en Chile, se encontró en retroceso para mediados de 1953, es decir para cuando se firmó en Buenos Aires el Tratado complementario del Acta de Santiago.

En dos discursos en Buenos Aires, pero dirigidos a su frente interno, Ibáñez expresó: “el Tratado exalta la acción mancomunada por parte de todas aquellas naciones a las cuales aproximan lazos geográficos, vínculos históricos e intereses económicos y culturales”.En su otro mensaje dijo: “vivimos en una época en que operan cambios profundos sobre la realidad international. Las conquistas del ingenio humano y el desenvolvimiento de la civilization han ido modificando, paulatinamente, los viejos conceptos sobre fronteras económicas, a imponiendo cada día con mayor fuerza una corriente de cooperación y solidaridad internacionales...a ello se debe que el impulso natural de los pueblos se dirija, primero, a la formación de bloques homogéneos entre países limítrofes y después alas uniones continentales, como es el ejemplo del occidente europeo”72