Capítulo III: La inestabilidad de los sujetos posmodernos dentro de la sociedad
3.1 El espacio y tiempo, determinantes en el comportamiento de los sujetos
cambiante, cada quien puede decidir en qué lugar estar o a dónde ir, dónde vivir, si moverse o quedarse. Todo lo contrario ocurre con el tiempo, éste es impuesto e inmutable, hasta el momento no existe la manera de viajar en él, no se puede ir al pasado ni al futuro, nadie escoge qué tiempo quiere vivir, es un solo presente en el que la movilidad se hace dentro de él. El tiempo es impalpable, invisible, no tiene figura, sus referencias son el día, la noche (oscuridad, luz), frío o calor; también es dictado por objetos físicos como los calendarios y los relojes, que establecen un momento preciso en un lugar.
El tiempo siempre va a ser el mismo, en él no existe la posibilidad de alteración, siempre va a correr en la misma dirección, y al mismo ritmo, no se detiene, tampoco acelera, está en un permanente movimiento constante que hace parte de la infinita cotidianidad. Lo que sí cambió, son los espacios y los lugares que hacen parte de él, estos son modificados por el tiempo mismo y por los humanos, quienes los alteran para recrearlos o reutilizarlos en otras partes o de otras formas. De la misma manera que sucede con los lugares y espacios, pasa con las personas, ya que estas, aunque en muchos casos tengan la percepción de cambiar el tiempo, no lo pueden hacer, por el contrario, se cambian a sí mismas, siempre están en completa transformación del presente con miras a la incertidumbre del futuro. El tiempo sirve de guía para clasificar hechos que ocurren en determinados momentos y espacios, ayudan a delimitar la duración y las características de lo ocurrido en su interior. La discusión acerca del tiempo y el espacio no es nueva, ni tampoco tiene una única definición, estos conceptos se encuentran presentes en la física, la filosofía, la música, el teatro, la literatura, en fin, todas las artes y las ciencias necesitan del tiempo y el espacio. La Real Academia Española define al tiempo como: “Magnitud física que permite ordenar la secuencia de los sucesos, estableciendo un pasado, un presente y un futuro, y cuya
unidad en el sistema internacional es el segundo”, 2) “Época durante la cual vive alguien o sucede algo”, 3) “Duración de las cosas”. El espacio es definido como: “Extensión que contiene toda la materia existente”, “Capacidad de un terreno o un lugar” y “Transcurso de tiempo entre dos sucesos”. El espacio y el tiempo son inseparables, no puede existir ni pensarse el uno sin el otro; la unión de estos dos desemboca en lo que se conoce del pasado, el presente y lo que determina el futuro.
Albert Einstein llamo a esta unión espaciotiempo, que hace parte de la Teoría de la
Relatividad publicada en 1905 por este mismo autor. De acuerdo con la teoría de Einstein, no se puede separar el espacio del tiempo, y estos siempre van a estar acompañados por la velocidad, esto significa que todo el universo está en constante movimiento, ningún cuerpo se encuentra en reposo o por fuera de las tres dimensiones (espacio, tiempo y velocidad). Debido al constante movimiento de los cuerpos en el espacio, se está en permanente cambio, lo que afecta tanto los objetos, las personas y el medio.
Los cambios que se dan en el medio dotan de características particulares cada instante en el tiempo. Cada época tiene particularidades que la hacen única, que se manifiestan en los distintos comportamientos y cambios que sufren los componentes internos en el espacio- tiempo. Estos cambios no solamente afectan las partes físicas, también lo hacen con el pensamiento de las personas, lo que abre paso a la construcción de diferentes perspectivas de vida que contienen otros elementos como las artes y las ciencias hacen parte de aspectos que delimitan y determinan momentos específicos de un momento y un lugar.
Las dimensiones del espacio y el tiempo han estado siempre acompañados por personas que, en su estar en el mundo se adaptan a ellos y a sus componentes, estableciendo comportamientos (en algunos casos acordados, impuestos o naturales) para vivir de una manera particular. Todo lo que existe en ese instante (animales, naturaleza, objetos en general) está en constante devenir, en algunos casos por acción únicamente del tiempo y las circunstancias, en otros, ayudado por la mano del hombre. Todas las cosas que se alejan del presente se convierten en pasado y entran a ser parte de la Historia.
Las sociedades en general adjudican a lo que consideran un momento importante el nombre de historia o histórico, lo que conduce a que determinado hecho sea recordado como
ejemplo de algo que se considera propio de la cultura, pero que se encuentra por fuera del presente sin embargo, se tiene la concepción de que este aunque ya no está, continúa haciendo parte de determinada sociedad.
El espacio y el tiempo son dos componentes que dictan una realidad, aunque existan espacios que imiten el pasado, no se puede comportar como si estuviera en esta época, se deben seguir los parámetros que el presente dicta. Un ejemplo de ello abarca los museos, que a pesar de ser bancos históricos, al ingresar en ellos se deben continuar con los parámetros establecidos por la sociedad. Sin embargo existe instantes, espacios y formas que permiten aproximarse de nuevo al pasado y pensar en un futuro, aunque esto se construye partiendo de la ficción, permiten crear y recrear lugares de interacción entre los tiempos. Estos espacios se encuentran en las artes (incluyendo al cine), ya que son estas las que abren momentos donde la historia, el presente y futuro, se pueden plasmar con todos sus componentes.