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ESCENA INT CUARTO CABAÑA NOCHE

sobre el misterio que ese grupo representa y sobre cómo la única forma de entender qué pasa al frente es si acepta la invitación que le ofrecen Emma al principio se muestra con

51. ESCENA INT CUARTO CABAÑA NOCHE

Es una noche muy despejada y deja entrar bastante luz de la luna por la ventana del cuarto. EMMA y ALBERTO están acostados boca arriba en la cama uno al lado del otro con cierta distancia y con los ojos bien abiertos. La luz que entra por la ventana no es uniforme y crea sombras muy marcadas en los rostros de ambos. Se escucha el sonido distante no muy alto de algún bolero de Pedro Vargas que viene de la cabaña de RUIZ.

EMMA

Hoy me llamó Eduardo.

ALBERTO

¿Quién?

EMMA

Eduardo, mi editor.

ALBERTO

Ah, claro. ¿Qué dijo?

EMMA

Piensa que me estoy escondiendo de la gente… Parece ser que la

casa editorial lo está

presionando mucho para que yo termine algo.

ALBERTO

Humm…

EMMA

Acaban de tener un fracaso muy feo… El libro que publicaron este mes resultó un fiasco. Se arriesgaron con un autor muy joven…

EMMA hace una pausa y gira su cabeza hacia ALBERTO.

EMMA

Piensan que pueden ir escribiendo historias así no más… Sin vivir nada, sin leer nada, sin madurar un poco…

Tienen alguna vaga experiencia con el mundo, y sienten que ya pueden crear

personajes e indagar sobre los

problemas del ser humano… En fin…

ALBERTO

No te preocupes… He estado

pensando mucho, y creo que tengo una idea para un negocio que no tiene pierde. EMMA Háblame de la niña. ALBERTO ¿Cuál niña? EMMA La de la cabaña de al frente. ALBERTO

No hay nada que decir…

EMMA

Pero hoy venían hablando muy entretenidos.

ALBERTO

Tampoco hay mucho con que

entretenerse acá.

EMMA se sienta en la cama.

EMMA

No te quiero pelear… Sólo tengo curiosidad. Hoy la vi con unos señores muy raros…

Se produce un silencio entre los dos.

EMMA

Aunque sea dime su nombre.

ALBERTO

No se como se llama.

Como quieras…

ALBERTO

No se nada. Que vino con él papá. Eso es todo.

EMMA

Debe ser el señor de bigote que le pegó.

ALBERTO (consternado)

¿Qué le pegó? ¿Cómo así? EMMA

Sí, hoy lo vi.

ALBERTO

Tengo mucho sueño…

EMMA

Sí claro. Pero eso sería algo en lo que te podrías entretener.

Digo, averiguar algo de esa

gente. No se, por diversión.

ALBERTO

¿Diversión? Esa palabra no es muy utilizada en tu vocabulario.

EMMA

Ah, bueno en fin, haz lo que quieras.

EMMA se vuelve a acostar y le da la espalda a ALBERTO. ALBERTO sube sus manos y las mete detrás de su cabeza y sobre la almohada, y se queda mirando al techo.

52. ESCENA. EXT. BOSQUE DE ÁRBOLES ALTOS – DÍA

El día está muy gris. Vemos el bosque de árboles altos. Se oye muy fuerte el sonido de un trueno. El viento mueve las hojas de los árboles.

53. ESCENA. INT. CABAÑA – DÍA

El día sigue muy gris. Vemos por medio del vidrio de una ventana, la entrada de la cabaña de al frente, a ALICIA sosteniendo un rifle Express de doble carga apuntado hacia la copa de un árbol y a FERNANDO, el mayor

de los hermanos, que la ayuda a sostener y apuntar el rifle. FERNANDO sostiene el rifle abrazando a ALICIA por detrás, quedando ambos muy pegados. ALICIA se ríe y deja caer el rifle al suelo, y FERNANDO le dice cosas que no escuchamos y vuelve y la ayuda a alzarlo. Vemos a EMMA observando la escena por la ventana, y escuchando las risas y murmullos distantes. Volvemos a ver el juego de coquetería de ALICIA y FERNANDO que no ha cambiado mucho. Ahora vemos un poco más hacia la cabaña y vemos a RUIZ parada en la terraza de su cabaña mirando en dirección a ALICIA y FERNANDO. RUIZ les grita algo que no oímos y luego ALICIA sale corriendo hacia la casa. JAIRO sale de la cabaña y baja junto con RUIZ las escaleras y se montan en la camioneta. Luego empieza a llover de repente fuertemente y FERNANDO corre a la camioneta. EMMA sigue observando y oímos fuera de campo la camioneta que arranca y sale. Afuera se escucha la fuerte lluvia que cae.

54. ESCENA. INT. CUARTO CABAÑA – DÍA

Por medio de un vidrio mojada vemos el exterior de la cabaña de RUIZ y la vegetación que la rodea mientras cae la fuerte lluvia. Giramos sobre el mismo eje y vemos a ALBERTO acostado en la cama de su cuarto. ALBERTO tira una pelota de caucho que oímos pega contra una pared de enfrente suyo y vuelve a caer en sus manos. Esto lo hace repetidas veces con la misma cadencia, generando un sonido constante y monótono.

55. ESCENA. INT. SALA CABAÑA – DÍA

EMMA está sentada frente al computador que está sobre la mesa de madera y escribe frenéticamente en él. Tiene un cigarrillo prendido en su mano derecha que se consume solo, sin que ella lo fume. Oímos el golpe seco y constante que viene del cuarto y que es producido por la pelota de caucho que tira ALBERTO. Cada vez que suena, EMMA reacciona involuntariamente, contrayendo la expresión de su rostro levemente. EMMA detiene su escritura y le da una larga bocanada a su cigarrillo.

56. ESCENA. INT. CUARTO CABAÑA – DÍA

ALBERTO acostado sobre la cama recibe la pelota en su mano al tiempo que se incorpora rápidamente. Se acerca a la ventana del cuarto y observa.

57. ESCENA. INT. SALA CABAÑA – DÍA

EMMA sigue sentada en la mesa junto al computador y apaga el cigarrillo sobre un cenicero. El golpe de la pelota ha cesado por completo. Se dibuja una sonrisa en la cara de EMMA, quien en seguida reanuda su escritura. Escribe un momento hasta que oímos ahora dos golpes de distintos tonos, uno detrás del otro. EMMA para de escribir después de escuchar la combinación de golpes 6 veces, y se toca la cara mostrando desespero.

58. ESCENA. INT. CUARTO CABAÑA – DÍA

ALBERTO sigue junto a la ventana del cuarto, que deja ver la lluvia que sigue afuera, mientras tira la pelota, haciéndola rebotar primero en la madera del piso y luego en la de la pared. Hace esto repetidas veces, hasta que mira en dirección a la cama. EMMA se está sentando en ella.

Alberto… Yo no se cómo decirte esto. No se como explicártelo. Pero…

ALBERTO deja de tirar la pelota, y mira en dirección a la ventana, dándole la espalda a EMMA. Ahora volvemos al rostro de EMMA que habla tranquilamente.

EMMA

No se si piensas que lo que hago es como un juego o algo así.

ALBERTO

Estoy aburrido.

EMMA

¿Por qué no lees algo?

EMMA hace una Pausa.

EMMA

¿Qué pasó con tu libro?

ALBERTO

Me aburrí… Pero si quieres…

EMMA

¡No, no! Después lo terminas…

Vemos a ALBERTO mirar por la ventana. Vemos la cabaña de RUIZ mientras cae la lluvia. Al fondo oímos a EMMA.

EMMA

Te voy a explicar algo que ya te he dicho… No se si me entiendas, pero cuando estoy trabajando en

una novela me cuesta mucho

meterme en ese pequeño mundo que estoy creando. Meterme en los personajes que escribo, en su forma de hablar, de ver el mundo, y cada vez que algo me interrumpe, me saca de eso que tanto me ha costado.

ALBERTO (muy serio)

Yo entiendo… He estado pensando…

devuelva a Bogotá… No me gustaría dejarte sola, pero no tiene sentido que esté aquí… Además tengo que arreglar mis negocios, no estoy produciendo, y eso no me gusta, me siento inútil…

EMMA (preocupada)

No se… pero… no me gustaría quedarme sola, además con esa gente de al frente, que no

sabemos… ¿te parece correcto

dejarme sola?

ALBERTO vuelve su cara a EMMA.

ALBERTO (un poco molesto)

¿Qué se supone que haga

entonces? Mal porque me quedo, mal porque me voy… ¿Emma qué quieres de mí entonces?

EMMA

No se, apoyo…

ALBERTO vuelve y mira hacia la ventana. Ahora vemos por medio del vidrio que ALICIA sale de su cabaña y mira a ALBERTO desde la terraza. EMMA continúa hablando.

EMMA

Tú no entiendes…

ALBERTO mira a ALICIA con una sonrisa. ALICIA lo saluda emotivamente y le hace señas mostrándole que salga de la cabaña. ALBERTO le muestra la lluvia. EMMA continúa hablando mirando hacia delante, sin notar los movimientos de ALBERTO.

EMMA

Hay un punto en el que no lo resisto más… ¿Sabes? Toda esta

ansiedad… es cómo si me

estuvieran aprisionando, ¿me

entiendes?

ALBERTO

EMMA

Yo se que el problema es mío, y de nadie más… Pero…

ALBERTO mira por la ventana a ALICIA y le hace señas que lo espere. Vemos frontalmente el hermoso rostro de EMMA.

EMMA (recitando)

No hay consuelo más hábil que el pensamiento de que hemos elegido nuestras desdichas.

ALBERTO voltea a mirarla.

ALBERTO

Sí… tienes razón…

EMMA

(corrigiendo a Alberto)

Borges tenía razón.

ALBERTO ¿Cómo? EMMA La frase no es mía, es de Borges… ALBERTO

No, digo que tienes razón, que no te debería dejar sola aquí. Ya te dejo en paz, ponte a escribir.

EMMA

(incorporándose de repente)

Sí.

EMMA sale del cuarto y ALBERTO se queda parado dándole la espalda a la ventana mientras mira a EMMA salir del cuarto.

59. ESCENA. INT. SALA CABAÑA – DÍA

EMMA está sentada escribiendo frente al computador. Todavía oímos la fuerte lluvia. Vemos pasar a ALBERTO por detrás de ella y salir por la puerta sin que EMMA lo note.