Las estructuras óseas de los miembros superiores que se destacan en la superficie del cuerpo se hallan en la región escapular del dorso del tronco, la región axilar correspondiente al pecho y las regiones de estos miembros ya mencionados antes (deltoidea, brazo, codo, antebrazo y mano) (fig. 28.6). En la región escapular del dorso del tronco se distinguen algunas porciones y detalles de la escápula, como la cara dorsal, el ángulo inferior, el borde medial y la espina. En la región axilar correspondiente a la región pectoral o del pecho se pueden palpar con el brazo separado, el borde lateral de la escápula y la cabeza del húmero. En la región deltoidea (hombro) se palpa la clavícula y por debajo de ella (en la fosa infraclavicular) el proceso coracoideo de la escápula. Además, se palpan el acromion de la escápula, los tubérculos mayor y menor del húmero y la cabeza de este hueso cuando se mantiene el brazo en rotación lateral. En la región del brazo se palpa el húmero. En la región del codo se reconocen los epicóndilos medial y lateral del húmero, el olécranon de la ulna y la cabeza del radio. En la región del antebrazo se palpan el radio y la ulna y en su extremidad distal se localizan los procesos estiloideos de estos huesos, así como la cabeza de la ulna. En la región de la mano se pueden palpar los huesos del carpo según sus posiciones. En el dorso del metacarpo se palpan los metacarpianos y en los dedos las falanges.
Las estructuras óseas de los miembros inferiores que se distinguen en la superficie del cuerpo se encuentran en la región púbica perteneciente al abdomen y en las regiones correspondientes a estos miembros (glútea, muslo, rodilla, pierna y pie) (fig. 28.7). En la región púbica o parte inferior y media de la pared anterior del abdomen se palpa la sínfisis púbica. En la región glútea (cadera) se pueden palpar algunas porciones y detalles del coxal, como la cresta iliaca, las espinas iliacas anterosuperior y posterosuperior (esta
Fig. 28.6. Anatomía de superficie del esqueleto del miembro superior derecho. A. Vista anterior, B. Vista posterior,
1. clavícula, 2. espina de la escápula, 3. acromion, 4. borde medial de la escápula, 5. ángulo inferior de la escápula, 6. tubérculo mayor del húmero, 7. tubérculo menor del húmero, 8. epicóndilo medial del húmero, 9. cabeza del radio, 10. olécranon de la ulna, 11. proceso estiloideo de la ulna, 12. proceso estiloideo del radio.
última indicada por una depresión). Además, en la parte inferior de la nalga y con el muslo flexionado se palpa la tuberosidad isquiática. En la parte lateral de esta región se localiza el trocánter mayor del fémur. En la región del muslo, el fémur se palpa con dificultad. En la región de la rodilla se distingue por delante la patela (rótula) y los epicóndilos del fémur a los lados.
Fig. 28.7. Anatomía de superficie del esqueleto del miembro inferior derecho. A. Vista anterior, B. Vista posterior, 1.cresta iliaca, 2. espina iliaca anterosuperior, 3. espina iliaca posterosuperior, 4. tubérculo púbico, 5. tuberosidad isquiática, 6. trocánter mayor del fémur, 7. patela, 8. cabeza de la fíbula, 9. tuberosidad de la tibia, 10. borde anterior de la tibia, 11. maleolo medial, 12. maleolo lateral.
En la región de la pierna se palpa en toda su extensión la tibia, en su extremidad proximal la cabeza de la fíbula (peroné) y en su extremidad distal los maleolos medial y lateral (tobillos). En la región del pie se pueden palpar los huesos del tarso, principalmente el calcáneo. En el dorso del pie se palpan los metatarsianos y en los dedos las falanges.
Anatomía radiológica
del esqueleto de los miembros
En los miembros superiores se realizan con bastante frecuencia las radiografías de las regiones deltoidea (hombro), codo y mano, con la utilización fundamen- talmente de la posición frontal y para complementar esta vista se emplean otras posiciones de acuerdo con la región de que se trate. En la radiografía frontal (anteroposterior) de la región deltoidea o del hombro (fig. 28.8), se observa la articulación humeral con sus caras articulares, la epífisis proximal del húmero con sus detalles (cabeza, cuello, tubérculos mayor y menor), la escápula, la extremidad acromial y cuerpo de la clavícula, y las costillas superiores. En las radiografías frontal y lateral del codo (fig. 28.9) se observan la articulación del codo con sus caras articulares, la epífisis distal del húmero con sus detalles (cabecita, tróclea y epicóndilos), la epífisis proximal de la ulna con sus detalles (olécranon y proceso coronoideo) y la epífisis proximal del radio con sus detalles (cabeza y cuello). En la radiografía frontal dorso-palmar de la mano (fig. 28.10) se ven las epífisis distales de los huesos del antebrazo, el radio más ancho con su proceso estiloideo y la ulna más delgada, con su cabeza y proceso estiloideo, los huesos del carpo, metacarpo y las falanges de los dedos. La radiografía del carpo en el niño (fig. 28.11) es utilizada para calcular la edad ósea del individuo que tiene una correspondencia aproximada con su edad real, pues los huesos del carpo se osifican en etapas determinadas del infante (1 a 6 años), excepto el pisiforme que se osifica a los 10 años aproximadamente.
Fig. 28.8.Radiografía del hombro derecho, frontal anteroposterior.
Fig. 28.9. Radiografía del codo derecho. A. frontal, B. lateral.
En los miembros inferiores se realizan frecuente- mente las radiografías de la pelvis y de las regiones glútea (cadera), rodilla y pie, con el empleo sobre todo de la posición frontal, aunque también se utilizan otras posiciones complementarias según la región. En la radiografía frontal (anteroposterior) de la pelvis (fig. 28.12) se observa todo el cinturón óseo de los miembros inferiores, constituidos por los 2 coxales que junto al sacro y cóccix forman la pelvis ósea. Además se ven la últimas vértebras lumbares y las epífisis proximales de los fémures, por lo que pueden compararse las estructuras óseas de ambos lados. En la radiografía frontal de la región glútea o cadera (fig. 28.13) se destaca la articulación coxal con sus caras articulares, el hueso coxal con sus porciones (ilion, isquion y pubis) y la epífisis proximal del fémur con sus detalles (cabeza, cuello, trocánter mayor y trocánter menor). En la radiografía frontal y lateral de la rodilla (fig. 28.14) se observa la articulación con sus caras articulares y los huesos que la componen, o sea, la epífisis distal del fémur con los cóndilos y epicóndilos, la epífisis proximal de la tibia con la eminencia intercondílea y la patela. También es visible la extremidad proximal de la fíbula con su cabeza, que no forma parte de la articulación de la rodilla. En la radiografía frontal de la articulación talocrural o del tobillo (fig. 28.15) se aprecia la disposición de la horquilla tibiofibular sobre el talo, formada por la cara articular inferior de la tibia y los maleolos medial y lateral. En la radiografía lateral de la articulación talocrural o del tobillo (fig. 28.15) se observan superpuestas las epífisis distales de los huesos de la pierna (tibia y fíbula) y por debajo de estas se destacan los huesos del tarso (el talo sobre el calcáneo, por
Fig. 28.11. Radiografía de mano derecha frontal de un niño.
delante del calcáneo el cuboideo, por delante del talo el navicular y por delante de este los cuneiformes). En la radiografía dorsoplantar del pie se distinguen mejor los huesos metatarsianos, las falanges de los dedos y los huesos sesamoideos de esta región. En general, las radiografías del esqueleto de los miembros en los niños muestran los centros de osificación de los huesos según van apareciendo y se observa la separación de las distintas piezas óseas que formarán el hueso definitivo en el adulto, esto debe tenerse en cuenta para no confundirlas con las fracturas. Por ejemplo en el coxal (ilion, isquion y pubis) y en los huesos largos (epífisis y diáfisis) (fig. 28.16).
Fig. 28.12. Radiografía de pelvis frontal.
Fig. 28.14. Radiografía de rodilla derecha. A. frontal, B. lateral.
Fig. 28.15. Radiografía del tobillo. A. frontal, B. lateral.
Fig. 28.16. Radiografía de rodilla derecha frontal de un niño.