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ENZIMAS "RAYOS ENZIMÁTICOS" Y TRATAMIENTO DE ENFERMEDADES

EL TRATAMIENTO DEL CONTACTO MANUAL EL EXPERIMENTO DE LA CEBOLLA

ENZIMAS "RAYOS ENZIMÁTICOS" Y TRATAMIENTO DE ENFERMEDADES

Stempell, en referencia a este fenómeno, dijo que los rayos no se deberían llamar ultravioleta, sino "rayos vitales"; y, casi al mismo tiempo, en Alemania se vino a utilizar el término "lebens-kraft", pues en tales casos, los rayos han sido considerados como una fuerza vital, es decir, una fuente de vida o fuerza que da vida, con la que, ni que decir tiene , también estamos dotados.

He creído durante mucho tiempo que existen tales rayos. ¿Cómo? y ¿dónde?. Deseo responder que los rayos salen de los dedos. Salen en forma radial y en ángulo recto de la superficie de las manos. Cuando las palmas de ambas manos se unen con fuerza, y los dedos se aprietan unos contra otros, y las manos se unen de esta forma como en gesto de oración, los rayos salen con mayor fuerza. Cuanto más veces se realice esto (de forma individual o en grupo) mayor número de rayos se radiarán y serán más intensos cuando la persona ponga su voluntad en hacerlo.

No hace falta decir que el carácter y el poder de tales rayos dependen de la actitud mental de la persona. Por ejemplo, cuando una madre amamanta a su hijo en la actitud de ternura amorosa, el brillo puede ser observado sobre sus pechos; mientras que, por otro lado, cuando la lactancia materna se hace simplemente de una manera superficial no se puede observar tal fenómeno. O cuando un sacerdote entona un sutra en una actitud espiritual, la luz puede ser vista sobre su cabeza. Pero a veces una luz impía puede ser vista alrededor de su cintura. Aquí me limitaré a sugerir que la posición de la luz puede ser alterada con la actitud de la mente.

Es un hecho que un tipo de luz, aunque invisible para los ojos y la mente vaga, resplandece en el cuerpo; una fuente de vida, que es llamada: ‘Enzima’. Usted puede llamarla "rayos vitales" o "rayos enzimáticos," no importa.

Quiero decir que la vida de todo ser viviente depende de las enzimas y que cuando las enzimas se activen y se pongan en funcionamiento, los rayos vitales serán irradiados desde ellas y la división celular y la vida pueden continuar.

ENZIMAS "RAYOS ENZIMÁTICOS" Y TRATAMIENTO DE ENFERMEDADES

No se puede hablar de la vida sin tocar el tema de las enzimas. "Hay tres factores", dice Nelcouvrie, que componen el universo, es decir, la materia, el éter en el aire, y la vida. Y la unidad de medida de material es el elemento, del éter del aire es el electrón, y de la vida es la enzima.

La enzima es un producto protoplasmático de la célula viva, incluso una pequeña cantidad de enzimas dará lugar a un cambio químico de cierta cantidad de estromas.

"La célula", dice Franz Hoffmanstahl "es un laboratorio, y cada enzima es un químico trabajando en ella." El cuerpo humano está constituido con una masa de células, y un grupo de enzimas, o sustancias químicas que trabajan en las células, siempre se esfuerzan por ayudar a las diversas funciones vitales en el cuerpo para ir asegurando sin problemas el suministro adecuado de enzimas. Y por lo tanto si cualquier órgano del cuerpo se descontrola, el suministro de enzimas pierde su equilibrio, y la enfermedad inmediatamente se desarrollaría.

Cheiro, un famoso quiromántico de Inglaterra, dice en su libro "Quiromancia para Todos", en Londres. "En cuanto a lo que se conoce como los corpúsculos, Meissner, en 1853, demostró que estas pequeñas sustancias moleculares se distribuyen de una manera peculiar en la propia mano. Se encontró que en las puntas de los dedos eran 108 por línea cuadrada, con 400 papilas; para dar luz sobre ciertos tipos distintos de vibraciones, y que en las líneas rojas de la mano eran más numerosas y por extraño que parezca, se encuentran en filas individuales rectas sobre las líneas de la palma de la mano. Los experimentos que se realizaron sobre estas vibraciones, demostraron que, después de un poco de estudio, uno claramente puede detectar y reconocer las crepitaciones relacionadas con cada individuo. Ellas aumentan o disminuyen en cada fase de la salud, el pensamiento, o la excitación, y se extinguen en aquel momento en que la muerte domina a su víctima. Unos veinte años más tarde, los experimentos se realizaron con un hombre de París, que tenía un sentido anormalmente agudo del oído (compensación de la naturaleza por su falta de vista, ya que había nacido ciego). En muy poco tiempo este hombre podía detectar el más mínimo cambio o irregularidad en estas crepitaciones, y a través de los cambios fue capaz de decir con una exactitud maravillosa la edad que tenía cada persona, y lo cerca que estaba de la enfermedad, e incluso de la muerte".

estos corpúsculos originan constantemente ciertas crepitaciones o vibraciones diferentes, incluso bajo condiciones ordinarias. Simplemente uniendo las palmas de ambas manos y manteniéndolas cerca de la punta de la nariz, la fuerza de estas vibraciones o crepitaciones se intensifican extraordinariamente. No es de extrañar que un sacerdote japonés de la secta Zen una vez remarcó el hecho lamentable que de entre un gran número de sus discípulos sólo había unos pocos que podían emitir cualquier sonido de la mano. Es muy importante para este caso, mantener los codos más altos que el nivel del corazón.

Como se tarda unos 28 minutos para que la sangre complete 70 circulaciones por todo el cuerpo, es necesario mantener las manos en alto por encima del nivel del corazón durante 40 minutos, haciendo alguna concesión para la preparación de la práctica.

Tan pronto como uno empiece a practicar esto, dos elementos antagónicos, como son las enzimas constructivas y destructivas, o más claramente, los propios nervios, los nervios cerebrales y los nervios autónomos, arterias y venas, ácido y base, reposo y movimiento, todo lo que tiene que ver con las enzimas, se disputarán entre sí la supremacía y finalmente se establecerá un equilibrio deseado entre ellos. Tal condición en la que la mente y el cuerpo hayan alcanzado un punto de equilibrio también puede ser llamada "Tempéré."

Si uno va a practicar este ejercicio de la manera adecuada durante 40 minutos completos, los bucles de capilares en las palmas de las manos que se han torcido recobrarán su posición correcta y esto a su vez estimulará la producción de "Rayos-Enzimáticos."

Para estar seguros, los animales de cuatro patas no hacen esto. Ellos, en lugar de hacer lo mismo, lamen la parte lesionada del cuerpo, se puede explicar por el hecho de que no pueden utilizar sus patas delanteras tan libremente como el hombre es capaz de utilizar sus brazos.

¿Entonces, cuál es el poder que se crea uniendo las palmas de las manos?, ¿es acaso bioelectricidad?, ¿Son iones?, ¿o son rayos- vitales?.

Ninguno de estos términos parece expresar adecuadamente lo que se intenta. Yo he empleado, por lo tanto, y por el bien común, el término "Rayos-Enzimáticos". Sin embargo, el fenómeno que el término pretende explicar es de una naturaleza que sería imposible explicarlo sólo desde el punto de vista de la ciencia física, porque en

este fenómeno están involucrados tanto factores mentales como espirituales. Sólo se necesita, después de todo, que el lector se dé cuenta de que este tratamiento de Contacto Manual fortalece el trabajo de las enzimas constructivas en el paciente, que les permite competir con las enzimas destructivas y de esta manera disminuyen los obstáculos hacia la recuperación.

EL TRATAMIENTO POR EL CONTACTO MANUAL COMO LO