Capítulo 2. Conceptos e investigaciones sobre igualdad, políticas públicas,
2.3. La escuela
Las políticas públicas para la educación atraviesan a la escuela. Una de las investigadoras más prolíficas al respecto es Elsie Rockwell (2018)16, de quien recuperamos varios antecedentes. Para la autora la escuela es “uno de los lugares privilegiados en que se encuentran el Estado y las clases subalternas” (p. 58), es imposible encontrar dos escuelas iguales, ya que son producto de una construcción social permanente, por lo que no es previsible, ni es un reflejo del sistema de dominación (pp. 60-75). En la escuela hay residuos de su historia institucional y de la historia social, de la que no puede desmarcarse, porque en ella influyen tanto las externalidades, cuanto los intereses internos (p. 131). Así se requiere analizar el contexto histórico de las escuelas y las perspectivas de sus agentes.
A la escuela, se le pide formar generaciones poseedoras de conocimiento, pero en la escuela se privilegian ciertos aprendizajes por encima de otros, así la tarea de producir aprendices, tiene desafíos que para Rockwell (2006) son explicados en la Sociología de la Educación a través de dos corrientes teóricas:
- La primera, es la teoría de la resistencia, postulada de Willis (1977), quien señala que aquellos estudiantes provenientes de grupos sociales cuyos saberes y valores son lejanos al medio académico, tienden a desplegar una cultura anti- escolar.
- La segunda, es la teoría de la reproducción de Bourdieu & Passeron (1970) que vinculan el éxito escolar y al capital cultural. Así la escuela reproduce la estructura social, donde quienes carecen de capital cultural quedan en los márgenes.
55
Rockwell (2006) propone unir esas dos teorías ya que para ella en lo cotidiano, existe una mezcla de acciones, algunas que en efecto abonan a la reproducción de las estructuras, mientras otras permiten la apropiación del capital cultural y la resistencia:
los estudiantes participan en la interacción escolar de manera más dinámica de lo que suponen las nociones de una competencia comunicativa deficiente o un código restringido. Siempre se entretejen en la trama de la reproducción procesos de apropiación real del conocimiento y de resistencia frente a la discriminación social (p.35)
Mientras para Rockwell (2018) la escuela es un espacio aprovechado por algunos, que les permite la adquisición de conocimientos y no es posible calificarla – exclusivamente- como una máquina reproductora de la estructura social. Otra autora Lareau (2003) puso su foco de atención en dos aspectos. El primero, mostró que las medidas homogéneas y estandarizadas, formuladas por los Estados, para proveer la misma escuela, opera como una McDonalización de los servicios educativos17. En el segundo, la autora señala que el rol de las familias desequilibra ese esfuerzo; sostiene que las familias pobres ven limitadas sus experiencias de aprendizaje a la escuela, la familia y el barrio; mientras las familias con mayor solvencia económica, brindan a sus miembros experiencias extraescolares, entre esas, las actividades artísticas, las deportivas o las de fortalecimiento de aprendizajes, lo que les dota de ventajas, que no pueden nivelar la escuela igual u homogénea. En tal sentido, es difícil lograr resultados iguales. Nosotros pensamos que estudiantes de escuela ubicadas en sectores pobres podrían obtener buenos promedios si la escuela considerara los saberes y prácticas provenientes de otros entornos culturales y sociales; esto implicaría, dotar de mayor autonomía pedagógica para que los mecanismos de evaluación puedan responder a las realidades locales.
¿Por qué los Estados se esfuerzan por homogeneizar los servicios educativos? Para Krawczyk & Vieira (2007) quienes estudiaron las reformas educativas de México, Argentina, Brasil y Chile, la respuesta está en “la lógica de regulación instaurada por la nueva etapa del capitalismo. Este escenario, nos permite sostener la hipótesis de que el centro de la reforma no es la institución escolar, tal como es proclamado, sino la lógica y las instancias de regulación social.” (p. 74). Esa sería la razón por las que, los diferentes organismos internacionales, animan los países a instalar los mismos sistemas
17 Término acuñado por George Ritzer (1996), un servicio de comida rápida de Mc. Donald pretende ser el
56
de monitoreo, gestión y evaluación educativa, pues hoy el capitalismo requiere consolidar información y estandarizarla o McDonalizarla, como lo explicó Lareu.
El monitoreo y evaluación escolares descansan en el imaginario de que los instrumentos de recolección de la información son registros fieles de lo que sucede en cada estudiante y escuela. Sin embargo, como dice De Certeau (2000) “los datos cifrados no tienen más validez y pertinencia de los que las condiciones de su recopilación” (p.36) y lo único que interesa es el uso cultural que se le otorga. Que actualmente deriva en dos consecuencias. La primera, legitima una jerarquía educativa de vencedores y vencidos como afirmaba Dubet (2005). La segunda, asimila los instrumentos y resultados a lo objetivo y real.
Mientras las ideas de Rockwell (2006) abren una esperanza al reconocer la agencia social y un tejido más complejo de interacciones. El análisis de Laureu (2005) señala que la igualdad en educación no es posible por las acciones de los núcleos familiares que escapan a la escuela igual. Lo señalado por Krüger, Massey y Saraví advierten de las consecuencias de la segmentación de los servicios escolares. Los análisis de Saraví (2015) muestran que los servicios educativos difieren si estos son públicos o privados, las familias pobres usan los servicios públicos, pero su oferta es acotada; mientras que las familias que pueden costear una educación privada, sus estudiantes reciben actividades complementarias que rebasan lo planteado en el currículo básico. Sin embargo, como dice Rockwell en lo cotidiano se producen muchos más fenómenos, por lo tanto, se requiere recuperar los significados, apropiaciones y usos que hacen los agentes escolares, en la cotidianeidad, respecto a la igualdad en educación y hacia allá dirigiremos nuestro esfuerzo en los capítulos 4, 5 y 6.