LETRAS VASCAS
168 ESCRITORES EN TOTAL ESCRITORAS PORCENTAJE COMENTARIOS CRÍTICOS SOBRE LOS LIBROS
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La autora Miren Agur Meabe parece referirse a esa participación colectiva, cuando, respondiendo a cuestiones planteadas por Eider Rodríguez y publicadas en la obra Idazleen
gorputzak (Los cuerpos de las escritoras), menciona y desarrolla la
idea de la “hermandad compartida”169 . Diríase que las autoras hemos de leer lo que otras mujeres han escrito. Ello resulta fácil de comprender, dado que la mayoría de las escritoras no escribimos ni publicamos nuestra obra, generalmente, sin haber realizado previamente una atenta lectura de la obra de los hombres. Y es que, aun hoy en día, nuestros modelos de escritura están condicionados por la norma que ha prevalecido hasta el presente; en consecuencia, debemos lidiar en el campo de juego establecido por la crítica literaria y el canon vigente, si queremos reafirmarnos en nuestra condición de escritoras modernas y actuales.
AÑO
168 ESCRITORES EN TOTAL ESCRITORAS PORCENTAJE COMENTARIOS CRÍTICOS SOBRE LOS LIBROS
2016 207 60 29 % El 21 % de las críticas se refiere a obras de escritoras, lo que supone que se reseña un tercio (33,33 %) de toda la obra publicada por mujeres. 2017 200 63 31 % El 37,5 % de las críticas se refiere a obras de escritoras, lo que supone que se reseña un 28,8 % de toda la obra publicada por mujeres. 2018 200 70 35 % El 33,3 % de las críticas se refiere a obras de escritoras, lo que supone que se reseña un 32,62 % de toda la obra publicada por mujeres.
Tabla 5. RESEÑAS REALIZADAS A LAS ESCRITORAS, EN COMPARACIÓN CON LAS REALIZADAS A LOS ESCRITORES
críticas sobre la obra de las autoras, recogidas en la plataforma ELA de la Universidad del País Vasco a partir de los datos de 2016, 2017 y 2018. Ello permite abordar la recepción de la obra literaria de las escritoras, de lo cual se concluye que las autoras han sido menos reseñadas que los autores. Junto a los libros escritos en euskera, encontramos también cinco o seis críticos literarios, de entre los cuales uno o dos son críticos profesionales.
Se aprecia claramente que la cantidad de mujeres que ha publicado libros durante esos tres años asciende, aproximadamente, al 30 %. El porcentaje de autoras de reseñas literarias también es similar.
No puede dejar de destacarse que las autoras de críticas y reseñas comentan más obras de escritores que de escritoras, lo que, por otro lado, es lógico si tenemos en cuenta que el porcentaje de hombres que publican es más elevado.
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Escritoras en euskera: creadoras y agentesParece clavada en el cerebro de las escritoras la idea de que cuanto escriben podría haber sido escrito por cualquier mujer y, por lo tanto, se acepta sin mayor objeción que pertenecemos a un colectivo de autoras, a una mujer- colectiva que está escribiendo el mismo libro.
Para lograr analizar y superar esos prejuicios, es imprescindible reivindicar nuestra pluralidad, incluso en la búsqueda de cuanto todavía no hemos interiorizado o percibido: ideas, metáforas, experiencias, alegrías, belleza… ¿Por qué leer, entonces, lo que han escrito otras autoras? La respuesta ha de ser personal, individualizada… pero compartida. Es muy posible que las autoras creen para dar con lo que no aún no ha sido leído ni escrito, según los modelos literarios estandarizados; en definitiva, la motivación por concebir lo que todavía no ha sido escrito puede resultar una motivación importante para leer la obra escrita por mujeres, y la antes citada hermandad puede estar anunciando que existe, en la literatura vasca escrita por mujeres, un mensaje aguardando a cualquier mujer que en un determinado momento aporte la intuición e intención que les permita desvelarlo.
La lectura nos hermana en busca de ese mensaje oculto que cada cual interpreta para sí, la lectura nos liga, nos socializa. Ahí reside la aportación que las escritoras podemos hacer como lectoras en esta fase de recepción y lectura. Tal y como Andoni Eizagirre Eizagirre comentó al analizar la perspectiva pragmática de las investigaciones científicas, “socializar” la ciencia posibilita reflexionar sobre el conocimiento natural y el orden social170.
Que las escritoras conozcan el trabajo de otras autoras es muy relevante si deseamos establecer un plan adecuado que se encargue de la recepción de las obras. Muchas escritoras e investigadoras tardan en analizar las obras de otras autoras, y ser conscientes de esta responsabilidad es clave para provocar la transformación de las letras vascas. No somos conscientes de que, en nuestra sociedad, apenas llama la atención que los hombres escojan en su ocio las creaciones (en cualquier disciplina) de otros hombres. Al contrario, las mujeres tendemos a empezar justificando, en la mayoría de los casos, los parámetros con los que hemos argumentado, cuando elegimos la obra creada por mujeres.
“La razón científica es producto histórico y colectivo; los estilos de razonamiento, los principios (teóricos, sociales y pragmáticos) que guían la actividad científica, los modos de vida (estructuras de producción, redes socio-institucionales, políticas de la ciencia) que producen y condicionan nuestros conocimientos y las dimensiones epistemoló- gicas de nuestras realidades naturales y sociales” in “Un enfoque pragmático para los estudios de ciencia: los sujetos epistémicos, prácticas científicas y representación de posibilidades no deseadas” in J. Arpal, J.; Mendiola, I., (ed.) Estudios sobre cuerpo, tecnología y cultura, pág. 49.
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Podría profundizarse más al respecto, pero lo dicho es suficiente para deducir la conclusión general: se debe considerar la obra de las escritoras en euskera digna de ser leída, pues solo así será posible su recreación y reinterpretación.
5.5. CÓMO RECREAR LAS OBRAS
Arreta, Arret! (Atención, detente). Se trata de una exclamación
para llamar la atención sobre algo o para que el interlocutor se detenga. Arret! Debemos parar. La lectura exige atención, dedicar nuestro tiempo personal e íntimo a una intermediación. Un tiempo y un espacio para alcanzar una realidad creada por las palabras… He ahí el espacio del arte.
La lectura exige intentar comprender, alcanzar un espacio y un momento que detienen el ritmo de trabajo; la lectura requiere nuestra plena atención, exige a nuestro cuerpo replegarse sobre sí mismo, exige a nuestro cuerpo que acceda a abandonar las mecánicas externas.
Ciertamente, no puede obviarse la perspectiva de la industria literaria, pues comprar representa un acto de consumo. Fomentar (ergo vender) la obra escrita por mujeres requiere también de una política de consumo, y la industria literaria no puede prescindir de esas estrategias.
Es posible que el mercado del libro esté en crisis, pero se sigue escribiendo y publicando en grandes cantidades; es más, la literatura escrita por mujeres sigue ocupando muchas baldas en los centros comerciales, a pesar de que esos libros no estén, a menudo, en euskera, tal y como puede comprobarse en las escasas secciones de libros.
A veces, un libro concreto conquista al lector, pero nadie le hace una mención especial. Otras veces, debe conquistar primero a los críticos. Y eso no siempre ocurre.
Finalmente, la recepción de obras escritas por mujeres no implica, por supuesto, que se trate siempre de una recepción positiva; pero no debemos aceptar las críticas, ni para bien ni
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Capítulo V • Letras vascas
No olvidemos que en las letras vascas ocurre todavía lo que Bizenta Mogel afirmaba de los cuentos de viejas: en los diálogos entre mujeres se aprecia a menudo el desconoci- miento mutuo.
“Sólo se puede salir del círculo encantado de las legenda produciendo el modus legendi que las reproduce como tales, es decir, como objetos merecedores de ser leídos, y leí- dos como objetos intemporales de un deleite meramente estético. (...) El análisis del discurso crítico sobre las obras es en efecto a la vez un requisito crítico previo a la ciencia de las obras y una contribución a la ciencia de la producción de las obras como objeto de creencia” Las reglas del arte, pág. 445.
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para mal, que se viertan por el mero hecho de que somos mujeres. Los lectores y las lectoras deberían reconocer que las obras escritas por mujeres merecen ser leídas.
Un argumento importante al respecto es que todos los libros editados deben su publicación a que han sido aceptados por un grupo de lectores y lectoras o de investigadores e investigadoras; pese a ello, no recibir ninguna crítica deja a los escritores y las escritoras abatidas, por regla general. Muchas escritoras han reconocido que es ahí donde reside la razón por la que presentan sus trabajos a certámenes literarios. En estos últimos años, cada vez son más las mujeres premiadas, la mayoría de las veces sin saber nada de su autora y, en ocasiones, dándola a conocer tras la publicación de la obra. Podríamos decir que muchos libros poseen, antes de ser publicados, un sello de autenticidad que ratifica que se trata de una creación digna de ser leída171.
No obstante, ¿qué consecuencias tiene ese sello? En el caso de los premios literarios, la obra suele pasar desapercibida cuando la ganadora es mujer.
Como principal conclusión, no puede dejar de subrayarse que las obras escritas por mujeres merecen ser leídas. Y para que la recreación y la reinterpretación promovidas por profesores de literatura, críticos literarios, periodistas y por el ámbito de la cultura en general tengan en cuenta los libros escritos por ellas, es necesario, como afirmaba Pierre Bourdieu, que su obra sea considerada “digna de ser leída”172.